{"id":17395,"date":"2023-04-06T09:53:37","date_gmt":"2023-04-06T07:53:37","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=17395"},"modified":"2023-04-06T09:58:08","modified_gmt":"2023-04-06T07:58:08","slug":"las-siete-palabras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2023\/04\/06\/las-siete-palabras\/","title":{"rendered":"Las siete palabras"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Jueves 6 de abril de 2023<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/04\/Las-siete-palabras.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/04\/Las-siete-palabras.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17396\" width=\"556\" height=\"455\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/04\/Las-siete-palabras.jpg 937w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/04\/Las-siete-palabras-580x475.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/04\/Las-siete-palabras-768x629.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 556px) 100vw, 556px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El Serm\u00f3n de las Siete Palabras es uno de los actos m\u00e1s importantes de la Semana Santa. Recuerdo a monse\u00f1or Pell\u00edn en Caracas, orador sagrado, emple\u00e1ndose a fondo &nbsp;en la Iglesia de la Pastora en rito tan destacado. Y m\u00e1s recientemente y por aqu\u00ed &nbsp;al jesuita Mikel de &nbsp;Viana, recientemente fallecido. Por persecuci\u00f3n del chavismo tuvo que volver a la tierra de sus mayores viviendo en la Universidad de Deusto y predicando en la Iglesia de los Jesuitas de la Alameda de Urquijo, am\u00e9n de otras muchas actividades.<\/p>\n\n\n\n<p>Era tambi\u00e9n Mikel un orador fant\u00e1stico y entregado hasta tal punto que la esposa del l\u00edder democristiano, Eduardo Fern\u00e1ndez, Mar\u00eda Isabel Reina, vino en dos ocasiones a Bilbao con el solo cometido de o\u00edrle predicar en la Villa.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta Semana Santa, la atribulada Venezuela cuenta con otro lustre sermoneador, en este caso laico, l\u00edder de opini\u00f3n y por escrito. Se trata de Laureano M\u00e1rquez que estuvo recientemente en Euzkadi.<\/p>\n\n\n\n<p>Dice as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00abPadre, perd\u00f3nalos porque no saben lo que hacen\u00bb<\/em><\/strong><em>&#8230; no lo saben, no alcanzan a&nbsp; imaginar las dimensiones de su da\u00f1o y eso es ignorancia; que nunca el odio nos gu\u00ede, ni la venganza.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00abYo te aseguro que hoy estar\u00e1s conmigo en el Para\u00edso\u00bb<\/em><\/strong><em>&#8230; el para\u00edso del ciudadano es la libertad, la justicia y la democracia. S\u00e9, Padre, que veremos ese para\u00edso, construido con cada acci\u00f3n de esperanza que brota de nuestros corazones y con la bondadosa inteligencia de nuestra juventud.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00abMujer ah\u00ed tienes a tu hijo\u00bb&#8230;<\/em><\/strong><em>transitando las calles de Venezuela, recibiendo azotes, crucificado cada d\u00eda por los centuriones de las lacrim\u00f3genas. Si\u00e9ntete orgullosa, madre, de \u00e9ste tu hijo, porque de las ideas que t\u00fa sembraste en \u00e9l, del amor en que le formaste, de la libertad con que se aliment\u00f3 en tu vientre, habr\u00e1 de nacer la nueva Venezuela.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00ab\u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u00bb<\/em><\/strong><em> &#8230;. Se\u00f1or: a veces me invade la angustia de que esta pesadilla no tiene final, de que el malvado se sale con la suya, pero recibimos de ti maravillosos dones, entiendo que no nos has abandonado nunca. El trabajo tuyo ya lo hiciste -y maravillosamente bien-: ay\u00fadame a ser tu aliado para amasarme a mi mismo como un hombre nuevo, creador tambi\u00e9n, a tu imagen, de la patria que sue\u00f1o.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00abTengo sed\u00bb<\/em><\/strong><em>&#8230; y tanta, Padre. Tengo sed de democracia y libertad. Tengo sed de inteligencia, trabajo y honestidad como valores. Tengo sed de vida, de seguridad, de justicia social. Tengo sed de esperanza y de futuro.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00abTodo est\u00e1 consumado\u00bb<\/em><\/strong><em>&#8230;la maldad en nuestra tierra se consum\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites que pod\u00edamos imaginar, nos han pretendido destruir moralmente, pero s\u00e9 que las reservas de bondad e inteligencia son nuestra verdadera riqueza. Hemos descendido a los infiernos, pero estoy convencido de que resucitaremos.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u201cPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u00bb<\/em><\/strong><em>&#8230; cada d\u00eda en Venezuela, Padre, es una apuesta a la vida. Encomiendo en tus manos mi esp\u00edritu, para que sea de libertad y justicia. En tus manos, Padre, encomiendo mi esp\u00edritu, para que aprenda bien esta dura lecci\u00f3n y me conduzca por llanos bondadosos, playas de transparencia, monta\u00f1as de abundancia y caudalosos r\u00edos de justicia y libertad.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Deber\u00eda ser le\u00eddo en todas las misas y en todos los hogares, como una oraci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jueves 6 de abril de 2023 El Serm\u00f3n de las Siete Palabras es uno de los actos m\u00e1s importantes de la Semana Santa. Recuerdo a monse\u00f1or Pell\u00edn en Caracas, orador sagrado, emple\u00e1ndose a fondo &nbsp;en la Iglesia de la Pastora en rito tan destacado. Y m\u00e1s recientemente y por aqu\u00ed &nbsp;al jesuita Mikel de &nbsp;Viana, &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2023\/04\/06\/las-siete-palabras\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Las siete palabras<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-17395","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17395","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17395"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17395\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17397,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17395\/revisions\/17397"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17395"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17395"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17395"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}