{"id":8071,"date":"2016-09-07T20:35:24","date_gmt":"2016-09-07T18:35:24","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/?p=8071"},"modified":"2016-09-07T20:35:24","modified_gmt":"2016-09-07T18:35:24","slug":"aquel-lehendakari-donostiarra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2016\/09\/07\/aquel-lehendakari-donostiarra\/","title":{"rendered":"AQUEL LEHENDAKARI DONOSTIARRA"},"content":{"rendered":"<p><strong>Mi\u00e9rcoles 7 de septiembre de 2016<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/files\/2016\/09\/Jesus-Maria-Leizaola.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-8072\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/files\/2016\/09\/Jesus-Maria-Leizaola.png\" alt=\"Jesus Maria Leizaola\" width=\"220\" height=\"264\" \/><\/a>El 7 de Setiembre de 1896, naci\u00f3 en la Calle Getaria de San Sebasti\u00e1n, Jes\u00fas Mar\u00eda de Leizaola. Este mi\u00e9rcoles hubiera cumplido 120 a\u00f1os. Y lamento no se le haya recordado salvo por el art\u00edculo escrito por Jos\u00e9 Manuel Bujanda. Pero en Gipuzkoa nada de nada.<\/p>\n<p>Tratar\u00e9 120 a\u00f1os despu\u00e9s, de contar las que recuerdo, de una persona que fue referencia institucional y del nacionalismo. Y que en Bilbao, laUniversidad de Deusto, sigue sin reconocer que gracias a \u00e9l, el edificio actual sigue en pie.<\/p>\n<p>Santiago Aznar, quien fuera Consejero de Industria del Gobierno Vasco recordaba c\u00f3mo una vez en un Consejo de Gobierno, en plena guerra, el Lehendakari Aguirre le dijo: \u00abJes\u00fas, tu hasta el siglo XVIII. Del XVIII en adelante nos ocupamos nosotros\u00bb. Tambi\u00e9n c\u00f3mo, al caer Bilbao y quedarse Astigarrabia, oculto al estar perseguido por sus correligionarios, Aznar y el propio Leizaola como miembros de la Junta de Defensa, le coment\u00f3 que le gustar\u00eda quedarse escondido entre la poblaci\u00f3n, para ver c\u00f3mo era la entrada de los sublevados en Bilbao y luego huir por monte. Astigarrabia por su parte, recordaba a Leizaola siempre con un libro y Juan Manuel Epalza contaba c\u00f3mo, derrumb\u00e1ndose Francia en 1940, consiguieron \u00e9l, D. Alberto de Onaindia y Landaburu una entrevista con el primer ministro franc\u00e9s para contarle el caso del Lendakari Aguirre que hab\u00eda desaparecido en Ostende y c\u00f3mo Leizaola se le puso a hablar de Enrique IV de Francia y Navarra.<\/p>\n<p>\u00bfAn\u00e9cdotas? Mil. No era pues un pol\u00edtico a la manera tradicional. C\u00e1lculo, maniobra, previsi\u00f3n, o pu\u00f1alada, no estaba en su proceder. Lo suyo era la reflexi\u00f3n, el an\u00e1lisis, una cierta intemporalidad, la presencia, la prudencia, pero asimismo la firmeza y la consecuencia.<\/p>\n<p>Cuando dej\u00f3 de ser parlamentario vasco en 1981, en el restaurante Portal\u00f3n de Gasteiz, todos los grupos pol\u00edticos le ofrecimos una despedida. Cada representante vasco cont\u00f3 alguna vivencia con Leizaola. Recuerdo que Mario Onaindia, relat\u00f3 como en 1977, estando Leizaola todav\u00eda en Par\u00eds, fue a visitarle con su organizaci\u00f3n EIA. Argumentaba Onaindia, que si su grupo quer\u00eda entrar en el pa\u00eds, a hacer pol\u00edtica, ten\u00eda que ir asumiendo todas las realidades, y una de ellas era, el gobierno vasco en el exilio.<\/p>\n<p>Pidieron una entrevista y el Lehendakari les recibi\u00f3 en Par\u00eds. Al parecer les empez\u00f3 a hablar de la importancia de la revista infantil y del m\u00e9todo \u00abKili-Kili\u00bb. Los barbudos personajes no terminaban de cre\u00e9rselo. Ellos, los de la revoluci\u00f3n pendiente, hablando de Kili-Kili en Par\u00eds. Y salieron malhumorados y con la sensaci\u00f3n de irrealidad que parec\u00eda representar aquel anciano personaje, para ellos, una p\u00e1gina del pasado. Y finalizaba Mario Onaindia:<\/p>\n<p>\u00abDe repente me di cuenta que Leizaola representaba el pa\u00eds mucho mejor que nosotros. Porque nos hablaba de un hecho cultural, de los ni\u00f1os, de la recuperaci\u00f3n de la lengua, de algo distinto a la pol\u00edtica. Y capt\u00e9 que eso tambi\u00e9n era Euzkadi y que si no habl\u00e1bamos de eso, nada har\u00edamos\u00bb.<\/p>\n<p>Y es que Leizaola parec\u00eda una roca imperturbable. De ah\u00ed que la acci\u00f3n de los \u00faltimos d\u00edas de Bilbao, descrita por Steer magistralmente, presenta un personaje clave, en un momento de terrible confusi\u00f3n y c\u00f3mo con su sangre fr\u00eda y su buen hacer, pudo remontar una dificil\u00edsima situaci\u00f3n, impidiendo voladuras y cr\u00edmenes indiscriminados. Una de estas destrucciones preparadas fue, la de la Universidad de Deusto. Este hecho ha pasado a la historia de esta casa de estudios, que no tuvo la generosidad de reconocer p\u00fablicamente, con un doctorado \u00abhonoris causa\u00bb el que un hombre de bien, como Leizaola, impidiera su dinamitaci\u00f3n. Pero as\u00ed es la vida vasca. A Leizaola le entusiasmaba el estudio de la pesca de la ballena. Recuerdo c\u00f3mo en 1976 se celebraba el cuarenta aniversario de la formaci\u00f3n del Gobierno Vasco en Gernika. Hab\u00eda comenzado la transici\u00f3n pol\u00edtica. Decidimos por tanto organizar un homenaje y que al mismo fuera invitado el presidente Tarradellas. Estando las cosas as\u00ed, preparados los autobuses, el Prefecto suspende el acto p\u00fablico, pac\u00edfico e institucional. Conmoci\u00f3n.<\/p>\n<p>Leizaola convoca una rueda de prensa en la Delegaci\u00f3n de Bayona. Acudieron, a un acto del Gobierno Vasco, medios de comunicaci\u00f3n, que durante cuarenta a\u00f1os hab\u00edan tenido silenciada a la instituci\u00f3n. Recuerdo al periodista Manolo Alcal\u00e1. Y Leizaola se puso a hablar de la pesca de la ballena, y, apenas de la prohibici\u00f3n. Lo relativiz\u00f3, para no desmesurar la cuesti\u00f3n. Finalizada la rueda de prensa, me llev\u00f3 a un despacho contiguo y ense\u00f1\u00f3 un cuadrito donde estaba el texto escrito del Pacto de Bayona. Me mostr\u00f3 su firma. \u00abEs la misma de hace cuarenta a\u00f1os. No he cambiado\u00bb. Tampoco cambi\u00f3 en 1974. El PNV le sugiri\u00f3 la importancia de ir a Gernika, clandestinamente y hacer una manifestaci\u00f3n p\u00fablica bajo el \u00c1rbol. S\u00f3lo pregunt\u00f3 el d\u00eda y la hora. Recuerdo c\u00f3mo ese Aberri Eguna, mientras se celebraba la fiesta en el Centro Vasco de Caracas, un grupo que prepar\u00e1bamos las emisiones clandestinas de Radio Euzkadi, transmitiendo en onda corta, llam\u00e1bamos a Donibane. El entonces consejero, Mart\u00edn Ugalde, me relat\u00f3 el viaje, que transmitimos inmediatamente a trav\u00e9s de radio. Recuerdo la emoci\u00f3n. \u00abEl Lehendakari, hoy, ha ido a Gernika, para animar a la juventud vasca a seguir la lucha y a ratificar su juramento ante el f\u00e9retro de Aguirre, diciendo que ah\u00ed estaba su cargo para perfeccionarlo y ampliarlo\u00bb. A\u00f1os despu\u00e9s, Segundo, el gu\u00eda de la Casa de Juntas recuerda las molestias que sufri\u00f3 por el terrible delito de permitir que, el presidente de los vascos, fuera a la Casa de Juntas, de inc\u00f3gnito, un d\u00eda de \u00abAberri Eguna\u00bb. Y eso es lo que hizo. Naturalmente, calladamente, humildemente&#8230;<\/p>\n<p>Comenzada la transici\u00f3n, el EBB sol\u00eda reunirse cada cierto tiempo con el Lehendakari en Beyris. Alent\u00e1bamos estas reuniones, pues quer\u00edamos se reconociera la legitimidad fiel primer Gobierno Vasco. Leizaola bajaba de Par\u00eds, y manten\u00eda su actividad pol\u00edtica, mermada por el tiempo y por la rapidez con la que comenzaban a desarrollarse los acontecimientos. En una de estas reuniones, el Lehendakari nos cont\u00f3 una discusi\u00f3n que hab\u00eda tenido con Gonzalo Nardiz. Al final de la misma, Leizaola le hab\u00eda dicho que la diferencia entre \u00e9l y Nardiz, era, que Nardiz cre\u00eda que la pol\u00edtica era como una especie de partida de ajedrez, con movimientos matem\u00e1ticos de fichas, pero que para \u00e9l la pol\u00edtica era como el f\u00fatbol, habilidad libre, velocidad y chutar a gol.<\/p>\n<p>Un pensamiento que parec\u00eda contradictorio con su reposada personalidad y esa simp\u00e1tica expresi\u00f3n que le dedicaba Irujo: \u00abSabes tanto, que das asco\u00bb. Y es que Irujo y Leizaola discut\u00edan mucho, pero siempre respetuosa y amistosamente. Irujo era todo impulso y vitalidad. Leizaola reflexi\u00f3n, circunloquio y un cierto misticismo. Cuando un d\u00eda, le present\u00e9 al periodista Gregorio Mor\u00e1n, dici\u00e9ndole que era quien hab\u00eda escrito aquel libro sobre Adolfo Su\u00e1rez, le dijo directamente: \u00abNo me interesan esa clase de trabajos\u00bb. No nos extra\u00f1\u00f3 que Mor\u00e1n le tratara con tanta dureza en su libro \u00abLos espa\u00f1oles que dejaron de serlo\u00bb.<\/p>\n<p>En una oportunidad le solicitamos un trabajo sobre Doroteo Ziaurritz. Nos escribi\u00f3 un libro, que editamos. Nos pas\u00f3 algo parecido a lo que contaba Jos\u00e9 Mari Barrenetxea de \u00e9l: \u00abLe pides la hora y te cuenta la historia del reloj\u00bb.<\/p>\n<p>Afortunadamente pudo vivir intensamente casi diez a\u00f1os desde su regreso del exilio en 1979 viajando por toda Euzkadi y por todas partes. Visitaba a sus hijas, iba de peregrinaci\u00f3n a Jerusal\u00e9n, acud\u00eda a todas las conferencias, en definitiva, no paraba como en esa b\u00fasqueda angustiosa del tiempo perdido. Recuerdo que la primera entrada en Madrid tras su regreso la hizo en el viejo CX que ten\u00eda el partido.<\/p>\n<p>Lo conduc\u00eda I\u00f1aki Larreategui. \u00cdbamos, adem\u00e1s, Peru Ajuria y quien esto es\u00adcribe. Al llegar a la calle de Alcal\u00e1 el coche se estrope\u00f3. Quer\u00eda empujar. L\u00f3gicamente no le dejamos. Y su entrada \u00abgloriosa\u00bb en Madrid fue en un coche estropeado al que empuj\u00e1bamos Ajuria y yo.<\/p>\n<p>Dio su charla en el Ateneo de Madrid, cen\u00f3 con la Junta Extraterritorial y volvimos por Medinaceli porque a \u00e9l no le gustaba volver por el mismo sitio por donde hab\u00eda ido. Lo mismo nos ocurri\u00f3 en 1982, veinte a\u00f1os despu\u00e9s del llamado \u00abcontubernio de Munich\u00bb. Le acompa\u00f1amos a un acto en la Generalitat a Barcelona. A la vuelta, en la autopista, y con suaves protestas de Mitxel Unzueta, volvimos por Huesca&#8230;<\/p>\n<p>Su vida p\u00fablica y privada era una urna de paredes de cristal, a prueba de balas de cualquier calibre. Con modestia, sencillez, gallard\u00eda y con gran esp\u00edritu de superaci\u00f3n, viejo roble de Euzkadi de principios de siglo, represent\u00f3 una especie lamentablemente en extinci\u00f3n. La caballerosidad en la pol\u00edtica y la honestidad a carta cabal.<\/p>\n<p>Cuando se iba a celebrar el Juicio de Burgos, consigui\u00f3 que por estar juzgados sacerdotes, el Vaticano no impusiera el criterio que \u00e9ste fuera a puerta cerrada, sino todo lo contrario, logrando que por causa de esta medida quien estuviera en el banquillo fuera el propio franquismo. Religioso, quiso retirarse a una abad\u00eda y le convoc\u00f3 a tal efecto a D. Juan de Ajuriaguerra para mostrarle su voluntad. Ajuriaguerra lleg\u00f3 tarde a la cita y Leizaola cen\u00f3 dos veces. Cuando le cont\u00f3 sus planes, fue \u00e9ste el argumento que utiliz\u00f3 D. Juan para disuadirle: \u00abCon semejante apetito no te admiten en ning\u00fan sitio\u00bb. Afortunadamente as\u00ed qued\u00f3 todo.<\/p>\n<p>Celebramos con \u00e9l sus noventa a\u00f1os, que eran, uno menos que los del PNV. Y lo hicimos por todo lo alto. En el \u00abAlderdi Eguna\u00bb de 1986 el izamiento de la ikurri\u00f1a, de una concentraci\u00f3n convocada con el lema \u00abNoventa a\u00f1os de lealtad\u00bb fue el gran homenaje del Partido Nacionalista Vasco a quien le hab\u00eda servido de manera tan continua y desinteresada. Luchador pol\u00edtico, STV y el PNV fueron el cauce de su acci\u00f3n. Sin abandonar ni un solo momento ese cauce madre, supo cumplir sus obligaciones y reclamar sus derechos en la lucha por la consecuci\u00f3n del estatuto de autonom\u00eda y en la consecuci\u00f3n de una democracia participativa que pudiera construir una sociedad abierta, pluralista, y de libre juego de las ideas.<\/p>\n<p>En una oportunidad asisti\u00f3 en Madrid a una conferencia del Lehendakari Ardanza. Le vimos en el hotel y le invitamos a visitar el Congreso del que era el \u00faltimo diputado vivo del PNV de la legislatura de 1933. Al principio rechaz\u00f3 la idea. Posteriormente la acept\u00f3 argumentando que deseaba saber si en el despacho del presidente exist\u00eda todav\u00eda el crucifijo que ten\u00eda Besteiro. Y por all\u00ed anduvimos siendo recibidos por F\u00e9lix Pons. No estaba el crucifijo. Y \u00e9l le record\u00f3 a Pons como tras una intervenci\u00f3n, un diputado le agredi\u00f3 y el entonces presidente Besteiro le llev\u00f3 a su despacho donde se fij\u00f3 en el crucifijo.<\/p>\n<p>As\u00ed como a Irujo, le preparamos su vuelta del exilio en avi\u00f3n. Fletamos un charter de Aviaco y le recogimos en Par\u00eds. Cerr\u00f3 la Delegaci\u00f3n Vasca y con la misma naturalidad se aprest\u00f3 a un recibimiento multitudinario, tanto en el aeropuerto, en el trayecto, como en San Mames. \u00a1C\u00f3mo distaba ese momento y esa expectaci\u00f3n con su exilio y su viaje clandestino en 1974!.<\/p>\n<p>Un viejo gudari, al llegar escribi\u00f3 algo que resume, toda una vida cargada de realizaciones: \u00abJes\u00fas Mar\u00eda de Leizaola est\u00e1 ah\u00ed, erguido, de pie, sin flaquezas, sin desmayos, sin extrav\u00edos ideol\u00f3gicos causantes de traumas, y de amnesias, sin odios que anulan y amargan, fraterno, terco en la defensa de sus posiciones pol\u00edticas y sindicales, caballero de la amistad y la fraternidad combatiente, que se forja al calor de las vicisitudes de todas las horas, de las buenas y de las malas, sectario en el buen sentido de la palabra, porque se consider\u00f3, y lo fue, un hombre honesto, leal y puro, aferrado a una bandera, a un programa y a una causa\u00bb.<\/p>\n<p>Ya de vuelta comenz\u00f3 su periplo continuo. Parlamentario vasco en 1980 particip\u00f3 con su autoridad moral para que, cuando fuimos secuestrados en el Parlamento Vasco, defender la instituci\u00f3n con firmeza y energ\u00eda.<\/p>\n<p>Mucho se podr\u00eda estar hablando de Leizaola y de lo que represent\u00f3. No est\u00e1 ya con nosotros y nos encontramos, un poco, como un \u00e1rbol con las ra\u00edces al aire. De todas formas este homenaje al Lehendakari en el 120 aniversario de su nacimiento en Donostia, es solo un apunte sobre quien fue tanto en la vida pol\u00edtica vasca.<\/p>\n<p>Y no debemos perder la esperanza en ver renacer este tipo de hombres, en quien se puede creer porque acostumbran honrar sus palabras con sus actuaciones. Con los hechos. No participan del carnaval de caretas y antifaces. Son sencillamente ellos mismos. Tienen una sola identidad. Una sola. Por eso el PNV se enorgullece de haber tenido entre sus filas a un hombre cabal como el Lehendakari D. Jes\u00fas Mar\u00eda de Leizaola.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi\u00e9rcoles 7 de septiembre de 2016 El 7 de Setiembre de 1896, naci\u00f3 en la Calle Getaria de San Sebasti\u00e1n, Jes\u00fas Mar\u00eda de Leizaola. Este mi\u00e9rcoles hubiera cumplido 120 a\u00f1os. Y lamento no se le haya recordado salvo por el art\u00edculo escrito por Jos\u00e9 Manuel Bujanda. Pero en Gipuzkoa nada de nada. 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