De lo suyo gastan

Desconozco si será legal, pero sí tengo claro que si Facebook está poniendo impedimentos a los partidos para que nos coloquen fake-news entre sus contenidos patrocinados, en Ciudadanos se la han colado. Así que le tocaría al soporte tomar cartas en el asunto si se confirma lo que denuncian en Eldiario.es: “El partido de Rivera publicó 7 anuncios personalizados en 7 provincias andaluzas con un mensaje calcado: ‘Estamos a 190 votos de quitarle un escaño decisivo a Podemos’”, sin que mediara tal dato ni siquiera la circunstancia. Puede que a Ciudadanos todo le valga, pero a la ciudadanía está claro que no.

Esta semana vuelve a empezar la campaña

Todavía seguimos viendo algunas lecturas de lo sucedido en las últimas elecciones y esta semana ya empieza otra campaña. Preparémonos teniendo en cuenta de lo que hemos sido capaces: Josep Maria Mainat destacaba en su cuenta en Twitter el mapa en el que se ve dónde han votado más a Vox y dónde menos. Lo que está claro, como él mismo sugiere en su tuit, es que el frenazo a la extrema derecha se lo hemos dado vascos, catalanes y gallegos. Gracias a nuestro hecho diferencial por lo menos en las últimas votaciones el mapa de España se dibuja claramente: ¿ Y si solo dependieran de lo político y económico de los españoles?

Las cosas, claras

Pese a todo, creo que España es un país mejor que lo que creen los españoles: el presidente del partido de la corrupción fue derrocado y la extrema derecha ha conseguido un éxito menor que en otros países europeos. Pero no son capaces de verlo y los españoles se enredan en airear lo peor de sí mismos (allá ellos) y pretenden hacerlo también con los demás: uno de los pocos consuelos de la aparición de Vox en España parecía que para muchos era decir que en Euskadi también había ganado un partido de derechas. Ramón Varela en Twitter les responde con un listado de políticas y decisiones del PNV que le colocan lejos de ese espacio.

El embajador que estaba contra las embajadas

La política y, especialmente, el PP, tienen estas cosas: Enric Millo, que fue delegado del Gobierno español en Catalunya a propuesta de los de Rajoy y durante la aplicación del 155, el mismo que cargó personalmente igual que muchos otros de su partido contra las “embajadas” catalanas en el extranjero, acaba de ser nombrado secretario general de Acción Exterior del gobierno andaluz. No parece un experto en economía andaluza y su trayectoria indica que no es el mejor defensor de la figura que le ha caído, pero ahí estará, como estuvo en Unió, en CiU y finalmente en el PP. Un político profesional, en el peor sentido del concepto.

El fin de los youtubers (tal y como los conocemos)

Es el ciclo natural del modelo de negocio en Internet y, si me apuran, el ciclo natural de la industria del entretenimiento: aparece alguien haciendo algo novedoso, capta la atención de un montón de gente, consigue ganar dinero con ello, aparecen las empresas que ofrecen algo parecido pero después de haber analizado mejor el nicho, profesionalizar, y priorizar la rentabilidad sobre el talento y cambian el modo de consumo y al reparto de los ingresos. Eso es justo lo que está pasando con YouTube: los grandes youtubers no compiten entre sí sino con productoras que generan contenidos en un canal “nuevo” (sí para ellas).

Porque fueron seremos

Paul Aguirre, la voz de la resistencia vasca en América que podía escucharse en aquella Radio Euzkadi pionera y clandestina, ha fallecido. Una pérdida que entra en la fría contabilidad de los años, pero su labor y su empeño dio mucha vida a aquellos vascos que sufrían la represión, el exilio, la guerra, en definitiva. Porque gracias a aquellas personas valientes, solidarias y con una gran conciencia nacional y social, hoy estamos aquí. Algunos, intentando por el morro apoderarse de su herencia, otros reconociendo, con humildad y admiración (lo único que cabe) su magnífica labor. Agur eta ohore, Paul.

¿Cómo hemos votado?

La herramienta que han puesto en marcha en Eldiario.es para conocer cómo hemos votado en las últimas Elecciones Generales es, simplemente, una maravilla: han hecho la distribución por sectores y mesas electorales, y han segmentado y coloreado el mapa para que sea más sencilla la identificación y localización de nuestra calle (que puede meterse también directamente la caja de búsqueda). La mayor singularidad recurrente que hemos detectado muchos es que en las áreas con presencia de casas cuartel de la Guardia Civil o destacamentos militares el voto a Vox era notablemente mayor que en sus propios entornos.

Lo peor de lo peor

Neonazi, gestor de una web de apoyo a Vox, según Kaos en la Red y pedófilo. Con esas acusaciones sobre él, el zaragozano Mario P. G. merece el mayor repudio social… Además de un juicio que esperemos que sea justo en todas sus dimensiones, y no troceado para sorprendernos con una condena menor, o que tenga en cuenta más defectos de forma que de fondo. Un buen amigo mío suele decirme que las personas tendemos a ser coherentes, y este, desde luego, tiende a ser un ser despreciable si se confirman las acusaciones (que están todas basadas en pruebas: gestionaba la web ultra y poseía material pedófilo).

“Su” clase media

El usuario de Twitter Jon Baldwin respondía al enésimo intento de tergiversación del líder de Ciudadanos en esta misma red social: “Para Albert Rivera subir en dos puntos el tramo del IRPF a quienes ingresan a partir de 130.000 € y cuatro a quienes ingresan a partir de 300.000 € es un ataque a la clase media. En 2016 declaró por encima de 60.000 € el 0’46% de la población. Pura clase media, amigo”. Como lo leen, para Rivera, quien tiene una nómina en bruto de 9.285 € brutos al mes en 14 pagas es “clase media”. En todo caso, será la media del propio Rivera, porque los ciudadanos de verdad nos movemos en otras cifras.

María Rey también se equivoca

Treinta años en la profesión y en un directo de varias horas sin guion para leer la veterana periodista María Rey se equivocó: en la celebración del 2 de Mayo madrileño dijo que las vencidas fueron las tropas “de Franco” en vez de “de Francia”. La periodista incluso rectificó durante la emisión, pero su crucifixión tuiteara, alentada hasta por Pérez Reverte que no creo que se equivocase precisamente en la redacción de un tuit, ya estaba servida. Los que defienden a Franco están nerviosos y rabiosos porque han sido vencidos democráticamente, pero también muy activados, y no van a pasar ni una a nadie.

La política va de esto

Durante el debate del martes, el definitivamente vergonzoso, Albert Rivera fue apelado directamente en este tuit: “Sr. Rivera: soy el hijo de Maribel Tellaetxe, mujer que sufrió sin descanso las 19 semanas que usted bloqueó la ley de la eutanasia. Qué poca vergüenza para mentir sin pestañear. Le falta empatía, honestidad y humanidad para representar a un solo ciudadano”. La política va de esto, de resolver problemas, problemas de verdad, y no de hacer demagogia ni congelar una legislación porque tu partido no tiene una opinión clara. Rivera nos pidió escuchar el silencio. Como político, simplemente, él debería escuchar.

Pesado, no, insoportable

No me gusta traer a la columna la opinión de “tuitstars” porque, por lo general, solo quieren sumar diciendo lo que es popular, pero me tengo que rendir a lo que escribió Pablo MM después del debate: “Madre mía; Albert Rivera es insoportable. Qué tipo más pesado. Y los catalanes llevan 10 años extra aguantándole. Mis condolencias”. Yo creo que Albert Rivera ha pasado la franja de pesado para entrar de lleno en el terreno de lo insoportable: la manera que tiene de interrumpir no solo en los debates, también en el Congreso, y de provocar, como un macarra (sí, esa es la palabra) embutido en un traje, le delatan.

En el ranking de tonterías

Si el debate de La1 no fue bueno, el de Atresmedia rozó la telebasura. Peor moderado y peor realizado que el primero, los políticos fueron más al cuerpo a cuerpo (salvo Iglesias, que jugó a ser un chico con jersey pese a tener un chalet con piscina) y todo se resintió. Para mí, uno de los momentos que mejor ejemplifican cómo fue todo es ese en el que Vicente Vallés dijo: “En esta cadena ya saben que somos muy de libros”, y los candidatos no supieron salir del jardín cultural (con Rivera, estelar, asegurando que la cultura española es la que se hace en español). El autorretrato de la política y de Atresmedia fue para colgarlo (en la pared, claro).

Cazadores de mentiras

En esta columna suelo hablar de Maldito Bulo, la web que se dedica a verificar rumores. Lo hacen muy bien y por eso volveré a hablarles de ellos, pero creo que asociarse con un medio privado (en este caso es Eldiario.es, pero eso es lo de menos) para los debates, ha sido un error. También lo ha sido la colección de imitadores que otros medios han puesto en marcha, evidenciando que la verificación tiene sesgo (algunas explicaciones de parte han sido clamorosas) y que el periodismo es un oficio experto en tirarse piedras. Hoy lo más fácil es preguntarse: ¿por qué no lo han hecho hasta ahora?

El que no estaba

Ante este panorama, no son pocos los que aseguran que han ganado el debate los de fuera. Por lo menos, no lo han perdido, ya que no ha destacado ni Sánchez, ni Casado, ni Rivera, ni Iglesias, y eso deja espacio a quienes lo han visto desde fuera. Más allá de lo incómodo que resulta ver a Otegi haciéndose el cachondo, en España muchos señalan a Abascal como el beneficiado de dos shows prescindibles. Un Abascal al que, vaya, le ha salido otro extremista de derechas en el partido. “Qué mala suerte”, ironizan en Twitter ante la noticia de que el candidato a alcalde por Vox en Badajoz ya se presentó con un partido “neonazi”.

La posverdad según Girauta

Juan Carlos Girauta nos toma por tontos, como todos los que quieren construir esa posverdad por medio de mentiras que algunos admiten para reforzar sus posiciones. En este caso, se quejó de que era “calumnia y demagogia” su pertenencia a los peones negros, esos que se manifestaban pidiendo que se diera por bueno que el 11-M lo hizo ETA. En El Diario han sacado un vídeo de él en una manifestación de ese grupo y declaraciones a favor de esta tesis aunque acataba la sentencia que decía que el atentado nada tenía que ver con ETA. Ahora, Girauta quiere borrar su pasado pero no va a poder.

¡Pero si has votado con ellos, Pablo!

Otro que quiere imponernos su posverdad es Pablo Casado, que después de tumbar junto a Ciudadanos, Bildu, PDeCat y ERC los presupuestos del gobierno español antes incluso de discutirlos, tuiteaba: “Hoy en las Cortes españolas se ha producido una moción de censura de facto contra Sánchez. A través de la movilización ciudadana hemos conseguido revertir las negociaciones que se estaban produciendo con los secesionistas. Han negociado y estaban dispuestos a seguir haciéndolo”. ¡Pero si es el PP el que ha votado con los catalanes y Bildu para tumbar a Pedro Sánchez!

¿Por qué?

Pedro Vallín ha escrito en Twitter un hilo imprescindible sobre ese voto en contra de PDeCat y ERC. Se lo resumo al máximo: solo Puigdemont (y seguramente Torra) creen que cuanto peor, mejor. Junqueras, el resto de presos y la mayoría de los políticos catalanes saben que la situación sería más favorable con Sánchez. Pero ambos partidos han acabado tumbándole por el mismo motivo: el miedo a explicar a la ciudadanía catalana que esto se ha acabado, que la independencia nunca se declaró, que tienen que negociar dentro de España y ser posibilistas, a contar la verdad.

“Hasta los c… de todos nosotros”

Otro cronista de La Vanguardia, Enric Juliana, recordaba ayer en Twitter a Estanislau Figeras, presidente de la Primera República que acabó dimitiendo y expresando: “Estoy hasta los cojones de todos nosotros”. Lo hacía previendo que hoy puede que sepamos la fecha de las próximas elecciones. Sea la que sea, con la cita del 26 de mayo confirmada, propios y extraños van a acabar hartos de la política española y de los políticos incapaces de ponerse de acuerdo, y esto va a afectar a unas elecciones que nada tienen que ver con eso, como son las municipales, forales y europeas.

Lo moderno es atacar una librería

Lo moderno no es montar una cafetería para tomar cereales con leche, ni poner en marcha una librería para editoriales y escritores alternativos, lo más moderno es atacarlo, quejarse, hablar de gentrificación mientras miras de reojo el móvil para ver si te han dado el OK para el piso que has contratado en Airbnb para Semana Santa. Lo moderno es pintar “moríos, modernos” en una librería que ya ha sido atacada (sí, “atacada”) con pintura y carteles anteriormente. Lo liberador, lo transgresor, lo que es más moderno que lo moderno es, como han leído, atemorizar a quien vende libros.

Y llegó Aitor Esteban

De hecho, Aitor Esteban llegó a ser trending topic poco después de su intervención en el Congreso de los Diputados ayer. Y con Aitor Esteban lo que llegó, según muchos usuarios de Twitter de diferentes ideologías (hasta Rufián le alabó), fue un poco de sentido común al hemiciclo, porque llamó por su nombre a los de Colón y pidió a los catalanes que sean lo que necesitan ser: posibilistas. Y llegó Aitor Esteban finalmente a Instagram, donde se le esperaba, con el vídeo que más le tiene que picar a Albert Rivera: el de su foto, su pacto y su voluntad de acuerdo con la extrema derecha.

La posverdad es esto

Los políticos españoles están equivocados: la ciudadanía premia el sentido común. El número de retuits, compartidos, “me gusta” y comentarios que generaron ayer los vídeos de Aitor Esteban muestran que, efectivamente, quien vota quiere que un político parezca sensato y diga cosas razonables. Así que las mentiras que intentan colarnos algunos pueden servirles para la efervescencia pero no aseguran el efecto de la aspirina. Se engañan e intentan engañarnos: “El PP sostiene que el manifiesto de Colón contenía ‘una gran parte de veracidad’”, leemos en El Diario.

Y la realidad, lo que no quieren ver

Al final va a ser cierto que el principal problema de la política española son sus políticos, que intentan engañar a la ciudadanía y alcanzan tal grado de desprecio a los votantes que hasta lo admiten. Pero no lo logran, ni con los de aquí ni con los de allí: acertaba Gorka Knörr recordando, en el inicio del juicio a los presos políticos por el procés, cómo Estrasburgo condenó a España por el error (o el empeño) de la justicia española por declararle culpable junto a Juan Mari Atutxa y Kontxi Bilbao. Con antecedentes como este es posible cuestionar todo el proceso a los políticos catalanes.

Dignidad, ante todo

“Yo, oigan, para unos políticos que están presos por defender una postura política demandaría, cuanto menos, un poco de respeto. No sé si conocen ustedes muchos que estarían dispuestos a eso”, tuitea con valentía el periodista Roberto García. Porque esas personas que aceptaron una prisión preventiva injustificable moralmente, están siendo además vilipendiadas sin posibilidad de defenderse. La dignidad de quienes se sientan estos días en el banquillo está siendo pisoteada por los irresponsables y los descerebrados que les siguen, especialmente en redes sociales.

Esto también hay que contarlo

Hay políticos que viven de serlo pero, sin embargo, generan dudas sobre si son también demócratas. Ese principio se demuestra andando, y no marchando junto a la extrema derecha para tocar poder a cualquier precio. Del mismo modo, quien haya recibido un sobre a cambio de obra pública tampoco puede tenerse a sí mismo como demócrata, sino como político corrupto. No lo son, vía sentencia judicial, Narcís Serra ni el resto de acusados por el aumento de los sueldos en Caixa Catalunya. De hecho, no se aprecia “dolo” sino pretensión de beneficio para la entidad reteniendo, vía salario, a un activo.