{"id":4247,"date":"2013-06-17T21:16:40","date_gmt":"2013-06-17T19:16:40","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/?p=4247"},"modified":"2013-06-17T21:16:40","modified_gmt":"2013-06-17T19:16:40","slug":"el-rey-visto-con-todos-sus-defectos-por-el-primo-de-letizia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2013\/06\/17\/el-rey-visto-con-todos-sus-defectos-por-el-primo-de-letizia\/","title":{"rendered":"El Rey visto con todos sus defectos por el primo de Letizia"},"content":{"rendered":"<p><b>Lunes 17 de junio de 2013<\/b><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/files\/2013\/06\/654.13.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-4248\" alt=\"654.13\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/files\/2013\/06\/654.13-580x858.jpg\" width=\"580\" height=\"858\" \/><\/a>\u00abAdi\u00f3s Princesa\u00bb es un libro silenciado. Lo escribi\u00f3 David Rocasolano, primo de Letizia Ortiz Rocasolano y en \u00e9l cuenta desde el aborto de esta se\u00f1ora a Ias veladas en la casa del pr\u00edncipe en La Zarzuela, la bronca del abuelo el d\u00eda de la boda, el insulto de su cu\u00f1ado al rey. Hace asimismo descripciones tan precisas como la que reproduzco sobre el rey. Seguramente no habr\u00e1 le\u00eddo usted nunca un retrato tan cabal y despiadado de un se\u00f1or que no ha\u00a0 le\u00eddo un libro en su vida. Se imagina el por qu\u00e9\u00a0 este libro sea un libro maldito para la Casa Real pero se puede comprar en\u00a0 librer\u00edas.<\/p>\n<p>Este es el retrato del rey:<\/p>\n<p>\u201cEl rey es un maleducado.<\/p>\n<p>El rey pasa de todo.<\/p>\n<p>He le\u00eddo y escuchado en muchos sitios que Juan Carlos mantiene una relaci\u00f3n poco cordial con Letizia. Que se llevan mal, en resumen. Yo no lo percib\u00ed nunca as\u00ed. El trato que el rey le dispensa a Letizia es parecido al que le ofrece a Sof\u00eda, a sus hijos o a sus nietos. En las numerosas ocasiones en las que los he observado, jam\u00e1s he visto de Juan Carlos un gesto de cari\u00f1o o afecto hacia su hijo. Ni hacia nadie. Juan Carlos trata a todo el mundo por igual, no debe ser clasista, con una indiferencia y un desd\u00e9n tan palpables que impresionan. Como si estuviera por encima del bien, del mal y de nosotros. Como una deidad a un insecto. Da la impresi\u00f3n de que se ha cre\u00eddo su papel, de que ha interiorizado que es un ser superior que merece el vasallaje, y va por la vida luciendo una displicencia absoluta, un desinter\u00e9s indisimulado hacia todo lo que no sea \u00e9l. Letizia lo asume y le llama majestad. Yo me limitaba a tratarlo de usted. Las palabras majestad o alteza me resultan malsonantes.<\/p>\n<p>En cuanto a mi familia, a veces me avergonzaba del exceso de vasallaje que mostraban. A mi t\u00eda Paloma, que es una mujer sencilla que a veces raya en el simplismo, toda aquella parafernalia real la super\u00f3 desde el principio. Era pat\u00e9tico observar c\u00f3mo se dirig\u00eda a Sof\u00eda: \u201cSe\u00f1ora, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1 usted?\u201d. Y poco faltaba para que se agachara un poco m\u00e1s -la famosa genuflexi\u00f3n- y le limpiara a la reina los zapatos con la lengua. Lo de Letizia tratando de majestad a Juan Carlos incluso en la intimidad, a pesar de ser su suegro, no es tanto vasallaje como estrategia. \u201cNo olvido que soy plebeya\u201d, parece comunicarle cada vez que pronuncia las tres s\u00edlabas.<\/p>\n<p>Es curioso que, en este pa\u00eds tan zalamero con la realeza, nunca se haya destacado en libros o art\u00edculos la inteligencia de Juan Carlos. Ni siquiera en momentos tan trascendentes como el intento de golpe del 23-F. Se habla de su sentido de Estado, de su responsabilidad, de su campechan\u00eda. Pero jam\u00e1s de su inteligencia. Incluso sus bi\u00f3grafos no pueden m\u00e1s que reconocer que el rey nunca fue aficionado al estudio ni a la gimnasia intelectual. Cuando era un adolescente en Estoril, en 1945, su preceptor Eugenio Vegas Latapi\u00e9 lleg\u00f3 a recriminarle su precario esfuerzo intelectivo con estas palabras: \u201cPor este camino nunca podr\u00e1 ganarse la vida\u201d. Cierto es que, si no inteligencia, aquel Juan Carlos de quince a\u00f1os s\u00ed demostr\u00f3 picard\u00eda para responderle a Latapi\u00e9. Se escap\u00f3 de Palacio y se pas\u00f3 el d\u00eda recogiendo pelotas en las canchas de tenis de sus vecinos, que le agradecieron al futuro rey de Espa\u00f1a su entusiasmo servil con suculentas propinas. Juan Carlos ten\u00eda quince a\u00f1os, y aquella tarde arroj\u00f3 a Latapi\u00e9 las monedas cobradas y le espet\u00f3: \u201cT\u00fa cre\u00edas que no me pod\u00eda ganar la vida. \u00a1Claro que s\u00ed!\u201d.<\/p>\n<p>Pero, evidentemente, Juan Carlos no es una persona brillante. Nunca le he escuchado hablar en profundidad de ning\u00fan tema. Su discurso se limita al chascarrillo. A la ocurrencia banal. Por supuesto, es normal que nunca tratara asuntos de \u00edndole pol\u00edtica delante de nosotros. Pero jam\u00e1s he visto al rey, ni a cualquier otro miembro de la familia real, con un libro en la mano. Con excepci\u00f3n del d\u00eda en que Letizia le regal\u00f3 a Felipe la insustancial novelilla de Mariano Jos\u00e9 de Larra, El doncel de don Enrique el Doliente.<\/p>\n<p>Uno de los mitos m\u00e1s divertidos que ha aireado la prensa lacaya sobre mi prima es el de la voraz lectora. Mi prima no ha le\u00eddo jam\u00e1s otra cosa que peri\u00f3dicos, alg\u00fan best-seller tipo Grisham o los libros que le obligaron a leer en el colegio y en la facultad. Durante el tiempo que yo trabaj\u00e9 en una conocida firma editorial, era frecuente que le regalara alg\u00fan cl\u00e1sico ruso, recuerdo Guerra y Paz, o alguna reedici\u00f3n lujosa de literatura americana. Digo lujosa porque yo era consciente de que el libro iba a ir directamente como adorno a una estanter\u00eda, ya que a Letizia jam\u00e1s la iba a arrebatar el impulso de leerlo.<\/p>\n<p>Me parece especialmente significativo de la desafecci\u00f3n del monarca y su entorno a la literatura el hecho de que recomendaran a Letizia regalar a Felipe, el d\u00eda de la petici\u00f3n de mano, un ejemplar de El doncel de don Enrique el Doliente. Si Letizia, periodista, hubiera regalado a su prometido una selecci\u00f3n de los exquisitos art\u00edculos de Mariano<br \/>\nJos\u00e9 de Larra, se hubiera comportado de manera digna y coherente. Pero regalar una obra menor, lloriqueante, literariamente prescindible y olvidable del cronista m\u00e1s influyente de la historia de Espa\u00f1a, me parece un insulto para Larra y para toda la casta period\u00edstica. Se deber\u00edan de haber asesorado mejor.<\/p>\n<p>Otro de los mitos es el de los Ortiz-Rocasolano multiculturales y conocedores de infinidad de lenguas. Cuando Letizia se fue a M\u00e9xico a hacer aquel doctorado que nunca termin\u00f3, eligi\u00f3 el pa\u00eds por el idioma, ya que no ten\u00eda ni pajolera de ingl\u00e9s. Ella hubiera preferido Estados Unidos, sin duda. Lo mismo sucede con Telma, que seg\u00fan las revistas habla con fluidez el ingl\u00e9s, el franc\u00e9s el italiano y no s\u00e9 si el swahili. No recuerdo cu\u00e1ntos idiomas le habr\u00e1n atribuido a \u00c9rika.<\/p>\n<p>El caso es que tampoco puedo presumir de haber visto jam\u00e1s a Juan Carlos con un libro en la mano. A los abogados nos gusta estudiar a la gente. Sin embargo, Juan Carlos I para m\u00ed sigue siendo un folio en blanco. Quiz\u00e1 porque le ense\u00f1aron que un hombre solo puede sostener la ficci\u00f3n de rey si se convierte en un enigma. El caso de Sof\u00eda es diferente. En Sof\u00eda se palpa cierta humanidad, cierta cercan\u00eda. Porque Sof\u00eda, al contrario que Juan Carlos, no siempre vivi\u00f3 entre algodones y tules. Ya lo he dicho antes.<\/p>\n<p>Yo no puedo decir que el rey sea una persona brillant\u00edsima. Se ha movido en un mundo delicadete, lujoso, facil\u00f3n, ritualista. Eso se le nota. Pero a veces me daba la im\u00adpresi\u00f3n de que ha decidido desde hace muchos a\u00f1os que su cabeza no tiene necesidad que sustentar nada m\u00e1s que la corona. Yo no soy mon\u00e1rquico. Pero tampoco soy republicano. \u00bfEs que hay que ser algo? La monarqu\u00eda es una instituci\u00f3n obsoleta, absurda y anacr\u00f3nica. El principio de consanguinidad no me vale. Yo soy abogado. \u00bfMi hijo tiene que ser abogado? Pues no. He vivido a\u00f1os en Luxemburgo. He conocido la Rep\u00fablica Francesa. Y esos reg\u00edmenes me parecen tan absurdos como la monarqu\u00eda. La democracia es una distribuci\u00f3n de los poderes t\u00e1cticos y econ\u00f3micos dise\u00f1ada como le sale de los huevos a los que tienen m\u00e1s. Pero, al margen de todo eso, el rey no me gusta como persona. No me parece un t\u00edo fiable.<\/p>\n<p>Durante aquella cena tediosa, cuando termin\u00f3 su plato, sin esperar a que acabaran los dem\u00e1s, Juan Carlos encendi\u00f3 un Cohiba de 25 cent\u00edmetros. Si una velada en Palacio ya de por s\u00ed no es especialmente c\u00f3moda, se convierte en nauseabunda cuando se ali\u00f1a con el humo espeso y gr\u00e1vido de un Cohiba. Pero en Palacio no est\u00e1 bien visto dejar los platos a medias. As\u00ed que segu\u00ed trag\u00e1ndome el pescado y las ganas de mandar al rey a fumarse el puro al Valle de los Ca\u00eddos, que hay m\u00e1s aire libre.<\/p>\n<p>Las volutas de humo de un puro son menos volubles que las de un cigarrillo. Parecen tener una direcci\u00f3n muy definida, como las nubes de tormenta. Y aquellas espirales de humo se dirig\u00edan, empecinadamente, no recuerdo si al Sorolla o al Vel\u00e1zquez que cuelgan de la pared, peg\u00e1ndose al \u00f3leo y acarici\u00e1ndolo como acaricia un c\u00e1ncer. No s\u00e9 qu\u00e9 pensar\u00eda un conservador del Patrimonio Nacional si estuviera sentado con nosotros a la mesa. Supongo que se habr\u00eda quedado tan callado como me qued\u00e9 yo. Y que pensar\u00eda, como yo, que el rey no es muy considerado. Ni con nosotros, ni con el arte, ni con nada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lunes 17 de junio de 2013 \u00abAdi\u00f3s Princesa\u00bb es un libro silenciado. 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