{"id":8177,"date":"2016-10-08T21:43:51","date_gmt":"2016-10-08T19:43:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/?p=8177"},"modified":"2016-10-08T21:43:51","modified_gmt":"2016-10-08T19:43:51","slug":"xabier-leizaola-el-mejor-hombre-de-paz-que-he-conocido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2016\/10\/08\/xabier-leizaola-el-mejor-hombre-de-paz-que-he-conocido\/","title":{"rendered":"XABIER LEIZAOLA: EL MEJOR HOMBRE DE PAZ QUE HE CONOCIDO"},"content":{"rendered":"<p><strong>S\u00e1bado 8 de octubre de 2016<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/files\/2016\/10\/Xabier-Leizaola1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-8179\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/files\/2016\/10\/Xabier-Leizaola1.jpg\" alt=\"Xabier Leizaola\" width=\"225\" height=\"320\" \/><\/a>En el acto de Gernika, se encontraba una representaci\u00f3n de la familia Leizaola. No as\u00ed Joseba, que adem\u00e1s fue presidente del Parlamento Vasco. Estaba la hija del Lehendakari y varios nietos. Y creo que a D. Jes\u00fas Mar\u00eda de Leizaola todav\u00eda las instituciones vascas tienen pendiente con \u00e9l el merecido homenaje. Se lo record\u00e9 al Rector de Deusto en el Carlton el mi\u00e9rcoles sin ning\u00fan \u00e9xito.<\/p>\n<p>Hoy traigo a colaci\u00f3n la figura de Xabier Leizaola, hijo de Ricardo y sobrino del Lehendakari. Para m\u00ed es uno de los mejores hombres que he conocido en mi vida. Con su sonrisa y suaves maneras era capaz de poner paz en cualquier conflicto. Fue presidente del Centro Vasco de Caracas y Presidente del Consejo de Administraci\u00f3n de Deia.<\/p>\n<p>Fue un hombre fundamentral en el Grupo Egi de Caracas, Altruista, culto, tranquilo, un gran tipo.<\/p>\n<p>\u201cEtxera Nahi Dut\u201d. Fueron de las \u00faltimas palabras que pronunci\u00f3 este hombre que nos dej\u00f3 en setiembre del 2003, como una s\u00edntesis de su vida de exiliado tanto de Euzkadi de donde parti\u00f3 con sus padres y hermanos en la guerra incivil de 1936, como de Venezuela donde fueron acogidos con generosidad. All\u00ed creci\u00f3, se educ\u00f3, cas\u00f3 con la poetisa Celia Matxain, levant\u00f3 con dignidad a su familia, y all\u00ed tambi\u00e9n, desde el humilde t\u00e9rmino de Truco a Balconcito, ayud\u00f3 a edificar el nuevo Centro Vasco de Caracas, en la pudiente El Para\u00edso, un regio caser\u00edo que corona un cerro de tierra roja venezolana. \u00abVamos de prisa por los caminos\/ no nos dan tregua\/ rompe la vida\/ todo fulmina\/ rota la causa\/ todo acobarda&#8230; dec\u00eda Celia\u00bb. Fue hace trece a\u00f1os.<\/p>\n<p>Pero \u00e9l no se achic\u00f3 con el infortunio. Luch\u00f3 con serenidad no exenta de gracia, con fuerza exenta de hostilidad, con una cordialidad plena de mansedumbre. Por eso, hoy quienes le conocimos, sentimos&#8230; \u00abuna pena muy honda\/ hoy me siento de papel\/ que el viento mece sin prisa\/ con capricho y con desd\u00e9n\u00bb.<\/p>\n<p>No es posible imaginar el Centro Vasco sin Xabier Leizaola, ni a sus muchas Comisiones a las que dio vida y movimiento pero, hay algo que en este d\u00eda en que se empieza a vivir sin \u00e9l, que evoco con claridad: su labor en Radio Euzkadi. Lo recuerdo, en esos d\u00edas lejanos de la d\u00e9cada de los 60 cuando \u00e9ramos todos tan j\u00f3venes, junto a \u00bb Jokin Intza, Alberto Elosegui, Jokin Azurza, Pello Irujo, I\u00f1aki Aretxabaleta, Jon Mikel Olabarrieta, Ricardo L\u00edbano, Julene Urcelay, Juli\u00e1n Atxurra, Pedro Brice\u00f1o, F\u00e9lix Aranguren, I\u00f1aki Erkoreka, Garbi\u00f1e Urresti, Paul Aguirre, aita Patxi Albizu,\u2026.y tantos y tantos que por all\u00ed pasaron , y no tan s\u00f3lo en el recinto estrecho del\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 apartamento del edificio La Sierra donde se programaban las emisiones, sino en la mitad de la selva de Guarenas, mirando todos las torres negras e inmensas que con sus propias manos levantaron, y moviendo las palancas milagrosas que disparaban las palabras por el aire del mundo. Xabier sol\u00eda afirmar que todo ese sacrificio era v\u00e1lido, si tan solo un vasco de la Euzkadi interior y resistente, en la cima de un monte, escuchaba el mensaje de apoyo, de ilusi\u00f3n y esperanza que tanto hab\u00eda costado fraguar.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n lo recuerdo doblando, para la pel\u00edcula de Los Hijos de Gernika, que edit\u00f3 el grupo EGI Caracas, la voz del lehendakari Agirre y la de su t\u00edo Jes\u00fas Mar\u00eda de Leizaola, por entonces lehendakari de la Euzkadi exiliada de los niveles pol\u00edticos de la \u00e9poca. Las otras voces fueron desechadas pero, la suya, con aquella serena elegancia y gentil aplomo, fue aceptada por los exigentes t\u00e9cnicos.<\/p>\n<p>Ese peque\u00f1o grupo de hombres que conformaba EGI Caracas, y que sin Xabier no puede entenderse, atend\u00eda a sus particulares obligaciones laborales, a su propia familia, cruzaba infatigable el ca\u00f3tico tr\u00e1fico de la Caracas, para grabar y enviar el mensaje libertario y, en un exceso de actividad, se entregaban a otras faenas como editar una revista que se distribu\u00eda por los correos de Euskadi adem\u00e1s de hacer una pel\u00edcula que revel\u00f3 la naturaleza de nuestro pueblo ante los ojos venezolanos. Realizaban tambi\u00e9n una serie de actividades, que casi cansa citarlas, que reportaban el dinero necesario para soportar la financiaci\u00f3n del entramado y que demandaban su tiempo tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Lo hac\u00edan a despecho de su asueto y poniendo de su propio bolsillo cuando las cuentas no daban, que era casi siempre, para cubrir los costes que una obra de esa envergadura ameritaba. Pero ellos, reunidos junto a la laguna de Guarenas, a la sombra de los floridos bucares y de los oscuros repetidores, no tomaban cuenta de eso. Eran de verdad conscientes de que val\u00eda la pena todo ese esfuerzo por la libertad de Euskadi.<\/p>\n<p>Cuando volvi\u00f3 de Venezuela le propusimos como Presidente del Consejo de Administraci\u00f3n de Deia. Eran los tiempos de la direcci\u00f3n de este peri\u00f3dico de Juan Jos\u00e9 Ba\u00f1os Loinaz. Se llev\u00f3 muy bien con \u00e9l. Cuando falleci\u00f3 crearon un premio, que ha dejado de otorgarse sin la menor explicaci\u00f3n. Una pena. Porque estos recuerdos mantienen viva la Memoria de gente de primera.<\/p>\n<p>La laguna de Guarenas era mansa, de aguas claras y en ella nadaban unos patos salvajes de plumas blancas, pero el r\u00edo Urumea&#8230; \u00abcon su caudal de gracia\/ nos envuelve y nos embriaga\/ corre sin esperar preguntas\/ sigue sin encontrar respuestas\u00bb, llamaba al coraz\u00f3n de Xabier, con el mensaje de reclam\u00f3 que para todo vasco, tiene su lar natal. Y as\u00ed, en los \u00faltimos a\u00f1os de su afanada vida, Xabier iba y ven\u00eda de Donosti&#8230; \u00abfuera pasean los viejos, juegan los muchachos\/ las palomas vuelan con ingenua paz\/ y yo cavilando y a veces so\u00f1ando\/ me quedo de piedra, me quedo de mar&#8230; a Caracas&#8230; fueron otros d\u00edas\/ que viv\u00ed sin prisa\/ en donde las horas\/ pasaban sin ser\u00bb siempre portando un mensaje de esperanza y amistad y, desde luego, de no renuncia en el ideario nacionalista. Con la serenidad y la fuerza de un hombre sabio, cumpli\u00f3 con su familia y amigos, con sus patrias y trabajos&#8230; \u00abrima quimeras con tus dolores\/ y surca cielos buscando estrellas\/ Aparta el peso que te acobarda\/ y finge olvido con tu clemencia\/ Si subes alto, no caigas bajo\/ sigue adelante cual fiel Quijote\/ buscando rosas por las ma\u00f1anas\/ y anocheceres de gran derroche&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Se nos fue un patriota cabal, un padre y hermano cari\u00f1oso, un amigo fiel. Nos queda la pena de una ausencia que no preve\u00edamos, la soledad que se siente cuando el otro no est\u00e1, la sensaci\u00f3n de que a Euzkadi carece de un lucero porque nos falta quien con la palabra calma y el \u00e1nimo paciente, pon\u00eda cada cosa en su lugar, sin espacio para la sombra y sin rinc\u00f3n para el rencor.<\/p>\n<p>Celia Matxain, su esposa, en sus versos \u00edntimos, y en uno dedicado a Xabier, compendia lo que hoy sentimos todos los que le conocimos en este adi\u00f3s. \u00abCuando t\u00fa te vayas\/ y no alumbres m\u00e1s\/ las sombras de la muerte\/ nos envolver\u00e1n\/ con el manto negro\/ del dolor mayor\/ con la lacerante pu\u00f1al del dolor\/ Y volver\u00e1 el d\u00eda\/ a seguir su fin\/ y entre los mortales\/ volver\u00e9 a vivir\/ con desesperanza\/ o con ilusi\u00f3n\/ y el d\u00eda sin tregua, cantar\u00e1 al amor&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00e1bado 8 de octubre de 2016 En el acto de Gernika, se encontraba una representaci\u00f3n de la familia Leizaola. No as\u00ed Joseba, que adem\u00e1s fue presidente del Parlamento Vasco. Estaba la hija del Lehendakari y varios nietos. Y creo que a D. Jes\u00fas Mar\u00eda de Leizaola todav\u00eda las instituciones vascas tienen pendiente con \u00e9l el &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2016\/10\/08\/xabier-leizaola-el-mejor-hombre-de-paz-que-he-conocido\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">XABIER LEIZAOLA: EL MEJOR HOMBRE DE PAZ QUE HE CONOCIDO<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":19,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-8177","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8177","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/users\/19"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8177"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8177\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8180,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8177\/revisions\/8180"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8177"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8177"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8177"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}