{"id":20219,"date":"2025-03-24T10:18:32","date_gmt":"2025-03-24T08:18:32","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=20219"},"modified":"2025-03-24T10:18:32","modified_gmt":"2025-03-24T08:18:32","slug":"mari-zabala-viuda-de-jose-antonio-agirre-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2025\/03\/24\/mari-zabala-viuda-de-jose-antonio-agirre-2\/","title":{"rendered":"MARI ZABALA, VIUDA DE JOS\u00c9 ANTONIO AGIRRE"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Lunes 24 de marzo de 2025<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ca\u00fastico, habitual colaborador de esta p\u00e1gina, y a quien agradezco sus opiniones, me pide rescatar este recuerdo a la viuda del Lehendakari Agirre. Lo publiqu\u00e9 el 16 de abril de 2020.Aqui est\u00e1:<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/03\/Jose-Antonio-Agirre-y-Mari-Zabala.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"590\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/03\/Jose-Antonio-Agirre-y-Mari-Zabala.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20220\" style=\"width:322px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/03\/Jose-Antonio-Agirre-y-Mari-Zabala.jpg 590w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/03\/Jose-Antonio-Agirre-y-Mari-Zabala-580x1007.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 590px) 100vw, 590px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/03\/Viaje-a-Noruega.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"617\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/03\/Viaje-a-Noruega.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20221\" style=\"width:329px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/03\/Viaje-a-Noruega.jpg 617w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/03\/Viaje-a-Noruega-580x963.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 617px) 100vw, 617px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>No conoc\u00ed a Jos\u00e9 Antonio de Agirre, aunque si a su viuda Mari Zabala. Estuve varias veces con ella en su casa de Donibane y&nbsp; en la de Algorta, detr\u00e1s del ayuntamiento de Getxo. Cuando Carlos Garaikoetxea fue elegido en 1979 presidente del Consejo General Vasco, como primer acto del nuevo presidente&nbsp; le acompa\u00f1\u00e9 a dos lugares. A la tumba de Juan de Ajuriaguerra en el cementerio de Ibarrekolanda en Deusto y a visitarle a D\u00f1a. Mari Zabala Aketxe, viuda del Lehendakari donde pudimos hablar de muchas cosas. En aquellos tiempos se cuidaban m\u00e1s estos detalles.<\/p>\n\n\n\n<p>El recuerdo que tengo de ella es de una se\u00f1ora muy amable, elegante, familiar y muy fumadora. Eran tiempos en los que fumar no era aparentemente peligroso y ella lo hac\u00eda, comentando en la , que Jos\u00e9 Antonio fumaba mucho, y, en los \u00faltimos a\u00f1os con boquilla. Nos dijo que hab\u00edan estado de viaje de novios en Noruega. En ese a\u00f1o, Jos\u00e9 Antonio era diputado en el Congreso y luchaba en pleno bienio negro para sacar adelante el primer estatuto de autonom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>El matrimonio tuvo tres hijos, Aintzane, Joseba&nbsp; e I\u00f1aki y una vida de aventura. En su fuga v\u00eda Berl\u00edn, Do\u00f1a Mar\u00eda era la Vda. de Guerra, un venezolano de los Andes fallecido, personalidad que le sirvi\u00f3 de tapadera en aquella rocambolesca huida, datos que describe Agirre con humor en su libro \u201cDe Gernika a Nueva York, pasando por Berl\u00edn\u201d .<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/03\/Panteon.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"609\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/03\/Panteon-940x609.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20222\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/03\/Panteon-940x609.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/03\/Panteon-580x376.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/03\/Panteon-768x497.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/03\/Panteon.jpg 1013w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>La fotograf\u00eda que ilustra este trabajo es del d\u00eda en el que en Getxo, en mayo de 1978, se inaugur\u00f3 este recuerdo al lehendakari\u00a0 donde aparece un perfil de Agirre con el mapa de Euzkadi completo. En el acto estuvo el entonces presidente del EBB, Carlos Garaikoetxea, Aurora\u00a0 Vda. de Joseba Rezpola, toda la familia, dirigi\u00e9ndonos unas palabras, adem\u00e1s de Garaikoetxea, el presidente de la Junta Municipal de Getxo que era Peru Garate, muy recientemente fallecido. Tras descubrir el monumento un txistulari\u00a0 y el p\u00fablico entonaron el Himno Nacional Vasco. La Plaza de la Trinidad result\u00f3 insuficiente. Para dar cabida a los miles de personas concentradas con muchas ikurri\u00f1as, r\u00f3tulos y estandartes\u00a0 de las Juntas Municipales del PNV.<\/p>\n\n\n\n<p>La v\u00edspera, los actos de homenaje comenzaron con una rueda de prensa en el Carlton, antigua sede de Lehendakaritza, donde el europeista Guy Heraud, que hab\u00eda sido candidato presidencial en Francia, explic\u00f3 el motivo de su visita.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda venido expresamente a los actos de homenaje. Por la tarde y tras una misa en San Ant\u00f3n, nos fuimos todos a la Plaza Nueva que se llen\u00f3&nbsp; de bote en bote y puedo decir que estuvo llena pues se hab\u00eda habilitado una especie de tribuna desde uno de los balcones que dan a la Plaza Nueva y me toc\u00f3 hablar, y desde all\u00ed se ve\u00eda todo a rebosar, junto a I\u00f1igo Agirre, Eneko Caballero&nbsp; y Guy Heraud.<\/p>\n\n\n\n<p>Previamente, la viuda del Lehendakari salud\u00f3 desde ese balc\u00f3n y la plaza se cay\u00f3 en aplausos. Varios minutos de una ovaci\u00f3n tremenda. Por la noche fuimos al Anboto a una cena organizada por la Junta de Bego\u00f1a que fue la encargada de los actos. Previamente hab\u00edamos puesto una placa en la fachada de la casa de la Calle La Cruz, donde Agirre hab\u00eda nacido. La hab\u00eda esculpido el suegro del burukide Rafa Agirre. Esa placa fue destruida por la extrema derecha&nbsp; y posteriormente restaurada. Es la que hay en la actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En los postres intervino Carlos Garaikoetxea, Rafa Agirre, Juan Ajuriaguerra, I\u00f1aki Olarra, y el profesor Guy Heraud, haciendo Jos\u00e9 Antonio Dura\u00f1ona de traductor al profesor. En el cincuentenario del primer Aberri Eguna celebrado en Bilbao.<\/p>\n\n\n\n<p>Al Lehendakari Leizaola le pedimos un mensaje, que gustosamente nos lo hizo llegar desde Paris, donde&nbsp; nos dec\u00eda que los vascos est\u00e1bamos en deuda con Agirre. Don Manuel de Irujo no pudo venir desde Iru\u00f1a y nos mand\u00f3 este mensaje, que describe de maravilla y con palabras precisas, la importancia del Lehendakari. No me resisto a dejar de transcribirlas. Esta&nbsp; fue la nota:<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cSiento no hallarme presente el d\u00eda del homenaje al Lehendakari. Jos\u00e9 Antonio era un hombre fuera de serie. El sentido humano, cordial, que sab\u00eda dar a sus abrazos, era de esos que no se aprenden en los libros, ni se reciben en la taquilla de una instituci\u00f3n de cr\u00e9dito.&nbsp; He conocido a quienes han realizado un largo viaje por el solo placer de escucharle, de oir de sus labios la proyecci\u00f3n del futuro, de recibir un abrazo o un apret\u00f3n de manos suyo. Jos\u00e9 Antonio era un inestimable capital.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Las circunstancias en las que le toc\u00f3 vivir no le permitieron aplicarlo a la vida de Euzkadi en la medida en la que pudo desarrollarse en una situaci\u00f3n normal.&nbsp; El robusto trazo de su paso por la Presidencia de Euzkadi, hubiera sido mucho m\u00e1s marcado y trascendental en una vida civil, de paz y de trabajo.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pero no acabaron los actos en dicho monumento. Por la tarde, en la plaza San Nicol\u00e1s de Algorta comenz\u00f3 el mitin de homenaje donde hablaron Eugene Goyhenetxe, profesor de la Universidad de Pau, Guy Heraud que dej\u00f3 claro que Euzkadi no era una regi\u00f3n sino una naci\u00f3n, el joven Gorka Aurre en euskera, el catal\u00e1n Josep Lluis Carles de Uni\u00f3, Jos\u00e9 \u00c1ngel Cuerda, Xabier Arzalluz &nbsp;y cerr\u00f3 Carlos Garaikoetxea.<\/p>\n\n\n\n<p>Como se ve, en aquellos a\u00f1os, celebr\u00e1bamos estas cosas por todo lo alto y con gran entusiasmo, algo que hoy se ha perdido. Nos toc\u00f3 vivir aquello y lo malo es que en la actualidad, las nuevas generaciones no han palpado, ni sentido&nbsp;&nbsp; este ambiente de continuidad&nbsp; hist\u00f3rica y de reconocimiento a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s y en el cincuentenario del primer Aberri Eguna, DEIA&nbsp; le hizo una entrevista a la viuda del Lehendakari que la traigo como aporte al conocimiento de la figura de Agirre en el sesenta aniversario de su muerte en Paris. Fue &nbsp;realizada por Mar\u00eda Luisa Idoate que re\u00adcorre toda una vida plena de vicisitudes, alegr\u00edas y amargu\u00adras; de exilio y esperanzas trasunta de una existencia en la que no hab\u00eda&nbsp; cabida para el odio.<\/p>\n\n\n\n<p>Es este el motivo por el que hemos elegido este texto para hablar&nbsp; de su familia.&nbsp; Nadie mejor que la compa\u00f1era de toda una vida para hablarnos de la personalidad de un hombre que es historia en nuestro pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00abRecuerda el primer Aberri Eguna como si lo estuviese viendo. La viuda de Jos\u00e9 Antonio Agirre, con los ojos un poco ensimismados, mira hacia atr\u00e1s y deja caer lentamente las palabras: \u00abSe celebr\u00f3 en Bilbao en 1932, y como&nbsp; hoy lo recuer\u00addo, fue magn\u00edfico. Nadie pens\u00f3 que llegase a ser lo que fue; la gente se volc\u00f3. Se baj\u00f3 por el Sagrado Coraz\u00f3n hasta Sabin Etxea. Casi estoy viendo aquellos vaporcitos de Bermeo que tambi\u00e9n participaron&#8230;\u00bb Mari Zabala vio en aquella primera vez \u00abalgo que se pod\u00eda realizar\u00bb, un recuerdo im\u00adborrable que en los tiempos dif\u00edciles le hizo repetir: \u00abAde\u00adlante, hay que seguir adelante\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfC\u00f3mo fueron los preparativos?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Despu\u00e9s de haber vivido la dictadura de Primo de Rivera, todos los batzokis empezaron a organizarse. La gente ten\u00eda entusiasmo porque era tiempo de cambio y pod\u00eda manifestarse.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfQu\u00e9 hac\u00edas t\u00fa en aquellos a\u00f1os?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Entonces estaba todav\u00eda soltera. Viv\u00eda en Algorta, cerca de Jos\u00e9 Antonio. No me cas\u00e9 hasta el a\u00f1o siguiente, hasta el 33, y recuerdo que viv\u00ed los preparativos con mucha ilusi\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfParticipabas en las actividades pol\u00edticas de Jos\u00e9 Anto\u00adnio?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Segu\u00eda los m\u00edtines y las actividades de Jos\u00e9 Antonio pero siempre en un segundo plano.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfEl mejor Aberri Eguna que recuerdas?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>El primero, porque entonces me di cuenta que lo vasco estaba vivo y ten\u00eda que seguir vivo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfY el m\u00e1s triste?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hubo un Aberri Eguna trist\u00edsimo. Lo pas\u00e9 en Par\u00eds, en 1960, po\u00adcos d\u00edas despu\u00e9s de morir Jos\u00e9 Antonio. No asist\u00ed a la ce\u00adlebraci\u00f3n, claro. Tambi\u00e9n hubo otro muy triste: Separados, \u00e9l en Berl\u00edn y todos nosotros en B\u00e9lgica, sin saber qu\u00e9 iba a ocurrir.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfQu\u00e9 significaba el Aberri Eguna para Jos\u00e9 Antonio Agirre?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>La fiesta de la esperanza en el d\u00eda de la Resurrecci\u00f3n. Porque esto de la fiesta de la Resurrecci\u00f3n hoy ya se nombra poco. Ya lo dice en su libro: la fiesta de la esperanza, pero celebrada desde y en todos los lugares. En la c\u00e1rcel, en el exi\u00adlio. Porque no todos los Aberri Eguna han sido felices.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfC\u00f3mo os conocisteis?&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>En realidad desde siempre, porque viv\u00edamos muy cerca. Yo entonces ten\u00eda 15 a\u00f1os. Sus hermanos estaban tambi\u00e9n en el mismo colegio. Era el t\u00edpico conocimiento de la gente que vive en un sitio peque\u00f1o. Un trato de amigos, con tem\u00adporadas mejores y peores. Fig\u00farate que \u00e9l era del Athletic y yo del Arenas. El d\u00eda que hab\u00eda partido nos mir\u00e1bamos des\u00adde lejos y con cierta simp\u00e1tica tensi\u00f3n, seg\u00fan el resultado. Entonces se estilaban las cuadrillas de chicos y chicas, por separado. Pa\u00adseabas, te encontrabas, cruzabas algunas palabras. No era como ahora, que vais todos juntos y las chicas est\u00e1n en cual\u00adquier parte, igual que los chicos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfC\u00f3mo era aquella Mari de 15 a\u00f1os?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Era eso, una chica de 15 a\u00f1os. Poco preocupada de las cosas trascendentales. Tengo muy buenos recuerdos del co\u00adlegio, de las amigas. Era una vida f\u00e1cil y normal en una chi\u00adca de entonces.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfY \u00e9l?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Optimista, muy optimista. Ten\u00eda una fe enorme en nuestro pa\u00eds, en nuestro pueblo. Era de car\u00e1cter fuerte y yo tambi\u00e9n \u2014\u00bfverdad, Aintzane?\u2014, pero no tan consecuente como \u00e9l.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La viuda de Jos\u00e9 Antonio \u2014como prefiere que se la conozca\u2014 ya no participa en los Aberri Eguna. Como el cuerpo le pide tranquilidad, dice haber pasado la \u00aban\u00adtorcha\u00bb a los hijos. Aunque reconoce que se preocupa mucho m\u00e1s que antes por todo lo que sucede, y, como siempre, prefiere permanecer en un segundo plano.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfUn segundo plano deseado, Mari?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Siempre permanec\u00ed en un segundo plano, y creo que as\u00ed estaba bien. Jos\u00e9 Antonio ten\u00eda mucha personalidad y yo tambi\u00e9n. Yo mandaba en casa, pero no fuera. Cada uno a lo suyo. Eran otros tiempos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Pero su actividad pol\u00edtica influir\u00eda de alg\u00fan modo en tu vida&#8230;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00c9l nunca hablaba de pol\u00edtica en casa. Era familiar, alegre y cari\u00f1oso. Sobre todo alegre. Nunca nos enter\u00e1bamos de sus preocupaciones. Su aspecto de hombre p\u00fablico s\u00f3lo lo not\u00e1bamos por la cantidad de visitas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfQuieres decir que nunca os hablaba de pol\u00edtica?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>En casa, de la pol\u00edtica no se hablaba nunca, pero se sent\u00eda. El era optimista, pero optimista por disciplina, y gra\u00adcias a esto consegu\u00eda no comunicar sus preocupaciones a otros. Era lo positivo en todo, con una gran fe. Los hijos se criaron en un ambiente de gran tolerancia. Era muy abierto en todo y esto se comunica. A los chicos les hablaba en euskera, pero no se lo impon\u00eda. Estaba tan convencido que simplemente lo transmit\u00eda. T\u00fa sabes distinguir a un conven\u00adcido del que no lo es.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Acostumbrada a esta imagen familiar, Mari recuerda que se sorprendi\u00f3 el d\u00eda que le oy\u00f3 dar un mitin durante el Estatuto de Estella: \u00abEstuvo muy acertado y aquel d\u00eda me sorprendi\u00f3, porque me di cuenta de la capacidad que ten\u00eda para arrastrar a la gente. Ten\u00eda carisma con la gente, habla\u00adba mucho y era muy simp\u00e1tico. Pero en casa era ante todo padre y marido\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfLlegaste a sentir celos de la pol\u00edtica?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>No, celos nunca, porque sab\u00eda que estaba entregado a ella. Pero algunas veces me parec\u00eda excesivo que se entregase tanto. \u00a1Dios m\u00edo, lo que trabaj\u00f3 aquel hombre! Sobre todo por las noches, le gustaba trabajar de noche, y eso que se le\u00advantaba temprano. Siempre leyendo o escribiendo. Le gus\u00adtaba mucho escribir y leer. Libros, libros y m\u00e1s libros. A su regreso pensaba entregar su representaci\u00f3n&nbsp; y dedicarse a escribir. Sobre todo temas hist\u00f3ricos. Nos dec\u00eda que no ten\u00edamos una historia escrita por los vascos sino por sus enemigos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfY soledad?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Soledad, tampoco. \u00c9l viajaba mucho, pero yo sab\u00eda el porqu\u00e9. Me quedaba un poco apenada, pero sab\u00eda que era su gran ilusi\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>A pesar de todo, Mari, aunque Jos\u00e9 Antonio se dejase el trabajo en la puerta de casa, aunque no comunicase sus preocupaciones, lleg\u00f3 un momento en que la pol\u00edtica te dio de lleno. Hasta el punto de tener que huir con la casa encima y conocer palabras como campos de minas y exilio. En estos tiempos dif\u00edciles, \u00bfapareci\u00f3 tambi\u00e9n la palabra miedo?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>S\u00ed, hubo momentos de miedo. Los que m\u00e1s recuerdo son los de la guerra: aquella inquietud de que se acercaban por momentos. Aquel barco que nos sac\u00f3 de Estocolmo. Todav\u00eda puedo ver c\u00f3mo atravesamos aquel campo minado. O los momentos en que estuvimos separados, \u00e9l en Berl\u00edn y nosotros en B\u00e9lgica.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfY momentos de alegr\u00eda?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1Uff, tantos! Cuando nac\u00eda un hijo, cuando ve\u00eda que \u00e9l actuaba bien, cuando le eligieron presidente del primer Go\u00adbierno vasco&#8230; Bueno, entonces sent\u00ed alegr\u00eda y preocupa\u00adci\u00f3n al mismo tiempo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Mari, \u00bfte consideras una persona optimista?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>No, optimista no. Yo dir\u00eda m\u00e1s bien realista.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Sin embargo, recuerdas m\u00e1s momentos buenos que ma\u00adlos, das la vuelta a lo negativo, sacando lo positivo&#8230; \u00bfNo ser\u00e1 que a fin de cuentas te contagi\u00f3 aquel optimismo del que hablas?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>No, la verdad es que \u00e9ramos dos polos opuestos, pero nos complement\u00e1bamos muy bien. \u00c9l me ense\u00f1\u00f3 todo lo bueno que me queda. Si no fuera por Jos\u00e9 Antonio, yo ser\u00eda completamente distinta. En la vida te pasan tantas cosas que te van formando. Y si tienes a tu lado a una persona como \u00e9l \u2014y no es por ensalzarlo\u2014, bueno en tantos aspectos, te deja necesariamente mucho de bueno.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Y t\u00fa, \u00bfle influiste de alg\u00fan modo?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Yo, en lo que m\u00e1s le pude ayudar es en distraerle de algu\u00adna preocupaci\u00f3n, en llevar la casa con orden, en contarle las cosas que yo ve\u00eda y \u00e9l ,procesaba.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Luego, aunque no comunicaba sus preocupaciones, t\u00fa las conoc\u00edas&#8230;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>S\u00ed, claro.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mari Zabala da el \u00abpego\u00bb. A primera vista, incluso hablando con ella, es lo m\u00e1s parecido a una balsa de aceite: tranquila, de gesto suave y media voz. Cuesta creerle cuando confiesa que es una persona terriblemente nerviosa. Quiz\u00e1 \u2014como ella dice\u2014 las cosas que han ocurrido en su vida tengan mucho que ver con esta falsa imagen de calma.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfQu\u00e9 hechos marcaron m\u00e1s tu car\u00e1cter?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>La guerra, la novedad del exilio, los cuatro a\u00f1os en Am\u00e9\u00adrica. Aprend\u00ed bastante de todo esto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfQu\u00e9 supuso la guerra?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Una tristeza terrible, fue algo inesperado. Pero estas si\u00adtuaciones, cuando uno es joven se llevan mejor y esperas que van a acabar pronto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Termina la guerra, \u00bfqu\u00e9 piensas entonces?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Que hay que seguir, seguir hacia adelante. A pesar de las amenazas, que las tuvimos, cuando casi nos secuestran .Fueron a\u00f1os de much\u00edsima violencia, sin derechos humanos, con persecuci\u00f3n y tratando de llevar siempre una antorcha encendida en aquella inmensa oscuridad. Y lo hizo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfEn el exilio?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>El exilio supuso un cambio de vida radical. No sent\u00ed miedo. Simplemente me preguntaba qu\u00e9 iba a ser de no\u00adsotros. Jos\u00e9 Antonio repet\u00eda que se hab\u00eda perdido la guerra en parte, pero que todo se arreglar\u00eda, cuando finalizase la guerra mundial. Cuando yo me pregun\u00adtaba qu\u00e9 iba a pasar, me contestaba: \u00abPara adelante, hay que seguir adelante\u00bb. Salimos de aqu\u00ed las dos familias, con nuestros padres, y vivimos en Par\u00eds hasta la invasi\u00f3n alema\u00adna. Fig\u00farate si fuimos privilegiados que pudimos huir a Es\u00adtados Unidos, despu\u00e9s de un viaje de pel\u00edcula y lleno de riesgos de todo tipo. Un Lehendakari disfrazado de panamelo, con una Sra. con hijos peque\u00f1os, con la Gestapo por detr\u00e1s, en el Berl\u00edn de Hitler y con todos los falangistas tratando de hacerle lo que le hicieron a Companys.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfPiensas que fuisteis privilegiados huyendo entre obuses y campos de minas?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>S\u00ed, hemos sido unos privilegiados. Dicen: \u00a1Lo que pasas\u00adteis, lo que sufristeis! Y qu\u00e9, \u00bfqu\u00e9 pasamos? Sustos, s\u00f3lo sustos. Se puede decir que fueron sustos. Y eso que no soy optimista. Reconozco que he tenido una vida interesante, como pocos, y en los recuerdos guardo lo mejor. Y sobre todo mucho agradecimiento al pueblo vasco y a tantas gentes buenas que hay por todas partes.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y luego, Am\u00e9rica&#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Entonces le ayud\u00e9 bastante, porque yo sab\u00eda ingl\u00e9s y \u00e9l tuvo la fuerza de voluntad de aprenderlo. Yo tambi\u00e9n aprend\u00ed mucho en la vida pr\u00e1ctica. Sobre todo en lo que se refiere a la apertura de&nbsp;&nbsp; americanos para acoger a perso\u00adnas de mentalidades completamente distintas. En el 46, cuando regresamos a Par\u00eds, volvi\u00f3 a nacer la vida. Sent\u00eda un gran optimismo por la victoria de los aliados.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mari dice que la memoria le hace algunas jugarretas, pe\u00adro lo cierto es que no le bailan los a\u00f1os ni los recuerdos. A lo mejor no recuerda algo que le pas\u00f3 ayer, pero a\u00fan puede ver c\u00f3mo sudaba su madre de miedo la primera vez que subi\u00f3 a un avi\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfQu\u00e9 piensa Mari Zabala del hoy?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Todo ha cambiado mucho, quedamos los viejos y es nor\u00admal que todo cambie.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfY de todo lo que est\u00e1 ocurriendo, de lo que pasa?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfDe lo que pasa? Eso me pregunto yo: \u00bfQu\u00e9 pasa? So\u00admos tan pocos y tan mal avenidos&#8230; Si todos pensamos lo mismo, si queremos lo mismo, habr\u00eda que limar muchas co\u00adsas en la sociedad vasca.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mari, \u00bfqu\u00e9 te ilusiona hoy? \u00bfSigues repitiendo aquel viejo dicho: \u00ab\u00a1Hay que seguir adelante!\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Me ilusiona el seguir adelante, el que haya paz, y todas esas cosas que se van consiguiendo poco a poco y que son muy importantes, aunque a veces no se tengan en cuenta.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfY qu\u00e9 te entristece?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>La violencia y toda esa intolerancia: Cosas que impactan a\u00fan m\u00e1s a la gente mayor.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfAlg\u00fan miedo?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Miedo, no, pero s\u00ed cierta preocupaci\u00f3n ante la sombra de un golpe.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>\u00bfY fuera de la pol\u00edtica?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>En la vida se tiene miedo a muchas cosas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Mari Zabala, o, como ella prefiere, la viuda de Jos\u00e9 An\u00adtonio, vive con los recuerdos en su sitio c\u00e1lido&nbsp; y los retratos que les regalaron los amigos al casarse colgados en la pared.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuadros que salieron enrolados al exilio. Uno en cada tabi\u00adque: \u00abEl de Jos\u00e9 Antonio tiene una luz muy dif\u00edcil para las fotos\u00bb.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y por cuarta vez repite que ya basta, que con todo lo que nos ha contado \u00abhar\u00e9is una cosa peque\u00f1ita, \u00bfno? .Que no sea muy grande, de verdad. Y \u00c1ngel&nbsp; Ruiz de Azua&nbsp; pide una \u00faltima foto, delante del retrato. Pero no es la \u00faltima, porque los disparos se repiten. Una m\u00e1s. A ver, otra, s\u00f3lo otra. Mari protesta: \u00abPero, \u00a1qu\u00e9 horror!, otro rollo. Con lo caras que est\u00e1n las fotos\u00bb. Y en la misma puerta del ascensor: \u00abCuidado, dale a este bot\u00f3n, que si no bajas hasta la bodega\u00bb. Repite: \u00abUna cosita corta \u00bfeh?\u00bb. Siempre intentando mantener ese segundo plano, ese hueco escondido y ese cada cual a lo suyo.<\/em><\/p>\n\n\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lunes 24 de marzo de 2025 Ca\u00fastico, habitual colaborador de esta p\u00e1gina, y a quien agradezco sus opiniones, me pide rescatar este recuerdo a la viuda del Lehendakari Agirre. Lo publiqu\u00e9 el 16 de abril de 2020.Aqui est\u00e1: No conoc\u00ed a Jos\u00e9 Antonio de Agirre, aunque si a su viuda Mari Zabala. Estuve varias veces &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2025\/03\/24\/mari-zabala-viuda-de-jose-antonio-agirre-2\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">MARI ZABALA, VIUDA DE JOS\u00c9 ANTONIO AGIRRE<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-20219","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20219","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20219"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20219\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20223,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20219\/revisions\/20223"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20219"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20219"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20219"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}