{"id":3956,"date":"2013-03-10T18:34:37","date_gmt":"2013-03-10T16:34:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/?p=3956"},"modified":"2013-03-10T18:34:37","modified_gmt":"2013-03-10T16:34:37","slug":"un-jelkide-en-nueva-york","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2013\/03\/10\/un-jelkide-en-nueva-york\/","title":{"rendered":"Un Jelkide en Nueva York"},"content":{"rendered":"<p><strong>Domingo 10 de marzo de 2013<\/strong><\/p>\n<p>La relaci\u00f3n de los Estados Unidos con la Guerra Civil espa\u00f1ola es una historia mil veces contada, pero casi siempre girando en torno a la Brigada Internacional Lincoln, a la actitud de algunos intelectuales y artistas famosos como Ernest Hemingway, Lilian Hellman o Philip Guston o a las dudas del gobierno y el legislativo del pa\u00eds para ayudar a unos u otros.<\/p>\n<p>No obstante, hay otras historias, m\u00e1s localizadas, m\u00e1s cercanas y vivas. Muchas de ellas tuvieron lugar en Nueva York, la principal ciudad del pa\u00eds y all\u00ed donde se daban todo tipo de contradicciones que iban desde las acciones de minor\u00edas \u00e9tnico-nacionales como hispanos, alemanes, jud\u00edos, negros, italianos o chinos hasta los conflictos que a veces se proyectaban en la calle protagonizados por diferentes confesiones, siendo la cat\u00f3lica absolutamente favorable a los rebeldes franquistas y de apoyo a la Rep\u00fablica espa\u00f1ola por parte de los protestantes.<\/p>\n<p>Esta es una historia compleja que en marzo de 2008 fue el motivo de una exposici\u00f3n en el instituto Cervantes de Alcal\u00e1 de Henares que previamente hab\u00eda sido contemplada en el museo de la ciudad de Nueva York.<\/p>\n<p>La ciudad de los rascacielos en los a\u00f1os treinta del pasado siglo se encontraba en una situaci\u00f3n no demasiado halag\u00fce\u00f1a. El crack burs\u00e1til del 29 hab\u00eda provocado no solo suicidios entre inversores arruinados, sino tambi\u00e9n un paro del 25% que, l\u00f3gicamente, cre\u00f3 terribles tensiones sociales que afectaban especialmente a determinadas minor\u00edas.<\/p>\n<p>En este ambiente llegaron noticias de Europa ante las que hab\u00eda que tomar partido. Primero el fascismo y luego el nazismo que se ense\u00f1orearon de Italia y Alemania, mientras, en Jap\u00f3n, la revoluci\u00f3n Meij\u00ed ya hab\u00eda dado sus frutos y el expansionismo nip\u00f3n se encontraba en plena marcha.<\/p>\n<p>El estallido de la Guerra Civil el 18 de julio de 1936 en Espa\u00f1a sirvi\u00f3 como catalizador de todas esas energ\u00edas y los partidarios de una u otra concepci\u00f3n del mundo radicalizaron a\u00fan m\u00e1s sus posturas.<\/p>\n<p>En la prensa y a pesar de lo que luego se ha colado equivocadamente en el subconsciente hist\u00f3rico, lo contaron los partidarios de ayudar a la Rep\u00fablica espa\u00f1ola estaban en minor\u00eda, m\u00e1s a\u00fan cuando la propaganda fascista y cat\u00f3lica dej\u00f3 entender que Espa\u00f1a corr\u00eda riesgo de convertirse en un sat\u00e9lite sovi\u00e9tico. Por otro lado, los periodistas que cubrieron la guerra adoptaron a veces unas pol\u00edticas oficialistas que para algunos restaban credibilidad a sus reportajes, como en el caso del gran Herbert Matthews, del NYTimes.<\/p>\n<p>Intensa actividad<\/p>\n<p>En todo caso, los sucesos de Espa\u00f1a provocaron una actividad, si no fren\u00e9tica, si bastante intensa en la pen\u00ednsula de Manhattan. Los m\u00edtines de solidaridad y las manifestaciones contra el embargo impuesto a Espa\u00f1a se suced\u00edan y, aunque en menor medida, los que acusaban a la Rep\u00fablica de anticristiana y totalitaria, siendo la mayor parte de ellas dirigidas por p\u00e1rrocos y agitadores como Charles Coughlin.<\/p>\n<p>El reclutamiento de voluntarios que se nutri\u00f3 mucho m\u00e1s de trabajadores sindicalistas que de diletantes rom\u00e1nticos de las clases altas (otro mito a revisar) es el resultado m\u00e1s conocido de estos esfuerzos propagand\u00edsticos, pero no el \u00fanico.<\/p>\n<p>Posiblemente la aportaci\u00f3n m\u00e1s importante de la ciudad de Nueva York lleg\u00f3 a Espa\u00f1a en forma de ambulancias y material m\u00e9dico, acompa\u00f1ado en muchas ocasiones por profesionales sanitarios.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Este libro<\/span><\/p>\n<p>En los ratos libres de la acci\u00f3n parlamentaria y mientras busc\u00e1bamos en los archivos diversos datos para hacer un trabajo sobre el diputado Manuel de Irujo en su acci\u00f3n parlamentaria en el Congreso en tiempos de la Rep\u00fablica, descubrimos un informe in\u00e9dito de un tal Jos\u00e9 Lu\u00eds de la Lombana, un joven del PNV que hab\u00eda sido el director del peri\u00f3dico Euzkadi en Barcelona y a quien hab\u00edan encargado de acudir al II Congreso Internacional de J\u00f3venes por la Paz, en la ciudad de Nueva York en 1938.<\/p>\n<p>Del hecho no ten\u00edamos la menor noticia. Posteriormente aquel desconocido Lombana se exili\u00f3 en Bogot\u00e1. De su intervenci\u00f3n y de los primeros pasos de los vascos en Nueva York tratando de acceder a los c\u00edrculos cat\u00f3licos, ten\u00edamos solo vagas referencias.<\/p>\n<p>Y como el asunto nos pareci\u00f3 de inter\u00e9s comenzamos a investigar en su vida y en tratar de enmarcar en su contexto unos hechos que ocurrieron hace ahora setenta y seis a\u00f1os.<\/p>\n<p>Como valor hist\u00f3rico \u00e9ste trabajo tiene, a nuestro juicio, los siguientes aportes:<\/p>\n<p>-A\u00f1adir al conocimiento de lo ocurrido aquellos a\u00f1os lo que se hizo en los Estados Unidos en relaci\u00f3n con el catolicismo y la guerra civil espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>-Dar a conocer las relaciones existentes en Nueva York en 1938 entre los republicanos y los nacionalistas vascos, catalanes y gallegos.<\/p>\n<p>-Ofrecer informaci\u00f3n sobre las dif\u00edciles relaciones entre aquellos que han de recaudar fondos para causas \u201cperdidas\u201d.<\/p>\n<p>-Exponer las relaciones entre el catolicismo franc\u00e9s, y los cat\u00f3licos vascos y la estrategia del PNV para asentar una presencia en Estados Unidos sustentada en este sector de la sociedad norteamericana.<\/p>\n<p>-Sacar a la luz el viaje de aquel joven intr\u00e9pido como Lombana que sin saber una palabra de ingl\u00e9s tuvo la osad\u00eda de viajar a Nueva York en plena guerra y con un discurso muy nacionalista trabajar con los republicanos espa\u00f1oles as\u00ed como el posterior y complicado viaje que hizo por distintas universidades y centros de estudio de aquel inmenso pa\u00eds cargado de ilusi\u00f3n, certezas y una buena dosis de ingenuidad. Y todo ello en el a\u00f1o 1938.<\/p>\n<p>En resumen. Nuestro trabajo quiere ser una aportaci\u00f3n a la hora de describir un contexto hist\u00f3rico sobre\u00a0 lo que ocurr\u00eda en los Estados Unidos, en Europa y en la Espa\u00f1a republicana en guerra. Dar a conocer quien fue Jos\u00e9 Luis de la Lombana. Estudiar la pol\u00edtica de no intervenci\u00f3n del gobierno Roosevelt. Analizar el clima de confusi\u00f3n en el que viv\u00eda el catolicismo norteamericano. Describir los primeros pasos de la Delegaci\u00f3n del Gobierno Vasco en Nueva York, tres a\u00f1os antes de la llegada del Lehendakari\u00a0 Aguirre escapando de la guerra mundial. Enumerar las instancias republicanas y vascas que funcionaban en aquellos a\u00f1os, para terminar con el Informe Lombana que habla por s\u00ed mismo y al que hemos, simplemente, dotado de un \u00edndice as\u00ed como\u00a0 ordenado sus cuentas.<\/p>\n<p>El trabajo pues aporta como novedad el estudio de\u00a0 una \u00e9poca\u00a0 absolutamente desconocida de la que empez\u00f3 a hablarse gracias a la edici\u00f3n por parte del Gobierno Vasco del libro \u00abThe\u00a0 Basques Archives\u00bb. (Vascos en Estados\u00a0 Unidos 1938-1943), pero de forma muy epis\u00f3dica y el de Koldo San Sebasti\u00e1n con las notas de las visitas de Manu Sota.<\/p>\n<p>Hemos de agradecer a la hija de Jos\u00e9 Luis de la Lombana, Miren, que vive en Bogot\u00e1 las referencias que\u00a0 nos ha suministrado de su padre para confeccionar su biograf\u00eda as\u00ed como los documentos de los\u00a0 archivos del Centro de Estudios Vascos de la Universidad de Reno, y otros con aportes in\u00e9ditos, hoy desconocidos, del trabajo de Lombana en Barcelona y del informe Barandiar\u00e1n tras la ca\u00edda de Gasteiz en 1936.<\/p>\n<p>Patrick Sota, sobrino de Manu, nos suministr\u00f3 en su d\u00eda invalorable correspondencia sobre este per\u00edodo donde deseamos destacar la carta escrita por el Lehendakari Aguirre al embajador republicano Fernando de los R\u00edos as\u00ed como todo un cierre de esta historia, que lo hacemos\u00a0 publicando la carta que el Delegado, Ant\u00f3n Irala le\u00a0 escribi\u00f3 al Secretario, Pedro de Basaldua sobre el informe Lombana y la necesidad de que lo conociera el Lehendakari. Posiblemente lo ley\u00f3 pues el que obra en nuestro poder\u00a0 llevaba una carta dirigida al Lehendakari Aguirre, cuyo texto reproducimos. En definitiva y gracias a Xabier Irujo que nos ha abierto este surco, deseamos se conozca como en 1938 un joven nacionalista vasco pidi\u00f3 en Nueva York que todas las libertades fueran solidarias y que la paz deb\u00eda asentarse en la vieja Europa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 10 de marzo de 2013 La relaci\u00f3n de los Estados Unidos con la Guerra Civil espa\u00f1ola es una historia mil veces contada, pero casi siempre girando en torno a la Brigada Internacional Lincoln, a la actitud de algunos intelectuales y artistas famosos como Ernest Hemingway, Lilian Hellman o Philip Guston o a las dudas &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2013\/03\/10\/un-jelkide-en-nueva-york\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Un Jelkide en Nueva York<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3956","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3956","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3956"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3956\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3958,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3956\/revisions\/3958"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3956"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3956"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3956"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}