{"id":16501,"date":"2022-09-04T15:19:00","date_gmt":"2022-09-04T13:19:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=16501"},"modified":"2022-09-04T15:19:01","modified_gmt":"2022-09-04T13:19:01","slug":"una-voz-con-mil-ecos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2022\/09\/04\/una-voz-con-mil-ecos\/","title":{"rendered":"Una voz con mil ecos"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Domingo 4 de septiembre de 2022<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2022\/09\/Alberto-Elosegui_Paul-de-Garat-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2022\/09\/Alberto-Elosegui_Paul-de-Garat-2-940x696.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16502\" width=\"345\" height=\"254\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2022\/09\/Alberto-Elosegui_Paul-de-Garat-2-940x696.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2022\/09\/Alberto-Elosegui_Paul-de-Garat-2-580x429.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2022\/09\/Alberto-Elosegui_Paul-de-Garat-2.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 345px) 100vw, 345px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><br>\u201cLe dec\u00edas a Alberto que hab\u00eda pasado no s\u00e9 qu\u00e9 en Bermeo y durante una semana ten\u00edas la noticia en antena de seis maneras distintas\u201d. Esto me lo comentaba Jone Insausti, la viuda de Alberto Elosegui fallecido en Donostia a los 92 a\u00f1os, poco antes del funeral celebrado en la Sagrada Familia de Donostia el 13 de agosto. \u201d Una vez fue a visitarle al ministro venezolano Sim\u00f3n Alberto Consalvi para que siguieran protegiendo con su silencio la radio clandestina que funcionaba en Venezuela y \u00e9ste le pregunt\u00f3 c\u00f3mo diablos se financiaba lo que estaban haciendo y qui\u00e9n les ayudaba\u201d. \u201d\u00bfAyudas? \u2013contest\u00f3 Alberto- solo sablazos a los vascos de Caracas, una organizaci\u00f3n de quinielas y venta de calendarios, llaveros con la efigie de Sabino, monedas de oro para las arras de las bodas y tarjetas de Navidad\u201d. As\u00ed funcion\u00f3 y as\u00ed fue durante trece a\u00f1os un experimento que iba a durar tres meses, tras el cierre de la RadioEuzkadi de Bayona y dur\u00f3 trece a\u00f1os. Su historia, importante e interesante historia se cuenta en el libro de Koldo Anasagasti CLANDESTINA, que acaba de presentarse en EITB.<br>Todo eso y mucho m\u00e1s lo hizo Alberto Elosegui bajo el seud\u00f3nimo de Paul de Garat y de Pablo Romero, con el equipo EGI y apoyado en la columna vertebral de su vida que fue su mujer Jone. Sin Jone, Alberto no hubiera llegado ni a la esquina, aunque su brillante y el\u00e9ctrica cabeza no parara un segundo. Tuvieron seis hijos que siempre y en todo momento le han apoyado.<br>Donostiarra y miembro de una familia muy conocida en San Sebasti\u00e1n, su hermano Kintxo fue decano del Colegio de Abogados, estudi\u00f3 la carrera de derecho, carrera que no pudo ejercer por su implicaci\u00f3n en la clandestinidad con el EAJ-PNV, contra la dictadura. Con Patxi Ubillos, Inocencio Tolaretxipi, Asencio Lasa y Manu Robles, gente muy curtida que ve\u00eda todos los d\u00edas durante varios meses en los 25 metros de la c\u00e1rcel de Martutene hablaban del presente y del futuro, de la gran huelga que hab\u00edan organizado y de los problemas sociales del pa\u00eds en el momento m\u00e1s negro y desesperante de la vida vasca con una dictadura reconocida por la ONU y el Vaticano, solos, sin ayuda, sin ver el final del t\u00fanel y viviendo en la pobreza o clandestinidad muchos de ellos. <\/p>\n\n\n\n<p>Tras su paso por Gasteiz y Bilbao lleg\u00f3 a Venezuela donde daba clases de alem\u00e1n y estudiaba periodismo, algo que le apasionaba y que dio con \u00e9l en la revista MOMENTO compartiendo horas de redacci\u00f3n conGabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, Plinio Apuleyo Mendoza y la gran diagramadora Karmele Leizaola. Aquello para \u00e9l fue su gran escuela pr\u00e1ctica de lo que iba aser el cometido de su vida, es decir, la propaganda clandestina, lograr una voz con mil ecos. En el libro de Plinio, \u201dEl sabor de la Guayaba\u201d, el escritor colombiano le nombra con cari\u00f1o.<br>A petici\u00f3n del vicepresidente del Gobierno Vasco en el exilio Joseba Rezola, jefe de la Resistencia, organiza casi sin medios y con el grupo EGI de Caracas una emisora de onda corta que emitiendo desde una localidad a sesenta kil\u00f3metros de la capital, cuya cinta hab\u00eda que llevar todos los d\u00edas, Radio Euzkadi, la cuarta de la historia. No es verdad que la actual Radio Euskadi cumple cuarenta a\u00f1os. Antes la hubo en Bilbao, en Barcelona, en Bayona y en Caracas y todas al servicio del Gobierno Vasco. Uno no cumple a\u00f1os a partir de su boda, sino desde que se nace, por lo que creo que se impone por lo menos un m\u00ednimo de respeto hist\u00f3rico.El caso es que hab\u00eda que grabar los programas, coordinar los locutores, redactar las noticias, recabar los editoriales en euskera y castellano y asistir al esforzado y meritorio gudari del Jagi que perdido en una casamata en aquella selva pon\u00eda por las tardes en marcha a Pedro y Pablo, dos transformadores con un generador que el ingeniero Jos\u00e9 Joaqu\u00edn de Azurza hab\u00eda comprado en una subasta a la compa\u00f1\u00eda petrolera Shell, donde trabajaba. Azurza hab\u00eda sido el cerebro de la interrupci\u00f3n de Radio San Sebastian en el Aberri Eguna de 1947 y junto con I\u00f1aki Elguezabal, un gran ingeniero, I\u00f1aki Zubizarreta gestionando los permisos, Jon G\u00f3mez poniendo una antena romboidea, Jes\u00fas Gallastegi con la m\u00fasica, Ixaka Atutxa metido en aquel paraje, Xabier Leizaola, como bombero pol\u00edtico del grupo, F\u00e9lix Aranguren con el tema econ\u00f3mico, Garbi\u00f1e Urresti, Pello Irujo, Ricardo Libano, I\u00f1aki Aretxabaleta, Bingen Amezaga como m\u00e9dico, cuatro curas imprescindibles para el euskera y los horarios, Julene Urcelay, la oradora jelkide de la Rep\u00fablica, Paul Aguirre, Guillermo Ramos, Jon Mikel Olabarrieta, Kepa Lekue, Maite Leizaola, I\u00f1aki Erkoreka, Juan Mari L\u00f3pez Ega\u00f1a, Jos\u00e9 Ignacio Zuazo, Juli\u00e1n Atxurra cesi\u00f3n del local y sobretodo el gran jefe, Jokin Inza, un bergar\u00e9s de ordeno y mando, cada uno en lo suyo ponen en marcha aquel tinglado con reuni\u00f3n semanal en el barrio de la Candelaria de Caracas alrededor de una larga mesa rectangular, un cuchitril de pel\u00edcula de esp\u00edas lleno de libros, ikurri\u00f1as y banderas donde funcionaba todo aquello como un gobierno en la sombra siendo Alberto su cabeza directora.<br>Me toc\u00f3 sustituirle cuando con su familia viaj\u00f3 a Londres no sin antes haber traducido Alberto el libro del corresponsal del Times, George L. Steer al castellano. Lo edit\u00f3 y cre\u00f3 ediciones Gudari haci\u00e9ndolo en papel reciclado que en el llamado Interior, lo quitaban de las manos, junto a La Causa del Pueblo Vasco de Landaburu, pero no fue solo eso. Hab\u00eda que tener una publicaci\u00f3n clandestina y funda GUDARI, cuyo fotolito se hace en Caracas, se env\u00eda y se imprime en Donibane en la imprenta Axular y pasa la frontera con contrabandistas y se reparte por medio de las c\u00e9lulas que el PNV ten\u00eda en ese Interior. Casi todas las ca\u00eddas por propaganda ilegal del PNV fueron consecuencia del reparto de aquel gran peri\u00f3dico de batalla hecho con mentalidad ganadora. Me dec\u00eda que los vietnamitas ten\u00edan una reflexi\u00f3n que \u00e9l hac\u00eda suya. \u201dSi no tienes la fuerza, tienes que tener la leyenda de la fuerza\u201d, es decir que el enemigo pensara que \u00e9ramos mucho m\u00e1s de lo que \u00e9ramos y que el factor sorpresa nos acompa\u00f1ara en cada momento, poniendo adem\u00e1s nombres muy gr\u00e1ficos a la represi\u00f3n y a los represores. A la Polic\u00eda Nacional, los Grises, les bautiz\u00f3 como \u201cGristapo\u201d y ante un Fraga Iribarne, Ministro deinformaci\u00f3n y Turismo, lo bautiz\u00f3 como ministro de Deformaci\u00f3n y Cinismo cuya pol\u00edtica era silenciar al Gobierno Vasco en el exilio y darle alas a las acciones de ETA para asociar nacionalismo con atentados y violencia. Todo aquello lo escribi\u00f3 en un informe, el de \u201cla voz de los mil ecos\u201d que fue nuestra biblia propagand\u00edstica clandestina. El otro d\u00eda lo encontr\u00e9 y donar\u00e9 a la Fundaci\u00f3n Sabino Arana. Fue una pieza clave. Pero no solo hizo eso sino promovi\u00f3 la pel\u00edcula \u201cLos Hijos de Gernika\u201d con documentales de la guerra, \u201dEl Hombre en la Ventana\u201d a trav\u00e9s de Grenada televisi\u00f3n con la haza\u00f1a de Joseba Elosegui lanz\u00e1ndose en llamas ante Franco en Anoeta, as\u00ed como con publicaciones, calendarios, folletos, biograf\u00edas, ediciones Gudari y todo lo que su tiempo le permit\u00eda.<br>El con Jokin Inza y para diferenciar el exterior del Interior y la organizaci\u00f3n del Centro Vasco de Caracas Euzko Gaztedi (EG) con la organizaci\u00f3n clandestina le puso la I de EGI (Euzko Gaztedi del Interior) y le pidi\u00f3 a un dise\u00f1ador catal\u00e1n, Juan Queralt, que le hiciera un logo en blanco y negro con una antorcha parecida a la del cuadro de Picasso y con letra celta. Hizo historia.<br>Tras su paso por Donibane se residenci\u00f3 en Donostia y escribi\u00f3 un libro sobre el secuestrado Jes\u00fas de Gal\u00edndez bajo el t\u00edtulo, \u201dEl verdadero Galindez\u201d. Preguntado sobre la obra realizada por EGI me dijo que \u201cfuimos \u00fatiles a la Resistencia Vasca del interior que giraba, en un grado importante, alrededor de nuestro trabajo. Gudari fue el l\u00edquido que trataba de fluir por las ca\u00f1er\u00edas del interior, cuando todo lo que hac\u00edamos como resistencia a la dictadura, que era mucho, era silenciado y puesto bajo siete llaves sin olvidarnos que todo fue llevado a cabo por gentes muy meritorias que distribu\u00edan el Gudari con riesgo f\u00edsico y detenciones, as\u00ed como Radio Euzkadi que fue una acci\u00f3n diaria durante trece a\u00f1os, algo que no tiene parang\u00f3n y como fue una acci\u00f3n conjunta clandestina es poco conocida.<br>Lo que se hizo por los vascos en Venezuela fue extraordinariamente meritorio, con la salvedad de que el riesgo f\u00edsico estaba en el interior. Ante aquella realidad, muy dura, nosotros ayudamos en lo que pudimos y algo m\u00e1s. Es una historia vasca muy bonita, aunque poco conocida.Y es una l\u00e1stima porque ilustra muy bien c\u00f3mo act\u00faa el vasco en situaciones de falta de libertad y necesitados de la solidaridad\u201d. Alberto Elosegui, nuestro, Paul de Garat o Pablo Romero se nos fue en agosto. Tuvimos la inmensa suerte de que estuvo el mes de junio en la presentaci\u00f3n enla sede de EITB del libro CLANDESTINA. Su hijo Unai lo trajo empujandocari\u00f1osamente su silla de ruedas. Fue feliz aunque a m\u00ed me hubiera gustadoun mayor reconocimiento oficial e institucional, como hizo el Lehendakari con un telegrama y Gorka \u00c1lvarez con una llamada, a un hombre fundamental<br>durante treinta a\u00f1os de trabajo de hormiga solo obsesionado por lo vasco, la democracia, los valores solidarios reivindicando un pasado que era y sigue siendo ignorado por intereses, por una parte del r\u00e9gimen y por la otra de los nuevos salvadores que ya hemos visto como han acabado.<br>Alberto EloseguiAmundarai, un vasco a poner con letras may\u00fasculas en el libro de oro de la Patria.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 4 de septiembre de 2022 \u201cLe dec\u00edas a Alberto que hab\u00eda pasado no s\u00e9 qu\u00e9 en Bermeo y durante una semana ten\u00edas la noticia en antena de seis maneras distintas\u201d. 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