{"id":21740,"date":"2026-05-19T07:59:49","date_gmt":"2026-05-19T05:59:49","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=21740"},"modified":"2026-05-19T07:59:50","modified_gmt":"2026-05-19T05:59:50","slug":"el-chavismo-nostalgico-se-resiste-al-chavo-trumpismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2026\/05\/19\/el-chavismo-nostalgico-se-resiste-al-chavo-trumpismo\/","title":{"rendered":"EL CHAVISMO NOST\u00c1LGICO SE RESISTE AL CHAVO-TRUMPISMO"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Martes 19 de mayo de 2026<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Miguel Henrique Otero<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Coinciden los desencantados en que la desmovilizaci\u00f3n del chavismo, que comenz\u00f3 en el 2012, no se detuvo nunca. Fue empeorando y no se produjo una verdadera respuesta para revertirla<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/05\/Hermanos-Rodriguez-y-Diosdado.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"411\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/05\/Hermanos-Rodriguez-y-Diosdado-940x411.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21741\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/05\/Hermanos-Rodriguez-y-Diosdado-940x411.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/05\/Hermanos-Rodriguez-y-Diosdado-580x254.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/05\/Hermanos-Rodriguez-y-Diosdado-768x336.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/05\/Hermanos-Rodriguez-y-Diosdado.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Jorge y Delcy Rodr\u00edguez con Diosdado Cabello celebran la aprobaci\u00f3n de la ley de Amnist\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00abcierto chavismo\u00bb me refiero a militantes o a nost\u00e1lgicos afectos a&nbsp;<strong>Ch\u00e1vez&nbsp;<\/strong>o a la idea de la revoluci\u00f3n bolivariana, distintos del extremismo de los \u00faltimos miembros del<strong>&nbsp;PSUV<\/strong>; distintos del cinismo de enchufados y corruptos; distintos del pragmatismo sumiso de los funcionarios incompetentes y corruptos; distintos de las manadas feroces que, encima &nbsp;de motocicletas, se especializan en el ataque a quienes protestan, especialmente si se trata de adultos mayores e indefensos; tambi\u00e9n distintos de la verborrea delirante del sujetos como&nbsp;<strong>Diosdado Cabello<\/strong>&nbsp;o&nbsp;<strong>Mario Silva<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que en el esfuerzo por comprender qu\u00e9 est\u00e1 ocurriendo en lo que queda del&nbsp;<strong>chavismo<\/strong>&nbsp;y del&nbsp;<strong>madurismo<\/strong>, especialmente a partir del 3 de enero, es imprescindible reconocer que, a pesar de su tama\u00f1o cada vez m\u00e1s exiguo, no constituyen un cuerpo compacto y uniforme, unido e indiferenciado, sino lo contrario: se trata de un archipi\u00e9lago, minado por las diferencias, los reclamos y las sospechas mutuas. El<strong>&nbsp;chavismo-madurismo&nbsp;<\/strong>es hoy algo menos que una colcha de retazos, cuyas partes est\u00e1n cada d\u00eda m\u00e1s aisladas, distantes y con menos posibilidades de dialogar y establecer una plataforma de acci\u00f3n conjunta.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esto quiero adelantar que est\u00e1 ocurriendo lo previsible: un&nbsp;<strong>proceso de fragmentaci\u00f3n y merma<\/strong>, pero con una peculiaridad: la de una total desvinculaci\u00f3n, cuando no de rompimiento, entre los que gobiernan y las bases, es decir, un proceso de alejamiento irreversible, de suspensi\u00f3n de los v\u00ednculos entre los jefes y los reductos de militantes que sobreviven en algunos lugares de&nbsp;<strong>Venezuela<\/strong>, especialmente alrededor de los organismos del Estado, donde reciben ayudas y prebendas cada vez m\u00e1s modestas e insignificantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre esos peque\u00f1os grupos de izquierdistas dedicados al an\u00e1lisis, en reuniones a puerta cerrada -porque temen a las reacciones pol\u00edticas, administrativas, legales o policiales de la c\u00fapula-, o en eventos de car\u00e1cter p\u00fablico, en los que el tono predominante es de eufemismos, se repiten una serie de preguntas, pero muy especialmente dos. La primera, c\u00f3mo el poder ha venido a parar a esta esquina, es decir, c\u00f3mo es posible que est\u00e9 en curso una alianza o un matrimonio de intereses entre lo que&nbsp;<strong>Delcy Rodr\u00edguez<\/strong>&nbsp;y lo que<strong>&nbsp;Donald Trump<\/strong>&nbsp;representan respectivamente.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda pregunta, cargada de incertidumbre y desaz\u00f3n, es qu\u00e9 pasar\u00e1 con el proyecto bolivariano, si todav\u00eda existe alguna posibilidad de darle ox\u00edgeno a un cuerpo pol\u00edtico y social que casi no respira, que ha perdido la casi totalidad de la masa que lo compon\u00eda, especialmente a partir del 2013, tras la muerte de&nbsp;<strong>Ch\u00e1vez<\/strong>&nbsp;y la toma del control del aparato gubernamental por parte de los clanes de&nbsp;<strong>Maduro<\/strong>,&nbsp;<strong>Flores<\/strong>,&nbsp;<strong>Cabello&nbsp;<\/strong>y&nbsp;<strong>Padrino L\u00f3pez<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>En las muchas respuestas a esas dos preguntas, interesa destacar algunas de ellas, no porque sean novedosas o sorpresivas, sino porque provienen del sustento pol\u00edtico del r\u00e9gimen, incluso de personas que han sido funcionarios o que tuvieron una presencia significativa en la vocer\u00eda gubernamental, no solo en tiempos de&nbsp;<strong>Ch\u00e1vez<\/strong>, sino incluso durante los mandatos ilegales e ileg\u00edtimos del reo&nbsp;<strong>Nicol\u00e1s Maduro Moros<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Coinciden los desencantados en que la desmovilizaci\u00f3n del chavismo, que comenz\u00f3 en el 2012, no se detuvo nunca. Fue empeorando y no se produjo una verdadera respuesta para revertirla. Afirman: no hab\u00eda inter\u00e9s. Sino justo lo contrario: el prop\u00f3sito expreso de recoger las energ\u00edas del activismo y de la militancia callejera para otro posible momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Que el gobierno no haya convocado a una marcha el 1 de mayo del 2026 (por primera vez desde 1999), y que solo se haya producido un fracasado intento de la&nbsp;<strong>Central Bolivariana de Trabajadores<\/strong>&nbsp;(con los resultados que ya conocemos, el de una caminata que no alcanz\u00f3 a sumar 200 personas), no es inesperado, ni un resquebrajamiento s\u00fabito, sino la consecuencia de una conducci\u00f3n, una \u00abactitud\u00bb cada vez m\u00e1s cupular. Porque, dicen estas personas enfundadas en sus camisas rojas y unas boinas que parecen supervivencias de otro tiempo, las prioridades pol\u00edticas fueron remplazadas por prioridades personales: escogieron una vida de riquezas, alto consumo y estilo lujoso. Se ha conformado una \u00abburgues\u00eda chavista\u00bb, que ya no permanece en las sombras, sino que se exhibe, y que ha protagonizado un giro radical en sus aspiraciones: ya no le interesa parecerse al pueblo, sino a la clase empresarial venezolana. \u00abImitan a los empresarios, quieren ser como ellos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, es ante la otra pregunta, la de si la revoluci\u00f3n bolivariana puede resurgir, no de sus cenizas sino de su mentalidad olig\u00e1rquica, consumista y \u00abneo burguesa\u00bb; si ante la acelerada implantaci\u00f3n de un&nbsp;<strong>modelo chavo-trumpista<\/strong>, es decir, un pa\u00eds dedicado a unos determinados negocios en gran escala -petr\u00f3leo y miner\u00eda, primordialmente-, que crecer\u00e1n para atender las demandas de unos mercados extranjeros espec\u00edficos, si en un modelo donde el pueblo pasa a un segundo o tercer plano, a una tercera o cuarta prioridad, el ideal chavista tiene alguna posibilidad de rehacerse y volver a empezar.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta a estas preguntas -que, por cierto, pueden rastrearse en las redes sociales y en portales que se autodefinen como revolucionarios- son reveladoras del \u00e1nimo y de cu\u00e1les son las previsiones dominantes en estas&nbsp;<strong>c\u00e9lulas de nost\u00e1lgicos rojos<\/strong>&nbsp;hacia el futuro: o hacen silencio o se\u00f1alan que hay que esperar al surgimiento de un nuevo l\u00edder. En otras palabras: entre los nost\u00e1lgicos de la revoluci\u00f3n bolivariana, las expectativas hacia el r\u00e9gimen, ahora encabezado por<strong>&nbsp;Delcy Rodr\u00edguez<\/strong>, tienden a cero. Se han evaporado.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Martes 19 de mayo de 2026 Miguel Henrique Otero Coinciden los desencantados en que la desmovilizaci\u00f3n del chavismo, que comenz\u00f3 en el 2012, no se detuvo nunca. 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