{"id":7661,"date":"2016-05-01T20:38:50","date_gmt":"2016-05-01T18:38:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/?p=7661"},"modified":"2016-05-01T20:38:50","modified_gmt":"2016-05-01T18:38:50","slug":"mi-libro-aquella-comida-en-guethary","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2016\/05\/01\/mi-libro-aquella-comida-en-guethary\/","title":{"rendered":"MI LIBRO: AQUELLA COMIDA EN GUETHARY"},"content":{"rendered":"<p><strong>Domingo 1 de mayo de 2016<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/files\/2016\/05\/Aquella-comida-en-Guethary1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-7663\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/files\/2016\/05\/Aquella-comida-en-Guethary1.jpg\" alt=\"Aquella comida en Guethary\" width=\"327\" height=\"373\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2016\/05\/Aquella-comida-en-Guethary1.jpg 1213w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2016\/05\/Aquella-comida-en-Guethary1-580x663.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/files\/2016\/05\/Aquella-comida-en-Guethary1-940x1074.jpg 940w\" sizes=\"auto, (max-width: 327px) 100vw, 327px\" \/><\/a>Acabo de terminar un libro con este t\u00edtulo. Creo que tiene su inter\u00e9s. Y explico de que va.<\/p>\n<p>En 1988, en los Cuadernos de Secci\u00f3n de la Editorial Eusko Ikaskuntza, publiqu\u00e9 como Separata con Koldo San Sebasti\u00e1n un trabajo sobre \u00abSantiago Aznar y La Crisis del Socialismo Vasco (1939-1946)\u00bb. Posteriormente Koldo fue encargado por el Consejero de Industria, Comercio y Turismo de 2001, Josu Jon Imaz, de escribir una biograf\u00eda del citado primer Consejero de ese Departamento. Y as\u00ed lo hizo y el trabajo fue presentado en el Hotel Carlton, antigua sede de Lehendakaritza donde Santiago Aznar hab\u00eda acudido decenas de veces, en los meses de guerra al Consejo de Gobierno presidido por el Lehendakari Aguirre.<\/p>\n<p>Aquella separata terminaba en 1946 tras presentar el Consejero Aznar al Lehendakari su dimisi\u00f3n despu\u00e9s de diez a\u00f1os de pertenencia al primer ejecutivo de la historia vasca y habiendo pasado por las mil vicisitudes de la guerra y el exilio en Europa y Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>Koldo y yo jug\u00e1bamos con ventaja. Me cas\u00e9 en Caracas con la nieta de Santiago Aznar y adem\u00e1s de conocerle y tratar con \u00e9l en su casa y en el Centro Vasco, dej\u00f3 a su fallecimiento dos grandes cajas repletas de cartas, apuntes, agendas y folletos de todo tipo. El material era invalorable pero adolec\u00eda de estar centrado fundamentalmente en aquellos a\u00f1os 1939 -1946 a\u00f1os en los que pudo conservar sus papeles cerca de \u00e9l.<\/p>\n<p>Aquel buen trabajo ten\u00eda la particularidad de resumir en 49 p\u00e1ginas aquellas luchas pol\u00edticas en las que la parte nacionalista del Gobierno Vasco pon\u00eda como condici\u00f3n a los socialistas su \u00abobediencia vasca\u00bb. Se conmemoraba en 1939 el centenario de la primera ley abolitoria de los Fueros Vascos fecha que el Lehendakari quiso recordar envi\u00e1ndole una carta abierta al dictador de Espa\u00f1a, Francisco Franco, am\u00e9n de otros actos y manifiestos. Con este tel\u00f3n de fondo y con el hecho de la p\u00e9rdida del territorio como consecuencia de la guerra, con todo lo que \u00e9sto supuso de persecuci\u00f3n, refugio, exilio, penurias de todo tipo y falta de perspectiva en aquellos a\u00f1os de plomo, se produjeron varios chispazos dial\u00e9cticos en el seno del Gobierno Vasco que casi dieron al traste con la unidad del ejecutivo que Aguirre mimaba con especial celo, mucho m\u00e1s tras la p\u00e9rdida de la guerra.<\/p>\n<p>Koldo, como buen cirujano, someti\u00f3 a la correspondencia entre Consejeros al bistur\u00ed del cirujano-historiador para, en esas cincuenta p\u00e1ginas, tener una visi\u00f3n de conjunto de lo que hab\u00eda ocurrido. Y la Separata qued\u00f3 como un buen aporte para el estudio de nuestra Historia contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Pasado el tiempo he vuelto a aquellas cartas para hacer hincapi\u00e9 en las consecuencias que tuvo una comida, con su larga sobremesa, en la localidad tur\u00edstica en Iparralde, Guethary.<\/p>\n<p>All\u00ed Monz\u00f3n y Nardiz hablaron con desenvoltura de como ve\u00edan al Gobierno Vasco, su futuro, la \u00abobediencia vasca\u00bb, y el trabajo de los tres Consejeros socialistas (Aznar, Gracia y Toyos) ante un resabiado dirigente socialista como Miguel Amilibia al que no se le ocurri\u00f3 mejor cosa que dar cuenta de aquella comida informal a su compa\u00f1ero Sergio Echevarr\u00eda. Acerc\u00f3 la cerilla encendida al reseco prado y ardi\u00f3 Troya.<\/p>\n<p>Y como a este incendio se le un\u00edan otras llamas aquello origin\u00f3 dimisiones, portazos, malas caras, reuniones tensas as\u00ed como enfrentamientos por lo que Aguirre hubo de emplearse a fondo para restablecer la calma y la armon\u00eda dentro de lo posible.<\/p>\n<p>Todo eso est\u00e1 en las cartas que publico en su integridad, sin que el cirujano meta su mano en lo que en un momento determinado escribieron Aguirre, sus Consejeros y los dirigentes socialistas, alguno esperando ocupar el lugar de uno de sus tres compa\u00f1eros. Condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p>Es el valor de este libro que tiene este aporte in\u00e9dito como la descripci\u00f3n de la salida de los vascos de Figueras a Perpignan, la descripci\u00f3n de c\u00f3mo funcionaba la Delegaci\u00f3n de Bayona, la dimisi\u00f3n de Monz\u00f3n y la negativa del Lehendakari para acept\u00e1rsela, las demandas del Comit\u00e9 Central Socialista de Euzkadi para tener m\u00e1s mano en el trabajo con los refugiados y enterarse de qu\u00e9 iba la cosa as\u00ed como los debates sobre \u00abla obediencia vasca\u00bb y los enredos de un Miguel Amilibia implacable.<\/p>\n<p>Y termino con tres aportes importantes de cartas escritas por Aguirre a Irujo y a Lizaso en 1943 resumiendo lo vivido aquel a\u00f1o de cambio de la d\u00e9cada del treinta al cuarenta resumiendo sin florituras lo que hab\u00edan vivido aquellos meses antes de abandonar Paris por la entrada de los alemanes, pero a\u00f1o y medio despu\u00e9s, as\u00ed como el super resumen de la odisea del Lehendakari en Alemania cuando logr\u00f3 huir de la Gestapo y del franquismo. Casi la conclusi\u00f3n del libro tiene los fuegos artificiales de este buen an\u00e1lisis presidencial. Es Aguirre, como digo, en estado puro, con su evidente capacidad pol\u00edtica que se palpa en cartas que \u00e9l seguramente nunca pens\u00f3 las airear\u00edamos como es la obligaci\u00f3n de la historia y por eso lo hacemos. Aguirre no solo es San Aguirre, sino el pol\u00edtico Aguirre que por cierto en su trabajo de apagafuegos sale en todas las cartas muy bien parado. Y, en momentos, dando un pu\u00f1etazo en la mesa.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del valor hist\u00f3rico de los datos aportados, las cartas tienen el inmenso valor de conocer el aporte personal y talante de cada uno de los implicados, la mano izquierda de Jos\u00e9 Antonio Aguirre, el por qu\u00e9 llamaban a Santiago Aznar \u00abel diplom\u00e1tico\u00bb, las malas pulgas de Amilibia, el siempre cabreado Toyos, la perplejidad de los Consejeros, el frenazo de Monz\u00f3n y Nardiz, y el inmenso caudal de datos que aporta una carta oce\u00e1nica del Lehendakari al Comit\u00e9 Central Socialista de Euzkadi, a la manera del Gran Capit\u00e1n, detallando todos los trabajos, todo lo hecho en pro de los gudaris y refugiados en los campos de concentraci\u00f3n, refugios y centros asistenciales de aquel Gobierno al garete en el exilio en 1940 pero que daba sopas con honda a todos los republicanos que andaban a pelea diaria y con la mayor\u00eda de sus exiliados sin asistencia ni referencia alguna.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo de Biograf\u00edas publico diez de las personas que salen en este libro destacando la antol\u00f3gica carta de despedida que le envi\u00f3 el Lehendakari Aguirre a su Consejero Aznar tras aceptar la dimisi\u00f3n de \u00e9ste en 1946 y tras haber logrado que las maniobras de Prieto y Joyos no prosperaran a la hora de invalidar la existencia del Gobierno Vasco en el exilio.<\/p>\n<p>Como se ve es una gota en el oc\u00e9ano de lo que pas\u00f3 en aquellos a\u00f1os tan singulares para unas personas que jam\u00e1s pensaron iban a verse envueltos en semejantes vivencias formando parte de aquella tragedia y que, creo, conviene conocer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Domingo 1 de mayo de 2016 Acabo de terminar un libro con este t\u00edtulo. Creo que tiene su inter\u00e9s. Y explico de que va. En 1988, en los Cuadernos de Secci\u00f3n de la Editorial Eusko Ikaskuntza, publiqu\u00e9 como Separata con Koldo San Sebasti\u00e1n un trabajo sobre \u00abSantiago Aznar y La Crisis del Socialismo Vasco (1939-1946)\u00bb. &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2016\/05\/01\/mi-libro-aquella-comida-en-guethary\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">MI LIBRO: AQUELLA COMIDA EN GUETHARY<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7661","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7661","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7661"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7661\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7664,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7661\/revisions\/7664"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7661"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7661"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7661"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}