{"id":21295,"date":"2026-01-11T20:38:20","date_gmt":"2026-01-11T18:38:20","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=21295"},"modified":"2026-01-11T20:38:21","modified_gmt":"2026-01-11T18:38:21","slug":"un-autentico-experto-en-derecho-internacional-opina-sobre-venezuela-y-critica-a-tanto-hipocrita-equidistante-suelto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2026\/01\/11\/un-autentico-experto-en-derecho-internacional-opina-sobre-venezuela-y-critica-a-tanto-hipocrita-equidistante-suelto\/","title":{"rendered":"UN AUT\u00c9NTICO EXPERTO EN DERECHO INTERNACIONAL OPINA SOBRE VENEZUELA\u00a0 Y CRITICA A TANTO HIP\u00d3CRITA EQUIDISTANTE SUELTO."},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Domingo 11 de enero de 2026<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/01\/VENEZUELA-NECESITA-DICTADURA.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"741\" height=\"518\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/01\/VENEZUELA-NECESITA-DICTADURA.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21296\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/01\/VENEZUELA-NECESITA-DICTADURA.jpg 741w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/01\/VENEZUELA-NECESITA-DICTADURA-580x405.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 741px) 100vw, 741px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El abogado brasile\u00f1o Felipe Hasson, especialista en Derecho internacional, ha compartido su opini\u00f3n sobre la intervenci\u00f3n norteamericana en Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Vale la pena leerla.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas personas me preguntan mi opini\u00f3n sobre la cuesti\u00f3n de los EE. UU. y Venezuela, como profesor de derecho internacional que vive hace 10 a\u00f1os en los EE. UU.. En lugar de responder uno por uno, decid\u00ed poner aqu\u00ed lo que pienso. Para quien tenga inter\u00e9s y paciencia para leer, aqu\u00ed va.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi opini\u00f3n es que el debate sobre Venezuela ha sido secuestrado por una lectura selectiva \u2014y profundamente hip\u00f3crita\u2014 del derecho internacional. Se invoca la \u00absoberan\u00eda\u00bb, la \u00abno intervenci\u00f3n\u00bb y el \u00aborden jur\u00eddico internacional\u00bb como si estos conceptos existieran para proteger a los gobiernos, y no a las personas. Como si la soberan\u00eda estatal fuera un escudo moral absoluto, capaz de justificar el hambre, la persecuci\u00f3n, la tortura, el exilio masivo y la supresi\u00f3n completa de la voluntad popular. No lo es.<\/p>\n\n\n\n<p>La soberan\u00eda no es un fin en s\u00ed misma; nunca lo fue. Es un instrumento funcional, condicionado al cumplimiento m\u00ednimo de los deberes del Estado para con su poblaci\u00f3n. Cuando un r\u00e9gimen transforma a su propio pueblo en reh\u00e9n \u2014empobrece deliberadamente a la sociedad, destruye instituciones, persigue opositores, defrauda elecciones y elimina cualquier posibilidad real de alternancia de poder\u2014, ese r\u00e9gimen pierde la legitimidad que da sentido a la soberan\u00eda que alega defender.<\/p>\n\n\n\n<p>El derecho a la vida, a la dignidad humana y a la autodeterminaci\u00f3n de los pueblos no son \u00abvalores occidentales\u00bb opcionales ni ret\u00f3rica pol\u00edtica. Son normas centrales del orden jur\u00eddico internacional contempor\u00e1neo. Un gobierno que viola sistem\u00e1ticamente estos derechos no puede exigir que el mundo cierre los ojos en nombre de una abstracci\u00f3n jur\u00eddica conveniente.<\/p>\n\n\n\n<p>Venezuela no es un caso de \u00abdivergencia ideol\u00f3gica\u00bb; es una tragedia humanitaria. Millones de personas se han visto obligadas a dejar el pa\u00eds. Las que se quedaron conviven con la escasez, la represi\u00f3n y el miedo. No hay elecciones libres. No hay prensa independiente. No hay un Poder Judicial aut\u00f3nomo. No hay canales internos efectivos para que el pueblo se libere por su propia cuenta. Defender que ese pueblo \u00abresuelva solo\u00bb su situaci\u00f3n es, en la pr\u00e1ctica, defender la perpetuaci\u00f3n del sufrimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, la ayuda externa \u2014incluida la militar, cuando sea necesaria para proteger vidas y no reg\u00edmenes\u2014 no es una violaci\u00f3n moral del derecho internacional. Es la afirmaci\u00f3n de su n\u00facleo \u00e9tico. La comunidad internacional existe precisamente para evitar que se cometan atrocidades detr\u00e1s de fronteras convenientemente cerradas.<\/p>\n\n\n\n<p>La reacci\u00f3n de muchos venezolanos deja esto claro. Mientras comentaristas extranjeros, c\u00f3modamente distantes, condenan las intervenciones en nombre de una soberan\u00eda abstracta, quienes viven la desesperaci\u00f3n real celebran. Celebran porque ven una oportunidad concreta de liberaci\u00f3n. Celebran porque saben que el \u00abrespeto a la soberan\u00eda\u00bb fue, durante a\u00f1os, la excusa perfecta para la inercia internacional.<\/p>\n\n\n\n<p>El paralelo hist\u00f3rico es inevitable. Si en la Europa de los a\u00f1os 1940 las potencias hubieran decidido no liberar los campos de concentraci\u00f3n para respetar la soberan\u00eda alemana, hoy esa omisi\u00f3n ser\u00eda recordada como complicidad. Ning\u00fan orden jur\u00eddico serio puede exigir neutralidad ante cr\u00edmenes masivos contra la propia poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Invocar el derecho internacional para defender a dictadores es una perversi\u00f3n intelectual. Es transformar un sistema creado para proteger a los seres humanos en un argumento de conveniencia para proteger a los opresores. No hay nada de progresista en ello. No hay nada de humanista. Solo hay el consuelo moral de quien nunca ha tenido que elegir entre soberan\u00eda y supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El derecho internacional no existe para blindar reg\u00edmenes autoritarios. Existe para recordar que ning\u00fan gobierno \u2014absolutamente ninguno\u2014 tiene el derecho de destruir a su propio pueblo en paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro argumento recurrente \u2014e intelectualmente perezoso\u2014 es el de que la intervenci\u00f3n no ser\u00eda \u00abhumanitaria\u00bb, sino movida por intereses econ\u00f3micos. Aunque existan intereses estrat\u00e9gicos o econ\u00f3micos \u2014como casi siempre han existido en cualquier acci\u00f3n relevante en la pol\u00edtica internacional\u2014, eso no invalida, ni de lejos, la legitimidad moral del resultado cuando este atiende a una demanda real y expl\u00edcita del propio pueblo oprimido.<\/p>\n\n\n\n<p>El criterio central no es la pureza de las motivaciones externas, sino la realidad vivida internamente. Y esa realidad es inequ\u00edvoca: los venezolanos, en su mayor\u00eda, celebran y apoyan la intervenci\u00f3n porque saben qui\u00e9n es el verdadero agresor. Fue el propio r\u00e9gimen dictatorial el que, al elegir preservar el poder a costa del hambre, de la represi\u00f3n y de la destrucci\u00f3n social, abri\u00f3 la puerta a una respuesta externa.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando un gobierno ataca sistem\u00e1ticamente a su propio pueblo, \u00e9l mismo elimina cualquier autoridad moral para cuestionar los motivos de quien interviene para poner fin a ese sufrimiento. En este escenario, incluso una acci\u00f3n impulsada por intereses no exclusivamente humanitarios se vuelve necesaria, leg\u00edtima y moralmente correcta, porque la alternativa concreta ser\u00eda la continuidad de la opresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto, la fundamentaci\u00f3n de aquellos que colocan la ideolog\u00eda por encima de todo \u2014y que despu\u00e9s rebuscan en el derecho internacional frases, conceptos y principios que sirvan a la respuesta que ya decidieron dar\u2014 es, como m\u00ednimo, lamentable. No es una defensa seria de la legalidad internacional, sino un ejercicio de cinismo selectivo, hecho a la distancia y sin ninguna empat\u00eda por quien vive el colapso en carne propia. Cuando la ideolog\u00eda viene antes del ser humano y la soberan\u00eda es invocada para justificar la miseria, el derecho deja de ser instrumento de justicia y pasa a ser apenas ret\u00f3rica vac\u00eda al servicio de la indiferencia.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/01\/Votacion-europea.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"566\" height=\"581\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/01\/Votacion-europea.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21297\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>*Felipe Hasson*<\/p>\n\n\n\n<p>Global Attorney | Ph.D, M.Sc, LLM, FCIArb<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 11 de enero de 2026 El abogado brasile\u00f1o Felipe Hasson, especialista en Derecho internacional, ha compartido su opini\u00f3n sobre la intervenci\u00f3n norteamericana en Venezuela. 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