{"id":305,"date":"2017-01-15T21:02:02","date_gmt":"2017-01-15T20:02:02","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/arca-de-no-se\/?p=305"},"modified":"2023-01-14T20:36:02","modified_gmt":"2023-01-14T19:36:02","slug":"a-candela-encendida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2017\/01\/15\/a-candela-encendida\/","title":{"rendered":"A candela encendida"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/01\/P1141590.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"539\" height=\"445\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/01\/P1141590.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3792\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Anoche fui un comensal m\u00e1s <span style=\"color: #993300\">en la m\u00e1s sugerente y m\u00e1gica de las cenas que uno pueda imaginarse<\/span>. No por el men\u00fa o el ambiente, que tambi\u00e9n fueron inmejorables, sino por poder gozar de un c\u00famulo de costumbres ancestrales que, a modo de f\u00f3siles, han resistido excepcionalmente al paso de tiempo all\u00ed arriba, en la ermita de San Ant\u00f3n, encaramada en las nevadas laderas de Gorbeia. <span style=\"color: #993300\">Acud\u00ed solo<\/span>, casi de inc\u00f3gnito, rodeado de gente que no conoc\u00eda, para as\u00ed poder vivir en toda su intensidad el ritual que all\u00ed se esperaba. Noche inclemente y con la constante amenaza de nieve por lo que, para mi fortuna, acudi\u00f3 menos gente de lo habitual.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue en el barrio m\u00e1s alto de Baranbio, aquel al que los \u00faltimos euskaldunes locales denominaban <span style=\"color: #993300\">Baranbiogoi<\/span>. Una aldea que se mece entre los inconmensurables bosques de Altube y las g\u00e9lidas laderas de Arna, en Gorbeia, sujetando como puede toda la riqueza etnogr\u00e1fica, hist\u00f3rica y arquitect\u00f3nica que ha heredado, para que no se derrumbe para siempre.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/01\/P1141542.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"567\" height=\"404\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/01\/P1141542.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3793\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Por ello, por estar tan olvidados en aquel paraje, los poqu\u00edsimos vecinos de Baranbiogoi viven con m\u00e1s pasi\u00f3n si cabe los rituales de su ermita, dedicada a San Ant\u00f3n, el patr\u00f3n de los animales como bien sabemos. Porque <span style=\"color: #993300\">es la fecha principal de su calendario<\/span> y porque saben que el a\u00f1o que no lo repitan, se habr\u00e1 deshumanizado para siempre aquel altivo y fr\u00edo enclave. As\u00ed es que, este a\u00f1o una vez m\u00e1s, motivados de modo instintivo, han repetido la costumbre que, asegura el sacerdote, data al menos del siglo XVIII. Y all\u00ed estaba yo, dando fe.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras degustar una cena elaborada entre varios vecinos y que se come dentro de la misma ermita, lleg\u00f3 lo m\u00e1s extraordinario del festejo, lo que iba buscando.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/01\/Ardoa-bis.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"539\" height=\"379\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/01\/Ardoa-bis.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3794\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Ardo beroa, postura egiten dutenei emateko<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En el p\u00f3rtico y en lo m\u00e1s cerrado de la noche, una vez elevados los \u00e1nimos con la ingesta previa, el alcalde ped\u00e1neo Jes\u00fas Mari Bernaola se visti\u00f3 con una blusa tradicional y con la obligada txapela <span style=\"color: #993300\">para dar comienzo a la puja<\/span> de los lotes que las familias del barrio aportan y con la que pretenden sacar alg\u00fan dinero para mantener la ermita durante el ejercicio siguiente. Estos dos \u00faltimos a\u00f1os se alterna en la labor con una vitoreada <em>neska<\/em> local llamada Karmele y que es en las que todos los vecinos depositan las esperanzas de continuidad de la tradici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Lotes de patas u orejas de cerdo desfilaron uno por uno junto a cazuelas listas para comer, a\u00f1adidas botellas de vino y alg\u00fan que otro gallo o cap\u00f3n que nunca faltan. Y los asistentes, siguiendo la tradici\u00f3n, pujan por ellos, envueltos por una nebulosa de alcohol, pasi\u00f3n y fervor. Las adjudicaciones se llevan a cabo siguiendo el antiguo procedimiento de las pujas \u201c<em>a candela encendida<\/em>\u201d, sin duda lo m\u00e1s interesante y excepcional del acto.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/arca-de-no-se\/files\/2017\/01\/P1141572.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"567\" height=\"425\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2017\/01\/P1141572.jpg\" alt=\"OLYMPUS DIGITAL CAMERA\" class=\"wp-image-310\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Jose Mari y Karmele, en plena puja o remate<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Para quien lo desconozca, <span style=\"color: #993300\">los <em>remates a candela encendida<\/em> fueron el modo en el que se adjudicaban la mayor\u00eda de las contratas<\/span>, generalmente de servicio p\u00fablico, como la ejecuci\u00f3n de obras, el suministro de provisiones, etc. en todos nuestros pueblos, un m\u00e9todo que una y otra vez nos aflora en la documentaci\u00f3n hist\u00f3rica. Este modo de remate o puja tan entra\u00f1ablemente nuestro desapareci\u00f3 desde que lo prohibiera la <em>Ley de Enjuiciamiento Civil<\/em> en 1881.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero all\u00ed, en Baranbiogoi hizo su reaparici\u00f3n ayer, una vez m\u00e1s, 136 a\u00f1os despu\u00e9s de aquel precepto derogatorio. En la m\u00e1s sugerente clandestinidad y encubierto por la noche y lo remoto del enclave.<\/p>\n\n\n\n<p>Consiste en dar a conocer a todos los asistentes el lote por el que se va a pujar a continuaci\u00f3n y del que se da el precio de salida que antes han acordado en una especie de tasaci\u00f3n. Y&#8230; <span style=\"color: #993300\">comienza la magia en el preciso instante en que se prende una cerilla<\/span> o mixto que ser\u00e1 seguida de otras dos m\u00e1s. Siempre en conjuntos de tres. Mientras sujeta la cerilla, el subastero va incitando a los presentes para que aparten ese d\u00eda la sensatez y que se entreguen a la locura de una buena causa. La m\u00e1s alta puja que se haya realizado al consumirse la tercera cerilla es la que se lleva el lote. Pero, por a\u00f1adir algo m\u00e1s de emoci\u00f3n, si se hubiese producido una puja en la tercera de las cerillas, se prenden otras tres, para dar opci\u00f3n a rematar a quien est\u00e9 indeciso. As\u00ed indefinidamente hasta que una tercera cerilla se consuma sin postura alguna.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/01\/P1141497.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"567\" height=\"425\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/01\/P1141497.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3795\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">OLYMPUS DIGITAL CAMERA<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>A cada oferta, que se proclama en voz alta, el alcalde contesta con un simp\u00e1tico <em>\u201cardaoa!\u201d<\/em> o \u201c<em>\u00a1vino!<\/em>\u201d. <span style=\"color: #993300\">Raudo acuden a donde el o la pujadora con un vaso de vino cocido<\/span> (o mosto para quien no pueda beber alcohol) que han de ingerir. As\u00ed, seg\u00fan avanza la noche, los \u00e1nimos est\u00e1n cada vez m\u00e1s euf\u00f3ricos y los bolsillos m\u00e1s desprendidos. Y, como si fuese&nbsp;niebla rampante, van apareciendo las generosas ofertas. Doy por hecho que en tantos a\u00f1os habr\u00e1 habido en las ma\u00f1anas siguientes m\u00e1s de un dolor de cabeza y arrepentimiento por lo excesivo de lo pagado. Pero es as\u00ed la costumbre y se repetir\u00e1 a\u00f1o tras a\u00f1o sin que nadie la ponga en tela de juicio.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Por lo que a m\u00ed respecta, pasada la media noche <span style=\"color: #993300\">abandon\u00e9 el lugar con todo el sigilo que me fue posible<\/span>, sin ni siquiera despedirme, no queriendo interferir en el desarrollo del acto que era de sus vecinos y que se prolonga hasta altas horas. Borracho yo tambi\u00e9n, aunque de emoci\u00f3n, totalmente exaltado por lo que acababa de vivir, me lanc\u00e9 cuesta abajo por aquellas carreterillas que sin pudor alguno y con toda la pendiente posible buscan el valle principal que duerme a sus pies, aquel que, al enlazar con la carretera que baja de Altube me devolvi\u00f3 a la normalidad, a la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy todav\u00eda me froto los ojos y me pregunto si no habr\u00e1 sido un sue\u00f1o el hacer presenciado all\u00ed arriba un remate a candela encendida, aquel m\u00e9todo de subastas que fue tan com\u00fan en nuestro pa\u00eds pero que desapareci\u00f3 de entre nosotros hace m\u00e1s de un siglo. <span style=\"color: #993300\">Fr\u00edo, fuego, vino, griter\u00edo y aquellas cerillas&#8230;<\/span> aquellas cerillas que me volvieron loco de alegr\u00eda por el simple hecho de haberlas visto encenderse all\u00ed una vez m\u00e1s.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/01\/Ostoak-banatzeko.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"411\" height=\"88\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/01\/Ostoak-banatzeko.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3796\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><em>Mila esker, bihotz-bihotzez han izan zineten guztiei, bereziki Jesus Mari Bernaolari eta Leire Lusarretari. Hurrengo urtera arte.<\/em><br><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/01\/felix-facebook.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"591\" height=\"396\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/01\/felix-facebook.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3797\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/01\/felix-facebook.jpg 591w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2023\/01\/felix-facebook-580x389.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 591px) 100vw, 591px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Anoche fui un comensal m\u00e1s en la m\u00e1s sugerente y m\u00e1gica de las cenas que uno pueda imaginarse. 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