{"id":2986,"date":"2012-07-13T20:52:56","date_gmt":"2012-07-13T18:52:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/?p=2986"},"modified":"2012-07-13T20:52:56","modified_gmt":"2012-07-13T18:52:56","slug":"del-primer-viaje-de-humboldt","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2012\/07\/13\/del-primer-viaje-de-humboldt\/","title":{"rendered":"Del primer viaje de Humboldt"},"content":{"rendered":"<p><strong>Viernes 13 de julio de 2012<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n<p>Karl Wilhelm von Humboldt (Berl\u00edn-Tegel, 1767-1835) emprendi\u00f3 viaje a mediados de1799. Alo largo del mismo realiz\u00f3 apuntes con noticias, impresiones, entrevistas, etc., con intenci\u00f3n de configurarlos posteriormente de manera m\u00faltiple: como informe cient\u00edfico, como viaje literario, como vadem\u00e9cum para futuros lectores o para viajeros a los que sus circunstancias frustraban el viaje. Los informes de este diario -chocante porque no sigue el decurso del viaje y por la atenci\u00f3n que presta a los rasgos etnol\u00f3gicos- revelan una gran curiosidad y extra\u00f1eza, y apenas hay aspectos de la vida cotidiana que no tengan registro y cabida en \u00e9l: el estado del clero y de la casta militar, las finanzas, la ense\u00f1anza en las universidades, la cr\u00eda caballar, etc. Se trata, en definitiva, de las reflexiones hechas por un sabio europeo en su contacto con un entorno para \u00e9l desconocido y diferente.<\/p>\n<p>Los recuerdos de este primer viaje -ocasi\u00f3n tendremos de hablar del segundo, para nosotros m\u00e1s interesante y cercano- est\u00e1n recogidos en su \u00abReisetagebuch\u00bb. No fue este diario el \u00fanico escrito peninsular de Humboldt. \u00abDer Montserrat bei Barcelona\u00bb o \u00abPr\u00fcfung der Untersuchungen \u00fcber die Urbewohner Hispaniens vermittelst der Vas-kischen Sprache\u00bb ser\u00edan otros t\u00edtulos en los que el fil\u00f3logo, soci\u00f3logo y etn\u00f3logo se enfrent\u00f3. La imagen que transmite el primer diario debe completarse con los enjundiosos apuntes del segundo viaje, el que realiza en1801 aEuskal Herria, pa\u00eds que le hab\u00eda im\u00adpresionado sobremanera gracias, sobre todo, al contacto con el euskera en el que, a su juicio, sobreviven restos de la primigenia manera de configuraci\u00f3n del mundo a trav\u00e9s del lenguaje.<\/p>\n<p><strong>Ciudad hermosa y amable<\/strong><\/p>\n<p>Al alem\u00e1n le interesa la situaci\u00f3n de los idiomas peninsulares. As\u00ed, en Bergara, comprobar\u00e1 cierto retroceso de la lengua vasca: \u201c&#8230;se habla ya mucho espa\u00f1ol, incluso la gente del pueblo, y en Vitoria ya no se habla en vasco. En toda la provincia de \u00c1lava, de Vitoria abajo, hay muchos lugares en los que ya ni siquiera lo saben. Parece que este idioma se ve cada vez m\u00e1s reducido\u201d. En Catalu\u00f1a, por ejemplo, registrar\u00e1 la peculiar situaci\u00f3n de convivencia de ambas lenguas: \u201cEl catal\u00e1n se habla como lengua oficial del pa\u00eds y sin comparaci\u00f3n m\u00e1s que el valencia\u00adno en Valencia\u201d.<\/p>\n<p>Comenta que la calzada que iba desde Baiona hasta la muga estaba en muy mal estado. No era s\u00f3lo el peor camino que jam\u00e1s hab\u00eda visto en Francia, sino que tambi\u00e9n pasar\u00eda por tal en su tierra. Lo mismo suced\u00eda con el puente en Donibane Lohizune, \u201cque est\u00e1 tan deteriorado que s\u00f3lo permite el paso de transe\u00fantes. No se ha reconstruido y los carros deben ir por los brazos de mar que all\u00ed entra en tierra&#8230; (&#8230;) deteriorado est\u00e1 el bello muelle que va a lo largo de la desembocadura de la bah\u00eda, y si pronto no se toman medidas el mar amenazar\u00e1 con echar abajo toda esta parte de la ciudad&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>Bergara le pareci\u00f3 a Humboldt una bonita ciudad rodeada de montes. Lo m\u00e1s notable que hab\u00eda en ella era el Seminario Patri\u00f3tico Bascongado, que poco despu\u00e9s de su fundaci\u00f3n, \u201cera ya extremadamente floreciente\u201d. Sin embargo, le choc\u00f3, incluso en una visita superficial como la suya, y pudo comprobar c\u00f3mo los j\u00f3venes alumnos apenas recib\u00edan \u201cni con mucho una educaci\u00f3n suficientemente liberal y orientada a la elegancia externa. Los ejercicios f\u00edsicos est\u00e1n totalmente desatendidos, est\u00e1n bajo el control de inspectores y curas de aspecto y apariencia bastante vulgar y no pueden sino adoptar est\u00fapidos y torpes ademanes&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>En Gasteiz le sirvi\u00f3 de cicerone el erudito alav\u00e9s Lorenzo Prestamero, que le mostr\u00f3 diversos manuscritos de inter\u00e9s arqueol\u00f3gico e hist\u00f3rico y las principales riquezas art\u00edsticas de la ciudad: \u201cMuy hermosa, bien construida y amable\u201d.La Plaza Nueva\u201cno es una obra de arte de la arquitectura, pero es agradable a la vista\u201d. Si bien la capital no era muy grande ni populosa, s\u00ed encontr\u00f3 \u201cmucho movimiento y vida en ella y parece tener mucha actividad comercial\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viernes 13 de julio de 2012 Karl Wilhelm von Humboldt (Berl\u00edn-Tegel, 1767-1835) emprendi\u00f3 viaje a mediados de1799. 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