{"id":21192,"date":"2025-12-13T21:59:50","date_gmt":"2025-12-13T19:59:50","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=21192"},"modified":"2025-12-13T21:59:51","modified_gmt":"2025-12-13T19:59:51","slug":"para-los-que-critican-sin-razon-discurso-del-presidente-del-comite-noruego-del-premio-nobel-de-la-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2025\/12\/13\/para-los-que-critican-sin-razon-discurso-del-presidente-del-comite-noruego-del-premio-nobel-de-la-paz\/","title":{"rendered":"PARA LOS QUE CRITICAN SIN RAZ\u00d3N. DISCURSO DEL PRESIDENTE DEL COMIT\u00c9 NORUEGO DEL PREMIO NOBEL DE LA PAZ."},"content":{"rendered":"\n<p><strong>J\u00f8rgen Watne Frydnes<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Oslo, a 10 de diciembre de 2025.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus Majestades,<\/p>\n\n\n\n<p>Sus Altezas Reales,<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1ora Machado, Premio Nobel de la Paz,<\/p>\n\n\n\n<p>Excelencias,<br>Distinguidos invitados,<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1oras y se\u00f1ores.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Samantha Sof\u00eda Hern\u00e1ndez, una adolescente de 16 a\u00f1os, el mes pasado fue brutalmente secuestrada por hombres enmascarados de las fuerzas de seguridad del r\u00e9gimen de Maduro. La sacaron de la casa de sus abuelos. No sabemos d\u00f3nde se encuentra actualmente, probablemente en uno de los centros de internamiento de la dictadura. Puede que est\u00e9 con su padre, quien en enero desapareci\u00f3 sin dejar rastro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1l fue su pecado?<\/p>\n\n\n\n<p>Su hermano era soldado, pero se neg\u00f3 a seguir las \u00f3rdenes del r\u00e9gimen de cometer actos brutales contra la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ese delito, toda la familia debe ser castigada.<\/p>\n\n\n\n<p>A Juan Requesens se le ordena girarse lentamente hacia la c\u00e1mara. Las im\u00e1genes lo muestran de pie, en ropa interior, cubierto de heces y con la mirada perdida y confusa. Supuestamente hab\u00eda confesado haber planeado un golpe de Estado. Pero, por supuesto, no hab\u00eda pruebas. El d\u00eda antes de ser detenido, Juan compareci\u00f3 ante la Asamblea Nacional. Dio un discurso en el que repet\u00eda una frase clave; una promesa a su pa\u00eds y a s\u00ed mismo: \u00abYo me niego a rendirme.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Alfredo D\u00edaz, l\u00edder opositor y exalcalde, fue sacado de un autob\u00fas el pasado mes de noviembre y arrojado a las profundidades de El Helicoide, la mayor c\u00e1mara de tortura de Am\u00e9rica Latina. Un preso pol\u00edtico m\u00e1s, en una larga lista Esta semana se ha conocido la noticia de su muerte. Otra vida perdida. Otra v\u00edctima del r\u00e9gimen.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas historias no son \u00fanicas. Esta es Venezuela de hoy. Es como el r\u00e9gimen venezolano trata a sus propios ciudadanos. A una hermana. A un estudiante. A un pol\u00edtico. Cualquiera que a\u00fan crea en decir la verdad en voz alta puede desaparecer violentamente en un sistema creado espec\u00edficamente para erradicar esa creencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Samantha, Juan y Alfredo no eran extremistas. Eran venezolanos comunes y corrientes que so\u00f1aban con libertad, democracia y derechos.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, les arrebataron la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Este r\u00e9gimen ni siquiera perdona a sus ni\u00f1os. M\u00e1s de 200 menores fueron detenidos tras las elecciones de 2024. Las Naciones Unidas documentaron lo que sufrieron de la siguiente manera:<\/p>\n\n\n\n<p>Bolsas de pl\u00e1stico apretadas sobre sus cabezas.<\/p>\n\n\n\n<p>Descargas el\u00e9ctricas en los genitales.<\/p>\n\n\n\n<p>Golpes al cuerpo tan brutales que les dol\u00eda respirar.<\/p>\n\n\n\n<p>Violencia sexualizada.<\/p>\n\n\n\n<p>Celdas tan fr\u00edas que provocan intensos temblores.<\/p>\n\n\n\n<p>Agua potable contaminada, llena de insectos.<\/p>\n\n\n\n<p>Gritos a que nadie acudi\u00f3 para poner fin.<\/p>\n\n\n\n<p>Un ni\u00f1o yac\u00eda en la oscuridad susurrando el nombre de su madre, una y otra vez, con la esperanza de que ella no creyera que estaba muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Un joven de 16 a\u00f1os finalmente regres\u00f3 a casa, tan devastado por las descargas el\u00e9ctricas y los golpes que no pod\u00eda abrazar a su madre sin sentir un dolor agudo en todo el cuerpo. Durante meses, se asustaba con cada ruido y apenas dorm\u00eda. Por la noche se despertaba sobresaltado, convencido de que los soldados hab\u00edan regresado para reanudar sus ataques.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras estamos aqu\u00ed sentados en el Ayuntamiento de Oslo, hay personas inocentes encerradas en celdas oscuras en Venezuela. No pueden o\u00edr los discursos de hoy, solo los gritos de los presos que est\u00e1n siendo torturados.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed es como los poderes autoritarios intentan aplastar a quienes se alzan en defensa de la democracia. Las Naciones Unidas han declarado que estos actos constituyen cr\u00edmenes de lesa humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el r\u00e9gimen de Nicol\u00e1s Maduro.<\/p>\n\n\n\n<p>Venezuela se ha convertido en un Estado brutal y autoritario sumido en una profunda crisis humanitaria y econ\u00f3mica. Mientras tanto, una peque\u00f1a \u00e9lite en la c\u00faspide, protegida por el poder, las armas y la impunidad, se enriquece.<\/p>\n\n\n\n<p>A la sombra de esta crisis, miles de mujeres y ni\u00f1os se ven empujados hacia la prostituci\u00f3n y la trata de personas. Las hijas simplemente desaparecen. Los ni\u00f1os se convierten en objetos de comercio en manos de delincuentes que ven la desesperaci\u00f3n humana como una oportunidad de negocio.<\/p>\n\n\n\n<p>Una cuarta parte de la poblaci\u00f3n ya ha huido del pa\u00eds, lo que supone una de las mayores crisis de refugiados del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Quienes se quedan viven bajo un r\u00e9gimen que silencia, acosa y ataca sistem\u00e1ticamente a la oposici\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Venezuela no est\u00e1 sola en esta oscuridad. El mundo va por mal camino. Los reg\u00edmenes autoritarios est\u00e1n ganando terreno.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos que plantearnos la inc\u00f3moda pregunta:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 nos resulta tan dif\u00edcil preservar la democracia, una forma de gobierno concebida para proteger nuestra libertad y nuestra paz?<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la democracia pierde, el resultado es m\u00e1s conflicto, m\u00e1s violencia, m\u00e1s guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2024 se celebraron m\u00e1s elecciones que en ning\u00fan otro a\u00f1o anterior, pero cada vez menos son libres y justas. El poder de la ley se usa de forma indebida. Se silencia a los medios libres. Los cr\u00edticos son encarcelados.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada vez m\u00e1s pa\u00edses, incluso aquellos con una larga tradici\u00f3n democr\u00e1tica, est\u00e1n derivando hacia el autoritarismo y el militarismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los reg\u00edmenes autoritarios aprenden unos de otros. Comparten tecnolog\u00edas y sistemas de propaganda. Detr\u00e1s de Maduro est\u00e1n Cuba, Rusia, Ir\u00e1n, China y Hezbol\u00e1, que proporcionan armas, sistemas de vigilancia y v\u00edas de supervivencia econ\u00f3mica. Hacen que el r\u00e9gimen sea m\u00e1s robusto y m\u00e1s brutal.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, sin embargo, en medio de esta oscuridad, hay venezolanos que se han negado a rendirse.Los que mantienen viva la llama de la democracia. Que nunca ceden, pese al enorme coste personal. Ellos nos recuerdan constantemente lo que est\u00e1 en juego.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos de ellos est\u00e1n hoy aqu\u00ed con nosotros:<\/p>\n\n\n\n<p>El presidente electo de Venezuela, Edmundo Gonz\u00e1lez Urrutia.<\/p>\n\n\n\n<p>Carlos, el poeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Claudia, la activista.<\/p>\n\n\n\n<p>Pedro, el catedr\u00e1tico universitario.<\/p>\n\n\n\n<p>Ana Luisa, la enfermera.<\/p>\n\n\n\n<p>Corina, la abuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Antonio, el pol\u00edtico de oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda Corina, la ganadora del premio Nobel de la Paz.<\/p>\n\n\n\n<p>En el n\u00facleo de la lucha por la democracia brilla una simple verdad: la democracia es m\u00e1s que una forma de gobierno. Es tambi\u00e9n la base para una paz duradera.<\/p>\n\n\n\n<p>Millones de venezolanos lo saben.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1o tras a\u00f1o, estudiantes, sindicatos, periodistas, organizaciones empresariales y ciudadanos de a pie se han movilizado en oleadas de resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Han llenado las calles en se\u00f1al de protesta. Cuando les arrebataron sus votos, hicieron sonar cacerolas. Cuando la vigilancia estatal se vuelve ineludible, susurran.<\/p>\n\n\n\n<p>Personas de todo el espectro pol\u00edtico &#8211; desde comunistas hasta conservadores &#8211; se han alzado para desafiar al r\u00e9gimen. La oposici\u00f3n ha probado una estrategia tras otra.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de todo esto han dicho: No luchamos por venganza, sino por justicia.<br>Por la inviolabilidad de las urnas. Por la democracia. Por la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero les responden que esas cosas son imposibles. Que fracasar\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y cuando los venezolanos pidieron al mundo que prestara atenci\u00f3n, les dimos la espalda.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras perd\u00edan sus derechos, su alimento, su salud y su seguridad &#8211; y, finalmente, su propio futuro \u2013 gran parte del mundo se aferr\u00f3 a sus viejas narrativas. Algunos insist\u00edan en que Venezuela era una sociedad igualitaria ideal. Otros solo quer\u00edan ver en ella una lucha contra el imperialismo. Otros m\u00e1s optaron por interpretar la realidad venezolana como una competencia entre superpotencias, pasando por alto el valor de quienes buscan la libertad en su propio pa\u00eds. Todos estos observadores tienen algo en com\u00fan: la traici\u00f3n moral a quienes de hecho viven bajo este r\u00e9gimen brutal.<\/p>\n\n\n\n<p>Si solo apoyas a quienes comparten tus opiniones pol\u00edticas, no has entendido ni la libertad ni la democracia. Sin embargo, muchos cr\u00edticos se quedan ah\u00ed. Ven que las fuerzas democr\u00e1ticas locales cooperan, por necesidad, con actores que les desagradan y utilizan eso como justificaci\u00f3n para negarles su apoyo. As\u00ed anteponen las convicciones ideol\u00f3gicas a la solidaridad humana.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo debemos considerar a aquellos que dedican toda su energ\u00eda en buscar defectos en las dif\u00edciles decisiones que han debido tomar los valientes defensores de la democracia, en lugar de reconocer su valent\u00eda y su sacrificio, o de preguntarse c\u00f3mo podemos tambi\u00e9n nosotros contribuir a la lucha contra la dictadura?<\/p>\n\n\n\n<p>Es f\u00e1cil aferrarse a los principios cuando lo que est\u00e1 en juego es la libertad de otros. Pero ning\u00fan movimiento democr\u00e1tico act\u00faa en circunstancias ideales. Los l\u00edderes activistas deben enfrontar y resolver dilemas que quienes observamos desde fuera podemos permitirnos ignorar. Quienes viven bajo una dictadura a menudo tienen que elegir entre lo dif\u00edcil y lo imposible. Sin embargo, muchos de nosotros &#8211; desde una distancia segura &#8211;<br>esperamos que los l\u00edderes democr\u00e1ticos de Venezuela persigan sus objetivos con una pureza moral que sus adversarios jam\u00e1s muestran. Esto no es realista. Es injusto. Y revela una ignorancia de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos de los que se han subido a este estrado para recibir el Premio Nobel de la Paz, entre ellos Lech Walesa y Nelson Mandela, conoc\u00edan bien los dilemas del di\u00e1logo.<\/p>\n\n\n\n<p>En los sistemas autoritarios, el di\u00e1logo puede conducir a mejoras, pero tambi\u00e9n puede ser una trampa. El di\u00e1logo se utiliza a menudo para ganar tiempo, generar divisi\u00f3n y controlarla agenda. Mar\u00eda Corina Machado ha participado en procesos de di\u00e1logo por a\u00f1os. Nunca ha rechazado el principio de hablar con la otra parte, pero s\u00ed ha rechazado los procesos vac\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>La paz sin justicia no es paz.<\/p>\n\n\n\n<p>El di\u00e1logo sin verdad no es reconciliaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El futuro de Venezuela puede tomar muchas formas. Pero el presente es uno solo, y es horroroso.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso la oposici\u00f3n democr\u00e1tica en Venezuela debe contar con nuestro apoyo, no con nuestra indiferencia o, peor a\u00fan, con nuestra condena. Cada d\u00eda, sus dirigentes deben elegir un camino que realmente est\u00e9 a su alcance, no el camino de las ilusiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Apoyar el desarrollo democr\u00e1tico es apoyar la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero desde el anuncio del Premio Nobel de la Paz de este a\u00f1o, se ha planteado la cuesti\u00f3n: \u00bfLa democracia realmente conduce a la paz?<\/p>\n\n\n\n<p>Los resultados de la investigaci\u00f3n son contundentes, y la respuesta es afirmativa. No porque la democracia sea perfecta, sino porque sus propios mecanismos hacen que la guerra sea menos probable.<\/p>\n\n\n\n<p>Las democracias cuentan con v\u00e1lvulas de seguridad: medios de comunicaci\u00f3n libres, estructuras de reparto del poder, tribunales independientes, organizaciones de la sociedad civil y elecciones que permiten cambiar de liderazgo sin recurrir a la violencia. En este entorno pol\u00edtico, las opiniones divergentes no son una amenaza que deba ser sofocada, sino una ventaja.<\/p>\n\n\n\n<p>En una democracia, un l\u00edder que ignora los hechos puede ser sustituido en las pr\u00f3ximas elecciones. En un r\u00e9gimen autoritario, el l\u00edder se mantiene en el poder y reemplaza a todos aquellos que dicen verdades inc\u00f3modas. La lealtad pasa a ocupar el lugar de la realidad y se toman decisiones peligrosas en la oscuridad. La guerra siempre tiene un alto costo, pero en los reg\u00edmenes autoritarios no son los l\u00edderes quienes pagan el precio m\u00e1s alto. Por eso las<br>democracias casi nunca van a la guerra entre s\u00ed, a diferencia de lo que ocurre con m\u00e1s frecuencia con los Estados autoritarios.<\/p>\n\n\n\n<p>El mandato de Nicol\u00e1s Maduro en Venezuela demuestra por qu\u00e9. Los conflictos se resuelven por la fuerza bruta y no mediante la negociaci\u00f3n. El resultado es una sociedad en la que millones de personas se ven obligadas a guardar silencio, con consecuencias que no se detienen en la frontera. La inestabilidad, la violencia y la destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica de las instituciones del pa\u00eds han afectado a toda la regi\u00f3n, y un pa\u00eds vecino ha sido amenazado con<br>una invasi\u00f3n militar. Venezuela demuestra &#8211; con dolorosa claridad &#8211; que el autoritarismo no solo destruye la sociedad desde dentro, sino que tambi\u00e9n propaga la inestabilidad m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras.<\/p>\n\n\n\n<p>La democracia no es, obviamente, una garant\u00eda de paz, pero es el sistema m\u00e1s eficaz del que disponemos para prevenir la violencia y el conflicto.<\/p>\n\n\n\n<p>Este razonamiento suele suscitar un contraargumento bien conocido: que la democracia en s\u00ed genera disturbios y conflictos, que reclamar la libertad es peligroso. Se trata de una afirmaci\u00f3n antigua. Los l\u00edderes autoritarios la han utilizado durante generaciones para justificar su permanencia en el poder. Hoy, adem\u00e1s, refuerzan ese argumento con desinformaci\u00f3n y propaganda, dos de sus armas esenciales.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1oras y se\u00f1ores:<\/p>\n\n\n\n<p>Como ciudadanos en una democracia tenemos el deber de ser cr\u00edticos con nuestras fuentes de informaci\u00f3n. Deben saltar las alarmas cuando las opiniones que expresamos sean id\u00e9nticas a las difundidas por uno de los sistemas de desinformaci\u00f3n m\u00e1s manipuladores del mundo. Porque, en ese caso, no solo estamos difundiendo informaci\u00f3n, sino la propaganda<br>estrat\u00e9gica de un dictador.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 hemos de pensar cuando leemos que es la oposici\u00f3n venezolana la que amenaza al pa\u00eds con la guerra, que el movimiento democr\u00e1tico es quien desea una invasi\u00f3n? \u00bfCu\u00e1ndo se invierte por completo el relato y las v\u00edctimas son tildadas de agresores? Esta es la versi\u00f3n dela realidad que el r\u00e9gimen de Maduro ofrece al mundo: que su r\u00e9gimen es el garante de la paz. Pero una paz basada en el miedo, el silencio y la tortura no es paz; es &nbsp;sumisi\u00f3n presentada como estabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>No, el origen de la violencia no son los activistas democr\u00e1ticos. Proviene de quienes est\u00e1n en la c\u00faspide del poder y se niegan a cederlo. No fue Nelson Mandela quien hizo violenta a Sud\u00e1frica, sino la represi\u00f3n del r\u00e9gimen del apartheid contra las demandas de igualdad. No fueron los grupos de oposici\u00f3n quienes iniciaron las encarcelaciones en Bielorrusia, las ejecuciones en Ir\u00e1n \u2013 o la persecuci\u00f3n en Venezuela. La violencia emana de los reg\u00edmenes<br>autoritarios cuando arremeten contra las demandas populares de cambio.<\/p>\n\n\n\n<p>La paz y la democracia no pueden separarse sin que ambas pierdan su significado. La paz duradera requiere un Estado de derecho, la participaci\u00f3n pol\u00edtica y el respeto por la dignidad humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de poder debatir nuestras discrepancias pol\u00edticas, debemos establecer alg\u00fan tipo de democracia. Sin ella, no hay una distinci\u00f3n significativa entre derecha e izquierda, no existe una forma leg\u00edtima de discrepar, ni una aut\u00e9ntica vida pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>La democracia no es un lujo prescindible.<\/p>\n\n\n\n<p>No es un adorno que se coloca en una estanter\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La democracia es trabajo arduo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es acci\u00f3n y negociaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una obligaci\u00f3n viva.<\/p>\n\n\n\n<p>Los instrumentos de la democracia son los instrumentos de la paz.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Nos reunimos hoy, por lo tanto, para defender algo mucho m\u00e1s importante que cualquiera de los dos lados de una divisi\u00f3n pol\u00edtica o ideol\u00f3gica. Nos reunimos para defender a la propia democracia, el fundamento mismo sobre el que descansa una paz duradera.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la gente se niega a renunciar a la democracia, tambi\u00e9n se niega a renunciar a la paz. Quien entiende profundamente esta verdad es Mar\u00eda Corina Machado.<\/p>\n\n\n\n<p>Como fundadora de S\u00famate, una organizaci\u00f3n dedicada a construir democracia, Mar\u00eda Corina Machado dio un paso al frente para defender elecciones libres y justas hace ya m\u00e1s de dos d\u00e9cadas. Como ella misma lo expres\u00f3: \u201cFue una elecci\u00f3n de votos sobre balas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de sus responsabilidades pol\u00edticas y de su labor en diversas organizaciones, ha alzado la voz en favor de la independencia judicial, los derechos humanos y la representaci\u00f3n popular. Ella ha dedicado a\u00f1os de trabajo a la libertad del pueblo venezolano.<\/p>\n\n\n\n<p>Las elecciones presidenciales de 2024 fueron un factor decisivo en la elecci\u00f3n de la galardonada con el Premio de la Paz de este a\u00f1o. Mar\u00eda Corina Machado fue la candidata presidencial de la oposici\u00f3n y la voz unificadora de la esperanza en el pa\u00eds. Cuando el r\u00e9gimen bloque\u00f3 su candidatura, el movimiento podr\u00eda haberse derrumbado, pero ella brind\u00f3 su apoyo a Edmundo Gonz\u00e1lez Urrutia y la oposici\u00f3n se mantuvo unida.<\/p>\n\n\n\n<p>La oposici\u00f3n logr\u00f3 encontrar un terreno com\u00fan en la exigencia de elecciones libres y de un gobierno representativo. Este es el fundamento mismo de la democracia: nuestra disposici\u00f3n compartida a defender los principios del gobierno del pueblo, incluso cuando discrepamos en las pol\u00edticas. En un momento en que la democracia est\u00e1 bajo amenaza en todo el mundo, es m\u00e1s importante que nunca defender este terreno com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Cientos de miles de voluntarios se movilizaron por encima de las divisiones pol\u00edticas. Fueron formados como observadores electorales y utilizaron la tecnolog\u00eda de nuevas maneras para documentar cada etapa del proceso electoral. Hasta un mill\u00f3n de personas vigilaron los centros de votaci\u00f3n en todo el pa\u00eds. Subieron las actas de escrutinio, &nbsp;fotografiaron las actas y aseguraron copias antes de que el r\u00e9gimen pudiera destruirlas. Defendieron esa documentaci\u00f3n con sus propias vidas y luego se aseguraron de que el<br>mundo conociera los resultados de la elecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue una movilizaci\u00f3n de base sin precedentes en Venezuela y, probablemente, en el mundo entero. Ciudadanos y ciudadanas de a pie, de todos los \u00e1mbitos de la vida, llevaron a cabo un trabajo sistem\u00e1tico y de alta tecnolog\u00eda de documentaci\u00f3n en un clima de amenazas, vigilancia y violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Los esfuerzos de este movimiento democr\u00e1tico, tanto antes como despu\u00e9s de las elecciones, fueron innovadores y valientes, pac\u00edficos y profundamente democr\u00e1ticos.<\/p>\n\n\n\n<p>La oposici\u00f3n obtuvo apoyo internacional cuando sus dirigentes hicieron p\u00fablicos los resultados del escrutinio recogidos en los distintos distritos electorales del pa\u00eds, que demostraban que la oposici\u00f3n hab\u00eda ganado por un margen claro.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el r\u00e9gimen lo neg\u00f3 todo. Falsific\u00f3 los resultados electorales y se aferr\u00f3 al poder, recurriendo a la violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el \u00faltimo a\u00f1o, la se\u00f1ora Machado se ha visto obligada a vivir en la clandestinidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pese a las graves amenazas, ha permanecido en el pa\u00eds, siendo una fuente de inspiraci\u00f3n para millones de personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Recibe el Premio Nobel de la Paz de 2025 por su incansable labor en la promoci\u00f3n de los derechos democr\u00e1ticos del pueblo de Venezuela y por su lucha para lograr una transici\u00f3n pac\u00edfica y justa de la dictadura a la democracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante mucho, mucho tiempo, la oposici\u00f3n en Venezuela ha recurrido a todas las herramientas de la democracia para sostener su campa\u00f1a civil pac\u00edfica. A lo largo de los a\u00f1os, la se\u00f1ora Machado y sus aliados se han visto obligados a adaptarse y cambiar de t\u00e1cticas. Han utilizado casi todos los instrumentos democr\u00e1ticos: desde el boicot electoral cuando el sistema estaba demasiado corrompido, hasta la participaci\u00f3n cuando peque\u00f1os resquicios en el proceso lo permit\u00edan. Han intentado el di\u00e1logo, la organizaci\u00f3n, la movilizaci\u00f3n y una extensa labor de documentaci\u00f3n electoral.<\/p>\n\n\n\n<p>La se\u00f1ora Machado ha solicitado atenci\u00f3n, apoyo y presi\u00f3nes internacionales, no una invasi\u00f3n de Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha exhortado a la poblaci\u00f3n a defender sus derechos por medios pac\u00edficos y democr\u00e1ticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las investigaciones sobre la paz lo demuestran claramente: la movilizaci\u00f3n no violenta a gran escala figura entre los m\u00e9todos m\u00e1s eficaces para lograr un cambio pol\u00edtico en una dictadura. Cuando una poblaci\u00f3n se moviliza, la comunidad internacional ejerce una fuerte presi\u00f3n y las fuerzas de seguridad se abstienen de utilizar la violencia contra la poblaci\u00f3n, puede alcanzarse un punto de inflexi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Como l\u00edder del movimiento democr\u00e1tico en Venezuela, Mar\u00eda Corina Machado es uno de los ejemplos m\u00e1s extraordinarios de valent\u00eda civil en la historia reciente de Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p>El Premio Nobel de la Paz de este a\u00f1o cumple con los tres criterios establecidos en el testamento de Alfred Nobel.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, la oposici\u00f3n venezolana ha logrado unir movimientos pol\u00edticos,<br>organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos comunes con un objetivo com\u00fan: el restablecimiento de la democracia. Reunir a grupos diversos que anteriormente se opon\u00edan entre s\u00ed equivale, en la actualidad, a lo que Alfred Nobel denomin\u00f3 la celebraci\u00f3n de congresos por la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, el movimiento democr\u00e1tico de Venezuela se ha opuesto a la<br>militarizaci\u00f3n de la sociedad impulsada por el r\u00e9gimen. Dicho r\u00e9gimen ha armado a miles de grupos, ha autorizado a bandas paramilitares a cometer abusos y ha invitado a fuerzas militares extranjeras al pa\u00eds, acelerando as\u00ed la militarizaci\u00f3n. Al documentar los abusos y&nbsp;exigir rendici\u00f3n de cuentas, la oposici\u00f3n busca fortalecer la autoridad democr\u00e1tica civil y reducir la influencia de las armas. Esto priva a los criminales y a las milicias afines al<br>r\u00e9gimen de su armamento y autonom\u00eda, cumpliendo as\u00ed con el criterio de Nobel de promover la paz mediante el desarme.<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, la verdadera fraternidad o hermandad &#8211; la que Alfred Nobel imagin\u00f3 &#8211; requiere de la democracia. Solo cuando las personas pueden elegir a sus l\u00edderes y expresarse sin temor puede arraigar la paz, ya sea dentro de una sociedad o entre pa\u00edses. La democracia constituye la forma m\u00e1s elevada de fraternidad y el camino m\u00e1s seguro hacia una paz duradera.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, hoy, aqu\u00ed, en esta sala &#8211; con toda la solemnidad que acompa\u00f1a al Premio Nobel de la Paz y a esta ceremonia anual &#8211; diremos aquello que m\u00e1s temen los l\u00edderes autoritarios:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su poder no es permanente.<\/p>\n\n\n\n<p>Su violencia no prevalecer\u00e1 sobre un pueblo que se levanta y resiste.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1or Maduro:<\/p>\n\n\n\n<p>Debe aceptar los resultados electorales y renunciar a su cargo.<\/p>\n\n\n\n<p>Debe sentar las bases para una transici\u00f3n pac\u00edfica hacia la democracia.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque esa es la voluntad del pueblo venezolano.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda Corina Machado y la oposici\u00f3n venezolana han encendido una llama que ninguna tortura, ninguna mentira y ning\u00fan miedo podr\u00e1n apagar.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se escriba la historia de nuestra \u00e9poca, no ser\u00e1n los nombres de los gobernantes autoritarios los que destaquen, sino los nombres de quienes se atrevieron a resistir.<\/p>\n\n\n\n<p>Quienes se mantuvieron firmes frente al peligro.<\/p>\n\n\n\n<p>Quienes siguieron adelante cuando otros se rindieron.<\/p>\n\n\n\n<p>Carl von Ossietzky.<\/p>\n\n\n\n<p>Andr\u00e9i S\u00e1jarov.<\/p>\n\n\n\n<p>Nelson Mandela.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de su dilatada historia, el Comit\u00e9 Noruego del Nobel ha rendido homenaje a mujeres y hombres valientes que se han alzado contra la represi\u00f3n, que han llevado la esperanza de libertad a las celdas, a las calles y a las plazas p\u00fablicas, y que con sus actos han demostrado que la resistencia puede cambiar el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy le honramos a usted, Mar\u00eda Corina Machado.<\/p>\n\n\n\n<p>Rendimos tambi\u00e9n homenaje a todos quienes esperan en la oscuridad.<\/p>\n\n\n\n<p>A todos quienes han sido detenidos y torturados, o han desaparecido.<\/p>\n\n\n\n<p>A todos quienes siguen manteniendo la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>A todos aquellos en Caracas y en otras ciudades de Venezuela que se ven obligados a susurrar el lenguaje de la libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>Que nos escuchen ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>Que sepan que el mundo no les da la espalda.<\/p>\n\n\n\n<p>Que la libertad se acerca.<\/p>\n\n\n\n<p>Y que Venezuela volver\u00e1 a ser un pa\u00eds pac\u00edfico y democr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Que amanezca una nueva era.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>J\u00f8rgen Watne Frydnes Oslo, a 10 de diciembre de 2025. Sus Majestades, Sus Altezas Reales, Se\u00f1ora Machado, Premio Nobel de la Paz, Excelencias,Distinguidos invitados, Se\u00f1oras y se\u00f1ores. Samantha Sof\u00eda Hern\u00e1ndez, una adolescente de 16 a\u00f1os, el mes pasado fue brutalmente secuestrada por hombres enmascarados de las fuerzas de seguridad del r\u00e9gimen de Maduro. La sacaron &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2025\/12\/13\/para-los-que-critican-sin-razon-discurso-del-presidente-del-comite-noruego-del-premio-nobel-de-la-paz\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">PARA LOS QUE CRITICAN SIN RAZ\u00d3N. DISCURSO DEL PRESIDENTE DEL COMIT\u00c9 NORUEGO DEL PREMIO NOBEL DE LA PAZ.<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-21192","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21192","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21192"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21192\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21193,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21192\/revisions\/21193"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21192"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21192"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21192"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}