{"id":20310,"date":"2025-04-13T07:38:39","date_gmt":"2025-04-13T05:38:39","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=20310"},"modified":"2025-04-13T07:38:39","modified_gmt":"2025-04-13T05:38:39","slug":"la-vida-en-el-carlton-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2025\/04\/13\/la-vida-en-el-carlton-2\/","title":{"rendered":"LA VIDA EN EL CARLTON"},"content":{"rendered":"\n<p>Domingo 13 de abril de 2025<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/04\/1000410481.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"652\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/04\/1000410481.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20311\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/04\/1000410481.jpg 652w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/04\/1000410481-580x911.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 652px) 100vw, 652px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>La fotograf\u00eda es muy ilustrativa. Tomada en julio de \u00a01937\u00a0 le vemos en el centro de la misma al espurio \u00a0alcalde de Bilbao, Jos\u00e9 Mar\u00eda de Areilza, vestido de falangista y levantando el brazo derecho con el cl\u00e1sico saludo fascista. Previamente hab\u00edan entrado en el despacho del Lehendakari Agirre, lo hab\u00edan saqueado y se hab\u00edan llevado sus pertenencias, incluso su carnet del Athletic, recuperado hace muy poco. Est\u00e1n todos en la puerta del hotel Carlton. Al balc\u00f3n le hab\u00edan quitado con regocijo el letrero \u201cLendakaritza\u201d, puesto un cortin\u00f3n con el yugo y las flechas de la Falange y colocados esos medallones con la apelaci\u00f3n de \u201cFranco, Franco, Franco\u201d. La foto es de cuando se le cambi\u00f3 de nombre a la plaza y se la denomin\u00f3 Federico Moy\u00faa.<br>Conviene recordarlo, por si queda alguna duda, ya que Areilza fue aquel alcalde de Bilbao que en su ominoso discurso en el Coliseo Albia dijo aquello de que \u201cBilbao no se ha rendido, sino que ha sido conquistada por el ej\u00e9rcito y las milicias con el sacrificio de muchas vidas. Bilbao es una ciudad redimida con sangre. A nuestra Villa no la salvaron los gudaris, sino los soldados de Espa\u00f1a, los falangistas y los requet\u00e9s a costa de esfuerzos heroicos, de jornadas sangrientas de arrojo inigualado, a costa en fin de centenares de muertos. Que quede bien claro. Bilbao conquistado por las armas. Nada de pactos y agradecimientos p\u00f3stumos. Ley de guerra, dura, viril, inexorable. Ha habido, \u00a1vaya que si ha habido Vencedores y Vencidos!. Ha triunfado la Espa\u00f1a, una, grande y libre, es decir la de la Falange Tradicionalista. Ha ca\u00eddo vencida para siempre esa horrible pesadilla siniestra y atroz que se llamaba Euzkadi y que era una resultante del socialismo prietista de un lado y de la imbecilidad vizcaitarra por otro. Para siempre has ca\u00eddo t\u00fa, rastacueros del nacionalismo vasco, mezquino, rencoroso y ruin, que jugaste a personaje durante los once meses del crimen y robo en que te encaramaste al poder, mientras los pobres gudaris cazados a lazo como cuadr\u00fapedos en las aldeas se dejaban la piel en las monta\u00f1as de Vizcaya, muriendo sin saber por qu\u00e9, acaso convencidos de su ignorancia cerril de que luchaban por la causa de Dios\u2026..\u201d<br>Esto es parte del discurso de aquel alcalde, mientras se fusilaban gudaris y milicianos y aplastaban al pueblo como hormigas. En ese ambiente Areilza cambi\u00f3 el nombre de la Plaza de Se\u00f1or\u00edo de Vizcaya, que todos conoc\u00edan como El\u00edptica, a Federico Moy\u00faa, un alcalde de\u00a0 la dictadura primoriverista de Bilbao. Una dictadura (1923-1930) sin elecciones, partidos ni libertad de expresi\u00f3n. Los bilba\u00ednos de toda la vida y los abertzales, no llamamos a esta plaza como Moy\u00faa sino El\u00edptica y va siendo hora de que se cambie como se cambi\u00f3 y recuper\u00f3 el nombre de Circular a la bautizada como de Espa\u00f1a, cumpliendo el esp\u00edritu de la Ley de Memoria Hist\u00f3rica y Democr\u00e1tica.<br>EL HOTEL &#8211; LEHENDAKARITZA<br>El hotel Carlton, preside la Plaza El\u00edptica de Bilbao. Fue edificado entre 1919 y 1926. Es una construcci\u00f3n hotelera exenta y ejemplo tard\u00edo del estilo Segundo Imperio. Adem\u00e1s de su inter\u00e9s arquitect\u00f3nico el edificio tiene un gran significado hist\u00f3rico y simb\u00f3lico, ya que fue sede del primer Gobierno Vasco (Lendakaritza pon\u00eda en su balc\u00f3n). En los a\u00f1os ochenta estuvo a punto de ser derribado por la especulaci\u00f3n urban\u00edstica. Se salv\u00f3 en el \u00faltimo segundo.<br>All\u00ed tuvo su despacho el Lehendakari Agirre y de all\u00ed parti\u00f3 para Truc\u00edos, Santander, Barcelona, asent\u00e1ndose\u00a0 posteriormente en \u00a0su \u00a0largo exilio parisino donde muri\u00f3 hace ahora 65 a\u00f1os. Y en este hotel celebramos el regreso del exilio del Lehendakari Leizaola la noche del 15 de diciembre de 1979. Es la Lehendakaritza de Agirre y el dato se respeta por lo que tuvo lugar el pasado 2 de abril un acto necesario y simb\u00f3lico\u00a0 reconociendo a Alfredo Espinosa Oribe, Consejero de Sanidad del primer Gobierno Vasco fusilado en Gasteiz el\u00a0 26 de junio de 1937, tras traicionarle el piloto Yanguas que aterriz\u00f3 en la playa de Zarautz, tras fingir una aver\u00eda.<br>El Consejero volv\u00eda de Biarritz tras supervisar directamente el traslado a Baiona de 160 menores enfermos de tuberculosis que estaban en el sanatorio de Gorliz. Hab\u00eda sido gobernador de Burgos y Logro\u00f1o, concejal del ayuntamiento de Bilbao, responsable del \u00e1rea de Radiolog\u00eda del hospital de Basurto y presidente del partido Uni\u00f3n Republicana, pero por sobre todo una magn\u00edfica persona y un m\u00e9dico vocacional. El Consejero Espinosa acud\u00eda a los Consejos de Gobierno en el primer piso de aquella Lendakaritza.<br>\u00a0El Lehendakari Pradales destac\u00f3 que Espinosa fue un ser humano excepcional y una figura de m\u00e1xima relevancia en la historia del sistema de salud en Euzkadi. \u201dUna persona altruista y generosa, que se dedic\u00f3 a hacer el bien como profesional de la medicina y como responsable pol\u00edtico\u201d. Este \u00faltimo reconocimiento est\u00e1 enmarcado en la Ley de Memoria Hist\u00f3rica y Democr\u00e1tica de Euzkadi.<br>Y sinceramente me alegra este reconocimiento pues tuve la suerte de conocer a su viuda y a su hijo ya que fue Xabier Agirre, ex alcalde de Getxo y Parlamentario vasco, quien le realiz\u00f3 el primer homenaje en la primera legislatura vasca en 1982. En tiempos del Lehendakari Urkullu en 2016\u00a0 y siendo Consejero de Sanidad Jon Darp\u00f3n se inaugur\u00f3 el hospital Alfredo Espinosa que estando en Urduliz se le llama con el nombre de la localidad y no con el nombre bautizado en honor de un m\u00e9dico tan heroico. En Madrid al Ram\u00f3n y Cajal no se le llama El Fuencarral, barrio donde est\u00e1 ubicado, sino con el nombre de la gran personalidad de Ram\u00f3n y Cajal, porque las personas siguen existiendo mientras se les nombra, pero nuestro adanismo y esp\u00edritu inconvenientemente iconoclasta se niega a reconocer a tan eximia \u00a0personalidad. Para m\u00ed es el Hospital Espinosa, no el de Urduliz. Como es Plaza El\u00edptica y no Moy\u00faa. Simple concepto de ciudadan\u00eda.<br>Y le recuerdo al Lehendakari Ibarretxe, en el homenaje al primer Gobierno Vasco de la historia, en la Casa de Juntas de Gernika, leer con mucha emoci\u00f3n la carta de despedida que Espinosa le envi\u00f3\u00a0 al Lehendakari Agirre, poco antes de ser fusilado, pidiendo al Consejo del Gobierno Vasco que no se fusilara a nadie, aun estando en guerra. Esa carta fue asimismo le\u00edda por el Lehendakari Agirre en el Congreso Mundial Vasco de 1956 celebrado en Paris. Es una carta de una altura moral tremenda. Esa carta y el manifiesto de Truc\u00edos son dos hitos en aquella guerra demostrativa de un comportamiento \u00e9tico insuperable.<br>AQUELLA LEHENDAKARITZA.<br>El Carlton aquellos d\u00edas aciagos, tuvo vida propia. Por eso le solicitamos a quien fuera Secretario de Sanidad Militar a los 23 a\u00f1os, Jos\u00e9 Mar\u00eda Bengoa, que nos relate el ambiente que se viv\u00eda en el Carlton. Bengoa, m\u00e9dico, exiliado en Venezuela fue representante de este pa\u00eds en la OMS en Ginebra. Su hijo Rafa Bengoa fue Consejero de Sanidad y \u00e9l, Jos\u00e9 Mari, con Aya Go\u00f1i, uno de los fundadores de Osakidetza. Nacido en las Siete Calles era del EAJ-PNV.<br>\u00a0Esto es lo que me cont\u00f3 del ambiente del Carlton donde ten\u00eda \u00e9l su despacho:<br>\u201cAl crearse el Gobierno Vasco, el Lehendakari se instal\u00f3 provisionalmente en la Diputaci\u00f3n de Vizcaya. Al concluirse las obras de adaptaci\u00f3n en el Hotel Carlton, que se hicieron en pocas semanas, el Gobierno pas\u00f3 a este edificio, donde se organizaron las oficinas de la Presidencia y de la Consejer\u00eda de Defensa, ya que Aguirre ocup\u00f3 los dos cargos. En la Presidencia ten\u00eda como Secretario General a \u00a0Ant\u00f3n Irala y en Defensa a Joseba \u00a0Rezola.<br>Durante diez meses, diariamente, alternamos entre el optimismo y el pesimismo.\u00a0 El optimismo nos llegaba de la voz del Lehendakari, para quien nunca existieron dificultades que no pudieran superarse. El pesimismo ven\u00eda, de un visitante diario al Carlton, el Coronel Montaud, Jefe, del Estado Mayor de Euzkadi. Era un pesimismo no derrotista sino m\u00e1s bien constructivo, pero que contrastaba con la fe en la victoria del lehendakari. El Coronel Montaud, que vivi\u00f3 exilado muchos a\u00f1os en Venezuela, por seguir \u2014seg\u00fan \u00e9l dec\u00eda\u2014 los consejos de su ma\u00addre de que no se sublevara, nunca, basaba su pesimismo en la falta de armamento adecuado.<br>\u201cMire usted, Presidente, dec\u00edale Montaud al lehendakari, yo quisiera que nuestro armamento fuera de oro, pero es de plomo, y el plomo es gris, pesado, blando y no es que yo le tenga rabia, al plomo, Presidente, es que el plomo es as\u00ed\u00bb. El Lehendakari sol\u00eda entonces hablar de la fuerza moral de los vascos, de algunas epopeyas en el pasado y algunas actuales, y terminaba imputando a Montaud dejarse llevar por un pesimismo excesivo. Terminaban abrazados, porque sab\u00edan que los dos ten\u00edan algo de raz\u00f3n.<br>En el Carlton se trabajaba mucho y se com\u00eda, muy mal. La raci\u00f3n era la misma claro est\u00e1, que la que padec\u00eda la poblaci\u00f3n civil, pero en menor cantidad. El \u00fanico que ten\u00eda una raci\u00f3n extra de un pote de leche condensada, que se lo com\u00eda con fruici\u00f3n y regodeo, era el periodista, ingl\u00e9s Steer, que a\u00f1os m\u00e1s tarde escribiera el libro \u00abEl \u00c1rbol de Guernica\u00bb. El Lehendakari com\u00eda los garban\u00adzos cocidos como todos los dem\u00e1s. Al almuerzo sol\u00eda comer acompa\u00f1ado de Rezola, Irala, o de su secretario particular \u00a0Pedro Basaldua. El Lehendakari ten\u00eda su habitaci\u00f3n privada en el mismo Carlton. Trabajaba 14 o 16 horas diarias y una vez por semana, al menos, visitaba el frente.<br>Fue un privilegio para m\u00ed haber vivido en el Carlton \u00a0aquellas horas tr\u00e1gicas, para el pueblo vasco, con un hombre dotado de condiciones tan excepcionales, en quien no se sabe qu\u00e9 destacar m\u00e1s, si lo humano o lo pol\u00edtico. Tal vez en el Lehendakari\u00a0 ambas personalidades tuvieron un mismo e indisoluble aliento y una misma e in\u00adconmovible fe en el destino de Euzkadi\u201d.<br>LOS MIKELETES<br>Me imagino que muchos habr\u00e1n le\u00eddo el libro del corresponsal de The Times, George Steer \u201cEl \u00c1rbol de Guernica\u201d. Recomiendo su relectura o su primera lectura. Es una magn\u00edfica fotograf\u00eda de situaci\u00f3n de lo que fue aquella guerra. En el cap\u00edtulo 10 nos habla del Carlton donde le recibi\u00f3 el Lehendakari.<br>\u201cAl d\u00eda siguiente de mi llegada visit\u00e9 el hotel Carlton \u00a0donde\u00a0 se hab\u00eda instalado la Presidencia. La primera sorpresa del reci\u00e9n llegado era el contemplar la entrada vigilada por dos guardias, ya de edad, con uniforme azul y boina roja. Llevaban guantes blancos y fusil al hombro y hac\u00edan las rondas paseando de arriba abajo frente a la entrada de la Presidencia, con cierto desenfado entibiado solamente por el reumatismo\u201d.<br>Sigue describiendo la escena y Bruno Mendiguren (t\u00edo de Ibon Areso) le dice \u201cAhora venga a ver al Presidente\u201c. Un ordenanza de uniforme de la Presidencia entr\u00f3 y dijo. \u201dJos\u00e9 Antonio me env\u00eda a decirle que ya est\u00e1 listo\u201d. Aquel viejo empleado se sent\u00eda con la libertad suficiente como para parecerle innecesario usar el apellido de su Presidente en presencia de un extranjero. Fue como un sobresalto. Imag\u00ednense a un nazi diciendo al corresponsal del The Times en Berl\u00edn. \u201dLo siento pero Adolfo no puede recibirle hoy porque tiene una terrible ronquera\u201d. El Plan Cuatrienal se hubiera desplomado en un minuto y Alemania se sentir\u00eda de nuevo humillada\u201d.<br>Ya ve. Lean a George Steer.<\/p>\n\n\n\n<p><br>\u00a0<br>\u00a0<br>\u00a0<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 13 de abril de 2025 La fotograf\u00eda es muy ilustrativa. Tomada en julio de \u00a01937\u00a0 le vemos en el centro de la misma al espurio \u00a0alcalde de Bilbao, Jos\u00e9 Mar\u00eda de Areilza, vestido de falangista y levantando el brazo derecho con el cl\u00e1sico saludo fascista. 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