{"id":3130,"date":"2020-04-29T07:00:29","date_gmt":"2020-04-29T05:00:29","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/?p=3130"},"modified":"2020-04-30T08:04:30","modified_gmt":"2020-04-30T06:04:30","slug":"el-arin-arin-y-el-conficto-social-en-una-romeria-de-arrue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2020\/04\/29\/el-arin-arin-y-el-conficto-social-en-una-romeria-de-arrue\/","title":{"rendered":"El arin-arin y el conficto social en una romer\u00eda de Arrue"},"content":{"rendered":"\n<p>El cuadro <em>Romer\u00eda<\/em> (1920) de Jos\u00e9 Arrue no refleja solo la arcadia feliz del\nmundo rural vasco como siempre hemos pretendido verlo, sino tambi\u00e9n un\nconflicto ideol\u00f3gico que rasg\u00f3 la convivencia social del momento. Hagamos por\ntanto otra lectura de la obra.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el primer vistazo observamos que, dentro del gent\u00edo congregado en la romer\u00eda de San Miguel \u2014ermita que, seg\u00fan la creencia popular local, se tiene por el primer templo del municipio de Orozko\u2014 nos plantea Arrue un acto central m\u00e1s relevante, solemne, principal en la escena: es el baile del <em><strong>aurresku<\/strong><\/em> presidido por las autoridades y al son del txistu, la expresi\u00f3n m\u00e1s tradicional y genuina de la fiesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero a su vez, en una esquina del cuadro, reforzando a\u00fan m\u00e1s su car\u00e1cter marginal, nos muestra a unos j\u00f3venes que, ajenos a la liturgia del acto central, bailan alegres y con los brazos en alto un puerro o <em><strong>arin-arin<\/strong><\/em>, al son de acorde\u00f3n, pandero y un txistulari. Son la \u00faltima consecuencia del inconformismo del momento, la ruptura del orden establecido, los <em>antisistema<\/em> que a\u00f1oran la libertad de la modernidad y no la tradici\u00f3n. Nadie como el maestro Jos\u00e9 Arrue para reflejar con extremado detalle \u2014pict\u00f3rico e hist\u00f3rico\u2014 esos dos mundos que chocan entre s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"573\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/ARK_Romeria-1920.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3131\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/ARK_Romeria-1920.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/ARK_Romeria-1920-580x469.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><figcaption>El cuadro <em><strong>Romer\u00eda<\/strong> <\/em>de <a href=\"https:\/\/josearrue.org\/\">Jos\u00e9 Arrue<\/a> (1920) no representa una arcadia del mundo rural vasco, sino tambi\u00e9n la confrontaci\u00f3n de dos danzas, dos sociedades, dos formas de entender la vida, separadas por el devenir del tiempo.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>A\u00d1ORANZAS<\/strong>. La sociedad vasca de fines del XIX viv\u00eda sumida en una gran crisis emocional, de p\u00e9rdida de valores, tras hab\u00e9rsele arrebatado definitivamente sus fueros (1876). Consecuencia de ello, se implant\u00f3 entre la poblaci\u00f3n una a\u00f1oranza rom\u00e1ntica del pasado, una idealizaci\u00f3n de la esencia e identidad vascas que, como en toda lectura del tiempo pasado, aparentaba ser mucho m\u00e1s id\u00edlica que la certeza hist\u00f3rica.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, no todo el problema resid\u00eda en la p\u00e9rdida de las guerras y los Fueros, ya que al desastre generalizado se sumaba la amenaza de algo imparable y que comenzaba a hacer tambalear la idealizaci\u00f3n de identidad tradicional inamovible de nuestro pueblo: llamaba a la puerta la modernidad, adversario n\u00famero uno para muchos sectores sociales, otro enemigo contra el que combatir.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>TIEMPOS MODERNOS<\/strong>. Y no eran poco fundados los recelos ya que, de la mano de aquellos nuevos aires, hab\u00eda llegado la industrializaci\u00f3n fabril de gran parte de Bizkaia, con la aparici\u00f3n pareja del proletariado y tambi\u00e9n de la inmigraci\u00f3n, especialmente a partir de 1863, cuando las Juntas Generales de Bizkaia suprimieron la prohibici\u00f3n de exportar mineral de hierro m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites del Se\u00f1or\u00edo y, poco m\u00e1s tarde (1876), la explotaci\u00f3n ilimitada de sus minas, produciendo una borrachera econ\u00f3mica que dur\u00f3 como sabemos hasta la extenuaci\u00f3n de sus menas. Ello convirti\u00f3 la r\u00eda bilbaina en un hervidero de barcos y comerciantes, de locales y extranjeros y de enriquecidas familias que conviv\u00edan en una ciudad tan apretujada y densa que no cab\u00eda en s\u00ed misma.<\/p>\n\n\n\n<p>Para m\u00e1s inri de los que defend\u00edan la\ninamovilidad social y cultural secular, hab\u00eda aparecido el ferrocarril\n(Bilbao-Castejon, 1863) y la comunicaci\u00f3n con el resto de Europa era ya una\nrealidad. As\u00ed, viajes que parec\u00edan impensables unas d\u00e9cadas atr\u00e1s eran ahora normales\ny accesibles en precio. Y se abrireron los horizontes&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>A ese nuevo mundo burgu\u00e9s bilba\u00edno, tan elitista y refinado, hab\u00edan llegado tambi\u00e9n desde bastante tiempo atr\u00e1s los elegantes y palaciegos bailes de sal\u00f3n que, como el vals, polka&#8230; tanto furor hac\u00edan. Un baile con contacto entre hombres y mujeres, algo inaceptable y escandaloso para la sociedad vasca m\u00e1s tradicionalista \u2014carlistas\u2014, el clero y quien tomar\u00eda el verdadero relevo: Sabino Arana y el nacionalismo que aparecer\u00eda poco despu\u00e9s (PNV, 1895), muy moralista en sus inicios.<\/p>\n\n\n\n<p>El contacto f\u00edsico, la mera cercan\u00eda o insinuaci\u00f3n visual entre ambos sexos era tenido por muchos \u2014y m\u00e1s en el \u00e1mbito rural\u2014 como algo sucio que atentaba no solo a la honorabilidad de la muchacha implicada \u2014era sobre las mujeres sobre las que reca\u00eda la presunci\u00f3n de culpabilidad\u2014 sino un ataque fulminante a la honestidad, honra y honor de toda su familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Para las j\u00f3venes muchachas de Orozko, as\u00ed como para las de otras zonas rurales, era muy com\u00fan y socorrido el bajar a servir a Bilbao. Y es all\u00ed, en sus vivencias urbanas, en donde se entusiasman mirando aquellos bailes que danzan sus se\u00f1oras, con toda la elegancia y boato del mundo. A partir de entonces, el baile \u00aba lo agarrado\u00bb \u2014llamado <em>baltseo<\/em> entre los baserritarras\u2014 se extiende como la p\u00f3lvora de mano de aquella gente joven que ve otra alternativa de vida, con historias de ambientes muy diferentes de los que se comenta existen en Londres, Par\u00eds&#8230; y ya no quiere escuchar el alegato a la tradici\u00f3n del mundo rural porque no le ofrece m\u00e1s que una vida privada de los colores naturales de su primavera. Por ello, pronto se suman a la corriente de modernidad los j\u00f3venes de las aldeas, que escuchan ansiosos lo que aquellas sirvientas, arrieros, etc. les cuentan sobre la ciudad y el resto del mundo. No aceptan ya limitarse a los bailes serios y sin ese contacto tan necesario para dar rienda suelta a esa juventud que les brotaba por cada poro.<\/p>\n\n\n\n<p>Las autoridades locales \u2014civiles y\neclesi\u00e1sticas\u2014 se escandalizan y maldicen una y otra vez la influencia de esos\ndiab\u00f3licos bailes, enemigos venidos de fuera, atentado contra las estructuras\ntradicionales de la convivencia social, religiosa y, sobre todo, de la\ndecencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>IRRUPCI\u00d3N DEL ACORDE\u00d3N<\/strong>. Por si fuera poco, aquellos nuevos bailes ven\u00edan acompa\u00f1ados de un nuevo instrumento, infinitamente m\u00e1s rico en matices que la gaita o txistus habituales, como lo era el acorde\u00f3n. Aunque el invento era anterior (1829) llega por primera vez a Euskadi de mano de Juan Bautista Busca (1839-1902). Nacido en el Piamonte italiano, lleg\u00f3 a Gipuzkoa a trabajar en las obras del ferrocarril \u2014en lo que eran especialistas por su dilatada experiencia tuneladora en los Alpes\u2014 y se instal\u00f3 en Zumarraga en 1864. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"787\" height=\"596\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/ARK_arin-arin-Erromerian.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3132\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/ARK_arin-arin-Erromerian.jpg 787w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/ARK_arin-arin-Erromerian-580x439.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/ARK_arin-arin-Erromerian-768x582.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><figcaption>Detalle del margen del cuadro en donde se refleja el <em>arin-arin <\/em>y, m\u00e1s atr\u00e1s, los j\u00f3venes buscando lugares apartados en donde entablar una conversaci\u00f3n y, quiz\u00e1, fraguar una nueva historia de amor.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Su aparici\u00f3n fue arrolladora y se expandi\u00f3 con la velocidad de un rayo, haciendo furor entre los j\u00f3venes. Es por ello por lo que el clero calific\u00f3 a la acorde\u00f3n como <em>infernuko hauspoa<\/em>, &#8216;el fuelle del infierno&#8217; por la ruptura con lo anterior \u2014dominado por los txistularis, entonces conocidos como <em>danbolin<\/em>, tamborilero&#8230;\u2014 y su notable incitaci\u00f3n a los bailes considerados pecaminosos.<\/p>\n\n\n\n<p>En cierto modo, aquella fractura entre lo tradicional y lo aperturista tuvo su reflejo en la dualidad entre el <em>txistu<\/em> y la <em>triki<\/em>. Y, precisamente esta \u00faltima, por no ser tenida como s\u00edmbolo para sustentar el canon del vasquismo, al no estar tan sometida al control de la pureza conceptual, adopt\u00f3 y reprodujo sin complejos en las romer\u00edas cada una de las modas musicales que estaban de actualidad, lo que le hizo definitivamente imponerse \u2014a\u00fan en la actualidad\u2014 como instrumento fresco y jovial y no tan solemne y hier\u00e1tico como el <em>txistu<\/em>, sin libertad de movimientos por la funci\u00f3n que se le asign\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>HECHA LA TRAMPA<\/strong>. Pero los ambientes retr\u00f3grados eran asimismo conscientes de que la nueva moda era ya irrefrenable, que hab\u00eda que buscar una soluci\u00f3n que contuviese la nueva oleada de podredumbre moral. As\u00ed, aunque a rega\u00f1adientes por algunos sectores ultraconservadores, se decide relajar la permisividad de los bailes p\u00fablicos, para sujetar aquella avalancha del gusto por el baile a lo agarrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Es de ese modo como, en un giro de 180 grados, se da carta blanca a la entrada de danzas hasta entonces desconocidas en el mundo rural, como los son el <em>fandango <\/em>o el <em>arin-arin<\/em> \u2014tambi\u00e9n es de nueva irrupci\u00f3n la <em>biribilketa<\/em>\u2014 que, aunque sean descaradas al dejar bien a la vista las turgencias y formas de la mujer especialmente al levantar los brazos, servir\u00e1n como suced\u00e1neo para refrenar aquellas ansias juveniles.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>FANDANGO Y ARIN-ARIN<\/strong>. Es as\u00ed como aquellas personas e instituciones que luchaban contra estos nuevos bailes y danzas, comienzan en esta nueva fase a admitir primero y a promover despu\u00e9s el <em>fandango <\/em>y el <em>arin-arin<\/em>, como estrategia para resolver la dicotom\u00eda del \u00abbaile a lo suelto\u00bb frente al \u00abbaile a lo agarrado\u00bb. Ahora se proponen incluso como mod\u00e9licas de \u00ablo propio\u00bb, creando la percepci\u00f3n irreal y manipulada de esas danzas que ha llegado hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DE LO URBANO A LO RURAL<\/strong>. En realidad, esas danzas se expanden desde el \u00e1mbito urbano hacia lo rural, justo lo contrario de la percepci\u00f3n que actualmente podemos tener. En nuestro caso, desde el Bilbao urbano viajan hasta el Orozko de <em>baserri<\/em>, seduciendo cada nuevo pueblo que atraviesa. Tambi\u00e9n viaja la moda hacia el resto de Euskal Herria: de ah\u00ed que en territorios m\u00e1s alejados sea conocida como <em>Bizkai-dantza<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"615\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/ARK_Baltseoa.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3133\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/ARK_Baltseoa.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/ARK_Baltseoa-580x503.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><figcaption>Otra escena de una romer\u00eda en Orozko, con el perfil del monte Ganekogorta al fondo, en el que el moderno baile a lo agarrado o <em>baltseo <\/em>ya parece integrado incluso entre la gente de m\u00e1s edad. Tambi\u00e9n el moderno instrumento llamado acorde\u00f3n, el <em>fuelle del infierno<\/em>. La ilustraci\u00f3n la realiza Jos\u00e9 Arrue para la editorial Verdes en 1929, casi una d\u00e9cada despu\u00e9s de nuestro cuadro <em>Romer\u00eda<\/em>. La evoluci\u00f3n social, la modernizaci\u00f3n, son ya indiscutibles.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Es as\u00ed como con el paso del tiempo y a pesar de los recelos, el <em>fandango <\/em>y el <em>arin-arin<\/em>, que en el siglo XIX hab\u00edan sido tildados por varios autores de for\u00e1neos y desvergonzados, aparecen como aceptables frente a la invasi\u00f3n de baile a lo agarrado. Y, por oposici\u00f3n a este, acabar\u00e1n por ser considerados incluso como mod\u00e9licos o falsamente genuinos: todo parec\u00eda l\u00edcito para intentar refrenar la ola del perverso baile \u00aba lo agarrado\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>Algo similar parece suceder con la acorde\u00f3n, cuya expansi\u00f3n parte al parecer de los m\u00e1s urbano, \u00ab<em>del baile popular del lugar llamado La Casilla en Abando\/Bilbao desde 1882 hasta 1923, atendiendo particularmente a la consolidaci\u00f3n de un modelo novedoso de articulaci\u00f3n de la danza y de la amenizaci\u00f3n musical en ese espacio que presuntamente fue replic\u00e1ndose por otros \u00e1mbitos del Pa\u00eds Vasco<\/em>\u00bb (Berguices, 2016).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ORIGEN DEL FANDANGO<\/strong>. El <strong><em>fandango<\/em><\/strong>, como su nombre sugiere, no nos es propio a los vascos, sino la adaptaci\u00f3n de una de las danzas espa\u00f1olas, muy com\u00fan en la regi\u00f3n andaluza, desde donde se extendi\u00f3 a las comarcas de Levante y de ah\u00ed al resto principalmente a trav\u00e9s de representaciones esc\u00e9nicas. Era tenido como de cierto esc\u00e1ndalo por su transgresi\u00f3n. Y sabemos de su presencia en la Bizkaia urbana desde muy antiguo:&nbsp; \u00ab&#8230;<em>en Bilbao se baila de lo lindo, sobre todo el fandango<\/em>&#8230;\u00bb (1727).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ORIGEN DEL ARIN-ARIN<\/strong>. El <em><strong>arin-arin<\/strong><\/em> o <strong><em>puerro <\/em><\/strong>proviene de la <em>contradanza<\/em> en origen inglesa y cuyo mismo nombre castellano de <em>contradanza <\/em>surge de <em>country<\/em>&#8211;<em>dance<\/em>. Naci\u00f3 como decimos en Inglaterra y se adapt\u00f3 algo m\u00e1s tarde en Francia, desde donde se extendi\u00f3. Aunque la mayor\u00eda de los investigadores apuestan por la l\u00ednea de que fuesen los mismos ingleses quienes la trajesen a Bilbao, gracias al intenso intercambio cultural unido al comercio del mineral.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se conoce entre nosotros bajo la denominaci\u00f3n de <em>zakur-dantza<\/em> &#8216;baile de perros&#8217;  \u2014 quiz\u00e1 impuesta por alg\u00fan cr\u00edtico con la nueva moda\u2014  y como <em>porrua, puerro<\/em> o <em>porrusalda<\/em> &#8216;sopa de puerro&#8217;, especialmente en alusi\u00f3n al <em>arin-arin<\/em> cantado.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"567\" height=\"315\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/Erromeria-2018.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3134\" \/><figcaption>En 2017 el grupo de danzas <em>Batasuna <\/em>(Orozko) se hizo cargo de la representaci\u00b4\u00f3n del cuadro <em>Romer\u00eda <\/em>de Jos\u00e9 Arrue, para integrar sus escenas en un proyecto audiovisual llamado <em>Zerumugan <\/em>que nunca lleg\u00f3 a ver la luz. Tomaron parte m\u00e1s de 300 figurantes.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Aquel baile de origen extranjero sube\ndesde la ciudad hasta las m\u00e1s aisladas aldeas rurales, ahora impulsadas como lo\nideal, lo genuino, para intentar refrenar la ola del perverso baile a lo\nagarrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Para cuando Jos\u00e9 Arrue pint\u00f3 en 1920 el cuadro <em>Romer\u00eda <\/em>ya estaba el <em>arin-arin<\/em> integrado en la fiesta. Pero su sagaz ojo, oriundo del ambiente m\u00e1s urbano de Bilbao y que ya hab\u00eda viajado por Barcelona, Par\u00eds o Italia, sabe discernir las dos realidades: la tradicional y la moderna, la del pasado y la del porvenir. Por eso refleja ese nuevo baile como probablemente se percib\u00eda por aquel entonces en Orozko, pueblo en donde la tradici\u00f3n hab\u00eda encontrado uso de sus \u00faltimos refugios, flanqueado por las faldas del monte Gorbeia. Marginado en la escena y seguramente en lo social, nos aparece el baile extra\u00f1o, solo con gente joven, la m\u00e1s modernamente ataviada y sin ning\u00fan mayor entre ellos. Para colmo de los m\u00e1s incomodados, acompa\u00f1ado de acorde\u00f3n y pandero y rondando aquellos lugares apartados que, contraviniendo lo establecido, <strong>buscaban los j\u00f3venes para fraguar su amor<\/strong>. <strong>Hab\u00edan llegado para quedarse los tiempos modernos&#8230;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"411\" height=\"88\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/Ostoak-banatzeko-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3137\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"531\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/ARK_Felix5.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3141\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/ARK_Felix5.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/ARK_Felix5-580x434.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><figcaption>En la recreaci\u00f3n de la romer\u00eda en 2017 me correspondi\u00f3 el personaje que, junto a una jarra, pan y vino, observaba el luego de los bolos. Fotograf\u00eda regalo del fot\u00f3grafo Mikel Isusi que aprovecho como modo de agradecimiento a la inconmensurable labor desarrollada durante meses por el grupo de danzas <em>Batasuna <\/em>y que, en  mi caso, sirvi\u00f3 adem\u00e1s para encarnar y materializar un sue\u00f1o personal. Eskerrik asko, lagunok.  <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"411\" height=\"88\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/Ostoak-banatzeko-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3137\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>= La evoluci\u00f3n de esos nuevos (entonces) tradicionales (ahora) bailes es demasiado compleja como para detallarla aqu\u00ed. Recomiendo la lectura del <a href=\"http:\/\/www.euskomedia.org\/PDFAnlt\/jentil\/14\/14187219.pdf\">art\u00edculo <\/a><em><a href=\"http:\/\/www.euskomedia.org\/PDFAnlt\/jentil\/14\/14187219.pdf\">La creaci\u00f3n del baile al suelto vasco<\/a><\/em><a href=\"http:\/\/www.euskomedia.org\/PDFAnlt\/jentil\/14\/14187219.pdf\"> (2012) <\/a>del investigador, txistulari y artista <strong>Jos\u00e9 Ignacio Ansorena Miner.<br><\/strong><br>= La obra de <strong>Jos\u00e9 Arrue<\/strong> cuenta con el reciente soporte de su nueva <a href=\"https:\/\/josearrue.org\/\">web oficial<\/a>. No dej\u00e9is de visitarla.<\/p>\n\n\n\n<p>= La referencia del <a href=\"https:\/\/www.diariovasco.com\/alto-urola\/zumarraga\/juan-bautista-busca-20200129000917-ntvo.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2F\">primer trikitilari en Euskadi, proveniente del Piamonte italiano y que se instala en Zumarraga<\/a>, la tomo del trabajo de investigaci\u00f3n del tambi\u00e9n acordeonista <strong>Gorka Hermosa<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>= Tras la publicaci\u00f3n del post, me han hecho llegar la tesis doctoral <em><a href=\"https:\/\/addi.ehu.es\/handle\/10810\/1995\">Organolog\u00eda popular y sociabilidad: El baile de La Casilla de Abando-Bilbao y la expansi\u00f3n del acorde\u00f3n en Bizkaia<\/a><\/em> (1880-1923) de <strong>Berguices Jausoro, Angel<\/strong> (2016) que enriquece lo expuesto y que ha servido para a\u00f1adir <em>post scriptum<\/em> alg\u00fan p\u00e1rrafo m\u00e1s al texto inicial.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"591\" height=\"396\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/07\/felix-facebook2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2584\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/07\/felix-facebook2.jpg 591w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/07\/felix-facebook2-580x389.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 591px) 100vw, 591px\" \/><\/figure>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cuadro Romer\u00eda (1920) de Jos\u00e9 Arrue no refleja solo la arcadia feliz del mundo rural vasco como siempre hemos pretendido verlo, sino tambi\u00e9n un conflicto ideol\u00f3gico que rasg\u00f3 la convivencia social del momento. Hagamos por tanto otra lectura de la obra. Desde el primer vistazo observamos que, dentro del gent\u00edo congregado en la romer\u00eda &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2020\/04\/29\/el-arin-arin-y-el-conficto-social-en-una-romeria-de-arrue\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">El arin-arin y el conficto social en una romer\u00eda de Arrue<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":112,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1544],"tags":[159525,94777,70698,169,159524,159527,159531,159528,159526,32135,159530],"class_list":["post-3130","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-ain-arin","tag-arrue","tag-aurresku","tag-batasuna","tag-beraza","tag-biribilketa","tag-danzas-vascas","tag-euskal-dantzak","tag-fandango","tag-orozko","tag-zerumugan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3130","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/users\/112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3130"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3130\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3160,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3130\/revisions\/3160"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3130"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3130"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3130"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}