{"id":2517,"date":"2019-02-19T18:22:03","date_gmt":"2019-02-19T17:22:03","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/?p=2517"},"modified":"2020-02-19T10:00:23","modified_gmt":"2020-02-19T09:00:23","slug":"sobre-nuestras-tostadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2019\/02\/19\/sobre-nuestras-tostadas\/","title":{"rendered":"Sobre nuestras TOSTADAS"},"content":{"rendered":"\n<p>Nos encontramos en fechas de culminar los encuentros familiares con tostadas, sin duda el postre emblem\u00e1tico de nuestro Carnaval. Pero en lo tocante a nuestro entorno cultural, poco \u2013o m\u00e1s bien nada\u2013 se ha hurgado en ello. As\u00ed es que vayamos directos al postre.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego que no vamos a atribuirnos los vascos la creaci\u00f3n del postre tal y como, en una cortedad de miras, algunos intentan creer. Al contrario, es un postre ya conocido desde hace dos milenios, gracias a Marcus Gavius Apicius, un gastr\u00f3nomo romano del siglo I d. C., al que se le atribuye la obra \u201c<em>De re coquinaria<\/em>\u201d, una de las principales fuentes para conocer la gastronom\u00eda en el mundo romano. En su versi\u00f3n m\u00e1s actual, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Torrija#Historia\">nos llega a fines de la Edad Media v\u00eda Francia, seg\u00fan lo com\u00fanmente aceptado<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo que s\u00ed es vasco, en lo que a especificidades se refiere, es en el nombre que las denomina, \u201c<em>tostadas<\/em>\u201d, (tambi\u00e9n en Cantabria) pero radicalmente diferente a Castilla, etc., en donde se conocen como \u201c<em>torrijas<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"787\" height=\"591\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/02\/ARK_P1030492.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2518\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/02\/ARK_P1030492.jpg 787w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/02\/ARK_P1030492-580x436.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/02\/ARK_P1030492-768x577.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><figcaption>Tostadas de crema<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>EN CARNAVAL Y NO EN CUARESMA<\/strong>. Tambi\u00e9n hay otra especificidad propia vasca. A pesar de encontrarnos con un postre de origen com\u00fan para todos, en lo general, se trata de un dulce t\u00edpico de la Cuaresma, para hacer frente con un m\u00ednimo placer a las estrecheces de la impuesta penitencia eclesi\u00e1stica. Pero, no s\u00e9 si por llevar la contraria o porque somos unos vivalavirgen, en Euskal Herria es un postre t\u00edpico del Carnaval, per\u00edodo en el que el exceso y desorden alimenticio campan a sus anchas, justo lo opuesto a las costumbres que nos rodean.<\/p>\n\n\n\n<p>En la zona en donde nac\u00ed, respiro y siento \u2013Laudio, Aiaraldea, zona a caballo entre Bizkaia y \u00c1lava\u2013, se consum\u00edan casi inexcusablemente el domingo y, sobre todo, el martes de Carnaval, el d\u00eda grande por excelencia. Sin embargo, como sucede hoy en d\u00eda, es un postre que no desentona en un per\u00edodo m\u00e1s amplio, en el del carnaval entendido como aquel de purificaci\u00f3n y despertar de la naturaleza y que arranca desde m\u00e1s atr\u00e1s. As\u00ed, se da como pistoletazo de salida a la temporada de tostadas en la mesa <strong>a partir del 2 de febrero<\/strong>, d\u00eda de Candelaria. Tengamos en cuenta que el per\u00edodo apto puede ser muy largo o corto dependiendo de los a\u00f1os, ya que el martes de Carnaval \u2013\u00faltimo d\u00eda para comer tostadas\u2013 fluct\u00faa entre el 3 de febrero y el 9 de marzo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"787\" height=\"591\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/02\/ARK_P1030487.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2519\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/02\/ARK_P1030487.jpg 787w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/02\/ARK_P1030487-580x436.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/02\/ARK_P1030487-768x577.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>TXARRIPATAS<\/strong>. Una disposici\u00f3n de fechas id\u00e9ntica las tienen las orejas y, sobre todo, las patas de cerdo, tambi\u00e9n identificadas con el carnaval y, hasta no hace tanto, cena obligada en la noche del martes, el d\u00eda de <em>Aratuste<\/em> propiamente dicho y que daba inicio a la dura traves\u00eda de la Cuaresma. Y algo creo que tienen que ver aquellas patas y nuestras tostadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las carnavalescas patas y orejas \u2013\u00e9stas cada vez menos\u2013 se consumen hoy mayoritariamente en salsa vizca\u00edna. Pero es, a pesar de las apariencias, algo moderno y que escasamente supera el siglo. Previamente las patas se consum\u00edan rebozadas en harina y huevo tras haberlas tenido a remojo en leche y a las que, al servirlas, se le a\u00f1ad\u00eda abundante az\u00facar. Es una costumbre que a\u00fan se mantiene en muchos pueblos de Navarra y, creo, en algunos de Gipuzkoa. No parece por tanto descabellado que la receta de nuestras tostadas y el hecho de que los vascos las gocemos en Carnaval \u2013y no en Cuaresma, como hacen el resto de pueblos vecinos\u2013 tengan algo que ver con ello, con la identificaci\u00f3n a las <em>txarripatak<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"787\" height=\"591\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/02\/ARK_P1030481.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2520\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/02\/ARK_P1030481.jpg 787w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/02\/ARK_P1030481-580x436.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/02\/ARK_P1030481-768x577.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hay quien justifica su presencia en estas fechas primaverales a la costumbre de hacer una ofrenda con un pan o torta especial en las sepulturas, el d\u00eda de Candelaria. Unas tortas o panes caracter\u00edsticos que se compart\u00edan despu\u00e9s entre todos los ni\u00f1os y que ten\u00edan un car\u00e1cter festivo. Sin ir m\u00e1s lejos, tanto mi padre como mi madre, baserritarras castellanohablantes de Laudio, lo conoc\u00edan como \u201cpan <em>jaiko<\/em>\u201d, sin duda \u2018pan de fiesta, festivo\u2019. Hablaremos en otra ocasi\u00f3n de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>LA RECETA<\/strong>. Hay dos mundos irreconciliables a la hora de decantarse por los tipos principales de tostadas, atendiendo a su receta. Por una parte est\u00e1n las elaboradas con pan, denominadas en euskera \u201c<em>fotezkoak<\/em>\u201d [de \u00abfot(a)\u00bb, una especie de pan de bollo] y que, sin duda, son m\u00e1s antiguas y se asemejan a la receta original aquella de hace dos milenios. Por otra disponemos de las de crema, seguramente fruto del ingenio de alguna buena repostera y que se conocen en euskera como \u201c<em>ahiezkoak<\/em>\u201d, proveniente del t\u00e9rmino \u201c<em>ahi(a)<\/em>\u201d, \u2018papilla de harina y leche\u2019. Las de este tipo son las que m\u00e1s hemos degustado en casa, porque se ten\u00edan por m\u00e1s dignas, distinguidas y excelsas que las de pan. Pero, en lo que a sabores se refiere, no creo que haya mejor o peor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>MANTECA DE GALLINA. <\/strong>Tambi\u00e9n he escuchado en mi entorno c\u00f3mo la mayor exquisitez se lograba fri\u00e9ndolas con manteca de gallina y era algo que se intentaba guardar para este fin. Aunque la mayor\u00eda de las veces se hac\u00eda con manteca de cerdo, mucho m\u00e1s estable para su conservaci\u00f3n. Hoy, se fr\u00eden con aceite y, cosas de la vida,  dicen, a ser posible de girasol. Tiempos modernos&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PARTURIENTAS<\/strong>. Como curiosidades o extra\u00f1ezas podemos a\u00f1adir que, fuera de nuestro territorio, la <em>torrija <\/em>\u2013tal y como la llaman\u2013 era un alimento que se ofrec\u00eda a las reci\u00e9n paridas, a modo de reconstituyente. Incluso era costumbre normalizada aportar la leche de sus pechos para la elaboraci\u00f3n, ya que se ten\u00eda como la m\u00e1s adecuada y saludable para su estado convaleciente. Tambi\u00e9n, pensando en la pronta recuperaci\u00f3n de la parturienta, las tostadas se ofrec\u00edan con vino.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>VINO<\/strong>. Algo similar suced\u00eda en los caser\u00edos vascos. No hab\u00eda nada m\u00e1s caracter\u00edstico de la \u00faltima noche de Carnaval, la del martes precedente al Mi\u00e9rcoles de Ceniza, que la cena a base de patas y orejas, culminada con una buena fuente de sabrosas tostadas, todo ello bien regado con ansiado vino, uno de los pocos d\u00edas del a\u00f1o en los que, por lo exiguo de las econom\u00edas familiares, se pod\u00eda consumir. Con qu\u00e9 poco se sent\u00edan inmensamente plenos&#8230; <\/p>\n\n\n\n<p>Cu\u00e1ndo aprenderemos que la felicidad de la persona la otorga la conformidad con lo poco, porque el exceso no acarrea m\u00e1s que insatisfacci\u00f3n y ansiedad&#8230; Sed felices.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"411\" height=\"88\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/01\/Ostoak-banatzeko.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2457\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p style=\"text-align:center\"><em>A mi amigo <strong>Andoni del R\u00edo<\/strong> (Arrankudiaga), en el d\u00eda de su cumplea\u00f1os, pues fue \u00e9l quien me pidi\u00f3 que publicase unas notas sobre las tostadas. Por los \u201ctxirlis, mirlis y zorroklonkos\u201d compartidos y por la fuerte amistad que nos une. Que sea por muchos a\u00f1os m\u00e1s.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"591\" height=\"396\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/08\/felix-facebook2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2147\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/08\/felix-facebook2.jpg 591w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/08\/felix-facebook2-580x389.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 591px) 100vw, 591px\" \/><\/figure><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nos encontramos en fechas de culminar los encuentros familiares con tostadas, sin duda el postre emblem\u00e1tico de nuestro Carnaval. Pero en lo tocante a nuestro entorno cultural, poco \u2013o m\u00e1s bien nada\u2013 se ha hurgado en ello. 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