{"id":2360,"date":"2018-12-10T23:01:38","date_gmt":"2018-12-10T22:01:38","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/?p=2360"},"modified":"2021-11-10T08:18:28","modified_gmt":"2021-11-10T07:18:28","slug":"olentzero-es-un-madero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2018\/12\/10\/olentzero-es-un-madero\/","title":{"rendered":"Olentzero es un madero"},"content":{"rendered":"<p>El personaje de Olentzero que tan incuestionable nos parece hoy, <span style=\"color: #993300\">poco o nada tiene de tradicional entre nosotros<\/span> y s\u00ed mucho de una necesidad ideol\u00f3gica de un momento concreto, siendo luego bien espoleado por el comercio, siempre ansioso de mover las cajas registradoras. Y no est\u00e1 mal del todo y de hecho me encanta para celebrarlo. Pero <span style=\"color: #993300\">no soporto que ello conlleve una matarrasa de todo lo anterior, de lo propio y genuino<\/span>. Tanto que lleguemos a olvidar qui\u00e9nes somos y de d\u00f3nde venimos. As\u00ed es que vamos a revolver un poco, como un modo de lucha revolucionaria y <span style=\"color: #993300\">antisistema contra el olvido generalizado<\/span>.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2361\" aria-describedby=\"caption-attachment-2361\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Bilboko-olentzero_31231_11.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2361 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Bilboko-olentzero_31231_11-580x387.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"387\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Bilboko-olentzero_31231_11-580x387.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Bilboko-olentzero_31231_11.jpg 700w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2361\" class=\"wp-caption-text\">Olentzero en Bilbo, todo un espect\u00e1culo. Pero <em>espect\u00e1culo<\/em> dicho en todos los sentidos: pobres criaturas, pobre pa\u00eds&#8230;<\/figcaption><\/figure>\n<p><span style=\"color: #0000ff\"><strong>EL SOL Y EL FUEGO<\/strong>. <\/span>Nuestra celebraci\u00f3n navide\u00f1a se debe \u2014como a estas alturas todos sabemos\u2014 no a la rememoraci\u00f3n del nacimiento de Jesucristo sino a unos antiqu\u00edsimos ritos previos consistentes en la <span style=\"color: #993300\">adoraci\u00f3n al sol<\/span>, costumbres que el cristianismo enmascarar\u00e1 posteriormente con esa efem\u00e9ride natalicia inventada <em>ad hoc<\/em> para adue\u00f1arse de ellos.<\/p>\n<p>En estas fechas tan entra\u00f1ables celebramos el inicio del invierno en nuestros calendarios actuales o, quiz\u00e1 mejor, tal como se percibe en los pa\u00edses del norte de Europa, <span style=\"color: #993300\">el d\u00eda central del invierno<\/span>, ya que es ahora cuando menos fuerza tiene el sol y comienza a resurgir.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n sabemos que aquellos ancestrales ritos de adoraci\u00f3n al sol se <span style=\"color: #993300\">materializan entre nosotros por medio del fuego<\/span>, una especie de delegaci\u00f3n simb\u00f3lica de aquel astro en la Tierra. Un fuego que en las fechas se\u00f1aladas del ciclo solar adquiere siempre <span style=\"color: #993300\">un car\u00e1cter m\u00e1gico, purificador, benefactor y protector para sus s\u00fabditos los humanos<\/span>. Es el sol el que da y quita la vida a esa naturaleza de la que nos sustentamos.<\/p>\n<p>La especulaci\u00f3n sobre la posible antig\u00fcedad de esa veneraci\u00f3n al fuego solar es algo que estremece. Pero prueba de ello es que, de un modo u otro, se lleva a cabo en pr\u00e1cticamente todas las culturas del mundo. Es decir, es algo en apariencia <span style=\"color: #993300\">inherente a nuestra existencia<\/span> como seres humanos.<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #0000ff\">EL TRONCO PRODIGIOSO<\/span><\/strong>. Con los nombres de <em>eguberri, gabon, gabonzuzi,<\/em> <em>gabon-subil, gabon-mukur, olentzero-enbor, onontzoro-mokor, subilaro-egur<\/em>, <em>suklaro-egur, sukubela, porrondoko.<\/em>.. recogi\u00f3 J. M. Barandiaran en toda la geograf\u00eda vasca <span style=\"color: #993300\">la costumbre de traer desde el bosque hasta el hogar un gran tronco cuyo destino era el ser \u00absacrificado\u00bb en el fuego<\/span>, quiz\u00e1 ofrendado al sol para atraer su protecci\u00f3n y prosperidad en el futuro m\u00e1s cercano. Deb\u00eda de arder durante esa noche solsticial \u2014Nochebuena\u2014 y as\u00ed poder convertirse en algo m\u00e1gico, dotado de poderes sobrenaturales.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2362\" aria-describedby=\"caption-attachment-2362\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Enborrak-idiak-basoan-bis.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2362 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Enborrak-idiak-basoan-bis-580x391.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"391\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Enborrak-idiak-basoan-bis-580x391.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Enborrak-idiak-basoan-bis.jpg 709w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2362\" class=\"wp-caption-text\">\u00abEl tronco que en Trespuentes ard\u00eda por Nochebuena en el hogar lo tra\u00eda hasta la cocina una pareja de bueyes y all\u00ed estaba en el fog\u00f3n durante todo el a\u00f1o\u00bb. Imagen de le\u00f1adores vascos<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00ab<em>El tronco que en Trespuentes ard\u00eda por Nochebuena en el hogar <span style=\"color: #993300\">lo tra\u00eda hasta la cocina una pareja de bueyes<\/span> y all\u00ed estaba en el fog\u00f3n durante todo el a\u00f1o. En Larraun, como en la mayor\u00eda de los pueblos, ard\u00eda en el hogar s\u00f3lo durante Nochebuena; en <span style=\"color: #993300\">Llodio y en Salvatierra hasta la \u00faltima noche del a\u00f1o<\/span>.<\/em>..\u00bb contaba el sacerdote de Ataun en unas densas notas que, por su inter\u00e9s, reproducimos completas al final de este post.<\/p>\n<p>De la gente entrevistada en Laudio \u2014mi pueblo de nacimiento\u2014, nadie lo recuerda hoy [con posterioridad consegu\u00ed un precioso testimonio: <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2020\/12\/18\/el-tronco-navideno-de-goirizabal\/\"><em>El tronco navide\u00f1o de Goirizabal<\/em><\/a>]. Aunque s\u00ed las vagas referencias de algunas personas mayores de los cercanos Luiaondo (Aiara), Okondo o Saratxo (Amurrio). Su ceniza bendec\u00eda los campos\u00a0 y ayudaba a mantener la buena salud del ganado.<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #0000ff\">OLENTZERO<\/span><\/strong>. Curiosamente ese madero m\u00e1gico de Nochebuena recibe el nombre de <em>Olentzero<\/em> en algunos rincones de nuestra geograf\u00eda, en referencia a la bondad de los augurios de esa noche, <span style=\"color: #993300\">al instante estrictamente navide\u00f1o<\/span>, nada que ver con el personaje que hoy conocemos. S\u00ed tenemos referencias, claro est\u00e1, de <span style=\"color: #993300\">un complejo personaje mitol\u00f3gico<\/span> que simboliza estas fechas solsticiales o al menos actualmente comparte su nombre. En cualquier caso, nada tiene que ver con un carbonero, el mito moderno actual. Por no extendernos, dejamos para otra ocasi\u00f3n la profundizaci\u00f3n en la metamorfosis hist\u00f3rica de ese personaje.<\/p>\n<p>Concuerda con el hecho de que no se hable de ning\u00fan carbonero ni personaje ni nada similar en la primera referencia de esa palabra, como es sabido, a manos de Lope Mart\u00ednez de Isasti (Lezo, 1565-1626). Su explicaci\u00f3n no deja lugar a dudas: \u00ab<span style=\"color: #993300\"><em>A la noche de Navidad<\/em><\/span> [llamamos] <span style=\"color: #993300\"><em><strong>onenzaro<\/strong><\/em>, \u2018la saz\u00f3n<\/span> [la \u00e9poca] <span style=\"color: #993300\">de los buenos<\/span>\u2019\u00bb. Tampoco en las siguientes citas documentadas, limitadas a describir con ese t\u00e9rmino el per\u00edodo de tiempo de esas fechas m\u00e1gicas. Lo aclara a las mil maravillas un dicho popular mucho m\u00e1s tard\u00edo recogido por R. M\u00aa Azkue (<em>Euskalerriaren Yakintza<\/em>) de un <em>Almanaque bilba\u00edno<\/em> de 1897:\u00a0\u00ab<em><span style=\"color: #993300\">Onezaroz leihoan, Pazkoetan sua<\/span><\/em>\u00bb [&#8216;Por Navidades en la ventana, en Pascua junto al fuego&#8217;]. Es decir, que ha de hacer invierno cuando toca porque, si se altera el orden natural, nos golpear\u00e1 su crudeza en primavera, cuando m\u00e1s perjudicial es para las cosechas. Algo similar al \u00ab<em>Cuando marzo mayea, mayo marcea<\/em>\u00bb con el que mi madre sentencia el firmamento cada vez que mira por la ventana. Una y otra vez. A\u00f1o tras a\u00f1o. Con la pasi\u00f3n de quien cree estar desvelando algo hasta entonces desconocido.<\/p>\n<p><span style=\"color: #993300\">Nunca encontramos<\/span> en los registros m\u00ednimamente cl\u00e1sicos de nuestra lengua carbonero alguno bajo en nombre de <em>Olentzero. <\/em>Sospecho por ello que lo inventar\u00edamos a fines del XIX o, quiz\u00e1 incluso, a principios del XX.<\/p>\n<p>En cualquier caso, no es dif\u00edcil de hacer una extrapolaci\u00f3n para sugerir que podr\u00edan identificarse perfectamente la extracci\u00f3n de un llamativo tronco del bosque y la labor de los carboneros en las m\u00e1s apartadas monta\u00f1as, la idealizaci\u00f3n moderna del concepto de Olentzero.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2363\" aria-describedby=\"caption-attachment-2363\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Mungialde.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2363 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Mungialde-580x299.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"299\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Mungialde-580x299.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Mungialde.jpg 738w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2363\" class=\"wp-caption-text\"><em>Olentzero<\/em> con <em>Mari Domingi<\/em> en Mungialde, bien cargados de regalos para los peques<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong><span style=\"color: #0000ff\">TI\u00d3 DE NADAL, TIZON DE NABIDAT<\/span><\/strong>. La misma concepci\u00f3n de ese tronco navide\u00f1o que conlleva la prosperidad y la bondad lo tenemos en el <em><a href=\"https:\/\/ca.wikipedia.org\/wiki\/Ti%C3%B3_de_Nadal\">Ti\u00f3 de Nadal<\/a>, <\/em>\u2013tambi\u00e9n llamado <em>tronc(a), soca, xoca, cachafu\u00f2c <\/em>o<em> soc de Nadal<\/em>&#8230;\u2013 de las culturas circumpirenaicas de Catalu\u00f1a, Andorra, Occitania\u00a0y Arag\u00f3n, un tronco al que se cuida y \u201calimenta\u201d en casa hasta que en Nochebuena se le hace \u201cdefecar\u201d todos los alimentos, regalos, etc. poniendo un fin simb\u00f3lico al hambre y las penurias.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2364\" aria-describedby=\"caption-attachment-2364\" style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Tio-Nadal.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2364 size-full\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Tio-Nadal.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"375\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2364\" class=\"wp-caption-text\">Ti\u00f3 Nadal, el tronco m\u00e1gico navide\u00f1o pirenaico, que cuenta con especial relevancia en Catalu\u00f1a<\/figcaption><\/figure>\n<p>Una referencia con un mayor valor etnogr\u00e1fico si cabe podemos observarla en una <span style=\"color: #993300\">plegaria ritual<\/span> recogida en <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tronca_de_Navidad\">Escalona (Huesca)<\/a> y en donde, en el momento de prenderle fuego,\u00a0el m\u00e1s viejo o due\u00f1o de la casa\u00a0solicita al madero navide\u00f1o todo tipo de favores con los que, pr\u00e1cticamente, se hace una definici\u00f3n de lo que se considera felicidad:<\/p>\n<p>\u00ab<em>Tizon de Nabidat tu yes o tronco d&#8217;a casa por ixo <span style=\"color: #993300\">yo bendizco con bin esta troncada<\/span> en nombre de Dios y o nino que baxa ta la tierra ta que ta ista casa <span style=\"color: #993300\">traigas a felizidat m\u00e1s plena<\/span>. O primer trallo ta tu, porque tu tot lo nabegas. O segundo por nusatros que nos des <span style=\"color: #993300\">salut a espuertas<\/span>. O terzero ta que niebe y <span style=\"color: #993300\">se cr\u00eden as cosechas<\/span>. O cuarto ta que <span style=\"color: #993300\">as arreses no se disgrazien ni mueran<\/span>. Y o quinto ta que a Paz nos <span style=\"color: #993300\">espante toda guerra<\/span><\/em>\u00bb.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2377\" aria-describedby=\"caption-attachment-2377\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Tonis-DSC_0272.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2377 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Tonis-DSC_0272-580x272.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"272\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Tonis-DSC_0272-580x272.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Tonis-DSC_0272.jpg 709w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2377\" class=\"wp-caption-text\">Fiesta rural de los <em>Tonis<\/em> en Taradell (Barcelona), con un claro car\u00e1cter de ritual de invierno. Transporte del gran tronco en las<em> tres tombs<\/em> (paseo compuesto de tres vueltas por el pueblo). A\u00f1o de 2016.<\/figcaption><\/figure>\n<figure id=\"attachment_2365\" aria-describedby=\"caption-attachment-2365\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/80491-victorian-yule-log-christmas-card-c-1870.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2365\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/80491-victorian-yule-log-christmas-card-c-1870-580x405.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"405\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/80491-victorian-yule-log-christmas-card-c-1870-580x405.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/80491-victorian-yule-log-christmas-card-c-1870.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2365\" class=\"wp-caption-text\">Felicitaci\u00f3n navide\u00f1a con alegor\u00eda al transporte del <em>Yule Log<\/em>, el tronco de Navidad. 1870 aprox.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong><span style=\"color: #0000ff\"><em>YULE LOG<\/em> EUROPEO<\/span><\/strong>. Nuestras ancestrales costumbres han sido compartidas por los pa\u00edses del norte de Europa, con el nombre de <a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Yule_log\"><em>Yule log<\/em> <\/a>\u2013hoy reducido en muchas ocasiones a una tarta con forma de madero\u2013, el <em>Christklotz&#8230;<\/em> <span style=\"color: #993300\">unos grandes troncos<\/span>, s\u00edmbolos por excelencia de la Navidad, y que se acarreaban hasta el hogar para que \u00e9ste quedase bendecido con su simple presencia. <span style=\"color: #993300\">Es exactamente lo mismo que tan arraigado aparece en nuestras costumbres locales vascas<\/span>.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/1-christmas_yule_log2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2366 aligncenter\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/1-christmas_yule_log2.jpg\" alt=\"\" width=\"567\" height=\"403\" \/><\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Chambers_Yule_Log.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-2367 aligncenter\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Chambers_Yule_Log-580x541.png\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"541\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Chambers_Yule_Log-580x541.png 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Chambers_Yule_Log.png 615w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Antiqu\u00edsima <span style=\"color: #993300\">cultura europea com\u00fan<\/span> basada en una religi\u00f3n de adoraci\u00f3n del bosque&#8230; Una vez m\u00e1s, otro camino diferente nos conduce hasta la misma piedra angular.<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #0000ff\">\u00c1RBOL DE NAVIDAD<\/span><\/strong>. Curiosamente, en estos d\u00edas que ahora nos toca vivir, muchos de nuestros hogares, calles y plazas se encuentran <span style=\"color: #993300\">decoradas con el \u00e1rbol de Navidad<\/span>. Es una costumbre moderna entre nosotros pero que a su vez, con su importaci\u00f3n, <span style=\"color: #993300\">cerramos el c\u00edrculo<\/span> del culto al \u00e1rbol que nuestros antepasados practicaron: recogemos de fuera lo que perdimos aqu\u00ed.<\/p>\n<p>En efecto, la moda del \u00e1rbol adornado en nuestros hogares la importamos en su d\u00eda de Francia y \u00e9sta, a su vez, a mediados del XIX, de los pa\u00edses germ\u00e1nicos. En su lugar de origen \u2013Alemania y Escandinavia\u2013 con \u00e9l se adoraba al dios <em>Frey,<\/em> el responsable del sol, la prosperidad y la lluvia: mitolog\u00eda en su estado m\u00e1s esencial.<\/p>\n<p>De ah\u00ed <span style=\"color: #993300\">que se adorne con regalos, comida, felicidad&#8230; colgando de sus ramas como reclamo y preludio de esa prosperidad que con \u00e9l auguramos<\/span>. Hablamos sin duda de lo mismo, de aquel \u00e1rbol que con gran esfuerzo arrastraban desde el bosque hasta nuestros hogares para que portase la abundancia, fecundidad y felicidad a la comunidad que all\u00ed viv\u00eda. Id\u00e9ntico fin y origen que esa expresi\u00f3n de \u00ab<em><span style=\"color: #993300\">pr\u00f3spero a\u00f1o nuevo<\/span><\/em>\u00bb que una y otra vez repetimos casi sin ser conscientes de ella.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2368\" aria-describedby=\"caption-attachment-2368\" style=\"width: 503px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/503px-F_Kr\u00fcger_Vorweihnacht-Franz-Kr\u00fcger-d.-1857.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2368 size-full\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/503px-F_Kr\u00fcger_Vorweihnacht-Franz-Kr\u00fcger-d.-1857.jpg\" alt=\"\" width=\"503\" height=\"599\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2368\" class=\"wp-caption-text\">Cortando el \u00e1rbol de Navidad en el bosque. Franz Kr\u00fcger. 1857<\/figcaption><\/figure>\n<p>Estremece asimismo pensar c\u00f3mo tambi\u00e9n nuestros antepasados eligieron <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2017\/09\/29\/29-de-septiembre-176-anos-sin-sanmiguelada\/\">un solemne \u00e1rbol en torno al cual hacer las juntas vecinales para determinar los designios del pueblo<\/a>, el embri\u00f3n de los actuales ayuntamientos. <span style=\"color: #993300\">El \u00e1rbol, siempre el \u00e1rbol&#8230; el idolatrado bosque<span style=\"color: #333333\">,<\/span> <span style=\"color: #333333\">reminiscencias de aquellos pueblos a los que los romanos llamaron b\u00e1rbaros.\u00a0<\/span><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p>Ahora hemos de conformarnos con <span style=\"color: #993300\">un personaje de dise\u00f1o idealizado para las fiestas solsticiales<\/span> y que por su complejidad ya trataremos en otra ocasi\u00f3n. Nada que ver ni siquiera con aquel \u00faltimo gentil, el \u00fanico que no se inmol\u00f3 al ver nacer a Jesucristo y que \u2014cuenta la leyenda\u2014\u00a0descendi\u00f3 al valle a dar la noticia de que empezaba una nueva era.<\/p>\n<p>Un afinado Olentzero el actual, reci\u00e9n casado con una esposa impuesta por conveniencia, \u00faltimo grito en modernidad. Una modernidad que de nuevo queda desfasada porque, dicen, Olentzero\u00a0 y Mari Domingi refuerzan el modelo heterosexual como \u00fanica opci\u00f3n de emparejamiento, condenando al ostracismo a las dem\u00e1s opciones amorosas o familiares. En fin&#8230;<\/p>\n<p>Tampoco hoy en d\u00eda puede citarse que le gusta beber vino con fruici\u00f3n. Ni puede mostrar su pipa porque incitar\u00eda a fumar a los m\u00e1s peque\u00f1os. Un personaje, para m\u00e1s deshonra y ofensa, al que hemos a\u00f1adido un saco repleto de regalos a la espalda que nunca hasta entonces hab\u00eda llevado. Unas d\u00e1divas que los ni\u00f1os reciben tras haber escrito una carta con sus infantiles deseos y que puntualmente recoge un emisario de nuestro orondo <em>Olentzero.<\/em> Y si se le puede poner un zapato para que identifique a cada uno de la familia, perfecto. Eso s\u00ed, como es carbonero, entrega carb\u00f3n a quien se ha portado mal. \u00bfNos suena de alg\u00fan otro lugar, verdad?<\/p>\n<p>En resumen, lo \u00fanico cierto de esta historia es que hemos creado un <em>San Nicol\u00e1s<\/em> o <em>Santa Claus<\/em> \u201ca la vasca\u201d, dise\u00f1ado a medida hace unas pocas d\u00e9cadas: ya tenemos el <em>Euskal Papa No\u00ebl<\/em>, el sustituto perfecto para los <em>Reyes Magos<\/em>. Cuando no lo hacemos posar junto a una mula y un buey&#8230;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #0000ff\">LOS REGALOS<\/span><\/strong>. Por cierto, personaje \u00e9ste de <em>Santa Claus<\/em> que comenz\u00f3 a <span style=\"color: #993300\">hacer regalos de juguetes<span style=\"color: #333333\">,<\/span> <span style=\"color: #333333\">etc.<\/span><\/span> a los m\u00e1s peque\u00f1os en torno a 1820, auspiciado por el comercio. O la r\u00e9plica comercial de aqu\u00e9l, <span style=\"color: #993300\">nuestros Reyes Magos<\/span> cuyos \u00abregalos de siempre\u00bb comenzaron en 1850&#8230; Dicho de otro modo: ayer. Y de ah\u00ed nuestra tambi\u00e9n \u00abancestral tradici\u00f3n\u00bb de los regalos de Olentzero que nunca hasta estas \u00faltimas d\u00e9cadas lo hab\u00eda hecho.<\/p>\n<figure id=\"attachment_2371\" aria-describedby=\"caption-attachment-2371\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Sua_P1010110.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2371 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Sua_P1010110-580x434.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"434\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Sua_P1010110-580x434.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Sua_P1010110.jpg 709w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2371\" class=\"wp-caption-text\">Imagen de hoy mismo, con el fuego que convierte en hogar la casa que me vio nacer<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong><span style=\"color: #0000ff\">LA INFELICIDAD DEL OLVIDO<\/span><\/strong>. Y no es que est\u00e9 en contra de la actualizaci\u00f3n, readecuaci\u00f3n de nuestras costumbres, porque en el fondo siempre han sido cambiantes en el tiempo y porque, bienvenidos sean los cambios si ellos ayudan a su perduraci\u00f3n. Pero a su vez, mientras alentamos esos nuevos mitos y leyendas, <span style=\"color: #993300\">dejamos escapar sin siquiera ning\u00fan gui\u00f1o de a\u00f1oranza aquello que durante siglos fue nuestra esencia, el alma de nuestra cultura<\/span>. <strong>Ni una sola referencia<\/strong> en ninguna publicaci\u00f3n <span style=\"color: #993300\">ni una breve explicaci\u00f3n sobre nuestro tronco navide\u00f1o en la m\u00e1s remota escuela infantil<\/span>. Nada de nada.<\/p>\n<p>No parece posible que sea cierto lo que estoy contando \u00bfverdad? Con lo celosos que somos los vascos para nuestras tradiciones&#8230;<\/p>\n<p>As\u00ed es que os deseo mucha felicidad a todos\/as y un \u201cpr\u00f3spero\u201d a\u00f1o nuevo. Comprad loter\u00eda para ver si os toca, que yo me quedo conforme pegado al tronco de \u00e1rbol que arder\u00e1, m\u00e1s m\u00e1gico y at\u00e1vico que nunca, en el fuego de Nochebuena. Porque bien es sabido que <span style=\"color: #993300\">es el fuego el que da nombre al hogar<\/span>. Eso ya es suerte de por s\u00ed, un aut\u00e9ntico premio. Eguberri on.<\/p>\n<p><strong>CONTINUACI\u00d3N (2\u00aa parte)<\/strong>: <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2019\/12\/09\/olentzero-de-madero-a-carbonero\/\"><em>Olentzero: de madero a carbonero<\/em><\/a><\/p>\n<figure id=\"attachment_2372\" aria-describedby=\"caption-attachment-2372\" style=\"width: 580px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Okondo4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2372 size-medium\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Okondo4-580x434.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"434\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Okondo4-580x434.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/12\/Okondo4.jpg 709w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-2372\" class=\"wp-caption-text\">Viejo tronco junto a la Ventilla de Okondogoiena (Okondo) paulatinamente fundi\u00e9ndose con la tierra de la que surgi\u00f3<\/figcaption><\/figure>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/02\/Ostoak-banatzeko.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1700 aligncenter\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/02\/Ostoak-banatzeko.jpg\" alt=\"\" width=\"411\" height=\"88\" \/><\/a><\/p>\n<p><span style=\"color: #993300\">ANEXO: TEXTO DE J. M. BARANDIARAN SOBRE EL TRONCO DE NAVIDAD (1956)<\/span><\/p>\n<p>\u00ab<em>El tronco que en Trespuentes ard\u00eda por Nochebuena en el hogar lo tra\u00eda hasta la cocina una pareja de bueyes y all\u00ed estaba en el fog\u00f3n durante todo el a\u00f1o. En Larraun, como en la mayor\u00eda de los pueblos, ard\u00eda en el hogar s\u00f3lo durante Nochebuena; en<span style=\"color: #333333\"> Llodio y<\/span> en Salvatierra hasta la \u00faltima noche del a\u00f1o. En Esquiroz y en Elcano ponen al fuego tres troncos: el primero para Dios, el segundo para Nuestra Se\u00f1ora, el tercero para la familia. En Eraso y en Araquil ponen, adem\u00e1s, un madero para cada uno de los miembros de la familia y otro para el pordiosero. En Olaeta encienden en el hogar un tronco de haya durante la \u00faltima noche del a\u00f1o y queman a su lado todo lo que queda del tronco del a\u00f1o anterior. Por haber estado al fuego durante la Nochebuena o en el \u00faltimo d\u00eda del a\u00f1o, Gabonzuzi tiene virtud especial. Con su fuego preparan la cena de Nochebuena en Oyarzun.<\/em><\/p>\n<p><em>En Abadiano y en Anzuola hacen lo mismo; adem\u00e1s, despu\u00e9s de la cena, la familia se agrupa en su derredor para calentarse. En Elduayen procuran hacerle arder a gran fuego, a fin de evitar, seg\u00fan se lo dicen a los ni\u00f1os, que descienda de la chimenea el personaje Olentzaro, armado con una hoz, a quitar la vida a cuantos viven en la casa.<\/em><\/p>\n<p><em>En Esquiroz colocan el tronco o Gabonzuzi consagrado a Dios en el umbral de la puerta principal de la casa el primer d\u00eda del a\u00f1o, o el d\u00eda de San Ant\u00f3n, y hacen pasar por encima a todos los animales dom\u00e9sticos. Creen que as\u00ed los animales no morir\u00e1n por accidente durante el a\u00f1o. La misma costumbre exist\u00eda tambi\u00e9n en Oyarzun y en Araquil. En Salvatierra creen que Gabonzuzi tiene la virtud de alejar las tempestades y lo ponen al fuego cada vez que se acerca una tormenta.<\/em><\/p>\n<p><em>En las casas donde hay toro semental practican lo siguiente: colocan al fuego en el hogar dos palos durante la cena de Nochebuena; ambos se queman algo por un extremo; hienden luego el m\u00e1s largo de los dos por el extremo quemado y colocan el segundo atravesado en la hendedura del primero de modo que ambos formen una cruz; \u00e9sta es llevada al establo donde se halla el toro y clavada o colgada de un muro o poste. Con esto creen que el toro no tendr\u00e1 durante el a\u00f1o el mal conocido con el nombre maminpartidu.<\/em><\/p>\n<p><em>En Aezcoa recogen el carb\u00f3n y la ceniza producidos por la combusti\u00f3n de Gabonzuzi. Cuando una vaca tiene endurecida la ubre, ponen al fuego tales residuos y aplican su sahumerio a la ubre enferma. En Amorebieta dicen que el nochebueno o Gabonzuzi evita que la comadreja perjudique a quienes viven en la casa o a sus animales. No dejan que se apague el fuego del hogar durante la Nochebuena para evitar que alguno de la familia muera durante el a\u00f1o.<\/em><\/p>\n<p><em>En Bedia conservan el tronco o sus carbones, pues piensan que asi contin\u00faa bendecida la casa. La ceniza producida al quemarse ese tronco en el hogar es conservada hasta el d\u00eda de San Esteban en Ib\u00e1rruri. Ese d\u00eda la llevan a las piezas de cultivo y es esparcida en forma de cruz en la tierra. As\u00ed piensan que los animales da\u00f1inos morir\u00e1n.<\/em><\/p>\n<p><em>Seg\u00fan creencia de Liguinaga el nochebueno influye en que sean hembras los corderos que nazcan en el reba\u00f1o. Cuando muere una persona le ponen al lado Gabonzuzi en Eraso. En Olaeta ese tronco, que all\u00ed arde en la \u00faltima noche del a\u00f1o, es retirado despu\u00e9s de la cena y colocado en el establo a fin de preservar de enfermedades a los animales all\u00ed recogidos<\/em>\u00bb.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/02\/felix-facebook.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1758 aligncenter\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/02\/felix-facebook-580x389.jpg\" alt=\"\" width=\"580\" height=\"389\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/02\/felix-facebook-580x389.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/02\/felix-facebook.jpg 591w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El personaje de Olentzero que tan incuestionable nos parece hoy, poco o nada tiene de tradicional entre nosotros y s\u00ed mucho de una necesidad ideol\u00f3gica de un momento concreto, siendo luego bien espoleado por el comercio, siempre ansioso de mover las cajas registradoras. Y no est\u00e1 mal del todo y de hecho me encanta para &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2018\/12\/10\/olentzero-es-un-madero\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Olentzero es un madero<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":112,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[141872,33727,141870,93987,141868,16298,141865,141861,40349,94599,104855,141877,94744,141860,22419,141871,141875,94634,141869,141866,11931,94654,141862,37864,94640,141864,94713,353,141867,141863],"class_list":["post-2360","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-adoracion","tag-aragon","tag-arbol-de-navidad","tag-barandiaran","tag-cachafuoc","tag-cataluna","tag-enborra","tag-isasti","tag-laudio","tag-luiaondo","tag-navidenas","tag-occitania","tag-okondo","tag-olentzaro","tag-olentzero","tag-origen","tag-pirenaico","tag-ritual","tag-soc-de-nadal","tag-soca","tag-sol","tag-solsticio","tag-tio-nadal","tag-tradicion","tag-tradiciones","tag-tronco","tag-vasca","tag-vasco","tag-xoca","tag-yule-log"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2360","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2360"}],"version-history":[{"count":32,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2360\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3571,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2360\/revisions\/3571"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2360"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2360"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2360"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}