{"id":3161,"date":"2020-05-02T10:42:08","date_gmt":"2020-05-02T08:42:08","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/?p=3161"},"modified":"2023-09-14T09:20:43","modified_gmt":"2023-09-14T07:20:43","slug":"zapatos-contra-tormentas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2020\/05\/02\/zapatos-contra-tormentas\/","title":{"rendered":"Zapatos contra tormentas"},"content":{"rendered":"\n<p>El <strong>3 de mayo<\/strong> y el <strong>14 de septiembre<\/strong> son las dos fiestas que el cristianismo dedica al culto de la cruz como s\u00edmbolo de fe. Pero en las creencias populares son asimismo las fechas que acotan el <strong>per\u00edodo de tormentas<\/strong>, es decir, la mayor amenaza para las cosechas y, en consecuencia, el peligro de la aparici\u00f3n de hambrunas.<\/p>\n\n\n\n<p>Estando a su merced la mism\u00edsima supervivencia de las comunidades humanas en las que convivieron nuestros antepasados, no es extra\u00f1ar que entre esas dos fechas se repitiesen en el mundo rural <strong>multitud de rituales<\/strong> populares dedicados a ahuyentar las tormentas, a desviar su capacidad de destrucci\u00f3n hacia otros lugares ignotos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><mark style=\"background-color:#f4ca16\" class=\"has-inline-color has-dark-gray-color\">TRES DE MAYO<\/mark>.<\/strong> Todo empezaba el 3 de mayo, d\u00eda del supuesto descubrimiento de la cruz en la que ejecutaron a Jesucristo (pod\u00e9is leer el relato de los hechos en tono de humor e informal en <em><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2016\/11\/09\/helena-cada-dia-mas-buena\/\">Helena, cada d\u00eda m\u00e1s buena<\/a><\/em>). Y aquellos trozos de \u00e1rbol, de madera, se convierten a partir de entonces en un s\u00edmbolo de adoraci\u00f3n, atribuy\u00e9ndoseles virtudes m\u00e1gicas, sobrenaturales.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, no dista nada del ritual pagano previo de los <strong>mayos<\/strong>, \u00e1rboles tot\u00e9micos que en esta misma fecha se hincaban \u2014e hincan\u2014 en las plazas de los pueblos u otros lugares espec\u00edficos, costumbre precristiana extendida por toda Europa y bien estudiada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><mark style=\"background-color:#f4ca16\" class=\"has-inline-color has-dark-gray-color\">BENDICIONES DEL CAMPO<\/mark><\/strong>. Marca esta fecha adem\u00e1s el arranque del per\u00edodo de m\u00e1xima producci\u00f3n de la naturaleza y, en su versi\u00f3n dom\u00e9stica, de la agricultura. Es por ello por lo que este 3 de mayo se multiplican los rituales <strong>protectores de los campos<\/strong>, con bendiciones, exhibiciones de im\u00e1genes santos, colocaci\u00f3n de cruces o cera bendecida en fincas, colocaci\u00f3n de mayos, etc. en una serie de costumbres en las que es muchas veces dif\u00edcil discernir entre lo que es de origen cristiano y lo profano o pagano.<\/p>\n\n\n\n<p><mark style=\"background-color:#f4ca16\" class=\"has-inline-color has-dark-gray-color\"><strong>RITOS CONTRA LAS TORMENTAS<\/strong>.<\/mark> Salvo alguna muy ocasional plaga, <strong>la gran amenaza de p\u00e9rdida de las cosechas eran las tormentas de pedrisco<\/strong>, algo que en un instante pod\u00eda arruinar el trabajo de todo un a\u00f1o. De ah\u00ed que abundasen los rituales para protegerse frente a ellas: ta\u00f1ido de campanas en ermitas, conjuros, ramos o velas bendecidas, colocaci\u00f3n de hachas con el filo hacia arriba, toques campaniles de <em>tentenublo<\/em> \u2014\u00bb\u00a1detente, nublo!\u00bb\u2014 rogativas a Santa B\u00e1rbara, uso de hachas o puntas de flecha neol\u00edticas o piedrecillas, f\u00f3siles, espinas de espino blanco&#8230; como amuletos protectores, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Era asimismo una temporada de gran agitaci\u00f3n para sacerdotes y\nsacristanes ya que, a diario, tras la misa, sol\u00edan salir al p\u00f3rtico para\nbendecir los cielos contra la amenaza de las tormentas. Deb\u00edan acudir raudos\ntambi\u00e9n a tocar las campanas si se intu\u00eda la tempestad, fuese la hora que\nfuese. Era tal el esfuerzo que los feligreses sol\u00edan hacer un pago\nextraordinario por el servicio. <\/p>\n\n\n\n<p><strong><mark style=\"background-color:#f4ca16\" class=\"has-inline-color has-dark-gray-color\">ZAPATO ARROJADO CONTRA LA NUBE<\/mark><\/strong>. Pero, dentro de este marem\u00e1gnum de liturgias dirigidas a modificar el discurrir natural de los acontecimientos meteorol\u00f3gicos, quisiera centrarme en la <strong>costumbre popular de arrojar los sacerdotes un zapato contra el nublado, para asustarlo y desviarlo hacia otro destino<\/strong>. Probablemente ser\u00eda el \u00faltimo recurso usado, el de m\u00e1xima urgencia, cuando todas las medidas protectoras previas hab\u00edan fracasado y el desastre era inminente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><mark style=\"background-color:#f4ca16\" class=\"has-inline-color has-dark-gray-color\">LAUDIO<\/mark><\/strong>. La referencia de esta costumbre la recog\u00ed en su d\u00eda de <strong>Txomin Lili<\/strong> (1930-2019) el laudioarra que mejor supo atesorar todas las costumbres (Ver <em><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2019\/03\/19\/txomin-lili-la-ultima-leyenda\/\">Txomin Lili, la \u00faltima leyenda<\/a><\/em>). Me contaba en 2005 que \u00ab&#8230;<em>la gente dec\u00eda que los curas que sal\u00edan en sandalias cuando hab\u00eda una tormenta grande, al p\u00f3rtico y dicen que tiraba la zapatilla para el monte para que vaya para all\u00e1, pero all\u00ed si pilla un caser\u00edo&#8230; \u00a1aquello que jode! Sal\u00eda el cura para mandar la tormenta para el monte y sal\u00eda al p\u00f3rtico y algunos rezos y algunas cosas y, con las zapatillas, enchancletado, tiraba para el lado que quer\u00eda echar la tormenta<\/em>\u00bb Finaliz\u00f3 el relato con un expresivo \u00ab<em>\u00a1Qu\u00e9 cojones va a ir! Ir\u00eda para donde tocar\u00eda, como siempre&#8230;<\/em>\u00bb que le devolvi\u00f3 del a\u00f1orado pasado a la actualidad.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"591\" height=\"787\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/03\/ARK_PICT0008.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2549\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/03\/ARK_PICT0008.jpg 591w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/03\/ARK_PICT0008-580x772.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 591px) 100vw, 591px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Txomin Lili (1930-2019) el \u00faltimo laudioarra oriundo que sab\u00eda de zapatos que los sacerdotes arrojaban contra las tormentas de pedrisco<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><strong><mark style=\"background-color:#f4ca16\" class=\"has-inline-color has-dark-gray-color\">OROZKO<\/mark><\/strong>. Tambi\u00e9n recordaba haber visto realizar esa operaci\u00f3n <strong>Sofia Etxebarria<\/strong> (Egurrigartu, 1926-2010) en la iglesia de Olarte (Ibarra, Orozko), con un asustado sacerdote que, mostr\u00e1ndose en chancletas frente al nublado de pedrisco, le arroj\u00f3 su zapato. Relataba, quiz\u00e1 con ciertas dosis de humor popular, que aquel zapato lo encontraron despu\u00e9s los pastores en un muy alejado lugar de Gorbeia, en las faldas del monte Oderiaga, en el enclave llamado Algorta. Cuando se lo devolvieron, el sacerdote negaba que fuese suyo, avergonzado quiz\u00e1 por haber recurrido a artes tan poco can\u00f3nicas. S\u00e9 de esta referencia gracias a la amiga luiaondoarra <strong>Anuntxi Arana<\/strong> que la recogi\u00f3 en su recopilaci\u00f3n y estudio de los relatos m\u00edticos del valle de Orozko (<em>Orozko haraneko kondaira mitikoak<\/em>, 1996).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"709\" height=\"472\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/05\/ARK_Urigoiti.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3164\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/05\/ARK_Urigoiti.jpg 709w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/05\/ARK_Urigoiti-580x386.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 709px) 100vw, 709px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Aldea de Urigoiti (Orozko) tras una fuerte tormenta primaveral. Tan solo unos rastros de arco iris al fondo nos reencuentran con los temores del pasado y las costumbres para hacer frente a las tormentas.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><strong><mark style=\"background-color:#f4ca16\" class=\"has-inline-color has-dark-gray-color\">OTROS<\/mark><\/strong>. Como siempre, es inconmensurable la aportaci\u00f3n de relatos similares recogidos durante toda su vida por el prol\u00edfico sacerdote R. M\u00aa Azkue (1864-1951), y cuyos breves apuntes public\u00f3 en su obra <em>Euskalerriaren Yakintza<\/em>. Contaba Azkue que \u00ab<em>El sacerdote que en los d\u00edas de truenos sal\u00eda al p\u00f3rtico a hacer los conjuros, sol\u00eda ponerse un calzado en <strong>chancletas <\/strong>para que el diablo no le llevase al mismo sacerdote<\/em>\u00bb o que \u00ab<em>Un p\u00e1rroco a quien yo conoc\u00ed en una de esas villas, en la cuarta, crey\u00e9ndolo as\u00ed, sol\u00eda ponerse sus <strong>zapatos en chancletas<\/strong> las veces que hab\u00eda de conjurar la tempestad<\/em>\u00bb. As\u00ed tambi\u00e9n que \u00ab<em>En Elorrio (B), si ha de creerse a mi colaboradora, vio ella a un sacerdote en un d\u00eda de truenos hacer los conjuros sudando copiosamente, y no pudiendo vencer al demonio <strong>le arroj\u00f3 un zapato<\/strong>, y el tal calzado no apareci\u00f3 nunca m\u00e1s<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Para finalizar, relataba los recuerdos de infancia en su Lekeitio natal: \u00ab<em>En Lekeitio (B), muchachitos que me precedieron cuatro o cinco a\u00f1os, sol\u00edan ir al p\u00f3rtico los d\u00edas de conjuro, creyendo que all\u00ed ver\u00edan al aire un zapato del sacerdote. Se dec\u00eda en esta villa que en cierta ocasi\u00f3n un sacerdote, no pudiendo de otra manera vencer al diablo, dici\u00e9ndole \u00ab\u00a1toma!\u00bb, <strong>le arroj\u00f3 uno de sus zapatos<\/strong><\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><mark style=\"background-color:#f4ca16\" class=\"has-inline-color has-dark-gray-color\">DEL M\u00c1S ALL\u00c1<\/mark><\/strong>. Ahondando un poco m\u00e1s en esta \u00faltima referencia, es de resaltar que en sentir popular, las tormentas de pedrisco no son meras perturbaciones atmosf\u00e9ricas sino que se interpretan como un ataque del mal frente al bien, con un origen en el m\u00e1s all\u00e1, en la parte infernal de nuestra existencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Conoc\u00ed en cierta ocasi\u00f3n a la orozkoarra <strong>\u00c1ngela Bilbao <\/strong>(1924-2012), madre de un buen amigo, Jos\u00e9 \u00c1ngel, muy activo en la recuperaci\u00f3n de elementos de inter\u00e9s etnogr\u00e1fico (ericeras, tejeras&#8230;). Era \u00c1ngela asimismo la hija del sacrist\u00e1n de Urigoiti (Orozko), el encargado de ta\u00f1er las campanas cuando se avistaban las tormentas, una labor que tras su fallecimiento, asumi\u00f3 la misma \u00c1ngela hasta que dej\u00f3 de practicarse en los a\u00f1os 50 del siglo pasado. Es curiosa la visi\u00f3n, alejada de la actual, que aquella mujer ten\u00eda de los nublados que surg\u00edan del cielo amenazando las cosechas. Traducido de su euskera original dec\u00eda que \u00ab<em>desde el tres de mayo hasta la otra Santa Cruz bendec\u00eda la tormenta. Y ten\u00edan a la tormenta&#8230; el llegar la tormenta era \u00ab<strong>del lado malo<\/strong><\/em>\u00bb [\u00abparte txarrekoa\u00bb]. <em>Con el \u00abdel otro lado\u00bb quer\u00edan decir que eran cosas del infierno o que surg\u00edan de all\u00ed<\/em>\u00bb. Continuaba relatando que \u00ab..<em>.acud\u00edan mi padre [sacrist\u00e1n] y el sacerdote al p\u00f3rtico y bendec\u00edan el nublado. Y tengo escuchado en cierta ocasi\u00f3n que, igual estando all\u00ed el sacerdote, la tormenta <strong>le arrebat\u00f3 el zapato<\/strong>. Quitarle la tormenta el zapato de su lado y cosas as\u00ed<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"531\" height=\"709\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/05\/ARK_Angela-Bilbao.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3162\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">\u00c1ngela Bilbao (1924-2012), posando pacientemente en 2004 para un reportaje fotogr\u00e1fico que le hicimos sobre la elaboraci\u00f3n del poste navide\u00f1o llamado<em> intxaur-saltsa<\/em>. Ella fue, como lo fue su padre, la encargada de tocar las campanas contra las tormentas en Urigoiti, Orozko. <\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Tambi\u00e9n esa idea de interactuaci\u00f3n de las tormentas con la vertiente malvada de los seres del m\u00e1s all\u00e1, nos la refuerza el tambi\u00e9n orozkoarra <strong>Mois\u00e9s Larraondo<\/strong>, (1926-2020) buena persona y mejor conocedor de nuestras leyendas. Contaba que (traducido del original en euskera recogido por Anutxi Arana, 1996) \u00ab<em>lleg\u00f3 la tormenta y su piedra, dispuesta a arrasar todo. Y <\/em>[all\u00ed el sacerdote] <em>bendiciendo y bendiciendo con el hisopo, haciendo cruces y oraciones y m\u00e1s oraciones. Y la lamia y la tormenta cada vez m\u00e1s briosas. All\u00ed ten\u00eda a las lamias al lado, observando, <strong>lamias en tropel,<\/strong> vestidas con calzas rojas y con aspecto de abejas. Y, en una de esas&#8230; \u00a1el sacerdote <strong>arroj\u00f3 el zapato<\/strong>! Y con el despiste de aquel revuelo, se llevaron el zapato por ah\u00ed las lamias. Y en aquel preciso instante dejaron ya de sonar los truenos&#8230;<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"531\" height=\"709\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/12\/ARK_Moises-Larraondo.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3381\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"> <br>Mois\u00e9s Larraondo mostr\u00e1ndome en 2005 su gran tesoro: las piedras arrojadas por los gentiles y con las que incluso jugaban a bolos por los aires (son en realidad proyectiles usados en el a\u00f1o 1351 en un asedio contra el castillo del monte Untzueta) <\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Mois\u00e9s es una persona que afortunadamente a\u00fan vive entre nosotros. Ahora en <strong>Laudio<\/strong>, al cuidado de su hija Zorione [PS: fallecido en diciembre de 2020]. Quiz\u00e1 sea <strong>la \u00faltima persona<\/strong> que sepas explicarnos esa extra\u00f1a relaci\u00f3n entre el mal, los seres del m\u00e1s all\u00e1 y los zapatos de los sacerdotes, confluyendo todo ello a trav\u00e9s de <strong>las tormentas, s\u00edmbolo del mal<\/strong> y la destrucci\u00f3n. Desde luego que ser\u00e1 de los pocos humanos que percibir\u00e1 el d\u00eda de ma\u00f1ana, <strong>3 de mayo<\/strong>, con una intensidad tan m\u00e1gica y especial que el resto de los mortales seremos ya incapaces de sentir. Descarguen su furia pues los rayos, truenos y centellas contra la desmemoria de nuestras costumbres, tradiciones y modos de sentir populares. No ser\u00e9 yo quien les arroje el zapato&#8230;<br><br><br><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"411\" height=\"88\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/04\/Ostoak-banatzeko-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3137\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><strong><mark class=\"has-inline-color has-medium-pink-color\">NOTA<\/mark><\/strong>: No s\u00e9 a ciencia cierta c\u00f3mo interpretar esta costumbre tan extra\u00f1a. Pero la intuici\u00f3n me lleva a otra realidad que, al menos en lo que conozco, no parece que se haya investigado a\u00fan. Se trata de unas siluetas que suelen aparecen dibujadas en <strong>tejas <\/strong>concretas de nuestros caser\u00edos y que seguramente habr\u00e1n tenido una <strong>funci\u00f3n protectora para la casa<\/strong> y que hoy desconocemos. Son una especie de chinelas, antiguo calzado que a modo de babuchas se usaba en chancletas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco podemos obviar que arrojar un zapato a alguien o mostrarle su suela es <strong>una gran ofensa<\/strong> en el mundo isl\u00e1mico, pues el calzado es considerado impuro, al ser la parte del cuerpo m\u00e1s baja y por lo tanto m\u00e1s sucia al estar en contacto con el suelo. De ah\u00ed que no se permita su presencia en mezquitas, etc. En realidad, es una creencia generalizada en todo Oriente. Tiene su reflejo en la <em>Biblia <\/em>cuando Dios le dijo a Mois\u00e9s (Antiguo Testamento, \u00c9xodo 3:5) \u00ab<em>No te acerques aqu\u00ed. Quita el calzado de tus pies, porque el lugar en que t\u00fa est\u00e1s, tierra santa es<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 arrojando lo m\u00e1s inmundo, lo m\u00e1s despreciable, a la tormenta, se pretend\u00eda influir en su voluntad. Pero son hip\u00f3tesis, meras elucubraciones, a las que les falta alg\u00fan paso para que podamos imbricarlas definitivamente con esas historias populares nuestras, tan bonitas, relatadas m\u00e1s arriba.<\/p>\n\n\n\n<p>Bideo bat honi buruz, euskaraz:  <br><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=hLz-T-3O6hU\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=hLz-T-3O6hU<\/a> <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=hLz-T-3O6hU\">a<\/a><br><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"591\" height=\"396\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/07\/felix-facebook2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2584\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/07\/felix-facebook2.jpg 591w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2019\/07\/felix-facebook2-580x389.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 591px) 100vw, 591px\" \/><\/figure>\n<\/div><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 3 de mayo y el 14 de septiembre son las dos fiestas que el cristianismo dedica al culto de la cruz como s\u00edmbolo de fe. 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