{"id":285,"date":"2016-12-29T10:16:30","date_gmt":"2016-12-29T09:16:30","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/arca-de-no-se\/?p=285"},"modified":"2021-12-29T07:40:48","modified_gmt":"2021-12-29T06:40:48","slug":"el-alcornoque-de-markuartu","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2016\/12\/29\/el-alcornoque-de-markuartu\/","title":{"rendered":"El alcornoque de Markuartu"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2021\/12\/PC281198_opt.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2021\/12\/PC281198_opt.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3674\" width=\"554\" height=\"416\" \/><\/a><figcaption><em>Trozo de la corteza del alcornoque, recogida y custodiada como la m\u00e1s estimada de las reliquias<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Markuartu <em>(\u00abMalkuartu\u00bb<\/em> en la dicci\u00f3n popular generaliza actual) es un barrio ubicado en un alto entre Okondo y Laudio. Y es en su vertiente hacia esta \u00faltima localidad, frente al caser\u00edo m\u00e1s antiguo de los que conformaban aquella aldea&nbsp;\u2014hoy derruido\u2014, en donde se encontraba un alcornoque grand\u00edsimo, de dimensiones descomunales, gigantesco para lo habitual en su especie. Por lo abrumador de su porte y por lo inaudito de esa clase de \u00e1rbol,&nbsp;era muy conocido en toda la comarca. Era el reputado y nombrado \u00abalcornoque de Markuartu\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Y decimos \u00abera\u00bb porque tal d\u00eda como hoy pero de hace bastantes a\u00f1os (1981) se derrumb\u00f3 con gran estr\u00e9pito, seg\u00fan comentaron los vecinos del lugar. Precisamente el cicl\u00f3peo tama\u00f1o fue el que firm\u00f3 su sentencia de muerte, ya que era demasiada la superficie expuesta para hacer frente a aquellos vientos huracanados de fin de a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi relaci\u00f3n con el lugar ha sido siempre intensa, \u00edntima, ya que de all\u00ed procede mi l\u00ednea familiar paterna. Por eso aquel alcornoque era algo que estaba muy arraigado a mi alma en aquella lejana infancia, ya que mi padre, t\u00edos o abuelo \u2014no llegu\u00e9 a conocer a mi abuela, la oriunda el lugar\u2014 nos lo mostraban siempre con grandiosidad, haci\u00e9ndonos sentirlo como algo casi tot\u00e9mico, divino, extraordinario. No s\u00e9 c\u00f3mo describirlo, pero se esforzaban en transmitirnos&nbsp;la sensaci\u00f3n de&nbsp;que aquello era especial, \u00fanico, algo memorable y reverenciable, no un \u00e1rbol m\u00e1s. Desgraciadamente, no conozco imagen alguna que lo inmortalizase.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso su desplome y muerte fueron recibidos en el pueblo y en especial en mi entorno personal como una aut\u00e9ntica cat\u00e1strofe, un drama: acababa de fallecer un miembro m\u00e1s de nuestra comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La desdichada noticia gener\u00f3 no poco revuelo y pronto comenzaron las especulaciones. Hasta all\u00ed subieron una cohorte de sabelotodos, leguleyos, sabihondos y picapleitos que esperaban gozar de su porci\u00f3n de momento de gloria, empe\u00f1ado cada uno de ellos en imponer como dogma universal sus m\u00e1s peregrinas divagaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Al instante comenzaron a teorizar sobre su edad, algo que gener\u00f3 gran expectaci\u00f3n ya que interesaba m\u00e1s idealizar la leyenda cargada de pasado glorioso que la realidad entristecedora de aquel gigante ca\u00eddo.<\/p>\n\n\n\n<p>Primeramente se consult\u00f3 a los lugare\u00f1os que no dudaron en a\u00f1adir sal al plato: <em>\u00abinmemorial\u00bb,<\/em> \u00ab<em>mi abuela muri\u00f3 con xx a\u00f1os y lo conoci\u00f3 siempre as\u00ed<\/em>\u00ab, \u00ab<em>de toda la vida<\/em>\u00ab&#8230; eran los datos m\u00e1s s\u00f3lidos que pod\u00edan ofrecer. Eso s\u00ed: aseverados con tanta contundencia que se acord\u00f3, por consenso del \u00abconsejo de ancianos\u00bb locales, que aquel alcornoque tendr\u00eda m\u00e1s de tres siglos de vida. Aunque a algunos aquella cantidad les parec\u00eda escasa\u00a0e indigna para la leyenda arb\u00f3rea m\u00e1s grande que jam\u00e1s hab\u00eda conocido la comarca. \u00ab<em>De la \u00e9poca de los Reyes Cat\u00f3licos<\/em>\u00bb fue la conclusi\u00f3n de los de aquella corriente de opini\u00f3n disidente.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2021\/12\/PC281208_opt.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2021\/12\/PC281208_opt.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3675\" width=\"584\" height=\"438\" \/><\/a><figcaption>El \u00absegundo\u00bb alcornoque de Markuartu<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Algunos, con m\u00e9todos algo m\u00e1s cient\u00edficos, practicaron un corte con la motosierra e intentaron contar los anillos que, como sabemos, determinan la edad del \u00e1rbol. Pero su engorde hab\u00eda sido tan pausado como la historia de aquella aislada aldea, algo que frustr\u00f3 la iniciativa: se hac\u00eda dif\u00edcil o casi imposible contabilizarlos. Sobre 400 anillos y a\u00f1os fue el consenso acordado viendo que no hab\u00eda otra soluci\u00f3n mejor. Doy fe de que all\u00ed no se ve\u00eda nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n pronto se asever\u00f3 \u2014y hasta hoy en d\u00eda es corriente escucharlo\u2014 que era \u00abel \u00fanico\u00bb alcornoque que hab\u00edan conocido las tierras vascas, algo que lo hac\u00eda m\u00e1s sobrenatural a\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy sabemos que no es cierto. Por ejemplo, en Getaria existe uno declarado \u00ab\u00e1rbol singular\u00bb por lo raro de la especie y por su gran edad. Y no es el \u00fanico. Sin ir m\u00e1s lejos, en el mismo Markuartu existe hoy en d\u00eda otro que, cuando menos, cuenta con un siglo de existencia y no ser\u00eda extra\u00f1o que fuese contempor\u00e1neo al derrumbado. Ha pasado siempre desapercibido porque el terreno rocoso sobre el que se arraiga, no le permiti\u00f3 medrar como su compa\u00f1ero de historias. Pero ah\u00ed ha estado y est\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi ahogado por unas invasoras mimosas, apenas nadie se percata de su existencia. Pero s\u00ed que es llamativa aquella contundente sentencia\u00a0de decir que el ca\u00eddo era el \u00fanico en Euskal Herria sin fijarse en\u00a0que a 100 metros ten\u00edan otro cong\u00e9nere o sin escuchar a los lugare\u00f1os, que siempre lo hab\u00edan conocido all\u00ed. As\u00ed de rigurosos somos en los ambientes populares&#8230;<br><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2021\/12\/PC281208_opt-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2021\/12\/PC281208_opt-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3676\" width=\"568\" height=\"426\" \/><\/a><figcaption>Segundo alcornoque de Markuartu, olvidado y ahogado entre mimosas <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, aquel d\u00eda de hace tantos a\u00f1os ya acababa de caer algo irrepetible: el m\u00e1s grande entre los alcornoques, el gigante, el \u00fanico&#8230; nada que ver con ese pusil\u00e1nime compa\u00f1ero.<\/p>\n\n\n\n<p>En cierto modo d\u00e1bamos las gracias por haber conocido aquel emblem\u00e1tico \u00e1rbol en vida y en muerte, de ser vivos testigos de lo que en aquel rec\u00f3ndito lugar estaba sucediendo en esos precisos d\u00edas: el destino nos hab\u00eda elegido para dar fe de aquel instante.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo que, como si de una reliquia milagrosa se tratase, recog\u00ed emocionado una corteza que a\u00fan conservo con cierta devoci\u00f3n y admiraci\u00f3n. Yo por entonces era un adolescente que viv\u00eda, beb\u00eda y gozaba con aquel nacionalismo resurgente tras d\u00e9cadas de represi\u00f3n y que necesitaba de historias y leyendas para insuflarle vida y edificar un pr\u00f3spero futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n las casualidades de la vida me han llevado a\u00f1os despu\u00e9s a formar parte de un grupo de amigos que cantamos en un coro callejero, de nombre <em>Los Arlotes<\/em>, y en cuyo local pusieron algunos de mis predecesores (K. Abrisketa, L. M. Ibarluzea y A. M. Santamar\u00eda), una rama del venerado alcornoque de Markuartu, para poder honrarlo y para no permitir que por nada del mundo quedase en el olvido. Con una nota en un euskera muy <em>sui generis<\/em>,\u00a0 que nos aclara cualquier duda sobre las fechas.<br><br><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2021\/12\/PC281193-bis_opt.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2021\/12\/PC281193-bis_opt.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3677\" width=\"561\" height=\"421\" \/><\/a><figcaption><em>Rama del alcornoque, con su leyenda recordatoria, en la sociedad Los Arlotes<\/em><br><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Fueron varias jornadas de vientos huracanados, generando numerosos destrozos en todo el pa\u00eds. Y, entremezcl\u00e1ndose en aquella alteraci\u00f3n, amanecimos al d\u00eda siguiente con el disgusto del m\u00e1s legendario de nuestros \u00e1rboles por los suelos y el extra\u00f1o y rocambolesco secuestro del padre de Julio Iglesias por ETA. Un ins\u00f3lito fin de a\u00f1o, sin duda.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribo estas l\u00edneas con el trozo de corteza del memorable alcornoque de Markuartu entre manos. Gozoso porque cuando lo recog\u00ed en aquellas funestas fechas adquir\u00ed el compromiso personal de trasmitir su memoria y inmensidad a las generaciones venideras. Y aqu\u00ed estoy, intentando saldar aquella deuda pendiente. <br><br>As\u00ed, con estas l\u00edneas, pretendo elevar hasta la eternidad el recuerdo de aquel gigante, el alcornoque de Markuartu, el que creci\u00f3 durante siglos y siglos mirando orgulloso al Gorbeia. Qu\u00e9 digo siglos&#8230; \u00a1miles de a\u00f1os! O incluso m\u00e1s&#8230;<br><br><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/02\/Ostoak-banatzeko.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"411\" height=\"88\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/02\/Ostoak-banatzeko.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1700\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>POST SCRIPTUM (11-01-2017)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tras la publicaci\u00f3n de este post, una amable lectora (Josune Ibarra) me facilit\u00f3 un recorte de peri\u00f3dico (30-12-1981) en el que se describe el acontecimiento recordado aqu\u00ed. Me parece tan bonito lo expuesto y tan acorde con las sensaciones que yo os hab\u00eda intentado transmitir que, adem\u00e1s de poner la imagen, os lo trascribo para facilitaros su lectura.<br><br>\u00ab<em><strong>EL ALCORNOQUE DE MALCUARTU, UNA MITOLOG\u00cdA DERRIBADA<\/strong><\/em><br><em> Los fuertes vendavales que padecimos d\u00edas pasados y causaron en nuestro valle al igual que en toda la regi\u00f3n, importantes da\u00f1os materiales, fueron lo suficientemente duros como para dar por tierra con un \u00e1rbol que para los llodianos de varias<\/em> <em>generaciones hab\u00eda venido siendo todo un mito: el alcornoque de Malcuartu.<\/em><br><em> El citado \u00e1rbol, famoso por lo ins\u00f3lito de su ubicaci\u00f3n, hab\u00eda extendido sus potentes ra\u00edces en el alto de Malcuartu a lo largo de los \u00faltimos trecientos a\u00f1os, siendo el \u00fanico de su especie, no s\u00f3lo de los que se asientan en Llodio, sino probablemente de toda Euskalerria.<\/em><br><em>Nadie en nuestros d\u00edas, ni viejos ni j\u00f3venes, han sabido a ciencia cierta el origen de tan singular \u00e1rbol, que si com\u00fan en otras latitudes y otros climas, por aqu\u00ed de siempre se le ha visto como el mirlo blanco de nuestras ahora desamparadas especies.<\/em><br><em>En la tarde del pasado mi\u00e9rcoles, d\u00eda 29, toda la majestuosidad de este \u00fanico ejemplar arb\u00f3reo, con sus veinticinco metros largos de envergadura, fue a dar con sus ramas en el suelo, no pudiendo con los envites del fuerte viento y despu\u00e9s de soportar con espl\u00e9ndida altivez desde el mirador de Malcuartu el paso de varias generaciones de llodianos, am\u00e9n de esas agresiones en su tronco (\u00a1qui\u00e9n no cay\u00f3 en la tentaci\u00f3n de hacerse con un trozo de su corteza?) que en muchas ocasiones hab\u00edan hecho peligrar su vida.<\/em><br><em>El alcornoque de Malcuartu pasa pues a la historia y al anecdotario de otras tantas y tantas cosas que fueron y que no volver\u00e1n\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pie de foto: <em>\u00abEl vendaval de viento huracanado sufrido en los \u00faltimos d\u00edas derrib\u00f3 el m\u00edtico alcornoque de Malcuartu\u00bb (Foto Montes)<\/em>\u00bb<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2021\/12\/P1111441-El-Correo-bis_opt-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"616\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2021\/12\/P1111441-El-Correo-bis_opt-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3679\" \/><\/a><figcaption>El Correo<em>, 30 de diciembre de 1981<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/02\/Ostoak-banatzeko.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"411\" height=\"88\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/02\/Ostoak-banatzeko.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1700\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/02\/felix-facebook.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"580\" height=\"389\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/02\/felix-facebook-580x389.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1758\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/02\/felix-facebook-580x389.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2018\/02\/felix-facebook.jpg 591w\" sizes=\"auto, (max-width: 580px) 100vw, 580px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Markuartu (\u00abMalkuartu\u00bb en la dicci\u00f3n popular generaliza actual) es un barrio ubicado en un alto entre Okondo y Laudio. 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