{"id":4630,"date":"2013-11-04T21:56:31","date_gmt":"2013-11-04T19:56:31","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/?p=4630"},"modified":"2013-11-04T21:56:31","modified_gmt":"2013-11-04T19:56:31","slug":"un-gran-articulo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2013\/11\/04\/un-gran-articulo\/","title":{"rendered":"Un gran art\u00edculo"},"content":{"rendered":"<p><b>\u00bfA qui\u00e9n se beatifica con los llamados M\u00e1rtires del siglo XX?<\/b><\/p>\n<p><b>Lunes 4 de noviembre de 2013<\/b><\/p>\n<p>Es bien sabido que tanto Juan XXIII como y Pablo VI se negaron en redondo a iniciar procesos de beatificaci\u00f3n de estos hombres y mujeres, no porque dudaran de su santidad, sino porque tem\u00edan con raz\u00f3n que su causa se politizara de modo exagerado. Es lo que ha ocurrido. Me explico.<\/p>\n<p>De aquella horrible guerra, la Iglesia espa\u00f1ola sali\u00f3 muy, muy manchada. Fue aut\u00e9nticamente beligerante desde julio de 1936 y present\u00f3 ya desde el siglo XIX una hoja de servicios verdaderamente cruel. En DEIA he publicado varios textos de los papas y de los obispos de Vitoria de aquella \u00e9poca. Ah\u00ed va una s\u00edntesis: \u00abPara que funcione la sociedad tiene que haber pobres y ricos; los pobres han de ser pacientes y resignarse a su condici\u00f3n y los ricos han de ser benefactores\u00bb. Los trabajadores quedaron a la intemperie, rodeados de beneficencia y caridad. Aquella Iglesia no entend\u00eda de justicia.<\/p>\n<p>La persecuci\u00f3n a los miembros de la Iglesia en las zonas republicanas fue brutal. Tal persecuci\u00f3n fue en muchos casos la r\u00e9plica al terror ejercido por los llamados \u00abnacionales\u00bb, iniciadores de aquella horripilante guerra, a partir de las consignas asesinas del director del golpe, el general Mola.<\/p>\n<p>Hoy leo la cr\u00f3nica de la ceremonia de la beatificaci\u00f3n. El cardenal oficiante sigui\u00f3 el gui\u00f3n preparado desde la presidencia de la Conferencia Episcopal: estos hombres y mujeres murieron a causa de su fe, por el odio a Dios y a la Iglesia. De que murieron por su fe no me cabe ninguna duda. Ahora, \u00bfpor qu\u00e9 los milicianos de la Rep\u00fablica ten\u00edan odio a Dios y a la Iglesia? No puedo creer que ese odio naciera de un rechazo y negaci\u00f3n del mensaje cristiano o de los dogmas. M\u00e1s bien la Iglesia, con su magisterio social y su pr\u00e1ctica pastoral, desde los inicios de la industrializaci\u00f3n hasta la rep\u00fablica, concit\u00f3 sobre ella el hast\u00edo, el cansancio y el odio de las clases trabajadoras.<\/p>\n<p>Los asesinados, para sus victimarios, eran la proyecci\u00f3n de una instituci\u00f3n que no les quer\u00eda ni les defend\u00eda en aquel ejercicio de liberalismo cruel insertado en la sociedad industrial. Aquellos jornaleros andaluces, extreme\u00f1os y obreros industriales fueron abandonados a su suerte. Ideol\u00f3gica y pastoralmente la Iglesia desarroll\u00f3 durante muchas d\u00e9cadas una opci\u00f3n preferencial por los m\u00e1s acomodados de la sociedad espa\u00f1ola, en detrimento de las clases trabajadoras, y arrastr\u00f3 con su pensamiento a las clases medias rurales y urbanas.<\/p>\n<p>Es necesario que los dirigentes de la Iglesia intenten cambiar su \u00f3ptica y reconozcan, como se intent\u00f3 en la Asamblea Conjunta de 1971, que la Iglesia no fue en la guerra y en gran parte del franquismo instrumento de paz y reconciliaci\u00f3n. Durante la guerra fue beligerante y hasta cruel, en dichos y obras, con excepciones notorias. En la dictadura fue miedosa y, lo m\u00e1s grave, legitimadora, al menos hasta el Vaticano II, de un r\u00e9gimen pol\u00edtico y de una acci\u00f3n represiva de los que a\u00fan no se ha entonado un mea culpa. No se puede beatificar o canonizar a aquella Iglesia honrando a sus m\u00e1rtires azules. Hay otros m\u00e1rtires, rojos, por ejemplo, los curas vascos fusilados, a los que se sigue ignorando porque murieron, dicen, por sus ideas pol\u00edticas. Es hora de que nuestros dirigentes eclesiales se ilustren e iluminen y, sobre todo, serenen con la verdad a su feligres\u00eda. Es su obligaci\u00f3n y es tambi\u00e9n nuestro derecho.<\/p>\n<p>Por Ignacio Villota Elejalde *Sacerdote<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfA qui\u00e9n se beatifica con los llamados M\u00e1rtires del siglo XX? 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