{"id":19700,"date":"2024-11-03T12:14:41","date_gmt":"2024-11-03T10:14:41","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=19700"},"modified":"2024-11-03T12:14:44","modified_gmt":"2024-11-03T10:14:44","slug":"durisimo-analisis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2024\/11\/03\/durisimo-analisis\/","title":{"rendered":"Dur\u00edsimo an\u00e1lisis"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Un estado inservible: La Dana y el derrumbe de lo publico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Domingo 3 de noviembre de 2024<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/11\/El-derrumbe-de-lo-publico.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"377\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/11\/El-derrumbe-de-lo-publico-940x377.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-19701\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/11\/El-derrumbe-de-lo-publico-940x377.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/11\/El-derrumbe-de-lo-publico-580x233.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/11\/El-derrumbe-de-lo-publico-768x308.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2024\/11\/El-derrumbe-de-lo-publico.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><em>Photo by Tom Fisk on&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.pexels.com\/es-es\/foto\/edificio-roto-techo-arquitectura-4601283\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Pexels.com<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Reproduzco este art\u00edculo&nbsp; de Rafael Jim\u00e9nez &nbsp;Asensio:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>A todos que han padecido los efectos de la terrible Dana, en especial a los familiares de las v\u00edctimas y a toda la ciudadan\u00eda de las poblaciones devastadas, doblemente afectados por los fen\u00f3menos de una naturaleza que se rebela ante los excesos humanos que han terminado por quebrar su equilibrio y por la incompetencia pol\u00edtica y la mala gesti\u00f3n por parte de los responsables p\u00fablicos de una crisis que se pudo y se debi\u00f3 atenuar en sus terribles efectos de haber funcionado cabalmente los recursos p\u00fablicos predictores, preventivos de riesgos y de coordinaci\u00f3n y gesti\u00f3n de cat\u00e1strofes que un verdadero Estado que as\u00ed se precie debe tener siempre activos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En estos terribles d\u00edas, tras los brutales efectos de la Dana en varias partes del territorio nacional, con particular crudeza (por el n\u00famero de v\u00edctimas y devastaci\u00f3n) en la Comunidad Valenciana, los testimonios y las im\u00e1genes, as\u00ed como el consiguiente cabreo ciudadano, se multiplican. Lo que ha quedado meridianamente claro es que en Espa\u00f1a el Estado no funciona en aquellos momentos cr\u00edticos en los que se torna m\u00e1s necesario. Se mostr\u00f3 con crudeza sin par en la larga pandemia, pero se hicieron -como ahora se har\u00e1, cuando las secuelas del temporal amainen- o\u00eddos sordos por parte de una endog\u00e1mica, am\u00e9n de sectaria, clase pol\u00edtica y de un fragmentado e ineficiente ovillo de administraciones p\u00fablicas, que funcionan cada una a su bola, tambi\u00e9n encerradas en su propia endogamia y autocomplacencia, sin nadie que haga de director efectivo de una ruidosa y car\u00edsima orquesta de instrumentos desafinados y muchos de ellos inutilizables.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la pandemia me cans\u00e9 de escribir entradas en mi ya cerrado Blog,&nbsp;<em>La Mirada Institucional<\/em>, poniendo de relieve una y otra vez que los est\u00fapidos mensajes de unos gabinetes de comunicaci\u00f3n de baratijas de los ineficientes pol\u00edticos espa\u00f1oles, eran un insulto a la inteligencia: \u201csaldremos m\u00e1s fuertes\u201d; \u201cno dejar a nadie atr\u00e1s\u201d, etc. Todo fue mentira. Tambi\u00e9n se acumularon los cad\u00e1veres (much\u00edsimos entonces y centenares ahora), adem\u00e1s de quienes, por lo com\u00fan, menos capacidad de respuesta ten\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, a partir de ah\u00ed, los p\u00edos y falsos deseos de mejorar el evidente caos de lo p\u00fablico (ya no se puede hablar de \u201csistema\u201d) y de convertir al sector p\u00fablico en&nbsp;<em>tractor&nbsp;<\/em>(est\u00fapida expresi\u00f3n) de la recuperaci\u00f3n, pronto mostraron sus costuras rotas. El poder central, tras un protagonismo estelar en sus inicios, le vio las orejas al lobo, y se puso de perfil con un burdo e ineficiente sistema denominado con el necio eslogan (otra baratija comunicativa) de&nbsp;<em>cogobernanza<\/em>. Un aut\u00e9ntico pleonasmo, que esconde no saber qu\u00e9 es la Gobernanza. Se pas\u00f3 la pelota a esa constelaci\u00f3n de lo que se han convertido con el paso del tiempo como cantones aut\u00e1rquicos que se denominan Comunidades Aut\u00f3nomas, donde cada se\u00f1or feudal hac\u00eda de su capa un sayo, solo corregido el desprop\u00f3sito con Comisiones intergubernamentales de pretendida coordinaci\u00f3n, m\u00e1s bien gallineros de intereses pol\u00edticos contrapuestos, donde amigos y enemigos no conciertan nada, pues como ya se sabe -se ha mostrado estos d\u00edas fehacientemente- se impuso el p\u00e9rfido refr\u00e1n de \u201cal enemigo ni agua\u201d. Decenas de miles de personas&nbsp;<em>viven de la pol\u00edtica&nbsp;<\/em>en Espa\u00f1a y pocas veces a lo largo de la Historia de este pa\u00eds tal pol\u00edtica ha sido tan impotente.<\/p>\n\n\n\n<p>En una situaci\u00f3n de normalidad, el mal funcionamiento de los servicios p\u00fablicos ordinarios, esto es, los propios de una situaci\u00f3n de normalidad (transporte, sanidad, educaci\u00f3n, seguridad ciudadana, justicia, etc.), se advierte de modo individual o localizado, aunque a veces estudios e informes solventes (algunos internacionales, siempre los m\u00e1s objetivos) ponen de relieve que ese irregular y costoso modo de gesti\u00f3n de ciertas pol\u00edticas es sencillamente bochornoso o poco edificante. Pero al surgir una situaci\u00f3n de excepci\u00f3n, como sin duda fue la acaecida en varias Comunidades Aut\u00f3nomas, especialmente en la Comunidad Valenciana, es cuando se pone de manifiesto que la gesti\u00f3n pol\u00edtica y ejecutiva de lo p\u00fablico es mucho m\u00e1s lamentable y muestra unos agujeros impropios de cualquier pa\u00eds que pretenda llamarse europeo. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La pol\u00edtica espa\u00f1ola se halla en la actualidad en el c\u00e9nit de su ineficiencia e inmoralidad, y solo sabe jugar al rat\u00f3n y al gato, traducci\u00f3n ingenua de la dura contraposici\u00f3n&nbsp;<em>schmittiana<\/em>&nbsp;que tanto gusta al poder hoy en d\u00eda entre amigo y enemigo. Y a esa mala pol\u00edtica, enquistada en la cultura de los partidos, trasladada a las instituciones e infestada de \u201cpersonajes\u201d cuyo \u00fanico motivo existencial es vivir atados a la poltrona o adosados&nbsp;<em>in aeternum&nbsp;<\/em>a los presupuestos p\u00fablicos, a quienes solo les interesa&nbsp;<em>estar&nbsp;<\/em>en el poder, disfrutar de sus oropeles y repartir prebendas o poltronas entre los suyos y sus amigos pol\u00edticos. &nbsp;<em>Hacer&nbsp;<\/em>pol\u00edtica en Espa\u00f1a es casi siempre eso: pillar para s\u00ed y repartir turrones, como escribi\u00f3 Juan Valera, entre sus amigos pol\u00edticos, familiares y correligionarios. Lo que le pase a la ciudadan\u00eda, siempre vista como servidumbre por unos cada vez m\u00e1s indocumentados gobernantes y su cohorte de lacayos del poder, particularmente numerosa entre plumillas, voceros comunicadores a sueldo, les importa a los pol\u00edticos y a esos \u00faltimos un absoluto carajo, como se ha visto de forma evidente estos pasados d\u00edas. Y no pondr\u00e9 ejemplos, pues son conocidos. La pol\u00edtica en Espa\u00f1a, un Estado clientelar de partidos qu\u00edmicamente puro, consiste, por tanto, en que los&nbsp;<em>abnegados&nbsp;<\/em>militantes y amigos del poder alcancen a ser posible un sueldo p\u00fablico de 6 d\u00edgitos (o se aproximen a ello), roten indefinidamente en la noria de los puestos \u201cde responsabilidad\u201d pol\u00edtica o directiva, sepan o no sepan de qu\u00e9 va eso, y que siempre y en todo caso se dediquen en cuerpo y alma a joder al enemigo, tambi\u00e9n, por ende, al ciudadano, a quien en su foro interno no pocos desprecian. Tambi\u00e9n en sus peores versiones, que cada vez abundan m\u00e1s, los pol\u00edticos muestran su versi\u00f3n m\u00e1s oscura, pre\u00f1ada de inmoralidad y abuso de poder, sexo y drogas (no s\u00e9 si de rock and), as\u00ed como de no pocos casos de corrupci\u00f3n o de conflictos de intereses. Por no seguir. El poder da tono, posici\u00f3n y visibilidad. Eso es lo que buscan.<\/p>\n\n\n\n<p>Y con esos mimbres se&nbsp;<em>dirigen&nbsp;<\/em>en este pa\u00eds las Administraciones P\u00fablicas, un mosaico informe y desordenado al servicio (pretiriendo la Constituci\u00f3n) no tanto de los intereses generales como de quienes gobiernan circunstancialmente cada nivel territorial. As\u00ed no es de extra\u00f1ar que la direcci\u00f3n profesional sea otro eslogan que la pol\u00edtica c\u00ednica nunca se ha cre\u00eddo y menos practicado. Dirigidos por amateurs, pasa lo que pasa. Y nada es gratis ni en dinero ni en v\u00edstimas. Adem\u00e1s, disponemos de un&nbsp;<em>modelo&nbsp;<\/em>(m\u00e1s bien&nbsp;<em>antimodelo<\/em>) de (des)organizaci\u00f3n territorial que cuartea hasta hacerlas irreconocibles las competencias sectoriales, con absoluto abandono de las funciones de coordinaci\u00f3n, y que cada palo aguante su vela. Con m\u00e1s de diez mil estructuras gubernamentales y otras tantas entidades del sector p\u00fablico, m\u00e1s de tres millones y medio de empleados p\u00fablicos o del sector p\u00fablico empresarial y fundacional, Espa\u00f1a es un pa\u00eds desarticulado en cantones territoriales aut\u00e1rquicos, con sus propios jeques y sus respectivos harenes de directivos p\u00fablicos nombrados por el poder que se prostituyen sin pudor a las \u00f3rdenes de quien manda (del&nbsp;<em>puto amo<\/em>&nbsp;o sus an\u00e1logos). El denominado \u201csistema administrativo\u201d o el \u201csistema de funci\u00f3n p\u00fablica\u201d est\u00e1n en proceso de deconstrucci\u00f3n o de derrumbe programado. Las capacidades ejecutivas o administrativas tanto de la Administraci\u00f3n del Estado como de las Comunidades Aut\u00f3nomas o entes locales se est\u00e1n paulatinamente desfondando. Los fondos europeos no fluyen, solo en \u00abcircuito cerrado\u00bb. No entrar\u00e9 a exponer aqu\u00ed las causas de que se haya llegado a tocar fondo (aunque de puede caer m\u00e1s bajo a\u00fan), pues lo he hecho en otros muchos sitios. Un empleo p\u00fablico cuarteado, envejecido, vicarial, con est\u00e1ndares de profesionalizaci\u00f3n y vocaci\u00f3n de servicio p\u00fabico descendentes, endog\u00e1mico, bul\u00edmico en derechos y anor\u00e9xico en valores, contaminado en su imparcialidad por una pol\u00edtica depredadora, con tics del viejo corporativismo y presiones fuertes de clientelismo pol\u00edtico y sindical (ambos particularmente voraces), escasamente motivado y con bajo sentido de pertenencia, resulta una herramienta muy deficiente y totalmente inadaptada para&nbsp; afrontar los extraordinarios retos de la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica, y menos a\u00fan los desaf\u00edos tecnol\u00f3gicos, de la Agenda 2030 y del cambio clim\u00e1tico a los que se enfrentar\u00e1 Espa\u00f1a en los pr\u00f3ximos a\u00f1os y d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto, sin duda, que han sido los funcionarios p\u00fablicos de los servicios de emergencia y seguridad, as\u00ed como los de servicios sociales y defensa, quienes han dado una mejor imagen de compromiso abnegado estos d\u00edas. Lo de siempre. Pero aqu\u00ed tambi\u00e9n hay luces y sombras, que ahora no procede comentar. Por su parte, alcaldes y alcaldesas, y sus respectivos equipos de gobierno, se han desvivido por atenuar los devastadores efectos de la situaci\u00f3n sobre una poblaci\u00f3n inerte, adem\u00e1s en un momento en que la Administraci\u00f3n Local est\u00e1 totalmente fuera de la agenda pol\u00edtica y el municipalismo en ca\u00edda libre. Pero no se trata de ensalzar h\u00e9roes, que los hay, sino de mostrar las deficiencias de algo que ya no se le puede llamar ni siquiera como \u201csistema\u201d. Lo p\u00fablico estos d\u00edas se ha derrumbado en su imagen y en sus obras. Se ha deslegitimado a ojos de la poblaci\u00f3n. Han dado un espect\u00e1culo lamentable. La extraordinaria solidaridad ciudadana ha atenuado algo -con sus limitadas herramientas y su denodado voluntarismo- la inacci\u00f3n, falta de coordinaci\u00f3n, impericia directiva o gestora de unos poderes&nbsp;<em>p\u00fablicos<\/em>, que solo se denominan as\u00ed ya porque se nutren de unos presupuestos alimentados precisamente con el esfuerzo y trabajo de una desarmada ciudadan\u00eda a la que han abandonado a su propia suerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay quienes piensan que esto tendr\u00e1 un antes y un despu\u00e9s. Y que habr\u00e1 reacciones desde la pol\u00edtica. Lo dudo. No pas\u00f3 en la pandemia y mucho me temo tampoco pasar\u00e1 ahora. Hemos llegado a un punto de no retorno, de mala pol\u00edtica y mala Administraci\u00f3n sist\u00e9mica (esto \u00faltimo lo reconocen incluso las defensor\u00edas del pueblo) que nadie sabe ni quiere reparar, pues eso requiere otra forma de hacer pol\u00edtica, unas profundas reformas del sector p\u00fablico, as\u00ed como decisiones valientes (esto es, pol\u00edticos con coraje) y liderazgos \u00e9ticos, que -con todos mis respetos- no aparecen por ning\u00fan lado. Ni est\u00e1n, ni se les espera. Un escenario horrible para un Estado con unos fallos sist\u00e9micos cada vez m\u00e1s graves; pero especialmente para una ciudadan\u00eda espa\u00f1ola que no se merece tal dejadez irresponsable, este maltrato, ni el delictivo abandono de la que ha sido objeto. Tal vez, ese pueblo al que tanto se apela, alg\u00fan d\u00eda estallar\u00e1. Como dijo el ensayista y urbanista Paul Virilio, \u201ctoda revoluci\u00f3n se hace en la ciudad\u201d. As\u00ed ha sido siempre, y tales procesos surgieron a veces por cuestiones de mucho menor impacto que las acaecidas estos d\u00edas, de una gravedad supina. Tomen nota.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un estado inservible: La Dana y el derrumbe de lo publico Domingo 3 de noviembre de 2024 Photo by Tom Fisk on&nbsp;Pexels.com Reproduzco este art\u00edculo&nbsp; de Rafael Jim\u00e9nez &nbsp;Asensio: A todos que han padecido los efectos de la terrible Dana, en especial a los familiares de las v\u00edctimas y a toda la ciudadan\u00eda de las &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2024\/11\/03\/durisimo-analisis\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Dur\u00edsimo an\u00e1lisis<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-19700","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19700","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19700"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19700\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19702,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19700\/revisions\/19702"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19700"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19700"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19700"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}