{"id":3369,"date":"2020-11-07T19:46:19","date_gmt":"2020-11-07T18:46:19","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/?p=3369"},"modified":"2020-11-07T19:46:21","modified_gmt":"2020-11-07T18:46:21","slug":"las-tres-vueltas-del-gato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/2020\/11\/07\/las-tres-vueltas-del-gato\/","title":{"rendered":"Las tres vueltas del gato"},"content":{"rendered":"\n<p>El gato ha levantado las mayores desconfianzas y recelos\nentre nuestros antepasados a pesar de llevar conviviendo con nosotros desde\nhace milenios (se estima que la domesticaci\u00f3n del gato comenz\u00f3 entre el 7500 a.\nC. y el 7000 a. C).<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que, dejando a un lado estas \u00faltimas d\u00e9cadas en las que ha pasado a convertirse en mascota, el gato nunca ha sido en nuestro entorno rural un animal en el que se haya confiado. De ah\u00ed que en la cultura popular existan en torno a \u00e9l extra\u00f1as creencias y se les practique ciertos rituales. Os acerco uno de ellos, de primera mano adem\u00e1s, ya que mi padre lo practic\u00f3 en sus a\u00f1os j\u00f3venes.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos somos conscientes de que los gatos son de un <strong>car\u00e1cter muy independiente e imprevisible<\/strong> y que, aunque demos por hecho que est\u00e1n domesticados, en realidad han sido de pocas concesiones a los humanos, de dominar ellos la situaci\u00f3n, apareciendo y desapareciendo a su antojo por las dependencias de los caser\u00edos. <em>Katua harro da<\/em> se dice en euskera, &#8216;el gato es orgulloso&#8217;. Nada que ver con el car\u00e1cter fiel, sumiso e incondicional del perro.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"787\" height=\"525\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/11\/ARK_Katua-Ituren.jpg\" alt=\"gato, markuartu, laudio, llodio, katua, erritoa, ritos, costumbres, tradiciones, populares, herri-ohiturak, brujeria, inquisici\u00f3n, quema , hogueras, sorginak, zakua, sako, laratzu, llar\" class=\"wp-image-3372\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/11\/ARK_Katua-Ituren.jpg 787w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/11\/ARK_Katua-Ituren-580x387.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/11\/ARK_Katua-Ituren-768x512.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><figcaption>Gato con inquietante mirada en Ituren, Nafarroa.<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><strong>EL RITUAL.<\/strong> Pues bien. Al traer <strong>un gato nuevo<\/strong> a casa \u2014supongo que por refrescar los genes\u2014 exist\u00eda el riesgo de que se fugase por no identificarse con el lugar. Pero pronto encontr\u00f3 la sabidur\u00eda popular un remedio para ello. Consist\u00eda en introducir al gato <strong>dentro de un saco<\/strong> y, a continuaci\u00f3n, darle <strong>tres vueltas en sobre el fuego<\/strong>, el elemento m\u00e1s sagrado e identificativo del hogar y de la estirpe humana que lo habitaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Sabemos que, en lugares como Dima (Bizkaia), hab\u00eda adem\u00e1s que recitar unas palabras, a modo de jaculatoria m\u00e1gica, mientras se daban esas tres vueltas: <em><strong>etxerako zara eta etxerako izan zatez<\/strong><\/em> (&#8216;eres para casa y para casa ser\u00e1s&#8217;).<\/p>\n\n\n\n<p>Tras ese acto casi lit\u00fargico, <strong>el gato quedaba unido<\/strong> de un modo inherente e insoslayable a aquel nuevo entorno. Y jam\u00e1s se fugar\u00eda. As\u00ed recuerda mi padre (n. 1934) haberlo llevado a cabo en diversas ocasiones en la altiva aldea de Markuartu, en aquel caser\u00edo a caballo entre Laudio y Okondo que le ven\u00eda dado por la l\u00ednea materna.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, no se trata de una costumbre local sino bien extendida por toda la geograf\u00eda vasca, tal y como lo recogi\u00f3, desde Bizkaia hasta Nafarroa Beherea (Basse-Navarre), el sacerdote R. M. Azkue (1864-1951).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"779\" height=\"524\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/11\/ARK_Tillac3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3371\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/11\/ARK_Tillac3.jpg 779w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/11\/ARK_Tillac3-580x390.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/11\/ARK_Tillac3-768x517.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 779px) 100vw, 779px\" \/><figcaption>Ilustraci\u00f3n de Jean Paul Tillac (1880-1969) que representa el ritual vasco de dar tres vueltas a un gato dentro de un saco y en torno al llar del fuego<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>ANIMAL DIAB\u00d3LICO.<\/strong> Que se d\u00e9 un ritual tan espec\u00edfico no es fruto de la casualidad y sin duda responde a unos <strong>prejuicios casi at\u00e1vicos<\/strong> respecto a ese animal. Es dif\u00edcil resumir de un modo muy abreviado las creencias populares negativas que se han dado en torno al gato. Pero podemos adelantar que la del gato era la forma corp\u00f3rea que adoptaban las <strong>brujas<\/strong> o el mismo diablo. De ah\u00ed que se considerase que ten\u00eda la facultad de trasladarse o conectar con los dos mundos, el terrenal y el del m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente por eso se le atribuyeron en nuestros caser\u00edos unas <strong>cualidades sobrenaturales<\/strong> que no pose\u00eda ning\u00fan otro animal: son numerosos los testimonios etnogr\u00e1ficos que nos cuentan c\u00f3mo los gatos pod\u00edan <strong>predecir<\/strong> el tiempo y c\u00f3mo hab\u00eda que interpretar sus se\u00f1ales: dependiendo de hacia d\u00f3nde mirasen o con que pata se atusasen har\u00eda mal o buen tiempo. Tambi\u00e9n pod\u00edan adivinar por medio de sus se\u00f1ales las buenas o malas <strong>noticias<\/strong> del futuro inmediato, las posibilidades de casarse ese a\u00f1o o hasta la llegada de alg\u00fan forastero. Y, rizando el rizo, en algunas comarcas de Arag\u00f3n adivinaban si el forastero llegar\u00eda a caballo o a pie observando sus gatunos gestos.<\/p>\n\n\n\n<p>Del mismo modo, la <strong>epilepsia<\/strong> infantil era atribuida en algunas de nuestras poblaciones al <strong>aliento maligno<\/strong> que los gatos hab\u00edan exhalado cerca de las criaturas. Por estas y otras razones m\u00e1s, por una mezcla entre el respeto y el miedo, al gato apenas se le ha molestado y se ha dejado que hiciese libremente sus correr\u00edas por la casa y alrededores.<\/p>\n\n\n\n<p>Es m\u00e1s: por su identificaci\u00f3n con la brujer\u00eda fue tan temido en toda Europa que <strong>se persigui\u00f3 sin piedad<\/strong>, ejecut\u00e1ndolos a golpes o, la mayor\u00eda, <strong>quem\u00e1ndolos<\/strong> vivos en las hogueras al modo que se deb\u00eda hacer con las brujas. Fue un edicto del papa Inocencio VIII en 1484 \u2014bien respaldado por la Inquisici\u00f3n\u2014 el que hizo que <strong>se sacrificasen miles de gatos<\/strong> en las fiestas populares, quemados vivos en hogueras, llev\u00e1ndolos al borde de la <strong>extinci\u00f3n<\/strong>. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"787\" height=\"527\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/11\/ARK_Grabatua3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3370\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/11\/ARK_Grabatua3.jpg 787w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/11\/ARK_Grabatua3-580x388.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/11\/ARK_Grabatua3-768x514.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><figcaption>El gato como part\u00edcipe de actos de una bruja. Xilograf\u00eda s. XVII, Biblioteca de im\u00e1genes de Mary Evan<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Con esos precedentes, atenazados por sus prejuicios, no es de extra\u00f1ar que nuestros baserritarras opinasen que los gatos <strong>no deb\u00edan comprarse<\/strong>, por miedo a que se sintiesen ofendidos y se vengasen contra aquel hogar, lanzando alguna maldici\u00f3n o provocando alguna desgracia. Por ello, siempre se consegu\u00edan haciendo un <strong>intercambio<\/strong> por otros animales, generalmente pollos, pero <strong>jam\u00e1s por dinero<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>TRES VUELTAS<\/strong>. No es casualidad que ante un ser con poderes que superaban lo racional, se recurriese a rituales protectores para hacer frente a envites del mal de tan gran envergadura. Y uno de ellos es el de las tres vueltas, un viejo conocido en la cultura vasca.<\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente servir\u00eda para anular su v\u00ednculo con la brujer\u00eda, algo que deb\u00eda evitarse a toda costa en el nuevo hogar. Para ello se usa la misma f\u00f3rmula, ya que se cre\u00eda que las brujas eran personas \u2014normalmente mujeres\u2014 que para acceder al mundo del maligno hab\u00edan dado de noche <strong>tres vueltas a alguna iglesia<\/strong>. Tambi\u00e9n las brujas adoptaban figuras de animales \u2014como en nuestro caso\u2014 para pasar desapercibidas entre los humanos. La metamorfosis la llevaban a cabo tras, una vez m\u00e1s, girar <strong>tres veces en torno a un \u00e1rbol<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco podemos olvidar que en Zeberio (Bizkaia) se ha cre\u00eddo que al dar <strong>tres vueltas de noche<\/strong> en torno al p\u00f3rtico de la iglesia, las almas se hac\u00edan visibles en los cementerios, en forma de luces.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>HOGAR Y MUERTE. <\/strong>Para finalizar a\u00f1adiremos que nuestros antepasados estaban tan condicionados por los prejuicios que ten\u00edan sobre los gatos que, en caso de que a pesar de haberle dado las tres vueltas sobre el fuego, el animal tuviese tendencia a marchar, <strong>hab\u00eda que facilit\u00e1rselo sin perturbarlo<\/strong>. Se introduc\u00eda en un saco y se llevaba a un lugar lejano para liberarlo. Se cre\u00eda que estos gatos eran los que, en esa situaci\u00f3n, se convert\u00edan en gatos monteses. En cualquier caso, bajo ning\u00fan concepto se le pod\u00eda <strong>matar<\/strong> porque no ser\u00eda m\u00e1s que fuente de desgracias para aquella familia que lo hiciese.<\/p>\n\n\n\n<p>Bajo ning\u00fan concepto. Bueno&#8230; Quiz\u00e1 no todo haya sido tan id\u00edlico. Veamos si no, retornando a <strong>Laudio<\/strong>, nuestro punto de partida, lo que recogi\u00f3 R. M. Azkue (1864-1951): \u00ab<em>Una vez hicieron hablar a un gato en cierta taberna de Llodio. Uno dijo al tabernero que el vino de all\u00ed estaba mezclado. Este<\/em> (contest\u00f3) <em>que no. \u00abKatuak esango dausku urduna dan ala ez dan\u00bb <\/em>(&#8216;el gato nos dir\u00e1 si est\u00e1 o no aguado&#8217;). <em>Dicho esto, agarrando al gato por la boca, le pregunt\u00f3: \u00abZer dauko onek?<\/em>\u00bb (&#8216;\u00bfQu\u00e9 tiene esto?&#8217;). <em>\u00a1<strong>Aua<\/strong>! parece que respondi\u00f3 el gato. Entonces, de rabia, el tabernero lo dej\u00f3 muerto<\/em>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esto es una excepci\u00f3n con fin c\u00f3mico: no busquemos tres pies al gato, que son en realidad cuatro y cinco con el rabo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"591\" height=\"396\" src=\"http:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/05\/felix-facebook-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-3218\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/05\/felix-facebook-1.jpg 591w, https:\/\/blogs.deia.eus\/arca-de-no-se\/files\/2020\/05\/felix-facebook-1-580x389.jpg 580w\" sizes=\"auto, (max-width: 591px) 100vw, 591px\" \/><\/figure><\/div>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El gato ha levantado las mayores desconfianzas y recelos entre nuestros antepasados a pesar de llevar conviviendo con nosotros desde hace milenios (se estima que la domesticaci\u00f3n del gato comenz\u00f3 entre el 7500 a. 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