{"id":20802,"date":"2025-08-25T09:28:14","date_gmt":"2025-08-25T07:28:14","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=20802"},"modified":"2025-08-25T09:28:14","modified_gmt":"2025-08-25T07:28:14","slug":"la-sede-en-ruinas-de-aguirre-pide-auxilio-hora-de-actuar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2025\/08\/25\/la-sede-en-ruinas-de-aguirre-pide-auxilio-hora-de-actuar\/","title":{"rendered":"LA SEDE EN RUINAS DE AGUIRRE PIDE AUXILIO: HORA DE ACTUAR"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Lunes 25 de agosto de 2025<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/autores\/iban-gorriti.html\"><strong>Iban Gorriti<\/strong><\/a><strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/08\/image-3.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"528\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/08\/image-3-940x528.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20803\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/08\/image-3-940x528.jpeg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/08\/image-3-580x326.jpeg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/08\/image-3-768x432.jpeg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/08\/image-3.jpeg 1133w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>En la santanderina Casa Rosales resisti\u00f3 en 1937 el Gobierno vasco casi dos meses tras la ca\u00edda de Bilbao.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia resiste; la casona se derrumba. En el jard\u00edn de la&nbsp;<strong>Casa Rosales, en Cueto<\/strong>, qued\u00f3 abandonada una chaqueta atravesada por una bala. Pertenec\u00eda a un doctor donostiarra asesinado junto a otros refugiados vascos en el verano de 1937. El primer&nbsp;<strong>lehendakari, Jos\u00e9 Antonio Aguirre<\/strong>, que&nbsp;<strong>resist\u00eda en Santander tras la ca\u00edda de<\/strong>&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/bilbao\/\">Bilbao<\/a>, dej\u00f3 testimonio de ello: \u00abLa chaqueta americana de uno de los asesinados estaba en el jard\u00edn de nuestra casa con el agujero de la bala que lo hab\u00eda cruzado. Era el m\u00e9dico, se\u00f1or Zabalo\u00bb. Ese fragmento, escrito meses despu\u00e9s en un informe remitido al presidente de la Rep\u00fablica, Manuel Aza\u00f1a, condensa el clima de violencia y desgarro que rode\u00f3 la estancia del Gobierno Vasco en su \u00faltimo enclave en suelo republicano.<\/p>\n\n\n\n<p>Relacionadas<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/historias-vascas\/2025\/08\/17\/franco-tiranias-son-efimeras-libertad-9986807.html\"><strong>\u201cFranco, las tiran\u00edas son ef\u00edmeras y la libertad sobrevive\u201d<\/strong><\/a><\/li>\n\n\n\n<li><a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/historias-vascas\/2025\/08\/11\/fernando-aristizabal-hombre-inteligencia-9968689.html\"><strong>Fernando Aristizabal, un hombre de la inteligencia muy bien informado<\/strong><\/a><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong>La casa, aneja a la playa Matale\u00f1as<\/strong>, hab\u00eda sido dise\u00f1ada en 1934 por el reconocido arquitecto Valent\u00edn Ram\u00f3n Lav\u00edn Casal\u00eds para el directivo tabacalero en Filipinas, el indiano Jos\u00e9 Rosales. En la primavera de 1937, tras la derrota de Bilbao, fue<strong>&nbsp;incautada por el Consejo Interprovincial de Santander, Palencia y Burgos y cedida a Aguirre&nbsp;<\/strong>y a sus consejeros. All\u00ed instalaron su sede presidencial.<\/p>\n\n\n\n<p>La finca es imponente: m\u00e1s de 6.000 metros cuadrados, con un cuerpo principal, dependencias de servicio y garaje. En su puerta posaron Aguirre y sus consejeros Aznar, Nardiz y Monz\u00f3n, en instant\u00e1neas que hoy son prueba gr\u00e1fica de aquel gobierno en el exilio interior. Sin embargo,&nbsp;<strong>el lugar distaba de ser seguro<\/strong>: demasiado pr\u00f3ximo a la bater\u00eda de costa de Cabo Mayor, objetivo preferente de la aviaci\u00f3n franquista y la Legi\u00f3n C\u00f3ndor.<\/p>\n\n\n\n<p>El propio Aguirre inform\u00f3 de que&nbsp;<strong>el Gobierno vasco padec\u00eda vejaciones y desprecios<\/strong>&nbsp;al ser alojados en una casa pr\u00f3xima a una bater\u00eda de la costa, lo que les vali\u00f3 ya alg\u00fan bombardeo. Pero aquellos artefactos no fueron lo peor. La descomposici\u00f3n del frente norte republicano se reflejaba en luchas internas, detenciones arbitrarias y asesinatos. Aguirre fue testigo de ello en Santander: \u00abYo mismo soy testigo del espect\u00e1culo macabro que ofrec\u00edan cerca de las pe\u00f1as cinco cad\u00e1veres desnudos recientemente asesinados\u00bb, remiti\u00f3 a Aza\u00f1a. Los nombres de las v\u00edctimas \u2013el periodista Andima Orueta, los funcionarios Gorostiaga y Lasa, el jefe de Impuestos Juan Luis de Biziola\u2013 reflejan el coste humano de aquellos d\u00edas. Y la violencia lleg\u00f3 hasta la propia residencia oficial: \u00abHab\u00eda algunos de estos que merodeaban en las cercan\u00edas de nuestra casa, a la cual se atrevieron un d\u00eda a lanzar tres disparos, algunos de cuyos impactos estaban a la vista de todos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed,&nbsp;<strong>entre bombardeos, asesinatos y desencanto, Santander se convirti\u00f3 en la \u00faltima trinchera de Aguirre en el Estado<\/strong>. Desde el barrio de La Albericia, al llegar los franquistas, el lehendakari vol\u00f3 en agosto en el avi\u00f3n Negus hacia Valencia y, tras la ca\u00edda definitiva del frente norte, emprendi\u00f3 un exilio del que jam\u00e1s regres\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Terminada la guerra, los Rosales recuperaron la finca y la disfrutaron hasta 1950<\/strong>. A continuaci\u00f3n, pas\u00f3 por varias manos \u2013la familia P\u00e9rez Sanjurjo, herederos, promotores inmobiliarios\u2013 hasta que en 2022 el Ayuntamiento de Santander culmin\u00f3 un proceso de expropiaci\u00f3n. Pero ya era tarde:&nbsp;<strong>la casona llevaba d\u00e9cadas cerrada<\/strong>, cubierta de maleza y deteriorada, hasta el punto de figurar hoy en la Lista Roja de Hispania Nostra, amenazada de desaparici\u00f3n.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/08\/Presentacion1-7.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"735\" height=\"996\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/08\/Presentacion1-7.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20804\" style=\"width:328px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/08\/Presentacion1-7.jpg 735w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2025\/08\/Presentacion1-7-580x786.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Ese abandono indigna a quienes consideran que<strong>&nbsp;la villa deber\u00eda preservarse como lugar de memoria<\/strong>.&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.deia.eus\/tags\/miguel-angel-revilla\/\">Miguel \u00c1ngel Revilla<\/a>, expresidente de Cantabria, lo expresa con claridad: \u00abNada me gustar\u00eda m\u00e1s que esa casa fuese una referencia para los vascos en recuerdo de esos tremendos d\u00edas previos a la llegada de la dictadura. Todo lo que est\u00e9 de mis manos sab\u00e9is que cont\u00e1is conmigo\u00bb, le expres\u00f3 al exsenador<strong>&nbsp;<\/strong>I\u00f1aki Anasagasti durante una visita que ambos protagonizaron el d\u00eda previo a que la ciudadan\u00eda fuera confinada por la covid-19. Tras aquel encuentro, en 2022, su partido, el PRC, logr\u00f3 aprobar por unanimidad una moci\u00f3n municipal para su rehabilitaci\u00f3n y uso cultural, pero la iniciativa sigue sin materializarse por posible desinter\u00e9s o desidia del PP.<\/p>\n\n\n\n<p>En declaraciones de esta semana a DEIA,&nbsp;<strong>Miguel \u00c1ngel Revilla recuerda con entusiasmo aquella primera visita a la Casa Rosales junto a Anasagast<\/strong>i: \u201cYo no la conoc\u00eda. Empec\u00e9 a indagar y localic\u00e9 la casona en un lugar paradis\u00edaco, con una finca desde la que se ve todo Cantabria. Me sorprendi\u00f3 encontrar una casa en ruinas, con un guard\u00e9s\u201d. Revilla&nbsp;<strong>subraya la importancia hist\u00f3rica del edificio<\/strong>: \u201cSe expropi\u00f3 durante la Guerra Civil como habit\u00e1culo del Gobierno vasco, que tuvo que refugiarse aqu\u00ed durante dos meses\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre su colaboraci\u00f3n con Anasagasti, comenta: \u201cFue \u00e9l quien me dijo: \u2018Miguel \u00c1ngel, \u00bfpuedes enterarte?\u2019. Yo no sab\u00eda nada. Y e<strong>mpezamos a recuperar fotos donde se ve al lehendakari Aguirre con su equipo<\/strong>, perfectamente identificables, en la puerta de la casa\u201d. El expresidente c\u00e1ntabro insiste en la necesidad de conservar la memoria hist\u00f3rica del lugar: \u201cDebiera ser motivo de conservaci\u00f3n. Yo apoyar\u00eda que ah\u00ed hubiera un recuerdo de aquella etapa de la presidencia vasca en d\u00edas tan terribles, ya sea, por ejemplo, dedic\u00e1ndole cuando se rehabilitara una habitaci\u00f3n tem\u00e1tica\u201d. Hace referencia al posible proyecto Centro de Interpretaci\u00f3n del Geoparque Costa Quebrada y cita que \u201chay fondos europeos disponibles\u201d.&nbsp;<strong>Estima<\/strong>,&nbsp;<strong>a bote pronto, que con medio mill\u00f3n de euros la Casa Rosales pudiera estar reluciente<\/strong>: \u201c\u00bfQu\u00e9 dinero es 500.000 euros?\u201d, lanza quien ratifica a este diario que en Bilbao se hizo \u201cantifranquista\u201d en los a\u00f1os 60. como estudiante en la Universidad de Sarriko.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Revilla anima a Lehendakaritza a bregar un paso m\u00e1s<\/strong>. \u201cEl PP aqu\u00ed no hace nada. Solo dan largas. Si yo fuera el Gobierno vasco iniciar\u00eda conversaciones de altura. No a nivel de Ayuntamiento, sino de partido a partido\u201d. Cuestionado si se\u00f1ala al presidente popular N\u00fa\u00f1ez Feij\u00f3o, asiente: \u201cA ese nivel tendr\u00eda que ser la cosa, porque los otros intentos en Santander de Urkullu, de Anasagasti o nuestro no van m\u00e1s all\u00e1. Desde el PRC lo hemos intentado de todos los modos. Hace muy poco, hemos preguntado al PP a ver por qu\u00e9 no se ha aplicado la resoluci\u00f3n\u201d. La respuesta: Silencio.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lunes 25 de agosto de 2025 Iban Gorriti En la santanderina Casa Rosales resisti\u00f3 en 1937 el Gobierno vasco casi dos meses tras la ca\u00edda de Bilbao. La historia resiste; la casona se derrumba. En el jard\u00edn de la&nbsp;Casa Rosales, en Cueto, qued\u00f3 abandonada una chaqueta atravesada por una bala. 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