{"id":21902,"date":"2026-07-03T08:11:32","date_gmt":"2026-07-03T06:11:32","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/?p=21902"},"modified":"2026-07-03T08:11:33","modified_gmt":"2026-07-03T06:11:33","slug":"un-articulo-que-hace-una-radiografia-a-la-maldad-del-rodrigato-y-le-dice-a-usa-con-esa-gente-no-vamos-a-reconstruir-el-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2026\/07\/03\/un-articulo-que-hace-una-radiografia-a-la-maldad-del-rodrigato-y-le-dice-a-usa-con-esa-gente-no-vamos-a-reconstruir-el-pais\/","title":{"rendered":"UN ART\u00cdCULO QUE HACE UNA RADIOGRAF\u00cdA A LA MALDAD DEL RODRIGATO Y LE DICE A USA, CON ESA GENTE NO VAMOS A RECONSTRUIR EL PA\u00cdS"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Viernes 3 de julio de 2026<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/07\/Post-3-de-julio.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"725\" height=\"834\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/07\/Post-3-de-julio.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-21903\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/07\/Post-3-de-julio.jpg 725w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2026\/07\/Post-3-de-julio-580x667.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 725px) 100vw, 725px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Soledad Morillo Belloso<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante estos meses muchos aceptamos \u2014y en mi caso, incluso defend\u00ed\u2014 la idea de que exist\u00eda una estrategia gradual. El plan de \u201ctres fases\u201d anunciado por el secretario de Estado que buscaba desmontar, paso a paso, la estructura del chavismo mientras se constru\u00edan condiciones para una transici\u00f3n democr\u00e1tica. Pero el 24 de junio cambi\u00f3 el pa\u00eds. Los terremotos rompieron ese esquema de la misma manera en que rompieron miles de edificios en Caracas y en el estado Vargas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde el 24 de junio ya no discutimos \u00fanicamente qui\u00e9n debe gobernar Venezuela. Discutimos qui\u00e9n puede hacerlo. Hay una diferencia enorme entre ambas preguntas. La primera pertenece al terreno de la legitimidad democr\u00e1tica. La segunda pertenece al terreno de la capacidad estatal y, en este momento, de la supervivencia nacional. Los terremotos respondieron brutalmente esa segunda pregunta y la primera ya hab\u00eda sido respondida hace bastante tiempo (en 2023 y en 2024).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La discusi\u00f3n dej\u00f3 de ser exclusivamente pol\u00edtica. Ya no estamos hablando \u00fanicamente de cu\u00e1ndo deben celebrarse determinadas elecciones. Estamos hablando de qui\u00e9n tiene la capacidad de conducir a un pa\u00eds devastado, de coordinar su reconstrucci\u00f3n y, sobre todo, de proteger la vida de millones de venezolanos. Eso cambia completamente la ecuaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiero ser absolutamente claro. Esto no se trata de @MariaCorinaYA como persona. Se trata de lo que ella representa porque as\u00ed lo hemos decidido los venezolanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella no es la principal dirigente pol\u00edtica del pa\u00eds porque lo haya decretado ning\u00fan gobierno extranjero, ning\u00fan organismo internacional o ning\u00fan partido. Lo es porque la inmensa mayor\u00eda de los venezolanos, dentro y fuera de nuestras fronteras, le otorg\u00f3 esa legitimidad. Y el liderazgo, en una cat\u00e1strofe nacional, deja de ser un asunto partidista para convertirse en una necesidad p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso la pregunta no va dirigida a Delcy Rodr\u00edguez. La respuesta de la tiran\u00eda es perfectamente comprensible dentro de su propia l\u00f3gica de supervivencia estalinista. Jorge Rodr\u00edguez, Delcy Rodr\u00edguez y Diosdado Cabello saben que su permanencia depende del miedo (que cada d\u00eda es menor). Y saben tambi\u00e9n que la presencia de Mar\u00eda Corina Machado en Venezuela representa exactamente lo contrario: organizaci\u00f3n, esperanza, coordinaci\u00f3n y la posibilidad de que una sociedad profundamente golpeada vuelva a reconocerse alrededor de un liderazgo leg\u00edtimo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No espero otra conducta de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pregunta es para Washington. Es para @marcorubio. Es para @realDonaldTrump. Es para @usembassyve. Si Estados Unidos contin\u00faa ejerciendo una influencia determinante sobre el rumbo de la transici\u00f3n venezolana, \u00bfpor qu\u00e9 impedir o aceptar que la dirigente con mayor legitimidad del pa\u00eds permanezca fuera precisamente cuando Venezuela m\u00e1s la necesita? \u00bfQu\u00e9 inter\u00e9s estrat\u00e9gico puede justificar semejante decisi\u00f3n despu\u00e9s de lo que acabamos de vivir?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escuch\u00e9 con atenci\u00f3n el mensaje que Mar\u00eda Corina envi\u00f3 desde Panam\u00e1. Hubo una frase que resume perfectamente el momento que atravesamos: \u00abEsto no se trata de m\u00ed\u00bb. Tiene raz\u00f3n. No se trata de ella. Se trata de un pa\u00eds entero que necesita reencontrarse. Se trata de miles de venezolanos de la di\u00e1spora que quieren regresar para ayudar. Se trata de m\u00e9dicos, ingenieros, rescatistas, empresarios, voluntarios y familias que necesitan una conducci\u00f3n capaz de organizar el inmenso esfuerzo de reconstrucci\u00f3n que tenemos por delante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toda gran tragedia nacional necesita liderazgo. No para sustituir el trabajo de los rescatistas. No para reemplazar a los ingenieros. No para cargar escombros. Sino para darle direcci\u00f3n a una naci\u00f3n que intenta ponerse nuevamente de pie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Venezuela necesita hoy ese liderazgo. Y la inmensa mayor\u00eda de los venezolanos ya decidi\u00f3 qui\u00e9n debe ejercerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si en Washington alguien considera que la presencia de Machado sobre el terreno puede resultar \u00abdesestabilizadora\u00bb, me temo que est\u00e1 leyendo un pa\u00eds que ya no existe. Porque el verdadero factor de desestabilizaci\u00f3n no es la l\u00edder leg\u00edtima de los venezolanos; es una tiran\u00eda que ha demostrado, frente a la mayor tragedia natural de nuestra historia reciente, que no puede, no sabe y, lo m\u00e1s doloroso de admitir, tampoco quiere gobernar para proteger a su propia gente. Nos odia. Y, siendo honesto, tambi\u00e9n los odian los venezolanos a ellos. Existe una ruptura moral irreparable entre la sociedad y quienes ocupan de facto el poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estallido social del que tantos hablan no ocurrir\u00e1 porque Mar\u00eda Corina vuelva a Venezuela. Podr\u00eda ocurrir precisamente si el pa\u00eds contin\u00faa sin un horizonte pol\u00edtico claro. Si la sociedad no encuentra una conducci\u00f3n capaz de canalizar institucionalmente el inmenso dolor, la frustraci\u00f3n y la rabia acumulados durante estos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La forma de evitar ese escenario no consiste en mantener congelada una transici\u00f3n. Consiste en acelerarla. Consiste en permitir que la sociedad se organice para reconstruir el pa\u00eds f\u00edsica, econ\u00f3mica, institucional y moralmente. Consiste en comprender que estos miserables que hoy permanecen c\u00f3modamente instalados en Miraflores ya no pueden seguir al frente de un pa\u00eds al que han demostrado despreciar una y otra vez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n escucho con frecuencia que Venezuela debe proyectarse ahora como un pa\u00eds estabilizado y lleno de oportunidades para la inversi\u00f3n. Ojal\u00e1 lleguemos pronto a ese escenario. Pero intentar vender hoy esa imagen ignorando la realidad que dejaron los terremotos ser\u00eda un profundo error de diagn\u00f3stico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque ning\u00fan inversionista serio apuesta \u00fanicamente por recursos naturales. Invierte donde existen instituciones. Donde existe seguridad jur\u00eddica. Donde existe capacidad administrativa. Donde existe un Estado capaz de responder cuando ocurre una emergencia. Y eso fue precisamente lo que esta semana qued\u00f3 dram\u00e1ticamente en evidencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los videos de ciudadanos enfrentando a militares, las denuncias sobre obst\u00e1culos a la ayuda, el bloqueo de informaci\u00f3n y la indignaci\u00f3n creciente de millones de venezolanos seguir\u00e1n recorriendo el mundo. No hay estrategia comunicacional capaz de ocultarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y hay algo todav\u00eda m\u00e1s grave.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un r\u00e9gimen que obstaculiza la ayuda humanitaria durante una tragedia nacional env\u00eda el peor mensaje posible a cualquier ciudadano y a cualquier inversionista: que ni siquiera frente al dolor colectivo est\u00e1 dispuesto a renunciar a la l\u00f3gica del control criminal. Si roban comida, imag\u00ednense c\u00f3mo van a robar las m\u00e1quinas de empresarios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los venezolanos seguiremos agradeciendo el respaldo de Estados Unidos. Seguiremos consider\u00e1ndolo un aliado natural. Pero precisamente porque somos aliados debemos poder hablar con franqueza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema nunca fue solamente Nicol\u00e1s Maduro. El problema es el chavismo. El problema es Delcy Rodr\u00edguez. Es Jorge Rodr\u00edguez. Es Diosdado Cabello. Es una estructura de poder que ha demostrado durante veintisiete a\u00f1os que destruye todo aquello que toca y que, incluso frente a una tragedia de esta magnitud, sigue actuando como un obst\u00e1culo para su propio pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Han pasado seis meses desde el 3 de enero. Ha pasado una semana desde el 24 de junio. Cada uno de esos d\u00edas ha tenido un costo humano. Y los venezolanos ya no podemos seguir esperando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queremos caminar junto a Estados Unidos. Queremos que siga siendo nuestro principal aliado en la recuperaci\u00f3n de la democracia. Queremos que la reconstrucci\u00f3n de Venezuela sea tambi\u00e9n una historia de cooperaci\u00f3n entre dos pa\u00edses que comparten valores e intereses. Pero tambi\u00e9n debemos decir con claridad que nosotros no podemos esperar indefinidamente. No podemos. Y no lo haremos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El chavismo debe llegar a su fin.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No solamente porque destruy\u00f3 la democracia. No solamente porque destruy\u00f3 la econom\u00eda. No solamente porque destruy\u00f3 el Estado. Sino porque esta semana termin\u00f3 de demostrar que tambi\u00e9n es incapaz de conducir el dolor de una naci\u00f3n. O, peor todav\u00eda, que lo disfruta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si para poner punto final a esta tragedia seguimos contando con el apoyo de nuestros aliados, estaremos profundamente agradecidos. Ojal\u00e1 sea as\u00ed. Si ese apoyo no alcanza o no llega con la urgencia que el momento exige, los venezolanos haremos lo que ya empezamos a hacer durante esta semana. Tomaremos el martillo con el que hoy removemos escombros para reconstruir nuestras ciudades. Y, cuando llegue el momento, tambi\u00e9n para derribar el muro pol\u00edtico que desde hace veintisiete a\u00f1os impide que Venezuela vuelva a levantarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya ha sido demasiado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me controlo. Pero el control, a estas alturas, es como intentar sostener agua entre los dedos: se escurre, se rebela, se burla de m\u00ed. No hay un solo mil\u00edmetro de mi cuerpo \u2014ni de mi piel, ni de mis huesos, ni de esa zona secreta donde uno guarda lo que ama y lo que teme\u2014 que no duela. Todo est\u00e1 en indignaci\u00f3n, en incendio, en ese temblor que no se ve pero que te desordena por dentro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tengo setenta a\u00f1os. He visto deslaves que parec\u00edan bestias bajando de la monta\u00f1a con hambre de pueblo. He visto r\u00edos crecer como si recordaran que eran dioses. He visto casas abrirse como libros rotos despu\u00e9s de un terremoto. He visto madres buscando hijos entre barro, hombres cargando ancianos, comunidades reconstruy\u00e9ndose con las u\u00f1as. Tragedias que marcaron generaciones y se volvieron cicatrices en la memoria nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero jam\u00e1s hab\u00eda visto un desastre donde el Estado se evaporara as\u00ed, con esta frialdad que corta, con esta cobard\u00eda que ofende, con esta ausencia que pesa m\u00e1s que los escombros. Una cosa es la fuerza de la naturaleza. Otra es la renuncia del poder, el abandono deliberado, la indiferencia que se siente como una bofetada en pleno duelo. El Estado, que deber\u00eda ser puente y refugio, se volvi\u00f3 sombra que se retira, que se esconde, que deja al pueblo desnudo. O que, peor, llega a impedir, a saquear. Como si en medio del derrumbe alguien hubiera apagado la luz y cerrado la puerta por dentro. Como si el pa\u00eds entero hubiera quedado hu\u00e9rfano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que no debe sorprendernos, me dicen. Y es cierto. Pero esa certeza duele m\u00e1s. Porque esto es la cr\u00f3nica de una tragedia anunciada. No es un rayo en cielo despejado. Es el resultado de a\u00f1os en los que fuimos escribiendo advertencias como quien deja migas de pan en un bosque que se est\u00e1 quemando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00f1os alertando que estaban carcomiendo al Estado como termitas que trabajan de noche, silenciosas, invisibles. A\u00f1os diciendo que cada instituci\u00f3n se volv\u00eda cascar\u00f3n, que cada estructura se vaciaba, que cada ministerio era ya s\u00f3lo un nombre pintado en una puerta oxidada. A\u00f1os viendo c\u00f3mo el Estado se convert\u00eda en una fachada sostenida por alambres, una maqueta mal hecha que apenas serv\u00eda para posar en c\u00e1mara.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La carcoma no empez\u00f3 ayer. Empez\u00f3 cuando confundieron poder con propiedad. Cuando el Estado dej\u00f3 de ser casa com\u00fan y pas\u00f3 a ser bot\u00edn. Cuando la burocracia se volvi\u00f3 pantano donde todo se hunde: eficiencia, responsabilidad, urgencia, vida misma. Y nosotros insistimos. Escribimos. Gritamos. Documentamos. Dijimos que estaban desmontando las vigas maestras, serruchando las columnas, dejando al pa\u00eds sin huesos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ahora, en medio del desastre, todo eso sale a flote. Porque lo que se cay\u00f3 no fue s\u00f3lo tierra, edificios o carreteras. Lo que se cay\u00f3 fue el Estado mismo, ese que deber\u00eda haber estado ah\u00ed, firme, respirando junto al pueblo. Pero no estaba. No est\u00e1. Y no estar\u00e1 mientras sigan gobernando desde la soberbia y el af\u00e1n de lucro delincuencial e inmoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mister President Trump: se lo digo sin rodeos. No sume toneladas a la tragedia. No convierta un pa\u00eds herido en un pa\u00eds aplastado. No a\u00f1ada peso donde ya no queda aire.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Escuche a quienes est\u00e1n tratando de explicarle: a los t\u00e9cnicos que conocen la tierra, a los rescatistas que saben d\u00f3nde est\u00e1 la vida, a los expertos que llevan a\u00f1os advirtiendo que el Estado venezolano estaba siendo carcomido desde adentro. Escuche a los estrategas que intentan explicarle que el escenario cambi\u00f3 y que su plan de tres fases no va m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que hoy vemos no es sorpresa. Es la consecuencia de una demolici\u00f3n lenta, met\u00f3dica, anunciada. Y usted tiene en sus manos la posibilidad de no empeorar lo insoportable. No convierta la tragedia en espect\u00e1culo. No la use como moneda pol\u00edtica. El tablero cambi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se lo digo con la voz de quien ha visto demasiados desastres y negligencias: no sume toneladas a la desgracia.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viernes 3 de julio de 2026 Soledad Morillo Belloso Durante estos meses muchos aceptamos \u2014y en mi caso, incluso defend\u00ed\u2014 la idea de que exist\u00eda una estrategia gradual. 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