{"id":17157,"date":"2023-02-08T16:15:00","date_gmt":"2023-02-08T14:15:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=17157"},"modified":"2023-02-08T16:15:00","modified_gmt":"2023-02-08T14:15:00","slug":"vivencias-de-tres-terremotos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2023\/02\/08\/vivencias-de-tres-terremotos\/","title":{"rendered":"<strong>Vivencias de tres terremotos<\/strong>"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Mi\u00e9rcoles 8 de febrero de 2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/02\/Dibujo-de-terremoto.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"612\" height=\"428\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/02\/Dibujo-de-terremoto.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17158\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/02\/Dibujo-de-terremoto.jpg 612w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/02\/Dibujo-de-terremoto-580x406.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 612px) 100vw, 612px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>El terremoto que ha asolado a Turqu\u00eda y Siria, adem\u00e1s de una inmensa tragedia que vemos en directo por televisi\u00f3n, me trae recuerdos de los tres&nbsp; terremotos. &nbsp;Para m\u00ed, salido del trance, el miedo a las r\u00e9plicas es intenso pues el ser humano no puede hacer absolutamente nada y no sabe ni en donde agarrarse.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, la sopresa. Los terremotos y m\u00e1s los de esa envergadura no avisan y lo que se vive se hace con total sorpresa. Son treinta o m\u00e1s segundos terribles o incluso minutos donde el ser humano est\u00e1 al albur de lo que quiera la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>El primero lo viv\u00ed en Caracas en 1967. Estaba en la calle, sent\u00ed todo aquel movimiento y vi una casa caerse y de manera incr\u00e9dula no sab\u00eda donde ir quedando con un miedo terrible a las posibles r\u00e9plicas. Esa indefensi\u00f3n te deja hecho polvo. No sabes si se va a abrir la tierra, si se van a caer todos los edificios, si va a seguir el suelo ni si seguir\u00e1 temblando. Y en el caso de aquel terremoto se produjo el fallecimiento del Delegado del Gobierno Vasco en Venezuela, Lucio Aretxabaleta y su esposa Miren Txintxurreta. Aquel s\u00e1bado no fueron al Centro Vasco y el movimiento les cogi\u00f3 en el edificio donde viv\u00edan que se parti\u00f3 en dos. Lucio y Miren eran personas de referencia en la &nbsp;colectividad vasca y la cercan\u00eda y conocimiento de las v\u00edctimas nos acerc\u00f3 al dolor de una familia.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo terremoto lo viv\u00ed en Costa Rica. Est\u00e1bamos&nbsp; en &nbsp;una reuni\u00f3n de la Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno y fuimos all\u00ed una comisi\u00f3n parlamentaria de observadores. De madrugada, estando ya en la cama, aquello parec\u00eda una batidora y como locos bajamos todos al hall. All\u00ed nos reunimos con cara de susto pareciendo una fiesta de pijamas. Fue un susto mayor que el de Carcaas. Y como curiosidad estaba Juan Carlos de Borb\u00f3n que coment\u00f3 que \u00e9l cre\u00eda que pasaba un tren.<\/p>\n\n\n\n<p>Y el tercero fue en Mexico. Particip\u00e1bamos en una reuni\u00f3n de la Uni\u00f3n Interparlamentaria y nos cogi\u00f3 subidos al autob\u00fas que nos hab\u00eda puesto el Congreso para desplazarnos y nos dimos cuenta de lo que pasaba porque vimos los edificios moverse, ya que dentro del autob\u00fas parec\u00eda el movimiento propio de un veh\u00edculo &nbsp;que hab\u00eda entrado en alg\u00fan agujero. Y recuerdo que uno de los diputados se hab\u00eda dormido y no hab\u00eda venido con nosotros y le cogi\u00f3 el temblor en la habitaci\u00f3n del &nbsp;hotel donde est\u00e1bamos en el noveno piso. El hombre nos dec\u00eda angustiado que no sabe como hab\u00eda bajado nueve pisos en treinta segundos pero lo hab\u00eda hecho volando del miedo que pas\u00f3 que fue tanto que nos dijo que se volv\u00eda a Madrid en el siguiente avi\u00f3n. Y lo hizo. Qued\u00f3 muy traumatizado.<\/p>\n\n\n\n<p>Es famosa la frase de Sim\u00f3n Bol\u00edvar cuando se produjo en Caracas en 1812&nbsp; un&nbsp; terremoto que destruy\u00f3 media ciudad y dijo aquello tan rimbombante &nbsp;de \u201cSi se opone la naturaleza lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca\u201d. Es una frase famosa que incluso est\u00e1 escrita en la Plaza de San Jacinto de Caracas pero es irreal. Contra la naturaleza violentada no hay quien pueda y solo queda tratar de ayudar a las v\u00edctimas de semejante cat\u00e1strofe.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi\u00e9rcoles 8 de febrero de 2023 El terremoto que ha asolado a Turqu\u00eda y Siria, adem\u00e1s de una inmensa tragedia que vemos en directo por televisi\u00f3n, me trae recuerdos de los tres&nbsp; terremotos. &nbsp;Para m\u00ed, salido del trance, el miedo a las r\u00e9plicas es intenso pues el ser humano no puede hacer absolutamente nada y &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2023\/02\/08\/vivencias-de-tres-terremotos\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\"><strong>Vivencias de tres terremotos<\/strong><\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-17157","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17157","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17157"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17157\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17159,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17157\/revisions\/17159"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17157"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17157"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17157"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}