{"id":18655,"date":"2024-01-28T11:31:46","date_gmt":"2024-01-28T09:31:46","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=18655"},"modified":"2024-01-28T11:57:23","modified_gmt":"2024-01-28T09:57:23","slug":"aunque-silben-las-balas-te-escribire","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2024\/01\/28\/aunque-silben-las-balas-te-escribire\/","title":{"rendered":"Aunque silben las balas, te escribir\u00e9"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Domingo 28 de enero de 2024<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/01\/Aunque-silben-las-balas-te-seguire-escribiendo_1-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"684\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/01\/Aunque-silben-las-balas-te-seguire-escribiendo_1-3-940x684.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-18656\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/01\/Aunque-silben-las-balas-te-seguire-escribiendo_1-3-940x684.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/01\/Aunque-silben-las-balas-te-seguire-escribiendo_1-3-580x422.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/01\/Aunque-silben-las-balas-te-seguire-escribiendo_1-3-768x558.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/01\/Aunque-silben-las-balas-te-seguire-escribiendo_1-3-1536x1117.jpg 1536w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/01\/Aunque-silben-las-balas-te-seguire-escribiendo_1-3.jpg 1785w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Este pasado viernes en Donostia mi hermano Koldo present\u00f3 su \u00faltimo libro \u201cAunque silben las balas, te escribir\u00e9\u201d,&nbsp; junto a Jos\u00e9 Manuel Bujanda que hizo de anfitri\u00f3n y de relator de historias paralelas vividas por \u00e9l. El libro narra cuatro situaciones de guerra y postguerra, se lee bien, est\u00e1 muy bien escrito y &nbsp;toca aspectos diversos y humanos de situaciones l\u00edmite.<\/p>\n\n\n\n<p>No conoc\u00eda la sala de la Biblioteca municipal de Donostia en la calle San Jer\u00f3nimo, abovedada y adecuada para un acto como el realizado. Destaco la presencia entre el p\u00fablico de Virgina Careaga, hija del embajador de la Rep\u00fablica en Escandinavia y amigo de Manuel de Irujo, de Bingen Amezaga, m\u00e9dico cardi\u00f3logo hijo del intelectual Vicente Amezaga e inquieto activista de lo vasco en general, del abogado Beltza, I\u00f1aki Agirregomozkorta, profesor y escritor, Marilen y Loli de Eragin, del historiador Patxi Agirre que nos hablar\u00e1 en Bilbao el 1 de febrero sobre Fortunato Agirre, de toda nuestra familia donostiarra que es mucha y que llen\u00f3 la sala con veteranos y beb\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Bujanda habl\u00f3 de su aita, y de sus dos t\u00edos que estuvieron en el batall\u00f3n Saseta, tres gudaris. Y narr\u00f3 una bella historia sobre una discusi\u00f3n que hab\u00eda tenido su t\u00edo Benito con su aita Inosen la v\u00edspera de morir en el Saibigain, espina que le qued\u00f3 clavada a su aita. Cuando Bujanda sale de la c\u00e1rcel de Carabanchel, esa noche, la novia andaluza de su t\u00edo Benito, que se hab\u00eda enterado le llama desde Paris. Una bella historia que pod\u00eda haber encajado perfectamente en el libro de Koldo. Bujanda naci\u00f3 en la calle Campanario como nuestra familia donostiarra.<\/p>\n\n\n\n<p>Koldo habl\u00f3 de lo escrito. Deportistas que fueron a Barcelona&nbsp; a competir en la Olimpiada paralela a la de Berl\u00edn&nbsp; con Hitler al frente y que no pudieron hacerlo por estallar la sublevaci\u00f3n militar. Un padre que quiere conocer el por qu\u00e9&nbsp; hab\u00eda muerto su hijo en el Saibigain. Una enfermera que cura las heridas de un fascista y las repercusiones que tiene el hecho. Un intercambio epistolar entre un gudari preso en Gurs&nbsp; y su novia.<\/p>\n\n\n\n<p>Tuvimos previamente un incidente. Nos hab\u00edamos citado en el Antonio, antiguo Barandiaran y estando tomando un caf\u00e9 le robaron a Koldo la mochila con el dinero para los cambios y las llaves del coche. Un tipo con una gorra, descolg\u00f3 la mochila y como si fuera suya se la llev\u00f3. Vino inmediatamente la ertzaintza que nos dijo que Donostia es una ciudad ideal para vivir pero que \u00faltimamente este &nbsp;tipo de robos estaba a la orden del d\u00eda. Toda una faena que nos complic\u00f3 la tarde. Mar\u00eda Esther tuvo que venir a rescatarnos desde Bilbao. Al d\u00eda siguiente, recuper\u00f3 el coche.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/01\/aunque-silben-las-balas-te-escribire-scaled-5.gif\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"624\" height=\"940\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/01\/aunque-silben-las-balas-te-escribire-scaled-5.gif\" alt=\"\" class=\"wp-image-18658\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 28 de enero de 2024 Este pasado viernes en Donostia mi hermano Koldo present\u00f3 su \u00faltimo libro \u201cAunque silben las balas, te escribir\u00e9\u201d,&nbsp; junto a Jos\u00e9 Manuel Bujanda que hizo de anfitri\u00f3n y de relator de historias paralelas vividas por \u00e9l. 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