{"id":9029,"date":"2017-05-26T19:28:56","date_gmt":"2017-05-26T17:28:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/anasagasti\/?p=9029"},"modified":"2017-05-26T19:28:56","modified_gmt":"2017-05-26T17:28:56","slug":"lo-que-esta-ocurriendo-en-venezuela-en-dos-platos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/anasagasti\/2017\/05\/26\/lo-que-esta-ocurriendo-en-venezuela-en-dos-platos\/","title":{"rendered":"LO QUE EST\u00c1 OCURRIENDO EN VENEZUELA EN DOS PLATOS"},"content":{"rendered":"<p><strong>Viernes 26 de mayo de 2017<\/strong><\/p>\n<p>Venezuela vive uno de los momentos m\u00e1s dram\u00e1ticos de su historia. Ya nadie lo puede negar: ha estallado la insurrecci\u00f3n nacional en contra de la dictadura militar de Nicol\u00e1s Maduro. Y con este escrito queremos que se entienda a la primera.<\/p>\n<p>La fase insurreccional, vista en retrospectiva, estuvo precedida por dos fases previas. La primera fue la de un movimiento pol\u00edtico y social cristalizado en torno al Revocatorio. Revocatorio que est\u00e1 en la ley y al que se someti\u00f3 Hugo Chavez, gan\u00e1ndolo en su d\u00eda. Maduro se opone.<\/p>\n<p>La segunda la de la lucha por elecciones regionales y\/o generales. La tercera -la que hoy tiene lugar- corresponde al levantamiento constitucional y constitucionalista surgido en contra del proyecto de la dictadura por sustituir la Constituci\u00f3n de 1999 (refrendada el 2007) por una constituci\u00f3n corporativa\u2013fascista. Entre las tres fases mencionadas hay una asombrosa relaci\u00f3n de continuidad. En gran medida, la una llev\u00f3 a la otra.<\/p>\n<p>La fase del revocatorio, procedimiento inscrito en la Constituci\u00f3n, fue asumida por la oposici\u00f3n a iniciativas de Henrique Capriles, como \u00fanica alternativa frente al desconocimiento de la Asamblea Nacional elegida democr\u00e1tica por parte del Tribunal Superior de Justicia, correa de transmisi\u00f3n del chavismo. Ley que aprueban los diputados, ley que revoca el Tribunal puesto al servicio de Maduro\/ Diosdado Cabello.<\/p>\n<p>En torno al Revocatorio comenz\u00f3 a articularse una inmensa voluntad ciudadana. El robo del Revocatorio, a su vez, desat\u00f3 intensas jornadas de protesta en todo el pa\u00eds. Dichas protestas fueron frenadas por el di\u00e1logo \u2013 m\u00e1s bien dicho, por la zancadilla- propuesto por el Vaticano y los intermediarios amigados por Maduro, hecho que llev\u00f3 a una desmovilizaci\u00f3n transitoria de la oposici\u00f3n. Hay que decir que quien fuera Nuncio del Vaticano bajo Ch\u00e1vez es hoy el Secretario de Estado del Papa Francisco. Conoce como nadie lo que est\u00e1 pasando en Venezuela. Sin embargo la Iglesia venezolana es muy activa y beligerante contra el r\u00e9gimen y, el P. Luis Ugalde, un bergar\u00e9s jesuita, es una referencia moral e institucional en el pa\u00eds.<\/p>\n<p>La ciudadan\u00eda democr\u00e1tica, sin embargo, al no divisar otra alternativa, comenz\u00f3 a agruparse a lo largo de la v\u00eda electoral. Y nuevamente lo hizo alrededor de sus partidos. Los firmazos para la revalidaci\u00f3n impuesta por el Consejo Nacional Electoral adquirieron, al igual que las jornadas por el revocatorio, un car\u00e1cter masivo. En cierto modo fueron su continuaci\u00f3n. As\u00ed comenzar\u00eda \u2013en contra del Consejo Nacional Electoral y de esa empleada particular de Maduro llamada Tibisay Lucena- la segunda fase del proceso que llevar\u00eda a la insurrecci\u00f3n surgida en los meses de abril y mayo.<\/p>\n<p>Cierto es que uno u otro extremista de la oposici\u00f3n, incapaz de entender que para contar hasta tres hay que pasar por el dos, asumi\u00f3 \u2013haciendo el juego a Maduro \u2013 una actitud contraria a las elecciones. No obstante, de modo inteligente, la mayor\u00eda comprendi\u00f3 que en las elecciones resid\u00eda el tal\u00f3n de Aquiles del r\u00e9gimen. Si llamaba a elecciones \u2013regionales o generales- Maduro estaba condenado a perder. Si no lo hac\u00eda, estaba condenado a declararse ante el mundo como lo que es: representante civil de una dictadura militar. Maduro, como cab\u00eda esperar, opt\u00f3 por la segunda alternativa. Fue su peor opci\u00f3n. Para decirlo con la letra de la canci\u00f3n de Violeta Parra: \u201cse puso la soga al cuello\u201d<\/p>\n<p>Durante las jornadas por las elecciones tomaron forma las principales demandas del pueblo opositor: libertad para todos los presos pol\u00edticos, reconocimiento de la soberan\u00eda de la Asamblea Nacional y apertura de un canal humanitario. El r\u00e9gimen, en cambio, intentando mostrar fuerza, procedi\u00f3 a inhabilitar a Henrique Capriles, quien fuera el candidato presidencial de la oposici\u00f3n frente a Ch\u00e1vez, y a destituir a gobernadores elegidos por el pueblo, sumando a\u00fan m\u00e1s reacciones en su contra. Gracias a la v\u00eda electoral, nunca abandonada por la oposici\u00f3n democr\u00e1tica, comenzar\u00eda a tomar forma la v\u00eda insurreccional.<\/p>\n<p>El clamor por elecciones, al ser tan legal y tan leg\u00edtimo, impuls\u00f3 una solidaridad internacional que, partiendo desde la OEA y de los principales gobiernos de Am\u00e9rica Latina, ha alcanzado dimensiones mundiales. Por primera vez los noticieros europeos han dejado de presentar los acontecimientos de Venezuela como una lucha entre la izquierda y la derecha. Desde abril y mayo todos se refieren a la lucha democr\u00e1tica de un pueblo unido en contra de una dictadura militar.<\/p>\n<p>Maduro cuenta solo con el p\u00e1lido apoyo de organizaciones post-estalinistas como Izquierda Unida, o Podemos de Iglesias, del socialismo hist\u00e9rico de M\u00e9nchelon y en Am\u00e9rica Latina, del minoritario Evo de Bolivia, del matrimonio Ortega de Nicaragua y de la dictadura militar cubana. Hasta el saliente Correa le dio las espaldas a Maduro, pidiendo elecciones.<\/p>\n<p>Sabi\u00e9ndose pol\u00edticamente derrotada, la dictadura decidi\u00f3 patear la mesa. Al hacerlo no solo cerr\u00f3 el camino a las elecciones sino, adem\u00e1s, desconociendo a la Constituci\u00f3n de 1999, invent\u00f3 un mamarracho mussoliniano llamado Asamblea Constituyente Comunal (y militar), destinado a imponerse desde el poder, sin participaci\u00f3n ciudadana y sin m\u00e1s legitimaci\u00f3n que la que viene de los militares adictos al r\u00e9gimen<\/p>\n<p>El proyecto de la constituci\u00f3n fascista tiene, es cierto, sus or\u00edgenes en las fantas\u00edas de Ch\u00e1vez y sus proyectos de poder comunal. Pero al parecer, el mismo Ch\u00e1vez, convencido de su inoperancia no se atrevi\u00f3, pese a la popularidad que gozaba, a dar curso a la Constituyente. \u00bfPara qu\u00e9 si ten\u00eda a las leyes habilitantes que la Asamblea Nacional e conced\u00eda para gobernar mediante decretos?<\/p>\n<p>Si alguna vez Ch\u00e1vez crey\u00f3 en el poder comunal, lo concibi\u00f3 como un momento de refundaci\u00f3n de la rep\u00fablica sobre las bases de una mayor\u00eda absoluta obtenida en l\u00eddes electorales. Es decir, como la coronaci\u00f3n de su \u00e9xito y no como un corolario de sus derrotas, como ocurri\u00f3 con Maduro. De este modo, la oposici\u00f3n, que antes del obsceno anuncio de la Constituyente ten\u00eda un car\u00e1cter electoral, fue transformada por el mismo Maduro en una fuerza insurreccional que hoy exige, definitivamente, su salida.<\/p>\n<p>Desde el 19 de abril ha estallado en Venezuela una insurrecci\u00f3n constitucional. Una que, habiendo nacido en la oposici\u00f3n y sus partidos, va mucho m\u00e1s all\u00e1, penetrando en barrios, pueblos y ciudades, hasta ayer campos del chavismo. Una insurrecci\u00f3n de j\u00f3venes y viejos, de mujeres y de hombres, de d\u00edas y de noches, de gente de las m\u00e1s diversas ideolog\u00edas y creencias, de una mayor\u00eda enfrentando sin miedo a guardias pretorianas organizadas por el general de esa junta que ha decidido unir su biograf\u00eda con el destino del r\u00e9gimen: Vladimir Padrino L\u00f3pez, co-dictador de Venezuela.<\/p>\n<p>Maduro y su reducido grupo ha perdido definitivamente la lucha pol\u00edtica. Su moment\u00e1neo poder reside solo en balas disparadas sobre un pueblo inerme. Maduro, Cabello, Padrino-L\u00f3pez, los Rodr\u00edguez, Escarr\u00e1, Isturiz, Jaua, El Aisami, seguir\u00e1n siendo entes biol\u00f3gicos. Pero desde el punto de vista pol\u00edtico ya son cad\u00e1veres.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s hubo un tiempo en el cual algunos miembros de gobierno mantuvieron dignos ideales sociales. Pero pronto fueron envueltos en los negocios m\u00e1s turbios (maletines, tr\u00e1fico de drogas, terroristas colombianos, siniestro ayatolaje, genocidas sirios, pistoleros cubanos, entre otros). Desde el poder hoy matan y siguen matando. Est\u00e1n manchados de sangre. El rojo de las franelas de Ch\u00e1vez ha llegado a ser el s\u00edmbolo de la sangre derramada por la dictadura de Maduro. Es el color de la clase estatal que hoy domina a Venezuela. En esa clase no hay un solo interlocutor confiable. Ah\u00ed reside justamente el problema que deber\u00e1 enfrentar la insurrecci\u00f3n democr\u00e1tica venezolana en un muy pr\u00f3ximo futuro.<\/p>\n<p>Toda insurrecci\u00f3n necesita, alguna vez, de una salida. Toda salida, a su vez, debe ser negociada por las fuerzas en contienda. Y bien, esa es la alternativa que no se divisa en Venezuela. Cambiando una que otra palabra del conocido dictum de Gramsci, podemos decir que los gobernantes ya no pueden (ni saben) gobernar. Pero los llamados a gobernar, todav\u00eda no pueden hacerlo.<\/p>\n<p>La insurrecci\u00f3n venezolana atraviesa un peligroso interregno extendido entre un orden que termina y otro que no llega. Dicha discordancia tiene su origen en una muy particular asimetr\u00eda. La oposici\u00f3n ha derrotado pol\u00edticamente al r\u00e9gimen, pero ese r\u00e9gimen se sustenta en la violencia militar.<\/p>\n<p>En todos los dem\u00e1s terrenos, Maduro y sus\u00a0 secuaces ya no cuentan. Las calles, la cultura, las ideas, las religiones, los liderazgos, las universidades, las instituciones, los sectores populares, todo eso es parte de la oposici\u00f3n. \u00bfC\u00f3mo derrotar a un enemigo cuyo \u00fanico recurso reside en el crimen organizado desde un estado militar? Esa es la pregunta clave.<\/p>\n<p>Negociar es la \u00fanica salida, dicen con raz\u00f3n algunos observadores. No obstante, el verbo negociar supone de un predicado y de un sujeto. El predicado responde a la pregunta: \u00bfqu\u00e9 es lo que se va a negociar? El sujeto, a otra pregunta: \u00bfcon qui\u00e9n se va a negociar?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que se va a negociar? O dicho lo mismo en negativo: \u00bfqu\u00e9 es lo que no se puede negociar? La respuesta es una sola. Lo que no se puede negociar es la Constituci\u00f3n. Pues la Constituci\u00f3n no es solo un mont\u00f3n de leyes. Es la puesta en forma de la naci\u00f3n. La Constituci\u00f3n es la naci\u00f3n jur\u00eddicamente constituida. Es por eso que el origen, sentido y objetivo de la insurrecci\u00f3n es la defensa de la Constituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Visto el problema a la inversa: \u00bfQu\u00e9 es lo que la dictadura no est\u00e1 dispuesta a negociar? La respuesta es obvia: el retorno de la validez de la Constituci\u00f3n. Constituci\u00f3n que llevar\u00eda directamente a una descomunal derrota electoral del r\u00e9gimen. Diosdado Cabello, con su brutalidad acostumbrada, lo dijo muy claro: \u201cLa Constituyente (fascista) no se puede negociar\u201d. Efectivamente: entre dos constituciones, la democr\u00e1tica liberal aprobada por mayor\u00eda nacional en 1999 y la constituyente dictatorial-fascista hecha a espaldas de la ciudadan\u00eda, no hay ning\u00fan t\u00e9rmino medio. Por lo mismo, no puede haber ninguna negociaci\u00f3n. El problema se agrava si tomamos en cuenta el tema del sujeto de la negociaci\u00f3n. Pues ese sujeto no es un simple mal gobierno. Estamos hablando, en este caso, de todo un sistema de dominaci\u00f3n social, pol\u00edtico y econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>La dictadura en Venezuela, a diferencia de otras habidas en el continente, no es personalista. Maduro no es m\u00e1s que el representante civil de una mafia formada al interior del aparato del estado. En las palabras del profesor Humberto Garc\u00eda Larralde, la dictadura est\u00e1 formada por una secta. Efectivamente, parece ser as\u00ed.<\/p>\n<p>El grupo que controla el poder en Venezuela cultiva formas y ritos propios a las sectas m\u00e1s fan\u00e1ticas. Por de pronto, la adoraci\u00f3n a un padre tot\u00e9mico, en este caso, Ch\u00e1vez. Como en todas las sectas, sus seguidores no siguen el dictado de una ideolog\u00eda o de un programa racional. Cuando hablan de revoluci\u00f3n, se refieren a ellos mismos. Ellos son la revoluci\u00f3n. Y en nombre de esa revoluci\u00f3n, vale decir de ellos, han llegado a creer que todo les est\u00e1 permitido. Cuando saquean las arcas del estado, por ejemplo, lo hacen con buena conciencia pues imaginan ser las representaciones personales de una revoluci\u00f3n situada \u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d de la ley. Es por eso que cuando tuvieron que elegir entre la Constituci\u00f3n de todos y la revoluci\u00f3n de ellos, se decidieron en contra de la Constituci\u00f3n. La fidelidad a la Constituci\u00f3n es para ellos igual a traicionar a la revoluci\u00f3n. De m\u00e1s est\u00e1 decir que negociar pol\u00edticamente con esa secta, parece ser, por el momento, una empresa imposible. Esa es la raz\u00f3n por la cual la insurrecci\u00f3n en marcha deber\u00e1 buscar otros interlocutores. \u00bfA qui\u00e9nes? Por el momento hay dos:<\/p>\n<p>Uno es la propia sociedad civil, vale decir, el conjunto de instituciones sociales, culturales, religiosas y pol\u00edticas a las cuales pertenecen muchos ciudadanos chavistas leales a la constituci\u00f3n de Ch\u00e1vez. Eso significa que la insurrecci\u00f3n debe continuar el camino que ella misma se ha trazado: pac\u00edfico, democr\u00e1tico, electoral (nunca hay que dejarlo de lado) y, por sobre todo, constitucional. Ese camino debe conducir al m\u00e1ximo aislamiento posible de la dictadura. Sobre ese punto hay, dentro de la oposici\u00f3n, absoluta unanimidad.<\/p>\n<p>La segunda interlocuci\u00f3n es m\u00e1s complicada: supone apelar, no al poder del estado sino al poder f\u00e1ctico que lo sostiene: las Fuerzas Armadas Bolivarianas<\/p>\n<p>Naturalmente, las FANB pueden dividirse. De acuerdo a declaraciones de algunos dirigentes de la oposici\u00f3n, existe la esperanza de que, mediante una insurgencia mantenida, la unidad de las fuerzas militares llegar\u00e1 a resquebrajarse. Pero por el momento esa es solo una hip\u00f3tesis. Y actuar sobre la base de hip\u00f3tesis no es, al menos en pol\u00edtica, recomendable. Tampoco es aceptable actuar de acuerdo a \u201cposibles escenarios\u201d, como sugieren algunos analistas muy imaginativos. De lo que se trata mas bien es de proceder de acuerdo a objetivos precisos y concretos. En otras palabras, la oposici\u00f3n venezolana se encuentra en la necesidad de levantar una pol\u00edtica frente y hacia las fuerzas armadas. Una pol\u00edtica que vaya m\u00e1s all\u00e1 de simples llamados patri\u00f3ticos. Una pol\u00edtica, en fin, que parta de la situaci\u00f3n real y no imaginaria que viven las Fuerzas Armadas Nacionales Bolivarianas bajo el r\u00e9gimen de Maduro.<\/p>\n<p>Aparte de oficiales y soldados fan\u00e1ticos miembros de \u201cla secta\u201d, es dif\u00edcil pensar que todos los militares est\u00e1n felices con el rol que les ha asignado la dictadura. A muy pocos les gusta, seguramente, reprimir a gente desarmada, y mucho menos ser insultados en las calles. En parte reprimen porque reciben \u00f3rdenes. Pero tambi\u00e9n lo hacen debido a la creencia de que est\u00e1n defendiendo la continuidad de su profesi\u00f3n.<\/p>\n<p>Los militares, como los miembros de todas las profesiones, anhelan ejercer su trabajo en condiciones de seguridad, ascender en las jerarqu\u00edas y gozar de prestigio social. Esa es la raz\u00f3n por la cual, cuando enfrentan a un enemigo, pocos de ellos defienden nociones abstractas o ideolog\u00edas que no conocen. Les interesa, sobre todo, asegurar la estabilidad de su profesi\u00f3n. Temen, y a veces con raz\u00f3n, que con un cambio de r\u00e9gimen perder\u00e1n sus privilegios. En cierto modo, cuando disparan, muchos imaginan luchar por ellos y su futuro. Tarea de la oposici\u00f3n, deber\u00e1 ser, en consecuencia, presentar un proyecto que asegure a los militares la inamovilidad de sus cargos y el respeto a los beneficios sociales que actualmente gozan. Esa es, claro est\u00e1, \u201cotra\u201d negociaci\u00f3n. Pero puede ser m\u00e1s fruct\u00edfera que dialogar con una secta sin l\u00f3gica, sin argumentos y sin razones.<\/p>\n<p>No se trata por cierto de pedir a los militares un pronunciamiento en contra de la dictadura, ni mucho menos aguardar el aparecimiento de alg\u00fan general m\u00e1gico. Se trata simplemente de garantizar la inclusi\u00f3n de las Fuerzas Armadas en un nuevo orden democr\u00e1tico. Quien se lo dijo a los militares de modo muy preciso fue el propio presidente de la Asamblea Nacional Julio Borges: \u201cNadie les pide a ustedes que se pasen al campo de la oposici\u00f3n. Solo se les pide que se pasen al campo de la Constituci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>S\u00ed: de esa Constituci\u00f3n a la cual los militares juraron respetar y en cuya defensa ya han sido asesinados muchos ciudadanos venezolanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Viernes 26 de mayo de 2017 Venezuela vive uno de los momentos m\u00e1s dram\u00e1ticos de su historia. Ya nadie lo puede negar: ha estallado la insurrecci\u00f3n nacional en contra de la dictadura militar de Nicol\u00e1s Maduro. Y con este escrito queremos que se entienda a la primera. 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