{"id":1775,"date":"2018-03-10T21:05:18","date_gmt":"2018-03-10T20:05:18","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/arca-de-no-se\/?p=1775"},"modified":"2023-03-10T22:13:26","modified_gmt":"2023-03-10T21:13:26","slug":"por-que-el-de-laudio-es-el-unico-portico-de-hierro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2018\/03\/10\/por-que-el-de-laudio-es-el-unico-portico-de-hierro\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 el de Laudio es el \u00fanico p\u00f3rtico de hierro de Euskal Herria"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_Zelosia-P3102308.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"531\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_Zelosia-P3102308.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3879\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_Zelosia-P3102308.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_Zelosia-P3102308-580x434.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><span style=\"color: #800000\"><strong>Cuatro muertos y seis heridos&#8230;<\/strong><\/span> La desgracia era de tal gravedad que Estanislao Urquijo, por aquel entonces uno de los hombres m\u00e1s poderosos de Espa\u00f1a y sin duda el m\u00e1s de \u00c1lava, no lo dud\u00f3 ni un instante: abandon\u00f3 su residencia de negocios en Madrid, para acudir con la mayor celeridad posible a Laudio, en donde cre\u00eda que en un momento as\u00ed de amargo \u00e9l deb\u00eda estar. De arraigadas creencias cat\u00f3licas, se sentir\u00eda en cierto modo responsable de aquella desdicha.<\/p>\n\n\n\n<p>Estanislao Urquijo Landaluze (1817-1889) era un personaje que para aquel entonces hab\u00eda amasado grandes fortunas y hab\u00eda dado arranque a una nueva l\u00ednea nobiliaria una docena de a\u00f1os atr\u00e1s: era el primero de los marqueses de Urquijo y hab\u00eda fijado su casa o palacio solariego en aquel Laudio de fines del XIX. Con las caracter\u00edsticas t\u00edpicas de los sistemas caciquiles de aquella \u00e9poca, ejerc\u00eda un paternalismo desmedido con sus s\u00fabditos a cambio de los votos que le aupasen al poder pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK-Estanislao2_P1023264.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"531\" height=\"709\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK-Estanislao2_P1023264.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3880\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Estanislao Urquijo Landaluze<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Por ello vio que aquella era la ocasi\u00f3n perfecta para ganarse la confianza del pueblo, mayoritariamente carlista, y que recelaba a\u00fan de ese nuevo personaje liberal.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres hombres dejaron aquel d\u00eda la vida, entre escombros, al margen de seis heridos, uno de los cuales falleci\u00f3 posteriormente. <span style=\"color: #800000\">Se acababa de desplomar el p\u00f3rtico de la iglesia<\/span>, reparado cuatro a\u00f1os atr\u00e1s a expensas del ya c\u00e9lebre marqu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"color: #000080\"><strong>EL VIEJO P\u00d3RTICO<\/strong><\/span><br>La historia comienza mucho m\u00e1s atr\u00e1s, en el siglo XVIII, cuando, alentados por la bonanza econ\u00f3mica, se decide eliminar el vetusto templo para dar rienda suelta a la modernidad y desarrollo con la edificaci\u00f3n de una nueva iglesia: la que vemos hoy. La labor de tracista \u2013arquitectura\u2013 se le encarga nada menos que a Mart\u00edn de Larrea, el aut\u00e9ntico h\u00e9roe del momento por haber conseguido lo tecnol\u00f3gicamente \u201cimposible\u201d en el puente de Anuntzibai: salvar una distancia tan grande con un s\u00f3lo arco.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel nuevo templo fue dotado con un amplio p\u00f3rtico (1774) en el que pudiese bullir la vida social en los d\u00edas de climatolog\u00eda adversa. Pero, la construcci\u00f3n que parec\u00eda que iba a ser \u201cpara una eternidad\u201d no hab\u00eda sido ejecutada con un m\u00ednimo de calidad y, tan s\u00f3lo un siglo despu\u00e9s, se encontraba en un estado lamentable, <span style=\"color: #800000\">amenazando ruina<\/span>. Y es por ello por lo se acomete una restauraci\u00f3n o reforzamiento en 1878, aplicando un simple sistema constructivo en tinglado y apuntalando con unas novedosas columnas de hierro que hab\u00eda <span style=\"color: #800000\">sufragado el recientemente nombrado marqu\u00e9s<\/span>. Era el arranque del fren\u00e9tico uso del hierro en la construcci\u00f3n, un fruto de la <em>Revoluci\u00f3n Industrial<\/em>, y que har\u00eda furor en Europa d\u00e9cadas despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero aquellos apuntalamientos y soluciones parciales <span style=\"color: #800000\">tampoco sirvieron para mucho<\/span> y, un domingo de mercado con una gran nevada, se desplom\u00f3 con gran estr\u00e9pito, como si fuese un gigante abatido. <span style=\"color: #800000\">Fue, como hoy, un 11 de marzo pero de hace 135 a\u00f1os, es decir, en 1883<\/span>. Y esa es nuestra historia&#8230;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_P2282208.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"389\" height=\"531\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_P2282208.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3881\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Torre de la iglesia (XVIII) con la antigua casa consistorial anexa y, en el otro extremo, el p\u00f3rtico (XIX) en el amanecer de un d\u00eda de nevada<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><span style=\"color: #000080\"><strong>LA MUERTE, EN EL MERCADO SEMANAL<\/strong><\/span><br>Una vez m\u00e1s, Dios se olvid\u00f3 de sus s\u00fabditos y all\u00ed fallecieron aplastados tres hombres: los laudioarras <em>Jos\u00e9 Urquijo Mu\u00f1uzuri<\/em> y <em>Francisco Urretxi<\/em>, de 68 y 44 a\u00f1os respectivamente, y <em>Apoliniano Olabarria<\/em>, natural de Orozko, \u201c<span style=\"color: #800000\"><em>de veinte y muchos a\u00f1os<\/em><\/span>\u201d tal y como reza el acta de defunci\u00f3n. Posteriormente falleci\u00f3 uno de los heridos que, por falta de tiempo y de inter\u00e9s real, no hemos localizado. A la dantesca imagen se sumaron diversos heridos de cierta gravedad.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"color: #000080\"><strong>EL SACERDOTE Y SU ESCOPETA<\/strong><\/span><br>Ya a la medianoche anterior anunci\u00f3 aquel p\u00f3rtico con sus lamentos que estaba a punto de poner fin a su historia. Debieron ser <span style=\"color: #800000\">sonoros los crujidos del maderamen<\/span> porque, el sacerdote, atemorizado pensando que estuviesen forzando la puerta del templo para robar, <span style=\"color: #800000\">efectu\u00f3 varios disparos de escopeta al aire<\/span>. Nadie comprend\u00eda a qu\u00e9 ven\u00eda aquello en aquella l\u00f3brega noche en la que los copos de nieve ca\u00edan sin cesar, engrosando a\u00fan m\u00e1s aquella gran nevada.<\/p>\n\n\n\n<p>Al rayar el d\u00eda pronto vieron que no era cosa de ladrones sino <span style=\"color: #800000\">los estertores ag\u00f3nicos de aquella estructura de vigas y columnas<\/span> que se hab\u00eda desplazado por el peso de la nieve y cuya ruina parec\u00eda inminente. Pronto, el excitado alcalde tom\u00f3 la determinaci\u00f3n de designar unos hombres que, con el cargo improvisado de guardas, impidiesen el paso al recinto. Mientras tanto, fueron a consultar al <em>\u201cperito\u201d<\/em> experto local, alguien que pudiese aportar una soluci\u00f3n. Fue un joven herrero del barrio de Goikoplaza que, a la vista del sobrecogedor panorama, no dudo en determinar que <span style=\"color: #800000\">hab\u00eda que ir de inmediato a por una pareja de bueyes<\/span> y derribar aquella amenazante estructura. Pero, mientras se preparaban para ello, en torno a las diez de la ma\u00f1ana, la edificaci\u00f3n se desplom\u00f3 \u00ab&#8230;<em>con horroroso estruendo<\/em>&#8230;\u00bb y atrap\u00f3 debajo a aquellos desdichados <em>baserritarras<\/em> que, ante las <span style=\"color: #800000\">inclemencias del exterior<\/span>, hab\u00edan decidido imponer su terquedad frente a la prohibici\u00f3n de entrar, una prohibici\u00f3n por fortuna s\u00ed respet\u00f3 la gran mayor\u00eda de los habituales.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_Dantzariak.PICT0136b.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"476\" height=\"709\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_Dantzariak.PICT0136b.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3882\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>El siniestro suceso conmocion\u00f3 a toda la comarca y tuvo gran eco en la prensa, incluso en la de \u00e1mbito nacional. Yo mismo he escuchado en mi casa en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n aquel vago recuerdo \u2013ya sin datos concretos ni fechas exactas\u2013 del funesto accidente. Debi\u00f3 ser tal la impresi\u00f3n dejada por aquella desgracia que hasta diez a\u00f1os despu\u00e9s no se acomete la construcci\u00f3n de un nuevo p\u00f3rtico, el actual.<\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, <span style=\"color: #800000\">el multimillonario y todopoderoso marqu\u00e9s de Urquijo vio ah\u00ed la ocasi\u00f3n<\/span> para dar el <em>do de pecho<\/em> y as\u00ed ganarse definitivamente a esa apesadumbrada poblaci\u00f3n, que deber\u00eda acostumbrarse a buscar siempre protecci\u00f3n y auxilio en su entorno. Una estrategia pol\u00edtica y social que no era sino la reinterpretaci\u00f3n moderna del sistema de vasallaje feudal, propiciado por el sistema de <span style=\"color: #800000\">corruptelas pol\u00edticas<\/span> poco disimuladas, t\u00edpicas del r\u00e9gimen bajo la presidencia de C\u00e1novas del Castillo.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"color: #000080\"><strong>EL NUEVO P\u00d3RTICO DE HIERRO<\/strong><\/span><br>Dejando al margen la opulenta historia de nuestras ferrer\u00edas, l<span style=\"color: #800000\">a cultura del hierro estaba de nuevo en plena expansi\u00f3n mundial gracias a la <em>Revoluci\u00f3n Industrial<\/em><\/span>. Tambi\u00e9n en el \u00e1mbito geogr\u00e1fico m\u00e1s cercano desde que en 1845 se pusiesen en marcha los primeros hornos altos: <span style=\"color: #800000\"><em>Santa Ana de Bolueta<\/em><\/span> con los que, como capitalista, tuvo una fructuosa relaci\u00f3n Estanislao Urquijo. Y, siempre unido al metal a trav\u00e9s del desarrollo del ferrocarril, tambi\u00e9n obtuvo v\u00ednculos econ\u00f3micos intensos con los posteriores <span style=\"color: #800000\"><em>Altos Hornos de Vizcaya<\/em><\/span> (1882) y, su sobrino sucesor, con la <em>Sociedad Vasco Belga de Miravalles<\/em> (1892).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_Palmera_PICT0003.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"531\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_Palmera_PICT0003.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3883\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_Palmera_PICT0003.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_Palmera_PICT0003-580x434.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Por eso se ha dudado que el esplendoroso p\u00f3rtico de hierro \u2013el \u00fanico de Euskal Herria\u2013 se pudo haber encargado en l<span style=\"color: #800000\">os nuevos talleres de Ugao y no en los de Bolueta<\/span> como la l\u00f3gica siempre nos ha hecho pensar. Pero no hay nada claro al respecto pues, en su estilo, los Urquijo acometieron grandes obras que no dejan rastro documental conocido.<\/p>\n\n\n\n<p>Para m\u00e1s inri, Estanislao falleci\u00f3 (1889) tres o cuatro a\u00f1os antes de levantar el nuevo p\u00f3rtico por lo que lo inaugurar\u00e1 ya el segundo marqu\u00e9s (1889-1914), Juan Manuel de Urquijo Urrutia sobrino del primero, que <span style=\"color: #800000\">muri\u00f3 soltero y sin descendencia<\/span>.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK-Kofradia.PICT0269.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"472\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK-Kofradia.PICT0269.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3884\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK-Kofradia.PICT0269.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK-Kofradia.PICT0269-580x386.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>El curioso p\u00f3rtico es el punto de encuentro de la cofrad\u00eda de Sant Roque (desde 1599) cada \u00faltimo domingo de agosto<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Desconocemos asimismo la fecha exacta de su edificaci\u00f3n. Pero s\u00ed sabemos que es en el per\u00edodo entre 1892, cuando en la documentaci\u00f3n se habla de la necesidad de reedificar un nuevo p\u00f3rtico y 1894 en el que se cita que <span style=\"color: #800000\">urge pintar la nueva construcci\u00f3n de hierro<\/span> pues \u201c<em>se est\u00e1 oxidando en por esta falta<\/em> [de pintura]\u201d.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_PICT0052.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"531\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_PICT0052.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3885\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_PICT0052.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_PICT0052-580x434.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Caracter\u00edsticas celos\u00edas elaboradas en moldes, algo novedoso en el momento de su construcci\u00f3n<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Tambi\u00e9n la autor\u00eda del art\u00edstico dise\u00f1o y concepci\u00f3n del p\u00f3rtico nos es desconocida si bien se ha apuntado hacia <em>Joaqu\u00edn Rucoba<\/em> (1844\u20131919), uno de los arquitectos m\u00e1s brillantes del momento y que ya usaba el hierro en sus construcciones.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/Joaquin-Rucoba.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"197\" height=\"256\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/Joaquin-Rucoba.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3886\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><span style=\"color: #000080\"><strong>TORRE EIFFEL: DE PAR\u00cdS A LAUDIO<\/strong><\/span><br>Aunque ya se hab\u00eda usado este m\u00e9todo de construcci\u00f3n en fechas previas, sin duda <span style=\"color: #800000\">debemos nuestra curiosidad arquitect\u00f3nica<\/span> local al gran impacto y nueva corriente que supuso la erecci\u00f3n de aquella gigante torre de 300 metros en Par\u00eds y que conocemos como <em><span style=\"color: #800000\">Torre Eiffel<\/span><\/em>, en la exposici\u00f3n universal de 1889 que rememoraba el centenario de la Revoluci\u00f3n francesa. Tan s\u00f3lo cuatro a\u00f1os antes de nuestro p\u00f3rtico f\u00e9rroso&#8230;<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_Eiffel.P7110596.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"531\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_Eiffel.P7110596.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3887\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_Eiffel.P7110596.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/ARK_Eiffel.P7110596-580x434.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Figura representando a A. Gustave Eiffel en el tercer y \u00faltimo piso de la torre que lleva su nombre. Tras la cabeza se observa la estructura met\u00e1lica con sus caracter\u00edsticos roblones<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Con el monumento promovido por Gustave Eiffel, se impone en las construcciones de cierta relevancia el uso de piezas de hierro pudelado \u2013un sistema de refinamiento del hierro obtenido en los altos hornos\u2013 y que unidas por roblones \u2013especie de remaches o pasadores\u2013 da a la construcci\u00f3n unos horizontes dimensionales hasta entonces s\u00f3lo factibles en sue\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Consecuencia de aquella moda, es como contamos con el <em>Puente Bizkaia<\/em> (1893), llamado \u201cpuente colgante\u201d \u2013transbordador que une Portugalete con Getxo\u2013 o, sin m\u00e1s, la famosa cruz (1901) que corona la cima de Gorbeia, punto culminante de los territorios de \u00c1lava y Bizkaia.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es eso, con lo mejor del momento, con lo que el acaudalado marqu\u00e9s quiere beneficiar a su pueblo. Por ello, p\u00f3rtico de hierro y adem\u00e1s tan exquisito y refinado, s\u00f3lo hay uno: el de Laudio. L\u00e1stima que sea una maravilla patrimonial pero a su vez la secuela de que aquellas desdichas almas murieron aplastadas all\u00ed, tal d\u00eda como hoy: <span style=\"color: #800000\">un helador 11 de marzo de 1883<\/span>. Hace 135 a\u00f1os&#8230; \u00a1C\u00f3mo pasa el tiempo!<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/Huntza.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"600\" height=\"155\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/Huntza.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3888\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/Huntza.jpg 600w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/Huntza-580x150.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em><span style=\"color: #800000\">A mi amigo, investigador y cineasta <strong>Kepa Sojo<\/strong>, porque en su d\u00eda me hizo entender ese dichoso p\u00f3rtico. En muestra de agradecimiento y de la inquebrantable amistad que nos une<\/span><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/felix-facebook2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"591\" height=\"396\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/felix-facebook2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3839\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/felix-facebook2.jpg 591w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/03\/felix-facebook2-580x389.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 591px) 100vw, 591px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuatro muertos y seis heridos&#8230; La desgracia era de tal gravedad que Estanislao Urquijo, por aquel entonces uno de los hombres m\u00e1s poderosos de Espa\u00f1a y sin duda el m\u00e1s de \u00c1lava, no lo dud\u00f3 ni un instante: abandon\u00f3 su residencia de negocios en Madrid, para acudir con la mayor celeridad posible a Laudio, en &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2018\/03\/10\/por-que-el-de-laudio-es-el-unico-portico-de-hierro\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Por qu\u00e9 el de Laudio es el \u00fanico p\u00f3rtico de hierro de Euskal Herria<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":112,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[104734,104729,104730,104728,40349,104731,104732,104735,7491],"class_list":["post-1775","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-bolueta","tag-eiffel","tag-estanislao-urquijo","tag-hierro","tag-laudio","tag-marques-de-urquijo","tag-portico","tag-talleres-miravalles","tag-torre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1775","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1775"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1775\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3891,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1775\/revisions\/3891"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1775"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1775"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1775"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}