{"id":3005,"date":"2020-02-29T14:28:11","date_gmt":"2020-02-29T13:28:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/?p=3005"},"modified":"2020-02-29T15:25:54","modified_gmt":"2020-02-29T14:25:54","slug":"marzas-de-fresnedo-la-piedra-angular","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2020\/02\/29\/marzas-de-fresnedo-la-piedra-angular\/","title":{"rendered":"Marzas de Fresnedo: la piedra angular"},"content":{"rendered":"\n<p>En estos momentos se estar\u00e1 repitiendo un a\u00f1o m\u00e1s en Fresnedo \u2014localidad rural del municipio de Soba, Cantabria\u2014 el ritual de las \u00abmarzas\u00bb. La fiesta consiste en una cuadrilla de muchachos que desde la ma\u00f1ana hasta el anochecer, recorre los pueblos y aldeas del entorno cantando unas coplas y pidiendo ese donativo que luego usar\u00e1n para hacer una merienda.<\/p>\n\n\n\n<p>Es, en resumen, otro m\u00e1s de nuestros carnavales rurales.\nPero en nuestro caso, sin ning\u00fan turista, en su m\u00e1s esencial expresi\u00f3n, con m\u00e1s\npureza que adorno, m\u00e1s espontaneidad que dise\u00f1o previo&#8230; Porque no lo\nnecesitan.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"787\" height=\"478\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030508.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3006\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030508.jpg 787w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030508-580x352.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030508-768x466.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><figcaption>Irrupci\u00f3n de los marceros, a la carrera, en el entorno de Casatablas<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>All\u00ed estuve el a\u00f1o pasado, acompa\u00f1\u00e1ndoles para interiorizar la fiesta y fotografiarla. Y desde aquel entonces, todo se zarande\u00f3 en mi interior porque creo que all\u00ed encontr\u00e9 la piedra angular necesaria para enlazar la interpretaci\u00f3n de varias fiestas de invierno. De hecho, para eso fui hasta all\u00ed, gui\u00e1ndome por lo que hab\u00eda escuchado, a un ritual que, al margen de los que lo organizan o toman parte, poca informaci\u00f3n conseguiremos en internet o en el mismo ayuntamiento. De ah\u00ed su pureza, su estado virginal: mi c\u00e1mara fue la \u00fanica que les acompa\u00f1\u00f3 durante todo el recorrido de la tarde: magia en estado puro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\"><strong>MARZAS<\/strong>. Las marzas, como recogemos de la wikipedia, son las \u00ab<em>el nombre que reciben los cantos con los que <strong>se recibe al mes de marzo<\/strong>, conmemorando as\u00ed la llegada de la primavera. Se cantan el <strong>\u00faltimo d\u00eda de febrero o el primero de marzo<\/strong> en numerosas localidades ubicadas en la zona norte de Espa\u00f1a, como en Burgos Le\u00f3n, Palencia y, especialmente, en Cantabria<\/em>\u00ab. Tambi\u00e9n, por proximidad, se dan en Bizkaia, en municipios como Karrantza o <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/ayuntamientolanestosa\/videos\/1275082619246447\/?v=1275082619246447\">Lanestosa (pincha para ver v\u00eddeo)<\/a> y, creo que en la actualidad desaparecidos, en Turtzios y Artzentales. Y nuestros estudios etnogr\u00e1ficos los han pasado de puntillas porque quiz\u00e1 no encajaban con la idea preconcebida que ten\u00edamos de la cultura de nuestro pa\u00eds, cuando en realidad son una joya de valor patrimonial incalculable.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"616\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/Marzas_en_la_Fuente_de_los_cuatro_ca\u00f1os-940x616.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3007\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/Marzas_en_la_Fuente_de_los_cuatro_ca\u00f1os-940x616.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/Marzas_en_la_Fuente_de_los_cuatro_ca\u00f1os-580x380.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/Marzas_en_la_Fuente_de_los_cuatro_ca\u00f1os-768x504.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/Marzas_en_la_Fuente_de_los_cuatro_ca\u00f1os.jpg 976w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><figcaption>En la imagen superior, una marza, ataviados con palos decorados y madre\u00f1as. Foto: Wikipedia. Es indudable la semejanza con los coros de Santa \u00b4\u00c1gueda en Bizkaia, como el que se muestra en la fotograf\u00eda inferior. Revista <em>Estampa<\/em>, 1931. <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"591\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK3_P2290003-940x591.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3008\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK3_P2290003-940x591.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK3_P2290003-580x365.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK3_P2290003-768x483.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK3_P2290003.jpg 984w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><figcaption>OLYMPUS DIGITAL CAMERA<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>A pesar de lo aparentemente antiguo de esta celebraci\u00f3n, su nombre no se documenta hasta 1910 (<em>Diccionario Enciclop\u00e9dico Hispano Americano<\/em>) y ya en su definici\u00f3n nos da pistas de no ser tan estricto en las fechas como en la actualidad sino que se trata de un ritual de invierno, otra muestra m\u00e1s del carnaval rural. Dice as\u00ed: \u00ab<em>Copla que en la Nochebuena, en el A\u00f1o Nuevo y en la misa de los Santos Reyes van cantando por las casas de las aldeas, por lo com\u00fan en la corralada, unos cuantos mozos solteros<\/em>\u00ab. Tambi\u00e9n a\u00f1ade como segunda acepci\u00f3n que se conoce con el nombre de marza tambi\u00e9n al \u00ab<em>obsequio de manteca, morcilla, etc. que se da en la casa a los marzantes para cantar o para rezar<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>De su amplitud de las fechas nos habla el <em>Cancionero popular de la provincia de Santander<\/em> (C\u00f3rdoba y O\u00f1a, 1955) y que recoge tambi\u00e9n Antonio Montesino en su obra \u2014imprescindible\u2014 <em>Las marzas<\/em> (1991): \u00ab<em>los tiempos de celebraci\u00f3n de esta modalidad de canto petitorio [&#8230;] eran los meses de diciembre (Navidad y Nochebuena), enero (A\u00f1o Nuevo y Reyes), febrero (\u00faltima noche) y marzo (primer d\u00eda o viernes del mes)<\/em>\u00ab. Pero cita que se repiten rituales id\u00e9nticos \u2014algunos denominados asimismo como marzas\u2014 \u00ab<em><strong>en carnaval<\/strong><\/em>\u00ab, etc. Y eso, particularmente, me encanta que sea as\u00ed por las puertas que nos abre.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"787\" height=\"591\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030521.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3009\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030521.jpg 787w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030521-580x436.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030521-768x577.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><figcaption>Cantando las marzas en Fresnedo<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>EL NEXO<\/strong>. Lo que yo viv\u00ed en Fresnedo el a\u00f1o pasado, en su estructura, planteamiento, participaci\u00f3n y esencia <strong>no se diferencia mucho de los coros de Santa \u00c1gueda<\/strong>, tan t\u00edpicos del occidente vasco, como luego veremos. Con una sola diferencia: las pieles de oveja a la espalda y los grandes cencerros \u2014campanos\u2014 que hacen sonar en su espalda. Y es ah\u00ed en donde las marzas de Fresnedo se muestran como elemento patrimonial extraordinario, \u00fanico, ya que nos muestras a las claras el nexo entre los carnavales de invierno y los coros de Santa \u00c1gueda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"787\" height=\"591\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030820.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3021\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030820.jpg 787w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030820-580x436.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030820-768x577.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><figcaption>Grupo de marceros en Fresnedo, con <em>mozas <\/em>locales en el balc\u00f3n<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\"><strong>RITUALES MASCULINOS<\/strong>. Tanto las marzas como los coros de Santa \u00c1gueda se han compuesto de j\u00f3venes muchachos, siempre varones, reci\u00e9n pasados de la infancia a la juventud y es eso precisamente lo que se celebra, porque no deja de ser un ritual de paso, propio de la masculinidad, el acceso a la sexualidad, a la posibilidad de procrear, de generar nueva vida. Al igual que los carnavales rurales, siempre limitados a los muchachos que, a menudo, usan la metamorfosis que le facilitan la m\u00e1scara y el disfraz, para representar lo femenino, la fertilidad y prosperidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Esos coros o rondas juveniles, representan esa \u00e9poca en la que los muchachos abandonan los juegos, comienzan a vestir pantal\u00f3n largo, ocupan espacios para adultos dentro de las iglesias, comienzan a participar en labores sociales como <em>auzolanes <\/em>o veredas, en trabajos de casa propios de adultos. O, en su proyecci\u00f3n social, toman a su cargo la organizaci\u00f3n de las principales fiestas y bailes del pueblo. En euskera se conoce ese tr\u00e1nsito como \u00ab<em>mutiletan sartu<\/em>\u00bb y como \u00ab<em>la mocer\u00eda<\/em>\u00bb en castellano.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed que, por coincidencia en la edad, ese rito de paso a la juventud como son los coros de Santa \u00c1gueda sea mezclado en muchas poblaciones con los <strong><em>quintos<\/em><\/strong>, aquellos muchachos que deb\u00edan acudir al servicio militar, obligatorio en las provincias vascas a partir de la Constituci\u00f3n de 1876 \u2014y su desarrollo especifico por Ley de 1878\u2014, a los que se desped\u00eda con una fiesta realizada con lo recogido, ya que se alejaban en muchas ocasiones para varios a\u00f1os, a pasar serias penurias. Precisamente eran llamados a filas en la edad que ya se consideraban no ni\u00f1os sino principio de adultos. Todos hemos escuchado aquello de que de la mili se regresaba hecho un hombre.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"591\" height=\"787\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030630.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3010\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030630.jpg 591w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030630-580x772.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 591px) 100vw, 591px\" \/><figcaption>El grupo de marceros recorre la pr\u00e1ctica totalidad de las aldeas del entorno, para \u00abcantar o rezar\u00bb y recoger los obsequios de los lugare\u00f1os.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\"><strong>PRIMERA COMUNI\u00d3N<\/strong>. Tampoco es ajena la Iglesia a este ritual del paso de la infancia a la edad adulta y que lo encubre y enmascara a trav\u00e9s de una celebraci\u00f3n creada <em>ad hoc<\/em>, como lo es la Primera Comuni\u00f3n. Recordemos asimismo que a esa fiesta cristiana acced\u00edan los muchachos j\u00f3venes, de 12-14 a\u00f1os, y a los que se remarcaba al finalizar la ceremonia que \u00ab<em>Orain, gizon egin zara<\/em>\u00ab, &#8216;ahora te has hecho hombre&#8217;, algo clarificador para lo que intentamos mostrar den este art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es m\u00e1s, cuando en 1909 el papa P\u00edo X orden\u00f3 rebajar la edad del ritual sacramental a los siete a\u00f1os aproximadamente, el pueblo no lo asumi\u00f3 bien porque aquello ya no representaba un paso de j\u00f3venes a la edad adulta. De ah\u00ed que en muchas localidades vascas documentemos en esas d\u00e9cadas una duplicidad de dicha celebraci\u00f3n: la \u00ab<em>komunio txikia<\/em>\u00bb y la \u00ab<em>komunio handia<\/em>\u00bb (&#8216;comuni\u00f3n peque\u00f1a y comuni\u00f3n grande&#8217;), es decir, lo impuesto desde Roma frente a lo interiorizado en la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco es casualidad que la Iglesia celebre el sacramento de la\nPrimera Comuni\u00f3n en primavera, el per\u00edodo pascual, renacimiento de la\nnaturaleza per se, como lo es la juventud o la pubertad.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"591\" height=\"787\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030655.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3011\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030655.jpg 591w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030655-580x772.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 591px) 100vw, 591px\" \/><figcaption>Las marzas de Fresnedo han guardado su pureza por el aislamiento y su desconocimiento general: al contrario que en la mayor\u00eda de carnavales rurales, aqu\u00ed no hay ni un solo turista o visitante. <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\"><strong>SANTA \u00c1GUEDA VASCA<\/strong>. No sabemos cu\u00e1l es el motivo por el que aquellas fiestas de invierno en las que se los muchachos recientemente llegados a la edad adulta \u2014el per\u00edodo de \u00ab<em>mocer\u00eda<\/em>\u00bb finalizaba al casarse o al tener edad para ello\u2014 se celebraron en el occidente vasco en torno a la figura de Santa \u00c1gueda. Quiz\u00e1 por honrar a aquella primera m\u00e1rtir femenina del cristianismo, por el hecho de ser mujer y de haberle cortado los pechos, s\u00edmbolo por excelencia de la fecundidad y la generaci\u00f3n de vida. Tambi\u00e9n acaso por su fecha a principio de febrero, propia para integrar y reconducir en ella los carnavales rurales que tanto incomodaban a la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, las \u00ab<em>mocer\u00edas<\/em>\u00bb tan propias de \u00c1lava y Navarra (<em>Atlas etnogr\u00e1fico de Vasconia, Ritos de nacimiento al matrimonio<\/em>, 1998) tienen como fiestas propias de los muchachos varones las de Carnavales y la de Santa \u00c1gueda, cuyas fiestas organizan por tenerla como su patrona. Algo muy propio por tanto.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"787\" height=\"591\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030776.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3012\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030776.jpg 787w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030776-580x436.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030776-768x577.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><figcaption>Marceros. Unos con pieles, otros con camisa blanca y pa\u00f1uelo rojo. El <em>torreneru<\/em>, con el cu\u00e9vano para recoger los regalos. <\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\"><strong>LOS COROS<\/strong>. Los coros de las marzas de Fresnedo, que tanto me emocionaron hace un a\u00f1o por su extrema pureza, coinciden en muchos aspectos con las descripciones de los coros de Santa \u00c1gueda que disponemos. En tantos detalles que es inevitable el plantear que se trata de una misma celebraci\u00f3n, con dos manifestaciones folcl\u00f3ricas posteriores que las diferencian en lo est\u00e9tico. Me valgo para esta ocasi\u00f3n del art\u00edculo period\u00edstico \u00abLos coros de Santa \u00c1gueda\u00bb de V\u00edctor R. A\u00f1\u00edbarro en la revista <em>Estampa<\/em>, n\u00ba 161, de 1931.<\/p>\n\n\n\n<p>Habla este art\u00edculo de que en todos los coros hay un \u00ab<em><strong>gizonzarra<\/strong>, un hombre maduro<\/em>\u00bb que es el que ordena y gobierna el grupo, el que se encarga de transmitir la tradici\u00f3n a los m\u00e1s j\u00f3venes. Esta figura ya desdibujada en Fresnedo, tambi\u00e9n es habitual en las cuadrillas de mozos de la Vasconia meridional, conocida como \u00ab<em>mozo mayor<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n relata A\u00f1ibarro c\u00f3mo \u00ab<em>los cantores deti\u00e9nense<\/em> <em>ante los caser\u00edos y uno de ellos hace la pregunta de ritual \u00ab<strong>Abestu edo errezau<\/strong>?\u00bb (\u00bfcantamos o rezamos?). Porque en el caser\u00edo puede haber alg\u00fan enfermo o sus habitantes est\u00e1n a\u00fan sumidos en el dolor de una desgracia reciente. Se atiende siempre a la respuesta<\/em>\u00ab. Me qued\u00e9 petrificado cuando, tras haber conducido hasta una vivienda lejana en las monta\u00f1as de Fresnedo, se mand\u00f3 no cantar porque alguien de la casa estaba enfermo en la cama. <\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se tiene en com\u00fan que cada participante se acompa\u00f1e de un gran palo, adornado \u2014no recuerdo haberlo visto el a\u00f1o pasado en Fresnedo\u2014 con cintas de colores que, por cierto, recuerdan a esas danzas tradicionales de un m\u00e1stil y largas cintas que representan a los \u00e1rboles o a los mismos \u00e1rboles rituales llamados <em>mayos<\/em>, <em>mayas <\/em>o <em>maiatzak<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>Coinciden tambi\u00e9n en que se cante en corro, una canci\u00f3n repetitiva con alusiones en la letra de las marzas a la mujer, algo que recuerda al \u00ab<em>si en la vivienda hay una joven, una neskatilla<\/em> (sic),<em> no hace falta tampoco en la canci\u00f3n la correspondiente alusi\u00f3n galante<\/em>\u00bb del art\u00edculo vasco.<\/p>\n\n\n\n<p>Y sobre todo, coinciden con la descripci\u00f3n de A\u00f1ibarro en que \u00ab<em>En todos los sitios son acogidos con cari\u00f1o y, en la aldea sobre todo, tienen el valor de una emoci\u00f3n muy querida que subsiste en el alma aldeana con toda su fuerza primitiva<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"787\" height=\"591\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030727.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3013\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030727.jpg 787w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030727-580x436.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030727-768x577.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><figcaption>Las marzas tienen un gran valor como aglutinante social ya que muchas veces supone el encuentro entre buenos amigos<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\"><strong>LAS MARZAS<\/strong>. Pero centr\u00e9monos en las marzas de Fresnedo de Soba, en todo su lujo de detalle. Para ello prefiero citar directamente las palabras de \u00c1ngel Rodr\u00edguez en su librillo Los dulzaineros de Fresnedo de Soba (2015) ya que lo resume perfectamente y con m\u00e1s certeza que lo que yo podr\u00eda ofrecer: \u00ab<em>El grupo de marceros lo forman exclusivamente los mozos, excluyendo al g\u00e9nero femenino. Se re\u00fanen en alg\u00fan lugar sin ser vistos, donde se disfrazan y caracterizan convenientemente. Lo componen varios personajes, que se diferencian por sus vestimentas, encargados adem\u00e1s de funciones diferentes. Los marceros, conocidos en Soba como \u00abramasqueros\u00bb por el ramo que porta uno de sus personajes, van ataviados con pieles de oveja colocadas en su espalda a modo de capa. A la cintura se ajustan las colleras, portando un buen n\u00famero de campanos y campanillas que han sido retirados de sus animales para la ocasi\u00f3n. Llevan tambi\u00e9n un palo con el que andan y saltan al modo pasiego. A los encargados de cantar las marzas se les denomina \u00abcantadores\u00bb visten de blanco luciendo una banda colorada. Otro componente que compone la mascarada es el \u00abtorreneru\u00bb que, cu\u00e9vano a la espalda, es el encargado de recoger el aguinaldo (chorizos, huevos, casta\u00f1as, quesos&#8230;). Por \u00faltimo est\u00e1 el \u00abramasquero\u00bb que porta el ramo, generalmente de acebo, decorado para la ocasi\u00f3n. Este es el personaje m\u00e1s peculiar. Cubre su rostro con una careta de piel de oveja y lleva un atuendo formado por elementos carnavalescos y prendas femeninas, en ocasiones llevando una pandereta. Todos los personajes cubren su cabeza con un capirote adornado con cintas de colores.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Una vez terminada la caracterizaci\u00f3n, los ramasqueros se dirigen a las casas de los vecinos. Resuenan los campanos, agitados por los mozos que los portan, hasta que llegan a la vivienda donde los cantadores hacen la pregunta de rigor: \u00ab\u00bfCantamos o rezamos?\u00bb. Si en la casa se guarda luto, se reh\u00fasa al cantar y se reza si as\u00ed se solicita. Si se pide del canto, pronto los mozos cantadores comienzan a entonar las marzas. Rara es la vez que se cantan al completo, pues enseguida los <\/em>ramasqueros <em>comienzan a agitar sus<\/em> <em>campanos entre gritos y relinchos. Y es que, como dice la canci\u00f3n \u00ab&#8230;d\u00e9noslo se\u00f1ora, si nos lo han de dar, sin cortos los d\u00edas y hay mucho que andar\u00bb. El torreneru se encarga de recoger el aguinaldo y se dirigen a una nueva casa. Este proceso se repite en todas y cada una de las casas del pueblo, as\u00ed como en los pueblos vecinos. Con los obsequios obtenidos, se re\u00fanen todos los participantes para celebrar la parranda<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"787\" height=\"591\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030667.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3019\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030667.jpg 787w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030667-580x436.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030667-768x577.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Sobran las palabras ante tal c\u00famulo de s\u00edmbolos tan virginales y desconocidos fuera de Fresnedo. Pero es f\u00e1cil enlazarlo no s\u00f3lo con nuestros coros de Santa \u00c1gueda sino con carnavales mucho m\u00e1s alejados, como los de Ituren y Zubieta, u otros similares o rituales en torno al \u00e1rbol, conocidos entre nosotros como <em><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2017\/02\/09\/basaratuste-el-carnaval-del-bosque\/\">basaratuste<\/a> <\/em>&#8216;carnaval del bosque&#8217; o <em><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2019\/02\/13\/kanporamartxoa-eta-etxeramartxoa\/\">kanporamartxo <\/a><\/em><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2019\/02\/13\/kanporamartxoa-eta-etxeramartxoa\/\">y <\/a><em><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2019\/02\/13\/kanporamartxoa-eta-etxeramartxoa\/\">etxeramartxo<\/a><\/em>\u2014 cuyo segundo componente del t\u00e9rmino, <em>martxo<\/em>, al menos en apariencia, no dista nada del nombre \u00ab<em>marza<\/em>\u00ab.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"787\" height=\"591\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030544.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3017\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030544.jpg 787w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030544-580x436.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030544-768x577.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\"><strong>LAS L\u00c1GRIMAS DE GEL\u00cdN<\/strong>. Por nada del mundo habr\u00eda de imaginarme yo que, cuando buscaba alg\u00fan enlace para participar como observador en las marzas de Fresnedo, la familia m\u00e1s memorable del mismo iba a ser la de los P\u00e9rez, saga de dulzaineros locales. Y es que all\u00e1 por el a\u00f1o 2000 estuve en casa de Terio, al que fotografi\u00e9 junto a su esposa. Terio era un afamado dulzainero y motor de las marzas, ya fallecido, e hijo del legendario \u00c1ngel P\u00e9rez\u2014 gracias a uno de sus nietos, Mikel, del que por aquel entonces era yo profesor y ahora amigo. Hijo de Terio y nieto de \u00c1ngel es otro \u00c1ngel \u2014padre de Mikel\u2014 que, por diferenciarlo del abuelo, se conoce en este entorno como \u00ab<em>Gel\u00edn<\/em>\u00bb (de Angel\u00edn, claro est\u00e1), al que tambi\u00e9n conozco.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"424\" height=\"589\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P2290001.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3014\" \/><figcaption>Fotograf\u00eda del archivo familiar, con el legendario dulzainero y motor de las marzas \u00c1ngel P\u00e9rez. Junto a \u00e9l, sus nietos Gel\u00edn (Angel\u00edn) y Jes\u00fas.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"525\" height=\"729\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P2290002.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3015\" \/><figcaption>Fotograf\u00eda que en el a\u00f1o 2000 hice a Ter\u00edn, hijo de \u00c1ngel, padre de Gel\u00edn y abuelo de Alberto, Mikel y Adri\u00e1n.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"787\" height=\"591\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030545.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3016\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030545.jpg 787w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030545-580x436.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/02\/ARK_P1030545-768x577.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><figcaption>La tradici\u00f3n reverdece cada principio de marzo en la familia P\u00e9rez. Sin participar, \u00c1ngel, <em>Gel\u00edn<\/em>, junto a su hijo Mikel, sobrino Adri\u00e1n e hijo Alberto.<br>Instant\u00e1nea tras el encuentro en el restaurante Casatablas, centro neur\u00e1lgico del valle.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Con \u00e9l coincid\u00ed en el bar <em>Casatablas<\/em>, el punto de encuentro referente del valle \u2014y por cierto con muy buena y econ\u00f3mica comida\u2014 mientras esper\u00e1bamos a que apareciesen los marceros en su recorrido. Un problema en una pierna le imped\u00eda participar este a\u00f1o, supongo que por primera vez en su vida. Pronto irrumpieron los atronadores campanos y en una carrera por la carretera aparecieron de la nada los sudorosos marceros. All\u00ed, dentro del grupo, estaban sus hijos Alberto y Mikel. Y Adri\u00e1n, el hijo de su hermana Delfina. En ese momento, cuando vimos aparecer en la lejan\u00eda al grupo, mientras charl\u00e1bamos con sendos vasos de vino en la mano, vi c\u00f3mo se le humedec\u00edan a Gel\u00edn los ojos por la emoci\u00f3n. No dije nada y respet\u00e9 su silencio. Porque en ese m\u00e1gico momento necesitaba todo el universo para \u00e9l: le estaban hablando sus genes, sus ra\u00edces ancestrales. All\u00ed estaba, con la mirada perdida, ausente, inmerso en la silenciosa soledad que hab\u00eda edificado para aislarse del tronar de los campanos. Y sus vivencias personales propias, las de sus antepasados y las de su descendencia se encontraron all\u00ed, junto a la h\u00fameda tierra de aquel encajado valle en donde nos encontr\u00e1bamos. Entonces comprend\u00ed lo que eran las marzas de Fresnedo para aquella gente que, dicho sea de paso, tan bien me acogi\u00f3: historia, pureza y, sobre todo, emoci\u00f3n. Benditas aquellas l\u00e1grimas de Gel\u00edn, que regaron el renacer primaveral de la historia&#8230;<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"591\" height=\"396\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/07\/felix-facebook2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2584\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/07\/felix-facebook2.jpg 591w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/07\/felix-facebook2-580x389.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 591px) 100vw, 591px\" \/><\/figure><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En estos momentos se estar\u00e1 repitiendo un a\u00f1o m\u00e1s en Fresnedo \u2014localidad rural del municipio de Soba, Cantabria\u2014 el ritual de las \u00abmarzas\u00bb. La fiesta consiste en una cuadrilla de muchachos que desde la ma\u00f1ana hasta el anochecer, recorre los pueblos y aldeas del entorno cantando unas coplas y pidiendo ese donativo que luego usar\u00e1n &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2020\/02\/29\/marzas-de-fresnedo-la-piedra-angular\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Marzas de Fresnedo: la piedra angular<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":112,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[81671,94701,156201,266,156188,156194,156191,156183,94702,156202,156174,94717,32938,156192,72575,156184,11160,156187,69726,156189,156190,81672,156199,156198,156200,156178],"class_list":["post-3005","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-agate-deuna","tag-aratusteak","tag-artzentales","tag-bizkaia","tag-carnaval-rural","tag-estampa","tag-fiesta-de-quintos","tag-fresnedo","tag-inauteriak","tag-iture","tag-joaldunak","tag-kanporamartxo","tag-karrantza","tag-kintoak","tag-lanestosa","tag-marzas","tag-mili","tag-moceria","tag-perez","tag-primera-comunion","tag-quintos","tag-santa-agueda","tag-soba","tag-solorzano","tag-turtzios","tag-zubieta"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3005","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3005"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3005\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3024,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3005\/revisions\/3024"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3005"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3005"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3005"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}