{"id":21327,"date":"2026-01-22T09:30:02","date_gmt":"2026-01-22T07:30:02","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=21327"},"modified":"2026-01-22T09:30:02","modified_gmt":"2026-01-22T07:30:02","slug":"un-buen-discurso-frente-a-los-matones-realismo-basado-en-valores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2026\/01\/22\/un-buen-discurso-frente-a-los-matones-realismo-basado-en-valores\/","title":{"rendered":"UN BUEN DISCURSO FRENTE A LOS MATONES. REALISMO BASADO EN VALORES."},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Jueves 22 de enero de 2026<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/01\/Mark-Carney-en-Davos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"892\" height=\"610\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/01\/Mark-Carney-en-Davos.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21328\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/01\/Mark-Carney-en-Davos.jpg 892w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/01\/Mark-Carney-en-Davos-580x397.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/01\/Mark-Carney-en-Davos-768x525.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 892px) 100vw, 892px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Es largo, pero merece la pena: es el discurso en Davos del primer ministro canadiense @MarkJCarney.\u00a0 \u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Es un placer \u2014y un deber\u2014 estar con ustedes en este punto de inflexi\u00f3n para Canad\u00e1 y para el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy hablar\u00e9 de la ruptura del orden mundial, del fin de la grata ficci\u00f3n y del amanecer de una realidad brutal en la que la geopol\u00edtica de las grandes potencias no tiene freno.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero sostengo, aun as\u00ed, que otros pa\u00edses -en particular las potencias medias como Canad\u00e1- no est\u00e1n indefensos. Tienen el poder de construir un nuevo orden que integre nuestros valores, como el respeto de los derechos humanos, el desarrollo sostenible, la solidaridad, la soberan\u00eda y la integridad territorial de los Estados.<\/p>\n\n\n\n<p>El poder de los menos poderosos comienza con la honestidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada d\u00eda se nos recuerda que vivimos en una era de rivalidad entre grandes potencias. Que el orden basado en normas se est\u00e1 desvaneciendo. Que los fuertes hacen lo que pueden, y los d\u00e9biles sufren lo que deben.<\/p>\n\n\n\n<p>Este aforismo de Tuc\u00eddides se presenta como inevitable: la l\u00f3gica natural de las relaciones internacionales reimponi\u00e9ndose. Y, ante esa l\u00f3gica, existe una fuerte tendencia de los pa\u00edses a adaptarse para encajar. A acomodarse. A evitar problemas. A esperar que el acatamiento compre seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>No lo har\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces, \u00bfcu\u00e1les son nuestras opciones?<\/p>\n\n\n\n<p>En 1978, el disidente checo V\u00e1clav Havel escribi\u00f3 un ensayo titulado El poder de los sin poder. En \u00e9l plante\u00f3 una pregunta sencilla: \u00bfc\u00f3mo se sosten\u00eda el sistema comunista?<\/p>\n\n\n\n<p>Su respuesta empezaba con un verdulero. Cada ma\u00f1ana, este tendero coloca un letrero en su escaparate: \u201c\u00a1Proletarios de todos los pa\u00edses, un\u00edos!\u201d. No lo cree. Nadie lo cree. Pero lo coloca de todos modos: para evitar problemas, para se\u00f1alar conformidad, para llevarse bien. Y como cada tendero en cada calle hace lo mismo, el sistema persiste.<\/p>\n\n\n\n<p>No solo mediante la violencia, sino mediante la participaci\u00f3n de la gente com\u00fan en rituales que, en privado, sabe que son falsos.<\/p>\n\n\n\n<p>Havel llam\u00f3 a esto \u201cvivir dentro de una mentira\u201d. El poder del sistema no proviene de su verdad, sino de la disposici\u00f3n de todos a actuar como si fuera cierto. Y su fragilidad proviene de la misma fuente: cuando incluso una sola persona deja de actuar -cuando el verdulero quita su letrero- la ilusi\u00f3n empieza a resquebrajarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha llegado el momento de que las empresas y los pa\u00edses retiren sus letreros. Durante d\u00e9cadas, pa\u00edses como Canad\u00e1 prosperaron bajo lo que llamamos el orden internacional basado en normas. Nos unimos a sus instituciones, alabamos sus principios y nos beneficiamos de su previsibilidad. Pod\u00edamos impulsar pol\u00edticas exteriores basadas en valores bajo su protecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sab\u00edamos que la historia del orden internacional basado en normas era parcialmente falsa. Que los m\u00e1s fuertes se eximir\u00edan cuando les conviniera. Que las reglas comerciales se aplicaban de manera asim\u00e9trica. Y que el derecho internacional se aplicaba con rigor variable seg\u00fan la identidad del acusado o de la v\u00edctima.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta ficci\u00f3n era \u00fatil, y la hegemon\u00eda estadounidense, en particular, ayud\u00f3 a proveer bienes p\u00fablicos: rutas mar\u00edtimas abiertas, un sistema financiero estable, seguridad colectiva y apoyo a marcos para resolver disputas.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que pusimos el letrero en la ventana. Participamos en los rituales. Y, en gran medida, evitamos se\u00f1alar las brechas entre la ret\u00f3rica y la realidad. Ese pacto ya no funciona. Perm\u00edtanme ser directo: estamos en medio de una ruptura, no de una transici\u00f3n. En las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, una serie de crisis -financiera, sanitaria, energ\u00e9tica y geopol\u00edtica- dej\u00f3 al descubierto los riesgos de una integraci\u00f3n global extrema.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s recientemente, las grandes potencias empezaron a usar la integraci\u00f3n econ\u00f3mica como arma. Aranceles como palanca. Infraestructura financiera como coerci\u00f3n. Cadenas de suministro como vulnerabilidades a explotar. No se puede \u201cvivir dentro de la mentira\u201d del beneficio mutuo mediante la integraci\u00f3n cuando la integraci\u00f3n se convierte en la fuente de tu subordinaci\u00f3n. Las instituciones multilaterales en las que se apoyaban las potencias medias -la OMC, la ONU, las COP-, la arquitectura de la resoluci\u00f3n colectiva de problemas, est\u00e1n muy debilitadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Como resultado, muchos pa\u00edses est\u00e1n llegando a las mismas conclusiones. Deben desarrollar mayor autonom\u00eda estrat\u00e9gica: en energ\u00eda, alimentos, minerales cr\u00edticos, finanzas y cadenas de suministro. Este impulso es comprensible. Un pa\u00eds que no puede alimentarse, abastecerse de energ\u00eda o defenderse tiene pocas opciones. Cuando las normas ya no te protegen, debes protegerte t\u00fa. Pero seamos l\u00facidos sobre ad\u00f3nde conduce esto. Un mundo de fortalezas ser\u00e1 m\u00e1s pobre, m\u00e1s fr\u00e1gil y menos sostenible.<\/p>\n\n\n\n<p>Y hay otra verdad: si las grandes potencias abandonan incluso la pretensi\u00f3n de normas y valores para perseguir sin trabas su poder e intereses, los beneficios del \u201ctransaccionalismo\u201d se vuelven m\u00e1s dif\u00edciles de replicar. Los hegemones no pueden monetizar continuamente sus relaciones. Los aliados diversificar\u00e1n para cubrirse ante la incertidumbre. Comprar\u00e1n seguros. Aumentar\u00e1n opciones. Esto reconstruye la soberan\u00eda -una soberan\u00eda que antes estaba anclada en normas-, pero que estar\u00e1 cada vez m\u00e1s anclada en la capacidad de resistir la presi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta gesti\u00f3n cl\u00e1sica del riesgo tiene un coste. Pero ese coste de la autonom\u00eda estrat\u00e9gica, de la soberan\u00eda, tambi\u00e9n puede compartirse. Las inversiones colectivas en resiliencia son m\u00e1s baratas que que cada uno construya su propia fortaleza. Los est\u00e1ndares compartidos reducen la fragmentaci\u00f3n. Las complementariedades son de suma positiva.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta para las potencias medias, como Canad\u00e1, no es si debemos adaptarnos a esta nueva realidad. Debemos hacerlo. La pregunta es si nos adaptamos simplemente construyendo muros m\u00e1s altos -o si podemos hacer algo m\u00e1s ambicioso.<\/p>\n\n\n\n<p>Canad\u00e1 fue de los primeros en escuchar la llamada de atenci\u00f3n, lo que nos llev\u00f3 a cambiar de forma fundamental nuestra postura estrat\u00e9gica. Los canadienses saben que nuestra vieja y c\u00f3moda suposici\u00f3n de que nuestra geograf\u00eda y nuestras membres\u00edas en alianzas confer\u00edan autom\u00e1ticamente prosperidad y seguridad ya no es v\u00e1lida.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro nuevo enfoque se basa en lo que Alexander Stubb ha denominado \u201crealismo basado en valores\u201d -o, dicho de otro modo, aspiramos a ser principistas y pragm\u00e1ticos. Principistas en nuestro compromiso con valores fundamentales: la soberan\u00eda y la integridad territorial, la prohibici\u00f3n del uso de la fuerza salvo cuando sea coherente con la Carta de la ONU, el respeto de los derechos humanos. Pragm\u00e1ticos al reconocer que el progreso suele ser incremental, que los intereses divergen, que no todos los socios comparten nuestros valores.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos estamos comprometiendo ampliamente, de forma estrat\u00e9gica, con los ojos abiertos. Afrontamos activamente el mundo tal como es, no esperamos al mundo tal como quisi\u00e9ramos que fuera. Canad\u00e1 est\u00e1 calibrando sus relaciones para que su profundidad refleje nuestros valores. Estamos priorizando un compromiso amplio para maximizar nuestra influencia, dada la fluidez del mundo, los riesgos que esto plantea y lo que est\u00e1 en juego de cara a lo que viene. Ya no dependemos solo de la fuerza de nuestros valores, sino tambi\u00e9n del valor de nuestra fuerza.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos construyendo esa fuerza en casa. Desde que mi gobierno asumi\u00f3 el cargo, hemos recortado impuestos sobre ingresos, ganancias de capital e inversi\u00f3n empresarial; hemos eliminado todas las barreras federales al comercio interprovincial; y estamos acelerando un bill\u00f3n de d\u00f3lares de inversi\u00f3n en energ\u00eda, IA, minerales cr\u00edticos, nuevos corredores comerciales y m\u00e1s all\u00e1. Estamos duplicando nuestro gasto en defensa para 2030, y lo hacemos de maneras que fortalezcan nuestras industrias nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos estamos diversificando r\u00e1pidamente en el exterior. Hemos acordado una asociaci\u00f3n estrat\u00e9gica integral con la Uni\u00f3n Europea, incluyendo la adhesi\u00f3n a SAFE, los mecanismos europeos de compra de defensa. Hemos firmado otros doce acuerdos comerciales y de seguridad en cuatro continentes en los \u00faltimos seis meses. En los \u00faltimos d\u00edas, hemos concluido nuevas asociaciones estrat\u00e9gicas con China y Catar. Estamos negociando pactos de libre comercio con India, la ASEAN, Tailandia, Filipinas y Mercosur.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ayudar a resolver problemas globales, estamos impulsando una geometr\u00eda variable: diferentes coaliciones para diferentes asuntos, basadas en valores e intereses. En Ucrania, somos miembro central de la Coalici\u00f3n de los Dispuestos y uno de los mayores contribuyentes per c\u00e1pita a su defensa y seguridad. En soberan\u00eda \u00e1rtica, nos mantenemos firmemente junto a Groenlandia y Dinamarca y apoyamos plenamente su derecho \u00fanico a determinar el futuro de Groenlandia.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro compromiso con el Art\u00edculo 5 es inquebrantable. Trabajamos con nuestros aliados de la OTAN (incluyendo el Nordic Baltic 8) para asegurar a\u00fan m\u00e1s los flancos norte y oeste de la alianza, incluyendo inversiones sin precedentes en radar de alcance m\u00e1s all\u00e1 del horizonte, submarinos, aeronaves y presencia terrestre.<\/p>\n\n\n\n<p>En el comercio plurilateral, estamos impulsando esfuerzos para tender un puente entre el Acuerdo Transpac\u00edfico y la Uni\u00f3n Europea, creando un nuevo bloque comercial de 1.500 millones de personas. En minerales cr\u00edticos, estamos formando clubes de compradores anclados en el G7 para que el mundo pueda diversificarse y alejarse de un suministro concentrado. En IA, cooperamos con democracias afines para garantizar que, en \u00faltima instancia, no nos veamos obligados a elegir entre hegemones e hiperescaladores.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no es multilateralismo ingenuo. Tampoco es depender de instituciones debilitadas. Es construir coaliciones que funcionen, asunto por asunto, con socios que comparten suficiente terreno com\u00fan como para actuar juntos. En algunos casos, ser\u00e1 la gran mayor\u00eda de las naciones. Y es crear una densa red de conexiones a trav\u00e9s del comercio, la inversi\u00f3n y la cultura, de la que podamos valernos para desaf\u00edos y oportunidades futuras. Las potencias medias deben actuar juntas porque, si no est\u00e1s en la mesa, est\u00e1s en el men\u00fa. Las grandes potencias pueden permitirse ir solas. Tienen el tama\u00f1o de mercado, la capacidad militar, la palanca para dictar condiciones. Las potencias medias no.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero cuando solo negociamos bilateralmente con un hegem\u00f3n, negociamos desde la debilidad. Aceptamos lo que se nos ofrece. Competimos entre nosotros por ser los m\u00e1s complacientes. Esto no es soberan\u00eda. Es la representaci\u00f3n de la soberan\u00eda mientras se acepta la subordinaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En un mundo de rivalidad entre grandes potencias, los pa\u00edses intermedios tienen una elecci\u00f3n: competir entre s\u00ed por el favor o unirse para crear un tercer camino con impacto. No debemos permitir que el auge del poder duro nos ciegue ante el hecho de que el poder de la legitimidad, la integridad y las normas seguir\u00e1 siendo fuerte -si elegimos ejercerlo juntos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cual me devuelve a Havel. \u00bfQu\u00e9 significar\u00eda para las potencias medias \u201cvivir en la verdad\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p>Significa nombrar la realidad. Dejar de invocar el \u201corden internacional basado en normas\u201d como si siguiera funcionando tal como se anuncia. Llamar al sistema por lo que es: un per\u00edodo en el que los m\u00e1s poderosos persiguen sus intereses usando la integraci\u00f3n econ\u00f3mica como un arma de coerci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Significa actuar con coherencia. Aplicar los mismos est\u00e1ndares a aliados y rivales. Cuando las potencias medias critican la intimidaci\u00f3n econ\u00f3mica que viene de una direcci\u00f3n pero guardan silencio cuando viene de otra, estamos manteniendo el letrero en la ventana.<\/p>\n\n\n\n<p>Significa construir aquello en lo que decimos creer. En lugar de esperar a que el hegem\u00f3n restaure un orden que est\u00e1 desmantelando, crear instituciones y acuerdos que funcionen como se describen. Y significa reducir la palanca que permite la coerci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Construir una econom\u00eda dom\u00e9stica fuerte deber\u00eda ser siempre la prioridad de todo gobierno. Diversificar internacionalmente no es solo prudencia econ\u00f3mica; es la base material para una pol\u00edtica exterior honesta. Los pa\u00edses se ganan el derecho a posturas basadas en principios reduciendo su vulnerabilidad a represalias.<\/p>\n\n\n\n<p>Canad\u00e1 tiene lo que el mundo quiere. Somos una superpotencia energ\u00e9tica. Poseemos vastas reservas de minerales cr\u00edticos. Tenemos la poblaci\u00f3n m\u00e1s educada del mundo. Nuestros fondos de pensiones est\u00e1n entre los mayores y m\u00e1s sofisticados inversores del planeta. Tenemos capital, talento y un gobierno con una enorme capacidad fiscal para actuar con decisi\u00f3n. Y tenemos los valores a los que muchos otros aspiran.<\/p>\n\n\n\n<p>Canad\u00e1 es una sociedad pluralista que funciona. Nuestro espacio p\u00fablico es ruidoso, diverso y libre. Los canadienses siguen comprometidos con la sostenibilidad. Somos un socio estable y fiable -en un mundo que no lo es-, un socio que construye y valora relaciones a largo plazo.<\/p>\n\n\n\n<p>Canad\u00e1 tiene algo m\u00e1s: el reconocimiento de lo que est\u00e1 ocurriendo y la determinaci\u00f3n de actuar en consecuencia. Entendemos que esta ruptura exige m\u00e1s que adaptaci\u00f3n. Exige honestidad sobre el mundo tal como es.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos quitando el letrero de la ventana. El viejo orden no va a volver. No deber\u00edamos lamentarlo. La nostalgia no es una estrategia. Pero, a partir de la fractura, podemos construir algo mejor, m\u00e1s fuerte y m\u00e1s justo. Esta es la tarea de las potencias medias, que son las que m\u00e1s tienen que perder en un mundo de fortalezas y las que m\u00e1s tienen que ganar en un mundo de cooperaci\u00f3n genuina.<\/p>\n\n\n\n<p>Los poderosos tienen su poder. Pero nosotros tambi\u00e9n tenemos algo: la capacidad de dejar de fingir, de nombrar la realidad, de construir nuestra fuerza en casa y de actuar juntos. Ese es el camino de Canad\u00e1. Lo elegimos abierta y confiadamente. Y es un camino ampliamente abierto a cualquier pa\u00eds dispuesto a recorrerlo con nosotros.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jueves 22 de enero de 2026 Es largo, pero merece la pena: es el discurso en Davos del primer ministro canadiense @MarkJCarney.\u00a0 \u00a0 Es un placer \u2014y un deber\u2014 estar con ustedes en este punto de inflexi\u00f3n para Canad\u00e1 y para el mundo. 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