{"id":19345,"date":"2024-07-25T11:29:36","date_gmt":"2024-07-25T09:29:36","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=19345"},"modified":"2024-07-25T11:29:38","modified_gmt":"2024-07-25T09:29:38","slug":"la-hija-de-maria-corinna-y-las-elecciones-del-domingo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2024\/07\/25\/la-hija-de-maria-corinna-y-las-elecciones-del-domingo\/","title":{"rendered":"La hija de Mar\u00eda Corinna y las elecciones del domingo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Jueves 25 de julio de 2024<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/07\/Screenshot_20240724-212116_Gallery.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"1376\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/07\/Screenshot_20240724-212116_Gallery-940x1376.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19346\" style=\"width:516px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/07\/Screenshot_20240724-212116_Gallery-940x1376.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/07\/Screenshot_20240724-212116_Gallery-580x849.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/07\/Screenshot_20240724-212116_Gallery-768x1124.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/07\/Screenshot_20240724-212116_Gallery-1049x1536.jpg 1049w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/07\/Screenshot_20240724-212116_Gallery.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Mi Mam\u00e1 es una mujer muy coqueta y dice que todas las noches tiene que dormir usando una pijama bonita, porque lo que todos los venezolanos anhelan, suceder\u00e1 en una madrugada mientras el pa\u00eds duerme y sue\u00f1a en silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los tel\u00e9fonos timbrar\u00e1n al un\u00edsono, las luces ir\u00e1n despertando en secuencia en las ventanas y balcones, mientras todos comienzan a salir a las calles entre risas y llantos a partes iguales.<\/p>\n\n\n\n<p>Si su predicci\u00f3n en cierta, y yo le creo, entonces muchos como yo estaremos en otro huso horario, al otro lado del mundo, v\u00edctimas de un exilio forzoso. As\u00ed que lo mejor ser\u00e1 tener todos los d\u00edas nuestra bandera en la cartera, porque en ese momento, los ciudadanos de todos los pa\u00edses que nos han abierto sus puertas ver\u00e1n mareas de amarillo, azul y rojo onde\u00e1ndose en sus calles al ritmo del Alma Llanera.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunos, tal vez, corran a sus casas a empacar y reservar de inmediato el ticket de regreso, mientras otros intentar\u00e1n sin \u00e9xito explicarle a sus hijos peque\u00f1os \u00bfpor qu\u00e9 nos abrazan tan fuerte? ante la ingenua pregunta: \u00bf\u201cMami, Papi, por qu\u00e9 lloran?. En el futuro esos hijos del exilio junto a todos los hijos de Venezuela aprender\u00e1n en las escuelas por qu\u00e9 Papi y Mami lloraban aquella madrugada del 2024. Lloraban porque ya no los llamar\u00edan extranjeros, porque sus hijos acampar\u00edan en las playas del Mar Caribe sin miedo; porque regalar\u00edan toda la ropa de invierno y solo dejar\u00edan un par de chaquetas y bufandas para subir al Pico Espejo en M\u00e9rida; porque ver\u00edan a la abuela en persona los domingos sin skype; porque los grupos de whatsapp todos los tel\u00e9fonos volver\u00edan a comenzar por +58; porque los ni\u00f1os de su pa\u00eds volver\u00edan a creer en el Ni\u00f1o Jes\u00fas en Navidad; porque los souvenirs para los familiares y amigos al salir de viaje volver\u00edan a ser imanes para la nevera y no comida, desodorante, o cajitas de pastillas.<\/p>\n\n\n\n<p>Papi y Mami cerraron los ojos entre l\u00e1grimas y vieron un Pa\u00eds donde se incorporaba de nuevo la palabra elegir en el diccionario; donde se respetaba nuevamente al uniformado de verde que pudo defenderse del enemigo sin volver a dispararles; donde recib\u00edan sin miedo a todos esos amigos que hicieron por el mundo y les mostraban las bellezas de las que tanto les hablaron; donde la esperanza ya no era utop\u00eda; donde entraban a farmacias con medicinas, a supermercados con comida y donde la basura ya no era el alimento de un hermano; donde finalmente la inflaci\u00f3n eliminaba los siete d\u00edgitos de hambre y miseria.<\/p>\n\n\n\n<p>Papi y Mami abrieron de nuevo sus ojos y so\u00f1aron despiertos, pero esta vez con la certeza de poder hacer realidad sus sue\u00f1os y no solo so\u00f1ar como escapatoria mental de supervivencia emocional.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces s\u00ed, si estoy de acuerdo con mis Pap\u00e1s. Si estuviera en mi querida Venezuela o en cualquier parte del continente americano por estos d\u00edas, yo dormir\u00eda con mi pijama bonito, porque la foto que tomaremos ese d\u00eda en las calles del mundo adornaran la sala de cada hogar venezolano por unas cuantas generaciones y como dice el dicho popular<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c Hay que estar bonito para la foto\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jueves 25 de julio de 2024 Mi Mam\u00e1 es una mujer muy coqueta y dice que todas las noches tiene que dormir usando una pijama bonita, porque lo que todos los venezolanos anhelan, suceder\u00e1 en una madrugada mientras el pa\u00eds duerme y sue\u00f1a en silencio. Todos los tel\u00e9fonos timbrar\u00e1n al un\u00edsono, las luces ir\u00e1n despertando &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2024\/07\/25\/la-hija-de-maria-corinna-y-las-elecciones-del-domingo\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">La hija de Mar\u00eda Corinna y las elecciones del domingo<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-19345","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19345","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19345"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19345\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19347,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19345\/revisions\/19347"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19345"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19345"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19345"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}