{"id":4997,"date":"2014-04-19T22:00:58","date_gmt":"2014-04-19T20:00:58","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/?p=4997"},"modified":"2014-04-19T22:00:58","modified_gmt":"2014-04-19T20:00:58","slug":"dos-vascos-trabajaron-con-gabriel-garcia-marquez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2014\/04\/19\/dos-vascos-trabajaron-con-gabriel-garcia-marquez\/","title":{"rendered":"Dos vascos trabajaron con Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez"},"content":{"rendered":"<p><b><strong><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/files\/2014\/04\/433.14.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-4998\" alt=\"433.14\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/files\/2014\/04\/433.14.jpg\" width=\"184\" height=\"138\" \/><\/a>S\u00e1bado 19 de abril de 2014<\/strong><\/b><\/p>\n<p>Es la hora de los ditirambos y de los balances y tambi\u00e9n me hubiera gustado leer el de Alberto El\u00f3segui Amundarain y el de Karmele Leizaola. El primero un abogado donostiarra que firmaba Paul de Garat sus cr\u00f3nicas y trabajos period\u00edsticos y la otra, una magn\u00edfica dise\u00f1adora, sobrina del segundo Lehendakari.<\/p>\n<p>Los dos trabajaron con Garc\u00eda M\u00e1rquez y Plinio Apuleyo. Mendoza en la etapa de estos en Caracas al final de los cincuenta, cuando ca\u00eddo el dictador, P\u00e9rez Jim\u00e9nez lleg\u00f3 de nuevo a la democracia de la mano de aquel socialdem\u00f3crata singular llamado R\u00f3mulo Betancourt.<\/p>\n<p>Los cuatro trabajaban en la revista MOMENTO de Caracas bajo las \u00f3rdenes de un tipo loco apellidado Ram\u00edrez Mc. Gregor que termin\u00f3 suicid\u00e1ndose tras diversos episodios propios de una de las novelas de Garc\u00eda M\u00e1rquez. La embajada espa\u00f1ola en Venezuela tildaba a la revista de \u00abnido de antifranquistas republicanos\u00bb e hizo todo lo posible por cerrarla pues cualquier noticia del exilio o de la Rep\u00fablica ten\u00eda asiento en aquella singular publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hace un a\u00f1o en un acto en la Casa de Am\u00e9rica tuve la ocasi\u00f3n de saludar al colombiano y amigo de Garc\u00eda M\u00e1rquez, Plinio Apuleyo Mendoza quien me dio recuerdos para los dos. Todav\u00eda no lo he hecho porque creo que Alberto El\u00f3segui vive en Donostia y Karmele en Caracas. Los dos son unos crack en lo suyo.<\/p>\n<p>Karmele dise\u00f1adora trabaj\u00f3 muchos a\u00f1os en El Nacional, el peri\u00f3dico cabecera venezolano y Alberto El\u00f3segui tras su periplo caraque\u00f1o recal\u00f3 en su ciudad natal. La revista clandestina Gudari no hubiera nacido sin Paul de Garat que ten\u00eda un sentido de la publicidad y la propaganda que no he visto nunca en nadie m\u00e1s. Una persona hoy desconocida al que la sociedad vasca deber\u00eda agradecer los muchos m\u00e9ritos contra\u00eddos cuando nadie daba un duro por esta causa. Y si adem\u00e1s trabaj\u00f3 con aquella pareja de geniales colombianos, es como para destacar un dato harto singular. Y hoy quiero recordar a estos cuatro seres humanos tan especiales y tan importantes en la hora del adios a un genio del realismo m\u00e1gico, algo que tambi\u00e9n escribieron y vivieron Alberto y Karmele en aquella Caracas trepidante y m\u00e1gica, cuando Gabo dijo de aquella \u00e9poca que fue feliz e indocumentado.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00e1bado 19 de abril de 2014 Es la hora de los ditirambos y de los balances y tambi\u00e9n me hubiera gustado leer el de Alberto El\u00f3segui Amundarain y el de Karmele Leizaola. 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