{"id":18182,"date":"2023-10-08T10:54:36","date_gmt":"2023-10-08T08:54:36","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=18182"},"modified":"2023-10-08T10:54:38","modified_gmt":"2023-10-08T08:54:38","slug":"experiencia-de-vida-sobre-la-transmision-del-euskera-la-importancia-del-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2023\/10\/08\/experiencia-de-vida-sobre-la-transmision-del-euskera-la-importancia-del-nosotros\/","title":{"rendered":"Experiencia de vida sobre la transmisi\u00f3n del euskera. La importancia del \u201cnosotros\u201d."},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Domingo 8 de octubre de 2023<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por Borja Irizar Acillona<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/10\/Transmision_1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"389\" height=\"129\" data-id=\"18184\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/10\/Transmision_1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-18184\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/10\/Transmision_2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"411\" height=\"123\" data-id=\"18185\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2023\/10\/Transmision_2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-18185\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 las veces que habr\u00e9 errado. Incontables quiz\u00e1. Hist\u00f3ricas derrotas entre no menos gloriosas victorias. La vida es as\u00ed. Un paseo por el angosto, en ocasiones estrecho, bosque de las dificultades. Un bosque que llenamos con nuestras debilidades, con nuestros miedos y nuestros prejuicios. Un bosque tambi\u00e9n lleno de claros, a los que llegamos a veces ayudados, por esa sonrisa amable, que encontramos en alg\u00fan recodo de la vida, por una mano generosa, que nos arranca un \u00faltimo impulso de superaci\u00f3n, o la voz penetrante, de quien por medio de la palabra, nos regala una inspiradora energ\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Es probable que el paseo vital no lo hagamos solos, que tengamos una familia a la que amar y proteger, y en ella, unos hijos a los que marcar el camino a recorrer, llenando este, de las m\u00e1gicas luces de los valores buenos. Y con ellos y el recuerdo de nuestra determinaci\u00f3n, nuestros hijos no se pierdan entre las interminables decisiones que habr\u00e1n de tomar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ese patrimonio inmaterial ser\u00e1 nuestro mejor legado y no otro. No hay millones de euros que llenen a&nbsp;una persona vac\u00eda, ni hay nada m\u00e1s valioso que una persona llena de convicciones y de poderosas creencias, que gu\u00edan su juicio, y que gobiernan sus acciones. Y de entre todas las personas, no hay mejores que aquellas en las que pervive una inmensa conexi\u00f3n con la justicia social, con la comunidad, con el pasado de la misma, con su historia, sus sufrimientos, sus alegr\u00edas y sus proyectos comunes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Porque una comunidad llena de pasiones, de controversias, de ansias, nostalgias y proyectos, tambi\u00e9n est\u00e1 llena de alegr\u00edas y sufrimientos, que se viven en conjunci\u00f3n con ese nosotros, y que nada puede sustituir.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos ense\u00f1ar a nuestros hijos a disolverse en el mundo y no ser otra cosa que s\u00ed mismos. A procrear en ellos, un alma individualista, que rebose el ego\u00edsmo de un \u201cyo\u201d que se construye en un proyecto solitario. Un yo, sin un nosotros. Un yo nuclear. No perder, un miserable segundo de nuestra vida, en que aprecien otra cosa que aquello que les pueda llenar de dinero y poder, prosperidad y riqueza. Instrumentos del \u00e9xito de una persona, que vive al servicio de s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos, pero sabemos, que cada vez que en la vida hemos apreciado y admirado a otro, ha sido por todo lo contrario. Por su capacidad de integrarse y trabajar por la comunidad, su respeto a la diferencia y sus valores, profundamente enraizados en las personas que le rodean, y con ellas en sus dramas, en sus victorias, en sus luchas y en sus derrotas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando naci\u00f3 mi primera hija, pens\u00e9 mucho sobre estas reflexiones. La vida me hab\u00eda regalado un pr\u00f3spero proyecto de mujer, y con el regalo me hab\u00eda entregado responsabilidades, muchas. Habr\u00eda de elegir, qu\u00e9 gama de colores adornar\u00edan el espectro de su alma, cuando la luz de la madurez alcance a iluminarla. \u00d3 asegurar, que las alargadas sombras del complejo mundo que les dejamos, ser\u00e1n iluminadas por sus brillantes decisiones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y decid\u00ed, que quer\u00eda enriquecerla de aquellas cosas, que no tendr\u00e1n porqu\u00e9 llenar sus bolsillos, pero si engordar su coraz\u00f3n. No me cabe duda de que el dinero siempre llamar\u00e1 a la puerta de aquellos que brillan. Llenarla de aquellos valores, ideas y conocimientos, que le hacen parte de una comunidad, de su pasado y de la corresponsabilidad de su futuro. En fin, darle un nosotros y construir un \u201cyo\u201d generoso que se siente parte de un concepto mayor, que inunda cada recoveco de su alma, y que le invita a sentirse parte de un proyecto com\u00fan.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n tuve el dilema de qu\u00e9 lengua ser\u00eda la que compartir\u00edamos. Podr\u00eda haber dejado pasar la oportunidad de crear nuestro v\u00ednculo en euskera, ce\u00f1irme a la m\u00e1s perezosa versi\u00f3n de m\u00ed mismo, o excusarme de 200 formas con los clich\u00e9s habituales, pero no lo hice.<\/p>\n\n\n\n<p>No lo hice porque creo sin dudar, que no podremos pedir jam\u00e1s, ning\u00fan esfuerzo a nuestros hijos, que nosotros no seamos capaces de hacer. Ninguno. Ni podremos jam\u00e1s demostrarles, que el esfuerzo y la perseverancia son la llave del \u00e9xito, si no somos nosotros, capaces de esforzarnos. Y as\u00ed, con unos conocimientos muy b\u00e1sicos, empec\u00e9 ese camino.<\/p>\n\n\n\n<p>En el proceso tuve noticia de sorprendentes bondades que iluminaban mi razonamiento. Y es que hace d\u00e9cadas que est\u00e1 demostrado el principio de relatividad ling\u00fc\u00edstica, que establece que el idioma en el que hablas o razonas moldea la forma en la que ves el mundo y c\u00f3mo te relacionas con otras personas y con tu comunidad social. Tuve adem\u00e1s conocimiento de que nuestra lengua vasca ha desarrollado, durante siglos, una profunda sem\u00e1ntica de aspectos que apreciamos hoy fundamentales.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El euskera es un lenguaje inclusivo en su propia naturaleza. Resulta que los vascos hace siglos que domaron su idioma de manera que no se pondera un g\u00e9nero sobre otro y as\u00ed, padres no es el plural de padre, hijos no es el plural de hijo, y hermanos no es el plural de hermano. Tiene en su gram\u00e1tica y vocabulario aspectos de la ponderaci\u00f3n del \u201cnosotros\u201d, de la comunidad, que no existen en otras lenguas. Determina el concepto de la solidaridad como sustento de la libertad del grupo y de est\u00e1, la libertad de la persona. El trabajo por los dem\u00e1s o \u201c<em>auzolana<\/em>\u201d como medio de contribuir al bien com\u00fan, que es en definitiva el propio, y el cuidado de lo que no es de nadie, pero es de todos, \u201c<em>herrilurra<\/em>\u201d. Un lenguaje que representa el \u00e9xito del grupo, dando cabida a la ambici\u00f3n y el desarrollo personal en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, la lengua vasca es ya un patrimonio familiar inmaterial, que ha venido para quedarse. No sin esfuerzo, pues casi empec\u00e9 con el idioma desde cero, pero s\u00ed con una sonrisa. Y no me arrepiento, y no lo har\u00e9. Han pasado 7 a\u00f1os y jam\u00e1s hemos hablado en otro idioma. Se que un d\u00eda, desde la perspectiva que da la madurez, sonreir\u00e1 por este regalo.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque podr\u00eda haber dedicado mis esfuerzos a que aprenda chino o \u00e1rabe o franc\u00e9s. Pasados los a\u00f1os, se que no se reconocer\u00eda en la comunidad pol\u00edtica en la que han crecido. Pasar\u00eda la vida excus\u00e1ndose por no saber el idioma original y propio de los vascos.&nbsp; Sentir\u00eda esa rabia de impotencia del \u201c<em>disculpa, no se<\/em>\u201d. Y probablemente ver\u00eda el mundo de otra manera.<\/p>\n\n\n\n<p>Un patrimonio inmaterial para conectar con la tierra y con el pasado mientras construyes el futuro desde los valores del bien com\u00fan, desde un nosotros. Un nosotros, que cree que conformamos una comunidad pol\u00edtica que debe defender y hacer perdurar su cultura. Un nosotros que&nbsp; pelea a diario por existir y ans\u00eda brillar entre los pueblos de Europa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Porque los a\u00f1os pasar\u00e1n, caer\u00e1n los imperios y sus reyes y sus gobiernos, y con ellos las modas y sus influencias, pero siempre, por siempre, en lo m\u00e1s rec\u00f3ndito de sus recuerdos estar\u00e1 su padre y con \u00e9l su lengua. En el primer amor que sinti\u00f3 y en la primera vez que llor\u00f3, en la primera vez que le ayudaron a salir de un bache o le explicaron que es la vida. Por qu\u00e9 se muere y por que se nace, y por qu\u00e9 debe ser libre para amar. Y nada, jam\u00e1s, podr\u00e1 destruir ese v\u00ednculo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde estas l\u00edneas si eres padre o madre te invito a hacerlo, a crear ese \u201cnosotros\u201d. A que construyamos juntos las casas de nuestros hijos. A convertir la lengua vasca en patrimonio familiar, y ver el mundo desde ella, y con ello animar a otros a hacerlo. Para que de esa casa, sus cimientos sean la suma de nuestros esfuerzos y sus columnas forjadas en la solidaridad, de los hijos e hijas de un pueblo que se niega a dejar de existir. Porque Gabriel Aresti no se equivocaba en su afamado \u201cNire aitaren etxea\u201d y contra todo y contra todos, nuestros hijos, defender\u00e1n la casa de sus padres.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 8 de octubre de 2023 Por Borja Irizar Acillona No s\u00e9 las veces que habr\u00e9 errado. 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