{"id":2996,"date":"2012-07-16T17:00:44","date_gmt":"2012-07-16T15:00:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/?p=2996"},"modified":"2012-07-16T17:00:44","modified_gmt":"2012-07-16T15:00:44","slug":"nacionalismo-vasco-en-iparralde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2012\/07\/16\/nacionalismo-vasco-en-iparralde\/","title":{"rendered":"Nacionalismo Vasco en Iparralde"},"content":{"rendered":"<p><strong>Lunes 16 de julio de 2012<\/strong><strong><\/strong><\/p>\n<p>Hay, seg\u00fan nos parece, en el problema del nacionalismo vasco dos factores que no suelen ser f\u00e1cilmente comprendidos: el primero, que las aspiraciones auton\u00f3micas del sur son inseparables de la constante auton\u00f3mica de los territorios vasco-franceses, cuya historia es en Espa\u00f1a totalmente desconocida; el segundo, que la mayor\u00eda de los franceses reciben con gran sorpresa el comentario cuando se les dice que pronto podr\u00edan tener en plena ebullici\u00f3n a sus vascos. Ellos creen que las cosas fueron definitivamente \u201catadas y bien atadas\u201d en 1790, con la creaci\u00f3n del Departamento de los Bajos Pirineos y que esas raras palabras vinculadas al nacionalismo vasco no son comprensibles sino en funci\u00f3n dela ETAdel sur: cosas del otro, lado del Bidasoa, miradas con simpat\u00eda por un vago sentimiento de identidad que la historia ha casi diluido. Las siguientes quisieran hacer alguna luz sobre el nacionalismo vasco-franc\u00e9s. Cuando, en 1512, Fernando el Cat\u00f3lico se apoderaba de Navarra, y Juan de Albret y Margarita de Navarra se refugian enla Navarrafrancesa, Navarra sigue existiendo como Benabarra o Basse Navarre. Despu\u00e9s de sucesivas escaramuzas, en las que el nacionalismo navarro juega la carta protestante, para sumar fuerzas a la vez contra el Rey Cat\u00f3lico y contra el Papa, que habr\u00eda facilitado la ca\u00edda de Pamplona, Enrique IV se titula rey de Francia y de Navarra en 1589: se trata de una \u201cuni\u00f3n personal\u201d y no de una fusi\u00f3n de Estados, que conservan su constituci\u00f3n y su libertad. No hay por qu\u00e9 seguir aqu\u00ed la complicada trayectoria de los peque\u00f1os territorios vascos de Laburdi y Zuberoa (la Soule) liberados poco a poco de siglos de invasi\u00f3n inglesa y que entrar sin fundirse en la \u00f3rbita dela Navarrade ultrapuertos.<\/p>\n<p>Las cosas siguen as\u00ed hasta 1789, en que se desencadena la tempestad de la convocaci\u00f3n de los Estados Generales (Versalles, 5 de mayo), que adquirir\u00e1n su m\u00e1xima gravedad con la revoluci\u00f3n francesa y estallar\u00e1 en los fuegos artificiales del imperio napole\u00f3nico.<\/p>\n<p>Luis XVI, que convoca a todos sus reinos, no se atreve a herir la susceptibilidad de los vascos, a los que quiere seguir tratando como \u201creino independiente\u201d y convoca para ellos estados regionales en el Bearn y en Navarra. Las sesiones tienen lugar en San Juan de Pie de Puerto, donde deber\u00e1n elegir, como naci\u00f3n, delegados para Versalles (abril y junio de 1789). Pero los vascos opinan que aqu\u00e9l es un \u201casunto extranjero\u201d: si los franceses quieren una constituci\u00f3n nueva, que la hagan para s\u00ed: ellos est\u00e1n contentos con la vieja. Y aprovechan la ocasi\u00f3n para dirigir a Lu\u00eds XVI un largo memorial en el que piden, entre otras cosas: moneda distinta, acu\u00f1ada en Navarra; establecimiento dela Canciller\u00eda, con supresi\u00f3n del senescal, preboste, mariscal y jurisdicci\u00f3n de aguas y bosques; prohibici\u00f3n al intendente de ejercer jurisdicci\u00f3n en Navarra: anulaci\u00f3n del tratado de l\u00edmites de 1785; abrogaci\u00f3n de todas las leyes aplicadas a los navarros desde Luis Xlll sin aprobaci\u00f3n dela Asambleanavarra y suspensi\u00f3n de todos los impuestos no aceptados por \u00e9sta; liberaci\u00f3n del clero navarro de los diezmos dela Iglesiafrancesa; facultad de elegir libremente los funcionarios municipales; reconocimiento de los privilegios particulares de la nobleza navarra; que las cadenas de Navarra figuren en el escudo real y en las monedas juntamente con las armas del escudo de Francia; declaraci\u00f3n de la nulidad de la \u201cUni\u00f3n\u201d de 1620 y posibilidad de separarse si llegara al trono de Francia una mujer; que los reyes presten juramento de guardar los fueros navarros antes de acceder al trono, semejante al juramento que prestaban los reyes espa\u00f1oles, incluso despu\u00e9s de la divisi\u00f3n de las dos Navarras.<\/p>\n<p>Dos cosas eran sustanciales: reconocimiento de la soberan\u00eda nacional y facultad de vetar los impuestos que se consideraran abusivos.<\/p>\n<p>M\u00e1s d\u00f3ciles, Laburdi y Zuberoa aceptan en Versalles el art\u00edculo 10 que establec\u00eda un derecho com\u00fan para toda Francia. Navarra convoca otra vez sus Estados en septiembre, para salir de su actitud pasiva y tomar finalmente decisiones. Pero sabiendo cu\u00e1les iban a ser \u00e9stas, Luis XVI disuelve la reuni\u00f3n (22 de septiembre 1789). El 8 de octubre,la Asamblea Nacionaldecide que el t\u00edtulo de Rey de Francia y de Navarra sea sustituido por el de Rey de los Franceses. El 4 de marzo de 1790 se decreta quela Soule(Zuberoa), Laburdi y Baja Navarra, se fusionen asumidos por el Departamento de los Bajos Pirineos.<\/p>\n<p>La herida infligida a los vascos no ha tenido tiempo de cicatrizar cuando comienzan las invasiones de Espa\u00f1a (1793). La campa\u00f1a de Moncey y de Harispe en 1794 pone en contacto a los vascos de ambos lados del Pirineo y resucita en ellos la idea de ser un solo pueblo como antes de 1521. Es muy curiosa esta sinton\u00eda espont\u00e1nea. Mientras las tropas de Moncey presionan sobre Bilbao,la Junta Generalde Guip\u00fazcoa se re\u00fane en Getaria y pide, que Gipuzkoa sea considerada como estado libre, sin obligaciones ni con Espa\u00f1a ni con Francia. Quien detiene a los junteros no es Espa\u00f1a, por considerarlos separatistas, sino Pinet, el representante de Francia, que lo que pretende no es un Estado-tamp\u00f3n entre Francia y Espa\u00f1a, sino la anexi\u00f3n lisa y llana de Gipuzkoa al Estado franc\u00e9s.<\/p>\n<p>A partir de 1807, el que opera militarmente en Espa\u00ad\u00f1a es el propio emperador Napole\u00f3n. Y entonces se formula la m\u00e1s extravagante idea de reuni\u00f3n de todo el pueblo vasco bajo el cetro de Bonaparte, pero con personalidad pol\u00edtica y nacional.<\/p>\n<p>Un antiguo senador, Garat de Ustarritz, \u201cantes de que el destino de Espa\u00f1a sea fijado\u201d (porque \u00e9l da por seguro que Napole\u00f3n dispondr\u00e1 de Espa\u00f1a como lo ha hecho de todas las coronas de Europa) somete al emperador en 1808 un largo memorial que concibe al Pa\u00eds Vasco unificado en el conjunto del imperio.<\/p>\n<p>Todav\u00eda vive Francia el recuerdo de la utop\u00eda del calendario de la revoluci\u00f3n, con esos extravagantes nom\u00adbres de Brumario, Floreal, Termidor&#8230; A Garat se le ocu\u00adrre que la patria de los vas\u00adcos, pueblo marinero, podr\u00eda llamarse \u201cnueva Fenicia\u201d, que estar\u00eda constituida por la \u201cnueva Sid\u00f3n\u201d (territorios franceses) y la \u201cnueva Tiro\u201d (territorios navarros y vasco-espa\u00f1oles). Con los m\u00e9todos expeditivos de la revoluci\u00f3n y del imperio, habr\u00eda que con\u00adseguir r\u00e1pidamente la mezcla de las poblaciones: eso ser\u00eda f\u00e1cil entre Bazt\u00e1n y Lapurdi y entrela Souleyla Navarralim\u00edtrofe.<\/p>\n<p>Garat conoce la debilidad de Napole\u00f3n por la instruc\u00adci\u00f3n p\u00fablica y propugna la creaci\u00f3n de escuelas y liceos, pero en lengua vasca: no s\u00f3lo habr\u00eda que conservar el vasco, sino cultivarlo, porque \u00e9l \u201carrojar\u00eda grande luz sobre todas las lenguas muertas de Oriente\u201d. \u201cNo habr\u00eda que per\u00admitir habitar en estos depar\u00adtamentos sino a vascos que hablaran el vasco\u201d.<\/p>\n<p>Reconociendo que los vas\u00adcos\u00a0 son\u00a0\u00a0 mediocres\u00a0 soldados cuando no defienden su propio territorio, Garat de Ustarritz subraya que al servicio del emperador aportar\u00edan co\u00admo marinos \u201cla audacia y el coraje de\u00a0 los\u00a0\u00a0 filibusteros y corsarios m\u00e1s reputados\u201d. Los fenicios\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 la\u00a0\u00a0 costa\u00a0\u00a0 vasca podr\u00edan emular a los de las viejas Tiro y Sid\u00f3n.<\/p>\n<p>No se nos acuse de dar valor pol\u00edtico actual a una utop\u00eda rom\u00e1ntica destinada al fracaso\u00a0 desde que se\u00a0 formul\u00f3. Napole\u00f3n tendr\u00eda que aguantar las campa\u00f1as de Rusia y terminar\u00eda\u00a0 en\u00a0\u00a0 Santa\u00a0\u00a0 Elena: nada de reino vasco.<\/p>\n<p>Pero el episodio ilustra so\u00adbre la constante independentista de los vascos franceses. La mezcla de poblaciones que provoc\u00f3 Moncey es hoy cosade todos los d\u00edas por cuarenta a\u00f1os\u00a0\u00a0 de\u00a0\u00a0 convivencia\u00a0\u00a0 de\u00a0 los vascos exiliados del sur y por la \u00f3smosis\u00a0\u00a0 que\u00a0\u00a0 los\u00a0\u00a0 f\u00e1ciles transportes y medios de masas crean entre todas las poblaciones fronterizas.<\/p>\n<p>Esta historia es poco conocida en Iparralde y en Hegoalde. Ojal\u00e1 poco a poco vaya conoci\u00e9ndose. Solo as\u00ed podremos trabajar en la uni\u00f3n vasca atacada por los separatistas franceses y espa\u00f1oles.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lunes 16 de julio de 2012 Hay, seg\u00fan nos parece, en el problema del nacionalismo vasco dos factores que no suelen ser f\u00e1cilmente comprendidos: el primero, que las aspiraciones auton\u00f3micas del sur son inseparables de la constante auton\u00f3mica de los territorios vasco-franceses, cuya historia es en Espa\u00f1a totalmente desconocida; el segundo, que la mayor\u00eda de &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2012\/07\/16\/nacionalismo-vasco-en-iparralde\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Nacionalismo Vasco en Iparralde<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-2996","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2996","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2996"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2996\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2998,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2996\/revisions\/2998"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2996"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2996"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2996"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}