{"id":1036,"date":"2017-11-04T09:41:54","date_gmt":"2017-11-04T08:41:54","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/arca-de-no-se\/?p=1036"},"modified":"2023-11-04T11:14:46","modified_gmt":"2023-11-04T10:14:46","slug":"un-banco-con-alma-de-pastor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2017\/11\/04\/un-banco-con-alma-de-pastor\/","title":{"rendered":"Un banco con alma de pastor"},"content":{"rendered":"\n<p>Quiz\u00e1 sabiendo de la importancia que el paraje iba a tener en el futuro, las monta\u00f1as de Oderiaga y Egilleor formaron hace ya varios millones de a\u00f1os <span style=\"color: #993300\">una especie de hornacina<\/span> geol\u00f3gica en su cara norte. Un enclave por tanto umbr\u00edo, cerrado a la luz. Y \u00e9se es precisamente el significado de la arcaica palabra <em>okelu<\/em> que da nombre al lugar: <em>Okelugorta,<\/em> forma original del top\u00f3nimo y que hoy mayoritariamente se pronuncia como <em>Okulukorta <\/em>u<em> Okulugorta.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En lo que a inter\u00e9s etnogr\u00e1fico y patrimonial se refiere <span style=\"color: #993300\">no ha existido en Gorbeia una majada pastoril tan interesante y bella como la de Okelugorta<\/span>, un santuario al que poca gente asoma subiendo o bajando por sus atrevidos senderos, entorno apartado de inoportunas visitas y masificaciones que sufren otros parajes del macizo. Al contrario, aqu\u00ed conviven desde siempre con los pastores el m\u00e1s riguroso silencio y la soledad&#8230; <span style=\"color: #993300\">Soledad<\/span> que se torna esposa, confesora y amante de todo venerable pastor.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel lugar muestra su semblante m\u00e1s adictivo y conmovedor en invierno, cuando pugnan por el territorio las insolentes sombras y las blancas luces. A partir de este punto, se desparraman \u00e9stas para iluminar toda esa Bizkaia que tan humanizada vive a los pies de nuestro altivo p\u00falpito.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/11\/Larrinaga.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"451\" height=\"709\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/11\/Larrinaga.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3934\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><span style=\"color: #993300\">Por eso creo que amo y siento aquel paraje. Por el invierno&#8230;<\/span><\/p>\n\n\n\n<p>Porque fue un 16 de diciembre de hace ya 32 a\u00f1os (1985) cuando acudimos hasta all\u00ed a visitar al m\u00e1s puro de los pastores, a aquel que en su soltera soledad <span style=\"color: #993300\">bailaba con esas luces y sombras<\/span> hasta que las primeras nieves nieve lo mandaban al valle. Era Jos\u00e9 Larrinaga Zubiaur, el pastor de los pastores, cuya alma nos abandon\u00f3 ayer, d\u00eda 3, para dejarnos enterrados a los vivos. Quiz\u00e1 porque las nieves que para hoy est\u00e1n anunciadas ya le hab\u00edan comunicado que era el momento de <span style=\"color: #993300\">abandonar la chabola de esta vida<\/span>.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/11\/Okelugorta3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"787\" height=\"563\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/11\/Okelugorta3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3937\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/11\/Okelugorta3.jpg 787w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/11\/Okelugorta3-580x415.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/11\/Okelugorta3-768x549.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>\u00c9l fue quien nos cont\u00f3 aquel memorable d\u00eda alg\u00fan detalle m\u00e1s de la leyenda de Aranekoarri que mi compa\u00f1ero Juanjo Hidalgo y yo rastre\u00e1bamos y document\u00e1bamos en todas sus variantes desde hac\u00eda ya bastante tiempo. Una pastorcilla que en unos cercanos parajes hab\u00eda desaparecido devorada por los lobos. Tambi\u00e9n en el crudo invierno.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00cdbamos temerosos al encuentro porque otros pastores entrevistados nos hab\u00edan avisado que no era persona de concesiones, nadie dado a la far\u00e1ndula de ser famoso o medi\u00e1tico. Pero todos coincid\u00edan en lo mismo: que nadie mejor que \u00e9l para informarnos. Porque sab\u00edan, como luego certificamos nosotros mismos, que \u00e9l era cristalino, puro, el di\u00e1fano tesoro que todo etn\u00f3grafo quer\u00eda localizar, tocar, sentir y respirar&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Contra todo pron\u00f3stico, <span style=\"color: #993300\">nos recibi\u00f3 con los brazos abiertos<\/span>, algo que nos sorprendi\u00f3 porque es ver\u00eddico que era muy selectivo en este aspecto. Nos dio todo tipo de informaci\u00f3n y, lo m\u00e1s importante, su amistad. Una diapositiva y una grabaci\u00f3n en cinta de casette son testigos de aquel d\u00eda. Por cierto, rollos y cintas que compr\u00e1bamos a medias para poder sufragar tanta investigaci\u00f3n sin un duro en el bolsillo \u00a1Cu\u00e1nto nos educ\u00f3 aquella austeridad!<\/p>\n\n\n\n<p>Desde aquel d\u00eda, Jos\u00e9 Larrinaga, \u00abel del barrio de Isasi (Orozko)\u00bb, el hijo del no menos legendario pastor <em>Leonbaltza,<\/em> <span style=\"color: #993300\">qued\u00f3 forjado en nuestro ideario como el m\u00e1s sublime y preservado de los pastores, el modelo a investigar, la inmaculada esencia de la cultura del pastoreo vasco<\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>En las tres d\u00e9cadas transcurridas desde entonces, siempre que he podido, he vuelto de nuevo a la chabola. En soledad, como han de vivirse aquellos parajes para sentirlos en su plenitud. A\u00fan hoy en d\u00eda me gusta acudir hasta all\u00ed porque me sigue conmoviendo el ver algo extraordinario: la escenificaci\u00f3n del final del pastoreo a mano de sus protagonistas. A ver c\u00f3mo lo cuento&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Sinti\u00e9ndose Jos\u00e9 ya mayor y que no iba a poder seguir subiendo hasta su altar de Okelugorta, <span style=\"color: #993300\">decidi\u00f3 derruir \u00e9l mismo la chabola<\/span> para que no le trajese ning\u00fan problema en el futuro. Porque, con gran desgarro y dolor, hab\u00eda determinado que <span style=\"color: #993300\">nunca m\u00e1s iba a retornar a su bendita majada<\/span>.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/11\/Ibabe3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"598\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/11\/Ibabe3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3935\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/11\/Ibabe3.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/11\/Ibabe3-580x489.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Visto desde el raciocinio exterior parecer\u00eda imperdonable la destrucci\u00f3n de un elemento patrimonial tan extraordinario pero, siendo obra de aquellas santas manos, no pod\u00eda haber mala intenci\u00f3n. Conoci\u00e9ndole, forzosamente deb\u00eda ser su actuaci\u00f3n lo sensato o, cuanto menos, una decisi\u00f3n, seguro que dif\u00edcil en lo personal, y que nos gustase o no tendr\u00edamos que respetar.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue una heladora tarde de invierno cuando pas\u00e9 por all\u00ed, sudoroso y angustiado. Por miedo a que me sorprendiese la inminente noche en la soledad del monte. Y me encontr\u00e9 de frente con el panorama de la ruina de la chabola, aquel mensaje que certificaba el fin de una cultura centenaria de trashumancia a la monta\u00f1a. Una mezcla de <span style=\"color: #993300\">angustia y emoci\u00f3n<\/span> me zarande\u00f3 de tal modo que decid\u00ed quedarme all\u00ed, inerte. Sin sentido alguno para las prisas, me par\u00e9 a meditar y entregarme rendido aunque sosegado a la inquietante oscuridad. Ya bajar\u00eda con la claridad de la luna como otras veces hab\u00eda hecho. Lo primero era frenar l<span style=\"color: #993300\">a hemorragia emocional que me desangraba el alma<\/span>.<\/p>\n\n\n\n<p>Como pude, recog\u00ed de la chabola alg\u00fan elemento que, por su escaso valor, hab\u00eda abandonado all\u00ed para siempre Jos\u00e9. Una botella vac\u00eda de la legendaria gaseosa <em>Iturri,<\/em> un antiguo candil de petr\u00f3leo y, sobre todo, su <em>lanka<\/em> (banco de orde\u00f1o)<em>:<\/em> un elemento de factura cuidada, elegante, bello como no creo que haya otro en Gorbeia y que, desde aquel camino de trompicones compartido entre tinieblas, <span style=\"color: #993300\">convive con mi familia en el sal\u00f3n de casa para rendirle culto y dar cierto sentido y placer a mi vida con el solo hecho de contemplarlo<\/span>.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/11\/Aulkia-bakarrik.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"532\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/11\/Aulkia-bakarrik.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3936\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/11\/Aulkia-bakarrik.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/11\/Aulkia-bakarrik-580x435.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Por sus problemas de salud, no tard\u00f3 mucho Jos\u00e9 en buscar mejor calidad de vida en una residencia de Dima, donde ha vivido esta \u00faltima d\u00e9cada y en donde <span style=\"color: #993300\">espir\u00f3 ayer su \u00faltimo aliento tras haber llenado con la mayor pureza humana<\/span> sus 90 a\u00f1os de existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso estoy aqu\u00ed, escribi\u00e9ndole estas emocionadas l\u00edneas de homenaje mientras observo y palpo este dichoso banco de orde\u00f1o que tanto adoro. Un elemento que espero acabe en alg\u00fan museo cuando yo tambi\u00e9n falte, cuando me vaya gozoso a reencontrarme con Jos\u00e9, para que me cuente de nuevo y con m\u00e1s adornos aquellas bellas leyendas de pastorcillas extraviadas en la niebla. Aquellas historias que, cada invierno como \u00e9ste que ahora asoma, visitan las fr\u00edas majadas de Gorbeia. Sobre todo, c\u00f3mo no, la majada de las majadas: el altar pastoril de Jos\u00e9 Larrinaga Zubiaur<em>, Okelugorta,<\/em> donde \u2013dice ya otra nueva leyenda\u2013 <span style=\"color: #993300\">vivi\u00f3 y sinti\u00f3 las sombras el \u00faltimo y m\u00e1s puro pastor de Gorbeia<\/span>.<br><br><br><br><br><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/08\/felix-facebook2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"580\" height=\"389\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/08\/felix-facebook2-580x389.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2147\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/08\/felix-facebook2-580x389.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/08\/felix-facebook2.jpg 591w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quiz\u00e1 sabiendo de la importancia que el paraje iba a tener en el futuro, las monta\u00f1as de Oderiaga y Egilleor formaron hace ya varios millones de a\u00f1os una especie de hornacina geol\u00f3gica en su cara norte. 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