{"id":18129,"date":"2023-09-23T11:41:22","date_gmt":"2023-09-23T09:41:22","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=18129"},"modified":"2023-09-23T11:41:24","modified_gmt":"2023-09-23T09:41:24","slug":"el-alderdi-eguna-visto-y-sentido-por-xabier-arzalluz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2023\/09\/23\/el-alderdi-eguna-visto-y-sentido-por-xabier-arzalluz\/","title":{"rendered":"El Alderdi Eguna visto y sentido por Xabier Arzalluz"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>S\u00e1bado 23 de septiembre de 2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por Xabier Arzalluz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/09\/Xabier-Arzalluz-en-el-Alderdi-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"1388\" data-id=\"18133\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/09\/Xabier-Arzalluz-en-el-Alderdi-2-940x1388.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-18133\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/09\/Xabier-Arzalluz-en-el-Alderdi-2-940x1388.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/09\/Xabier-Arzalluz-en-el-Alderdi-2-580x857.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/09\/Xabier-Arzalluz-en-el-Alderdi-2-768x1134.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/09\/Xabier-Arzalluz-en-el-Alderdi-2-1040x1536.jpg 1040w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/09\/Xabier-Arzalluz-en-el-Alderdi-2.jpg 1334w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/09\/De-aqui-se-trajo-la-idea-del-Alderdi-Eguna-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"645\" height=\"472\" data-id=\"18134\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/09\/De-aqui-se-trajo-la-idea-del-Alderdi-Eguna-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-18134\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/09\/De-aqui-se-trajo-la-idea-del-Alderdi-Eguna-1.jpg 645w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/09\/De-aqui-se-trajo-la-idea-del-Alderdi-Eguna-1-580x424.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 645px) 100vw, 645px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>&nbsp;El \u201cd\u00eda del Partido\u201d no es una invenci\u00f3n del EAJ-PNV. Ah\u00ed est\u00e1n, desde hace decenios, los parteitag alemanes, o las concentraciones pol\u00edtico-festivas de los Parti\u00addos Comunistas europeos, con el fin b\u00e1sico en el caso de estos \u00faltimos de recaudar fondos para la organizaci\u00f3n. Y ah\u00ed est\u00e1n las concentraciones que hac\u00edan los partidos venezolanos AD y Copei en el parque de los Caobos en Caracas desde donde Anasagasti trajo la idea de hacer una fiesta de partido en Euzkadi. M\u00fasica, asados, casetas, abrazos y un acto pol\u00edtico junto al hecho de ser una fiesta familiar. As\u00ed lo plante\u00f3 en 1977 en el EBB, tras la salida de la clandestinidad y celebradas las primeras elecciones democr\u00e1ticas en junio y a la cima de Aralar fue todo el cuerpo del partido, con nuestros exiliados reci\u00e9n vueltos del destierro, los viejos gudaris desfilando y la gente contenta de verse junta y en clave de gran familia ideol\u00f3gica. Hubo escenas de reencuentros conmovedoras. Se eligi\u00f3 el d\u00eda de San Miguel de Aralar como simb\u00f3licamente adecuado para la concentraci\u00f3n. San Miguel, patr\u00f3n de Euzkadi y de EAJ-PNV, y su santuario, como lugar donde, seg\u00fan la leyenda, el Arc\u00e1ngel liber\u00f3 de sus cadenas a Teodosio de Go\u00f1i.<\/p>\n\n\n\n<p>A Ajuriaguerra no le gust\u00f3 la iniciativa porque romp\u00eda algo por lo que hab\u00edamos trabajado como era la unidad de los partidos por lo menos un d\u00eda, el d\u00eda de Aberri Eguna, d\u00eda de gran resistencia durante toda la dictadura, y que comenzaba a estar maltrecho, pero nosotros \u00e9ramos diputados y en el PNV las decisiones las toman las ejecutivas y se ratifican y avalan en las Asambleas. Podemos decir hoy que fue un gran acierto haberlo hecho y cuando viaj\u00e9 con Garaikoetxea y Anasagasti a Caracas en 1978 Anasagasti tuvo inter\u00e9s en que vi\u00e9ramos lo que all\u00ed se hac\u00eda en ese parque de los Caobos. Fue un viaje interesante, tengo familia en Venezuela, y casi no nos hizo falta estar en aquella concentraci\u00f3n de Copei ni ir a la Tasca Vasca pues el \u00e9xito del primer Alderdi Eguna de Aralar hab\u00eda sido&nbsp; la gasolina de todos los que, tras aquel d\u00eda se han ido convocando el \u00faltimo domingo de septiembre como inicio de curso pol\u00edtico y fin del verano. Nadie nos ha podido igualar. Y eso que la elecci\u00f3n de San Miguel, el primero, no fue la m\u00e1s afortunada para el primer Alderdi Eguna al no contar con accesos adecuados.<\/p>\n\n\n\n<p>El PNV celebraba desde los a\u00f1os 30, concretamente en 1932, el \u00abd\u00eda de la Patria\u00bb, sin que per\u00adcibiera la necesidad de hacer un d\u00eda espec\u00edfico dedicado al partido. Pero la divisi\u00f3n, cada vez m\u00e1s profunda sur\u00adgida en la \u00e9poca franquista con la con\u00adsolidaci\u00f3n de ETA, hizo que tambi\u00e9n esta celebraci\u00f3n, hasta entonces uni\u00adtaria, se hiciera por separado.<\/p>\n\n\n\n<p>Es dif\u00edcil discutir, al cabo de trece a\u00f1os, la impresi\u00f3n que aquel primer encuentro multitudinario caus\u00f3 entre propios y extra\u00f1os. Mucho m\u00e1s, sin duda, en los propios que en los ex\u00adtra\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran tiempos en los que, aun des\u00adpu\u00e9s de una sorpresiva victoria elec\u00adtoral, las gentes nacionalistas sensatas de este pa\u00eds se hallaban a\u00fan bajo el efecto de un doble s\u00edndrome: el de la represi\u00f3n y clandestinidad, por un lado, y el de la violencia armada y callejeras, por otro. La arrogancia des\u00adpectiva de quienes en posesi\u00f3n de la fuerza o de la verdad dogm\u00e1tica de un sinn\u00famero de siglas revolucionarias o \u00abprogresistas\u00bb tachaban al PNV de \u00abpasado\u00bb, \u00abburgu\u00e9s\u00bb o \u00abtraidor\u00bb, hac\u00eda que muchas de nuestras gentes, espe\u00adcialmente los j\u00f3venes, se sintieran pre\u00adsos de un cierto complejo.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho de vernos unos a otros, el comprobar que \u00e9ramos miles, y que el voto mayoritario era correspondido por una militancia real, rompi\u00f3 la ba\u00adrrera ps\u00edquica que nos ten\u00eda, en cier\u00adto modo, encadenados.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos bajamos de Aralar de un modo distinto a como hab\u00edamos su\u00adbido.<\/p>\n\n\n\n<p>El Alderdi Eguna constituye una celebraci\u00f3n \u00fanica en su g\u00e9nero. No s\u00f3lo por el n\u00fame\u00adro de participantes sino, sobre todo, por su car\u00e1cter l\u00fadico-pol\u00edtico-gastron\u00f3mico-familiar. El esfuerzo organiza\u00adtivo para un acto que dura tan s\u00f3lo unas horas es dif\u00edcil de percibir para quienes se hallan fuera de los traba\u00adjos previos y posteriores. No es tarea f\u00e1cil preparar los servicios de todo or\u00adden que, comenzando por la acampa\u00adda desde el viernes anterior, de varios miles de j\u00f3venes, hasta los requeridos por las decenas de miles de asistentes del d\u00eda de la celebraci\u00f3n, han de te\u00adnerse a punto: servicios comunitarios, higi\u00e9nicos, de aparcamiento, gastron\u00f3micos, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>No es f\u00e1cil expresar el asombro de los invitados extranjeros ante el espec\u00adt\u00e1culo y las vivencias que perciben du\u00adrante su visita.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no todo ha sido feli\u00adcidad a lo largo de las trece celebra\u00adciones habidas hasta hoy. Desde las inclemencias meteorol\u00f3gicas hasta el reflejo de las tensiones internas du\u00adrante la celebraci\u00f3n. Hechos amargos no conocidos por el gran p\u00fablico, pero que quedar\u00e1n para la historia in\u00adterna de nuestro Partido.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas miserias, sin embargo, no em\u00adpa\u00f1an la alegr\u00eda, la intimidad y el en\u00adtusiasmo de los miles de personas y de familias que acuden fieles a la cita en los tiempos alegres y en los tristes.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez lo m\u00e1s sobresaliente, al me\u00adnos en mi apreciaci\u00f3n personal, de este d\u00eda suele ser el empe\u00f1o incre\u00edble de personas de edad muy avanzada y muchas veces afectadas de graves dolencias, y que sin embargo se hacen llevar por sus hijos a un d\u00eda de ajetreo tan poco recomendable para su situa\u00adci\u00f3n f\u00edsica. Se trata de una fidelidad \u00edntima y a ultranza, digna no s\u00f3lo de respeto y admiraci\u00f3n, sino de estudio. Cuando la v\u00edspera miro al cielo deseando una buena climatolog\u00eda lo hago pensando en estas personas que, tal vez, piensen en su intimidad que va a ser la \u00faltima vez que puedan acu\u00addir a Salburua.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro detalle conmovedor suele ser la asistencia de viudas e hijos de per\u00adsonas reci\u00e9n fallecidas que normal\u00admente no hubieran acudido a ningu\u00adna fiesta y que, sin embargo, van a Salburua porque as\u00ed lo hubiera desea\u00addo \u00e9l y porque de este modo lo sien\u00adten tambi\u00e9n presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Conozco suficiente Europa como para concluir que d\u00eda como \u00e9ste con semejantes ingredientes no existe en Europa. Y es que se trata de un gran encuentro pol\u00edtico-familiar. Algo \u00fanico. \u00a1Casi nada en estos tiempos!.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00e1bado 23 de septiembre de 2023 Por Xabier Arzalluz &nbsp;El \u201cd\u00eda del Partido\u201d no es una invenci\u00f3n del EAJ-PNV. Ah\u00ed est\u00e1n, desde hace decenios, los parteitag alemanes, o las concentraciones pol\u00edtico-festivas de los Parti\u00addos Comunistas europeos, con el fin b\u00e1sico en el caso de estos \u00faltimos de recaudar fondos para la organizaci\u00f3n. Y ah\u00ed est\u00e1n &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2023\/09\/23\/el-alderdi-eguna-visto-y-sentido-por-xabier-arzalluz\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El Alderdi Eguna visto y sentido por Xabier Arzalluz<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-18129","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18129","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18129"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18129\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18135,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18129\/revisions\/18135"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18129"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18129"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18129"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}