{"id":1637,"date":"2011-10-07T11:29:50","date_gmt":"2011-10-07T09:29:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/?p=1637"},"modified":"2011-10-07T11:29:50","modified_gmt":"2011-10-07T09:29:50","slug":"dos-dias-en-varsovia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2011\/10\/07\/dos-dias-en-varsovia\/","title":{"rendered":"Dos d\u00edas en Varsovia"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/files\/2011\/10\/Varsovia.jpg\"><\/a>He estado en Varsovia en tres ocasiones. La primera a final de los a\u00f1os ochenta formando parte de una delegaci\u00f3n de la comisi\u00f3n de exteriores del Congreso presidida por el socialista canario Luis Fajardo. Eran los tiempos de Jaruzelski y Varsovia era una ciudad triste, con poca luz, edificios descascarillados y un r\u00e9gimen que lo controlaba todo. De hecho nos recibi\u00f3 el ministro de asuntos exteriores y al hablarle de derechos humanos y democracia tuvimos una bronca de campeonato. Menos mal que nos hab\u00eda invitado el Mariscal de la Dieta, Roman Malinowski quien nos hab\u00eda alojado en unas dependencias contiguas al Parlamento o Sejm porque si no, nos expulsan del pa\u00eds.<\/p>\n<p>El embajador de Espa\u00f1a se apellidaba Olivi\u00e9 y era un tipo movido. Creo est\u00e1 ahora en la CEOE. Estando en su residencia quiso visitarnos el corresponsal de la agencia EFE a cuenta de la bronca y, el segundo de la embajada, Aguirre de C\u00e1rcer, sibilinamente se lo llev\u00f3 a otro sitio.<\/p>\n<p>Recuerdo aquel viaje por lo s\u00f3rdido que era todo. En la plaza central de Varsovia, Jozef Pilsudski, reconstruida, compr\u00e9 un mantelito de lino. La se\u00f1ora que los vend\u00eda no ten\u00eda el menor inter\u00e9s en vender nada. Era una funcionarla sin est\u00edmulo alguno. Recuerdo con nitidez la escena.<\/p>\n<p>La segunda vez que estuve en Varsovia fue a una reuni\u00f3n de la democracia cristiana. Fuimos un grupo del PNV presidida la delegaci\u00f3n por Xabier Arzalluz, quien tras aquel viaje nos llev\u00f3 a Berl\u00edn, ya unificado, a conocer por los lugares que \u00e9l pate\u00f3 tan bien. Fue un lujo contar con aquel gu\u00eda en momentos en los que estaba dejando de fumar.<\/p>\n<p>En Varsovia tuvo varios encontronazos con Javier Rup\u00e9rez, con declaraciones fuertes en momentos en los que nos opon\u00edamos a la entrada del PP a aquel club. \u00abSi Aznar es liberal y as\u00ed lo dice \u00bfpara qu\u00e9 carajo quiere estar en la Internacional Democristiana?\u201d.<sup>. <\/sup>Una noche fuimos a la plaza del mantelito y en un bajo acabamos todos cantado habaneras ya que por Uni\u00f3 Democr\u00e1tica de Catalunya iban Duran y Jordi Casas. Recuerdo adem\u00e1s una cena en un club con intelectuales polacos, la visita un rascacielos regalo de Stalin y la compra de caviar en un mercado p\u00fablico por dos perras.<\/p>\n<p>Y la tercera este domingo 2 de octubre para asistir a la reuni\u00f3n de la Cosac (asamblea de los 27 parlamentos estatales europeos) aprovechando la presidencia polaca de la Uni\u00f3n. Y he visto otra Varsovia a la que le acompa\u00f1aba un tiempo espl\u00e9ndido. Calles con vida, iluminaci\u00f3n, grandes hoteles, calles comerciales con las mejores marcas, mucho turista y una organizaci\u00f3n exquisita. Los polacos hab\u00edan so\u00f1ado con esta presidencia desde hace a\u00f1os, pero ahora las presidencias semestrales est\u00e1n muy condicionadas por los poderes del presidente del Consejo, Van Rompuy y de la Alta Comisionada, de la Unidad para la pol\u00edtica exterior como Margaret Ashton. De hecho en todas estas cumbres semestrales de los \u00faltimos tiempos acude siempre el primer ministro Donald Tusk. En esta ocasi\u00f3n mando a su segundo. No acert\u00f3.<\/p>\n<p>El SEJ o Parlamento est\u00e1 muy bien. Nos regalaron dos peonzas con colores muy vivos, s\u00edmbolos de la presidencia semestral y un tablet\u00f3n de chocolate estupendo. Y hablaron Comisarios, secretarios de estado, ministros y hubo durante dos d\u00edas un debate muy vivo donde casi todo giraba alrededor de la crisis griega, la entrada de Turqu\u00eda, el europesimismo, la necesidad de m\u00e1s Europa, la emigraci\u00f3n, el euro, la gobernanza econ\u00f3mica europea y temas concretos. Yo intervine y le pregunt\u00e9 al vicepresidente polaco por\u00a0 qu\u00e9 siguen admitiendo que la v\u00edspera de una Cumbre se re\u00fanan Merkel y Sarkozy y a ver si eso no lo pueden hacer en la misma reuni\u00f3n o de otra forma pues deja a las instituciones europeas colgadas de la brocha. Les pregunt\u00e9 por la suspensi\u00f3n del tratado de Schengen por parte de Dinamarca a cuenta de la emigraci\u00f3n. Tambi\u00e9n por el mercado com\u00fan electr\u00f3nico, una de las banderas de la presidencia polaca y por el tratado comercial con Mercosur. El vicepresidente contest\u00f3 por bloques. Estuvo bien.<\/p>\n<p>La cena oficial tuvo lugar en el castillo real. Previamente nos lo ense\u00f1aron. Los nazis lo hab\u00edan dejado como la palma de la mano y los polacos lo hab\u00edan reconstruido y en la cena que tuvimos en los s\u00f3tanos en unas cavernas modernizadas estuvo el presidente del Parlamento Europeo que es polaco, Jerzy Buzek.<\/p>\n<p>Polonia es un pa\u00eds en cuya sangre los gl\u00f3bulos rojos son el nacionalismo y los blancos, el catolicismo. Un noventa por ciento se declara as\u00ed y en la visita del Papa Juan Pablo II, un nacionalista polaco poco universal, fue objeto de una veneraci\u00f3n incre\u00edble.<\/p>\n<p>Nos hablaron de lo que pas\u00f3 tras el accidente a\u00e9reo que le cost\u00f3 la vida al presidente Kaczsinski, de la mala imagen que dejaron los llamados \u201cladrilleros\u201d espa\u00f1oles que fueron a Polonia a especular como si estuvieran en Marbella, del poco \u00e9xito del Instituto Cervantes en un local de dos mil metros cuadrados en el centro de Varsovia, de la historia de un pa\u00eds que ha desaparecido en tres ocasiones de las elecciones que van a tener lugar ahora y de las perspectivas que hay en las relaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas.<\/p>\n<p>Finalmente decir que los representantes de 27 parlamentos m\u00e1s el europeo tuvimos nada menos que 22 cabinas de traducci\u00f3n simult\u00e1nea con estos idiomas: Ingl\u00e9s, b\u00falgaro, checo, dan\u00e9s, alem\u00e1n, estonio, fin\u00e9s, franc\u00e9s, holand\u00e9s, griego, h\u00fangaro, irland\u00e9s (ga\u00e9lico), italiano, lituano, let\u00f3n, estonio, malt\u00e9s, polaco, portugu\u00e9s, rumano, eslovaco, esloveno, castellano y sueco.<\/p>\n<p>\u00bfNadie de los presentes sab\u00eda ingl\u00e9s, franc\u00e9s o alem\u00e1n?. Casi todos, pero todos reivindican que su idioma oficial tenga su traducci\u00f3n simult\u00e1nea. Esto cuesta un past\u00f3n, pero as\u00ed se hace. Para que luego nos digan que en el Senado no pueden ni deben hablarse los tres idiomas cooficiales porque todos saben castellano. Pues s\u00ed. Como en Europa, pero por si acaso Espa\u00f1a quiere que el castellano tenga su caseta.<\/p>\n<p>Ah!. Finalmente un apunte. Nos dijeron: no llevar aqu\u00ed una corbata roja. El comunismo les vacun\u00f3 y no quieren el color rojo ni en el tomate.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>He estado en Varsovia en tres ocasiones. La primera a final de los a\u00f1os ochenta formando parte de una delegaci\u00f3n de la comisi\u00f3n de exteriores del Congreso presidida por el socialista canario Luis Fajardo. 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