{"id":2286,"date":"2018-11-14T06:00:46","date_gmt":"2018-11-14T05:00:46","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/?p=2286"},"modified":"2021-11-25T12:38:20","modified_gmt":"2021-11-25T11:38:20","slug":"carros-con-castanas-y-gloria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2018\/11\/14\/carros-con-castanas-y-gloria\/","title":{"rendered":"Carros con casta\u00f1as y gloria"},"content":{"rendered":"<p>Una vez m\u00e1s, la coincidencia de fechas es la disculpa ideal para hurgar en la historia y rescatar para la memoria del siglo XXI aquellos hechos olvidados de nuestro pasado.<\/p>\n<p>En efecto, un d\u00eda como hoy, <span style=\"color: #993300\">14 de noviembre,<\/span>\u00a0pero de <span style=\"color: #993300\">1880<\/span>\u00a0se public\u00f3 en el diario <em>Noticiero Bilba\u00edno<\/em> la curiosa noticia que relata un suceso acaecido la v\u00edspera \u201313 de noviembre de 1880\u2013 y que llam\u00f3 en sobremanera la atenci\u00f3n \u00ab<em>en el Arenal de Bilbao vimos ayer de <span style=\"color: #993300\">25 a 30 carros de casta\u00f1a destinada al embarque para la isla de Cuba<\/span> y procedente, si no estamos equivocados, de los casta\u00f1ares de Balentza que median entre el valle de <span style=\"color: #993300\">Oquendo y los de Llodio y Luyando<\/span>. No recordamos haber visto hace muchos a\u00f1os embarque de este fruto y por eso ha llamado mucho nuestra atenci\u00f3n y la del p\u00fablico en general&#8230;<\/em>\u00bb<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/Laudiokoa_BFB_00001-1880_11_14_0001.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2287 aligncenter\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/Laudiokoa_BFB_00001-1880_11_14_0001-580x552.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"552\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/Laudiokoa_BFB_00001-1880_11_14_0001-580x552.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/Laudiokoa_BFB_00001-1880_11_14_0001-768x732.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/Laudiokoa_BFB_00001-1880_11_14_0001.jpg 822w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Hace referencia al barranco de Markuartu, conocido como <em>Balenchana<\/em> en castellano y <em>Balentxa<\/em> en euskera, actualmente derivado a <em>Balintxa.<\/em> Pero, al citar Okondo o Luiaondo incluso, podemos pensar que por extensi\u00f3n se refiere a todo el monte Pagolar, rebosante de casta\u00f1os en otra \u00e9poca y con abundantes <em>kortinas<\/em> (cortinas: cercados para proteger del ganado la cosecha de casta\u00f1as apilada en el monte). A m\u00ed, tirando del cord\u00f3n umbilical y del recuerdo de mis antepasados, estas historias me conectan con la <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2017\/05\/21\/la-kortina-de-mendi\/\"><em>kortina<\/em> situada en el paraje conocido como Mendi<\/a>, del citado monte Pagolar por parte paterna y con la de Ubieta (Olarte) por la materna.<\/p>\n<p>Y es que tambi\u00e9n mis abuelos \u2013paternos y maternos\u2013, como la mayor\u00eda de los <em>baserritarras<\/em> del lugar, vend\u00edan las casta\u00f1as de las <em>kortinas<\/em> para Bilbao, procur\u00e1ndose as\u00ed unos jugosos ingresos dinerarios que pronto invertir\u00edan al adquirir productos de primera necesidad. Su entrega se negociaba los domingos en la plaza de Laudio, a donde acud\u00edan vendejeras bilba\u00ednas que luego llevar\u00edan los sacos en el tren. Otros laudioarras como Jos\u00e9 Izagirre, cosechaban y compraban en grandes cantidades para bajarlas ellos mismos en carros al potentado Bilbao y as\u00ed evitar intermediarios. Lo mismo que Evaristo Murga Gorbea (1865) de Luiaondo, cuyos nietos rememoran que enviaba a la villa \u201cvarios vagones llenos de casta\u00f1as\u201d para su venta.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2289\" aria-describedby=\"caption-attachment-2289\" style=\"width: 531px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/ARK_PA101250.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2289 size-full\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/ARK_PA101250.jpg\" alt=\"\" width=\"531\" height=\"709\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2289\" class=\"wp-caption-text\">Casta\u00f1as reposando junto a una kortina<\/figcaption><\/figure>\n<p>En cualquier caso, no era necesario contar con <em>kortinas<\/em> en el monte para ello ya que, en cantidades tan inconmensurables, era en ocasiones inviable. De ah\u00ed que tambi\u00e9n se apilasen las casta\u00f1as en los <strong>caser\u00edos<\/strong>, almacenadas bajo cubierta cuando hab\u00eda espacio, o amontonadas y tapadas en cualquier era frente a la casa. Recuerdo asimismo c\u00f3mo el pastor Fernando Ibarrola (Larrazabal, Laudio) me refiri\u00f3 en cierta ocasi\u00f3n que su abuelo \u2013asimismo llamado Fernando Ibarrola y nacido en 1870\u2013 contaba que iban a la cama y por todas las dependencias del caser\u00edo caminando sobre miles de casta\u00f1as que hab\u00edan almacenado dentro de casa, pues eran unos de los <strong>grandes comerciantes<\/strong> del lugar.<\/p>\n<p>Pero esas cantidades que nos parecen hoy inmensas y de las que a\u00fan tenemos referencias orales <span style=\"color: #993300\">no eran sino la punta<\/span> del iceberg de un pasado m\u00e1s esplendido en cosechas de casta\u00f1a. Nos referimos a cuando el preciado fruto vasco se exportaba en grandes barcos que part\u00edan desde Atxuri (Bilbao) hacia Flandes y Pa\u00edses Bajos. \u00bfPara qu\u00e9? Pues, al margen del evidente destino comestible, se demandaba por su c\u00e1scara, <span style=\"color: #993300\">usada en el tinte de bayetas tipo gamuza<\/span>.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/castaneasativa5_w.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2293 aligncenter\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/castaneasativa5_w-580x435.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"435\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/castaneasativa5_w-580x435.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/castaneasativa5_w.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>As\u00ed es que se cosechaba \u00ab&#8230;<em>export\u00e1ndose ya en aquella \u00e9poca una gran parte al extranjero, <span style=\"color: #993300\">aplicando su pellejo para te\u00f1ir los pa\u00f1os<\/span><\/em>\u00bb (Iturriza, 1787).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nos lo recuerda con m\u00e1s concreci\u00f3n y en referencia a Laudio el escritor catal\u00e1n Ma\u00f1\u00e9 i Flaquer en su obra <em>El Oasis<\/em> (1878):<\/p>\n<p>\u00ab<em>A fines del \u00faltimo siglo se cosechaban en el Se\u00f1or\u00edo anualmente unas cien mil fanegas de casta\u00f1a, y aun en el primer tercio del siglo presente casi todos los pueblos de Vizcaya ten\u00edan en sus cercan\u00edas bosques de casta\u00f1os de aprovechamiento com\u00fan y la echada de la casta\u00f1a era ocasi\u00f3n de fiesta y regocijo para los aldeanos, pues llevaba a sus hogares un importante elemento de su existencia. La cosecha de casta\u00f1a serv\u00eda no solamente para el consumo de la casa, sino que tambi\u00e9n proporcionaba un auxilio pecuniario no despreciable, pues <span style=\"color: #993300\">se enviaba en gran cantidad \u00e1 pa\u00edses extranjeros<\/span>, donde se utilizaba en el doble concepto de alimento muy nutritivo y sano y de materia tint\u00f3rea en la <span style=\"color: #993300\">fabricaci\u00f3n de pa\u00f1os y bayetas<\/span>, as\u00ed como hoy se aprovecha para hacer con ella una pasta con la cual se fabrican los mu\u00f1ecos que aqu\u00ed pagamos muy caros<\/em>\u00bb<\/p>\n<p>Sobre Laudio a\u00f1ade que \u00ab<em>En Vizcaya hay casta\u00f1ares muy buenos, tanto por su lozan\u00eda, como por la abundancia y buena calidad del fruto, [&#8230;] Los que hay en <span style=\"color: #993300\">Belenchano, entre Llodio y Oquendo<\/span>, que atravesaremos luego, son muy extensos y lozanos y aunque se hallan en territorio de \u00c1lava est\u00e1n situados en la zona de Vizcaya<\/em>\u00bb en referencia una vez m\u00e1s a nuestra zona de recolecci\u00f3n.<\/p>\n<p>A falta de un buen trabajo de investigaci\u00f3n en los registros de mercanc\u00edas portuarias de Bilbao, sabemos sin embargo que la exportaci\u00f3n de la casta\u00f1a a Flandes tuvo su mayor esplendor antes de fines del siglo XVII, ya que los franceses, a la vista del potencial negocio que ello supon\u00eda, plantaron bosques extens\u00edsimos de un nuevo casta\u00f1o \u2013<span style=\"color: #993300\">el casta\u00f1o de Indias<\/span>\u2013 que fue llevado desde Constantinopla a Francia en 1615. Al ser m\u00e1s voluminoso su fruto, pose\u00eda m\u00e1s c\u00e1scara que las casta\u00f1as vascas por lo que eran m\u00e1s interesantes. Adem\u00e1s, la duraci\u00f3n y el coste del porte en barco se reduc\u00edan en gran manera. As\u00ed es como, sin desaparecer, s\u00ed <span style=\"color: #993300\">comienzan a declinar aquellas exportaciones<\/span> del preciado fruto vasco.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/Barco-holandes-XVII.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2291 aligncenter\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/Barco-holandes-XVII-580x202.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"202\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/Barco-holandes-XVII-580x202.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/Barco-holandes-XVII.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Hasta ese punto de inflexi\u00f3n que marca el paulatino descenso fue tal magnitud la exportaci\u00f3n que, a fines del XVII, \u00ab<span style=\"color: #993300\">&#8230;<\/span><em><span style=\"color: #993300\">la villa de Bermeo se hab\u00eda opuesto a la extracci\u00f3n de la casta\u00f1a para reinos extra\u00f1os<\/span>. Pero el Se\u00f1or\u00edo la hab\u00eda defendido alegando que era la cosecha muy superior al consumo interior y de su exportaci\u00f3n resultaba al pa\u00eds el doble beneficio de lo que lucraba con su venta y de que los buques que la llevaban al extranjero se compromet\u00edan a <span style=\"color: #993300\">traer de retorno trigo<\/span> y otros alimentos de que carec\u00eda el pa\u00eds, con lo que aqu\u00ed se moderaba mucho el precio de los cereales<\/em>\u00bb<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en 1703 se acord\u00f3 imponer <span style=\"color: #993300\">un real a cada fanega<\/span> exportada \u00ab&#8230;<em>con destino al pago de r\u00e9ditos de censos contra\u00eddos para la fortificaci\u00f3n y defensa de la costa el mismo Se\u00f1or\u00edo: constitu\u00eda un arbitrio de mucha entidad<\/em>\u00bb tal y como recuerda el diario que da pie a esta reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero ya para 1787 nos recuerda Iturriza lo decadente del negocio usando un <span style=\"color: #993300\">\u201capenas\u201d<\/span> que parece a\u00f1orar tiempos pasados mejores: \u00ab<em>en la actualidad <span style=\"color: #993300\">apenas<\/span> se coger\u00e1n en Vizcaya setenta mil fanegas anuales, de las cuales <span style=\"color: #993300\">se exporta una gran parte al extranjero<\/span>: en el a\u00f1o en que escribo este libro (1787) vale la fanega de casta\u00f1a once reales<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>Asimismo es digno de atenci\u00f3n el documento que en su d\u00eda nos facilit\u00f3 el investigador Alberto Santana en el que se relata un plant\u00f3n y bronca de unos comerciantes de casta\u00f1as orozkoarras acaecido en un lluvioso <strong>23 de noviembre de 1780<\/strong>. Todo sucedi\u00f3 porque al entregar en la lonja del embarcadero de Atxuri las 1.200 fanegas de casta\u00f1a \u2013unas 50 toneladas\u2013 el comprador quiso forzar a la baja el precio de compra acordado en 15 reales por fanega a 11, acabando <strong>la operaci\u00f3n mercantil en un gran tumulto<\/strong>.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2292\" aria-describedby=\"caption-attachment-2292\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/ARK_P1141488-bis.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2292 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/ARK_P1141488-bis-580x434.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"434\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/ARK_P1141488-bis-580x434.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/ARK_P1141488-bis.jpg 709w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2292\" class=\"wp-caption-text\">El <em>kirikino-hesi<\/em> o <em>kortina<\/em> de Irukusigieta, en Orozko, es el mayor de los conservados en Euskal Herria. Excepcional en sus medidas y aparejo, denotan un uso protoindustrial del bosque de casta\u00f1os<\/figcaption><\/figure>\n<p>Pero lo curioso del documento es la informaci\u00f3n a\u00f1adida que aporta ya que la transacci\u00f3n econ\u00f3mica se hab\u00eda negociado por Joachim Roussellet, <span style=\"color: #993300\">mercader de Nancy<\/span> \u2013ciudad de Francia pr\u00f3xima a Luxemburgo\u2013 que contaba con su despacho en Bilbao y su <span style=\"color: #993300\">agente local el laudioarra<\/span> Manuel de Goikoetxea, quien hab\u00eda subcontratado con <span style=\"color: #993300\">aquellos j\u00f3venes orozkoarras<\/span> la apreciada mercanc\u00eda de sus casta\u00f1ares.<\/p>\n<p>Al margen del puerto de Bilbao, tambi\u00e9n se embarcaban <span style=\"color: #993300\">exorbitantes vol\u00famenes de casta\u00f1a<\/span> procedentes de <strong>Enkarterri<\/strong> <span style=\"color: #993300\">en Zubileta<\/span>, punto del r\u00edo Cadagua hasta donde ascienden las mareas de la r\u00eda para hacerlo navegable. Porque tambi\u00e9n esta comarca era una muy gran productora.<\/p>\n<p>No en vano, es en el <em>Fuero de las Encartaciones<\/em> (1503) en donde encontramos <strong>la primera referencia<\/strong> a las <em>kortinas<\/em> o <em>kirikino-hesis<\/em>, aquellos cercos de almacenamiento de casta\u00f1as con sus erizos, indicando adem\u00e1s qu\u00e9 condiciones t\u00e9cnicas hab\u00edan de reunir:<\/p>\n<p>\u00ab&#8230;<em>la senbradura que es hecha en monte de concejo e castannos e <span style=\"color: #993300\">cortina<\/span> e vivero se han de defender con seto suffi\u00e7iente [&#8230;] segun costunbre antigua, ha de estar mas \u00e7errado e mas defendido\/ e ha de aber <span style=\"color: #993300\">ocho palmos de en\u00e7eas<\/span> en largo e vn palmo so tierra e ha de aber tres hiladas de <span style=\"color: #993300\">verdugas texidas<\/span> con las en\u00e7eas e\/ en\u00e7ima sus <span style=\"color: #993300\">escajos<\/span>; e si desta manera no estan \u00e7erradas, no han\/ pena los ganados que entraren e fezieren danno<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p>Es decir, cierres de <span style=\"color: #993300\">entrelazado vegetal reforzados con espinos<\/span>. Y es que much\u00edsimas han sido las <em>kortinas<\/em> vegetales de ese tipo y que por tanto no han dejado rastro en nuestro paisaje. En su momento debieron ser las m\u00e1s comunes ya que cuentan con numerosas referencias orales y, sin ir m\u00e1s lejos, mi padre mismo las ha conocido.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/P1000433.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2290 aligncenter\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/P1000433-580x434.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"434\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/P1000433-580x434.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/P1000433.jpg 709w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Un pasado glorioso para Laudio que pivota en torno a aquellos bosques de casta\u00f1os de los que nadie actual parece querer acordarse: \u00ab<em>Los casta\u00f1os<\/em> [de Laudio] <em>son muy numerosos y corpulentos; as\u00ed es que en ciertas estaciones del a\u00f1o, como por ejemplo la primavera, <span style=\"color: #993300\">\u00e9ste es uno de los valles m\u00e1s hermosos de estas provincias<\/span><\/em>\u00bb como recogi\u00f3 entusiasmado Ma\u00f1e i Flaquer (1878).<\/p>\n<p>Porque a pesar de decaer el comercio con Flandes, no dej\u00f3 de tener salida la casta\u00f1a en otros mercados como, por ejemplo, la villa de Bilbao, cada vez m\u00e1s poblada. As\u00ed se entiende que en pleno siglo XIX, casi cuando aquellos muchachos aparecieron con los carros por el embarcadero de Atxuri-San Ant\u00f3n, la demanda hiciese que continuamente se plantasen m\u00e1s y m\u00e1s casta\u00f1os que tra\u00edan la riqueza al valle: \u00ab<em>Los montes m\u00e1s famosos son el Yermo, Mostacha y Tardamente, poblados en su mayor parte de robles y casta\u00f1os, <span style=\"color: #993300\">cuya plantaci\u00f3n aumenta diariamente<\/span> y es una gran riqueza en el pa\u00eds<\/em>\u00bb (Pascual Madoz, 1845-50).<\/p>\n<p>El ocaso de toda aquella enso\u00f1aci\u00f3n lleg\u00f3 a fines del XIX, en la d\u00e9cada entre los a\u00f1os 1880-1889, con la\u00a0irrupci\u00f3n de\u00a0<span style=\"color: #993300\">enfermedad de la tinta del casta\u00f1o<\/span> que pr\u00e1cticamente los extermin\u00f3. Dicen que dec\u00eda mi abuela (1900-1956), \u201capa\u00f1adora\u201d de casta\u00f1as y a quien no conoc\u00ed, que la enfermedad apareci\u00f3 en Laudio en el cruce de Barbara \u2013entre Larrazabal y Markuartu\u2013 y que de ah\u00ed se extendi\u00f3 por todos los montes. Justo en el lugar en donde comienza el barranco de Balintxa, Balenchana, aquel que tanta fama hab\u00eda adquirido por sus ingentes cosechas. Principio y fin de una fecunda historia, cuya relevancia, ante todo, no podemos ni debemos olvidar.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2288\" aria-describedby=\"caption-attachment-2288\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/ARK_P1000451.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2288 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/ARK_P1000451-580x434.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"434\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/ARK_P1000451-580x434.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/11\/ARK_P1000451.jpg 709w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2288\" class=\"wp-caption-text\">Con apariencia de ser partes de madera quemada en nuestros viejos casta\u00f1os, se trata en realidad la \u00abtinta\u00bb que los llev\u00f3 hasta su desaparici\u00f3n<\/figcaption><\/figure>\n<p>As\u00ed es que comencemos hoy mismo por rememorar <span style=\"color: #993300\">aquellos alegres muchachos<\/span> que, para enviar casta\u00f1as a las colonias cubanas de ultramar, no dudaron <span style=\"color: #993300\">hace 138 a\u00f1os<\/span> en avanzar hasta Bilbao con un espectacular y anacr\u00f3nico convoy de 25-30 carros que causaron gran admiraci\u00f3n entre los que tuvieron la fortuna de presenciarlo. \u00a1Lo que dar\u00eda yo por verlo!<\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/02\/Ostoak-banatzeko.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1700 aligncenter\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/02\/Ostoak-banatzeko.jpg\" alt=\"\" width=\"411\" height=\"88\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center\"><span style=\"color: #333300\">A la abuela <em>Dominga Mendiguren Solaun<\/em> (1900-1956) quien, tambi\u00e9n <span style=\"color: #993300\">un 14 de noviembre como hoy<\/span>, decidi\u00f3 dejarnos como antes lo hab\u00edan hecho los casta\u00f1os.\u00a0 Seguro que en ese espacio para eternidad y el recuerdo andar\u00e1 a\u00fan colmando su <em>kortina<\/em> de Mendi, aquella que \u2013dec\u00eda\u2013 por nada del mundo deb\u00edamos olvidar<\/span><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/08\/felix-facebook2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2147 aligncenter\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/08\/felix-facebook2-580x389.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"389\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/08\/felix-facebook2-580x389.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/08\/felix-facebook2.jpg 591w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una vez m\u00e1s, la coincidencia de fechas es la disculpa ideal para hurgar en la historia y rescatar para la memoria del siglo XXI aquellos hechos olvidados de nuestro pasado. En efecto, un d\u00eda como hoy, 14 de noviembre,\u00a0pero de 1880\u00a0se public\u00f3 en el diario Noticiero Bilba\u00edno la curiosa noticia que relata un suceso acaecido &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2018\/11\/14\/carros-con-castanas-y-gloria\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Carros con casta\u00f1as y gloria<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":112,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[141831,94802,39994,40707,141737,20689,141833,94798,94801,94799,40349,94599,94797,94744],"class_list":["post-2286","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-balintxa","tag-castana","tag-cortina","tag-enkarterri","tag-exportacion","tag-flandes","tag-fuero-de-las-encartaciones","tag-gaztaina","tag-kirikino-hesi","tag-kortina","tag-laudio","tag-luiaondo","tag-markuartu","tag-okondo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2286","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2286"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2286\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3575,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2286\/revisions\/3575"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2286"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2286"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2286"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}