{"id":17530,"date":"2023-05-09T10:48:51","date_gmt":"2023-05-09T08:48:51","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=17530"},"modified":"2023-05-09T10:48:53","modified_gmt":"2023-05-09T08:48:53","slug":"practicando-el-odio-de-clases","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2023\/05\/09\/practicando-el-odio-de-clases\/","title":{"rendered":"Practicando el odio de clases"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Martes 9 de mayo de 2023<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/05\/Mural-Shanghai-China_32207.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"548\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/05\/Mural-Shanghai-China_32207-940x548.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17531\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/05\/Mural-Shanghai-China_32207-940x548.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/05\/Mural-Shanghai-China_32207-580x338.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/05\/Mural-Shanghai-China_32207-768x447.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/05\/Mural-Shanghai-China_32207.jpg 1030w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Sirve para agrupar a las masas, brind\u00e1ndoles la posibilidad de tener un enemigo com\u00fan que las cohesione.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta &nbsp;f\u00e1cil sembrar entre los m\u00e1s pobres la idea de que el enemigo posee su objeto del deseo y que no tienen la posibilidad de poder alcanzarlo por medios propios<em>.&nbsp;<\/em>As\u00ed logran transformar su envidia en odio, as\u00ed consiguen que no luchen por&nbsp; satisfacer sus deseos.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera logran que los socialmente d\u00e9biles permanezcan atrincherados en la envidia y el odio, creyendo que la destrucci\u00f3n del otro les permitir\u00e1 alcanzar lo que no han sido capaces de producir.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi primer acercamiento a la ideolog\u00eda comunista (fase inferior del adoctrinamiento) lo tuve en los &nbsp;c\u00edrculos de estudio del partido, donde discutimos el libro&nbsp;<em>Cr\u00edtica de la ideolog\u00eda alemana<\/em>&nbsp;(discutir era sin\u00f3nimo de o\u00edr en silencio al ide\u00f3logo de turno).<\/p>\n\n\n\n<p>Cre\u00ed que no hab\u00eda entendido nada, porque el barbudo que desmenuzaba el libro escrito por uno m\u00e1s barbudo que \u00e9l, dec\u00eda que&nbsp;<em>la ideolog\u00eda era una falsa interpretaci\u00f3n de la realidad<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s me enter\u00e9 de que el mismo autor, en su&nbsp;<em>Introducci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em>, repet\u00eda lo mismo, pero m\u00e1s adornado. Y como seguimos leyendo, le\u00edmos&nbsp;<em>\u00bfQu\u00e9 hacer?<\/em>&nbsp;de otro que no era tan barbudo, usaba una aristocr\u00e1tica perilla, dec\u00eda m\u00e1s o menos que la ideolog\u00eda socialista era un compromiso con la vida y que los revolucionarios deb\u00edan ser profesionales, o sea, un apostolado que implicaba la entrega de la vida a la revoluci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Con ese libro s\u00ed entend\u00ed, ya sab\u00eda qu\u00e9 hacer, estaba armado con un modelo econ\u00f3mico que explicaba la historia de la humanidad, daba las pautas para cambiar la sociedad y me brindaba un proyecto de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda la mejor ideolog\u00eda del mundo, el partido y sus dirigentes, ya no necesitaba m\u00e1s nada en la vida. \u00a1Ten\u00eda una doctrina!<\/p>\n\n\n\n<p>El adoctrinamiento comunista en Venezuela sigui\u00f3 varias vertientes, marcadas por las fuentes de financiamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>B\u00e1sicamente, los recursos flu\u00edan a trav\u00e9s de Cuba, fuertemente marcada por las tendencias estalinistas. En Cuba Trosky estaba proscrito, Rosa Luxemburgo era casi un enemigo, aqu\u00ed poco le\u00edmos de esos autores. Gramsci lleg\u00f3 tarde a Cuba y termin\u00f3 hermanado al Che.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco le\u00edmos de Gramsci hasta que Allende lo rescat\u00f3 del olvido latinoamericano. Aqu\u00ed, nuestros ide\u00f3logos lo catalogaban como un neomarxista y eurocomunista, entre otras cosas por introducir categor\u00edas diferentes a las marxistas, como las de&nbsp;<em>movimientos sociales<\/em>&nbsp;en&nbsp; vez de&nbsp;<em>lucha de clases<\/em>; por afirmar que la hegemon\u00eda cultural permitir\u00eda lograr el acceso al poder de los trabajadores, la creaci\u00f3n del concepto de sociedad civil y por las cr\u00edticas&nbsp; expresadas al estalinismo en su carta enviada&nbsp; al Comit\u00e9 Central del Partido Comunista Ruso, la cual nunca lleg\u00f3 a manos de sus destinatarios.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Patria o muerte<\/em>&nbsp;siempre fue m\u00e1s que una consigna, era y es un mantra constante de la existencia que implicaba, como bien lo dice, la ofrenda de la vida, no a la patria sino al partido. Hoy se aprecia su alienante consecuencia, vemos a muchos en Cuba y Venezuela gritarlo, cuando los efectos del hambre le arrebatan la dignidad y la calidad de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>La libreta de racionamiento cubana o la caja CLAP venezolana son &nbsp;la recompensa por su apego a la doctrina.<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho se puede decir de los mecanismos de ideologizaci\u00f3n y adoctrinamiento utilizados por el comunismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La ideolog\u00eda es la forma m\u00e1s aberrante de la alienaci\u00f3n, niega la individualidad, despoja al individuo de la capacidad de discernir fuera de los elementos de la ideolog\u00eda y lo provee de un pensamiento unidireccional que limita el razonamiento propio, la experiencia, el conocimiento emp\u00edrico y cient\u00edfico y hasta la raz\u00f3n para sustituirlos por la doctrina.<\/p>\n\n\n\n<p>Ojal\u00e1 podamos alg\u00fan d\u00eda resignificar la ideolog\u00eda del odio en una fuerza creadora, que reafirme al individuo, brind\u00e1ndole la posibilidad de transformar la envidia y el resentimiento en planes de vida que le permitan cambiar el compromiso con el partido en un proyecto de vida personal y creativo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por Wilfredo Velasquez<\/strong>.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martes 9 de mayo de 2023 Sirve para agrupar a las masas, brind\u00e1ndoles la posibilidad de tener un enemigo com\u00fan que las cohesione. Resulta &nbsp;f\u00e1cil sembrar entre los m\u00e1s pobres la idea de que el enemigo posee su objeto del deseo y que no tienen la posibilidad de poder alcanzarlo por medios propios.&nbsp;As\u00ed logran transformar &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2023\/05\/09\/practicando-el-odio-de-clases\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Practicando el odio de clases<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-17530","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17530"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17530\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17532,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17530\/revisions\/17532"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}