{"id":16082,"date":"2022-12-31T19:03:00","date_gmt":"2022-12-31T18:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/?p=16082"},"modified":"2023-01-03T19:05:20","modified_gmt":"2023-01-03T18:05:20","slug":"el-anno-de-la-guerra-mas-proxima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/2022\/12\/31\/el-anno-de-la-guerra-mas-proxima\/","title":{"rendered":"<strong>El a\u00f1o de la guerra m\u00e1s pr\u00f3xima<\/strong>"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2023\/01\/20221231_guera.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"459\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2023\/01\/20221231_guera-940x459.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-16083\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2023\/01\/20221231_guera-940x459.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2023\/01\/20221231_guera-580x283.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2023\/01\/20221231_guera-768x375.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2023\/01\/20221231_guera-1536x750.jpg 1536w, https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2023\/01\/20221231_guera.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>Mi generaci\u00f3n y las que vienen despu\u00e9s no han vivido una guerra m\u00e1s pr\u00f3xima que la de Ucrania. Y no me averg\u00fcenzo, porque lo considero natural, de empatizar en mayor medida con una familia de una ciudad ucraniana que con los inmigrantes ilegales que huyen en patera del continente africano. Ambas situaciones me parecen tr\u00e1gicas y tristes, pero con una puedo identificarme en mayor medida. 2022 ha sido, de esta manera, el a\u00f1o de la invasi\u00f3n rusa sobre Ucrania, el a\u00f1o de las chorradas para evitar mirar a la realidad de frente (como aquella \u201cdiplomacia de precisi\u00f3n\u201d) y el a\u00f1o de las y los sinverg\u00fcenzas que han defendido la crueldad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y del mundial m\u00e1s lejano<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El de Qatar ha sido el Mundial de f\u00fatbol m\u00e1s lejano y m\u00e1s ajeno que recordamos: en noviembre, en un pa\u00eds sin tradici\u00f3n futbol\u00edstica, logrado por medio de sobornos y que ten\u00eda que ser boicoteado por todo lo anterior y m\u00e1s (como las condiciones laborales de quienes han construido los estadios y el gasto energ\u00e9tico de refrigerarlos). Pero nada m\u00e1s lejos de la realidad: televisiva y futbol\u00edsticamente ha sido un espect\u00e1culo con la mejor final que recordamos las y los que estamos vivos. Y con un mensaje positivo: quienes ya hemos dado lo mejor de nosotros tambi\u00e9n tenemos derecho a un gran triunfo m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El a\u00f1o de la l\u00f3gica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al final, la mayor\u00edas de las y los peque\u00f1os inversores en criptomonedas han perdido sus ahorros. Algunos lo ve\u00edamos venir y por eso no lo hicimos. Otros han ganado: las y los grandes inversores se llevan el beneficio acumulado pese al crash y han sabido retirar los capitales con m\u00e1s agilidad. En cualquier caso, \u00bfqu\u00e9 pod\u00eda esperarse de una moneda virtual cuyo valor radicaba solo en la especulaci\u00f3n? La l\u00f3gica ha vencido a la tecnolog\u00eda. Por el camino queda el gasto energ\u00e9tico (enorme), muchas l\u00e1grimas, charlatanes sin trabajo y unos cuantos millonarios que siguen si\u00e9ndolo porque el dinero, simplemente, no se ha volatilizado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Volvemos a los bares<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No necesito un estudio de mercado para saber que este a\u00f1o la hosteler\u00eda ha facturado m\u00e1s que el anterior en los locales y menos en el env\u00edo a casa de comida. Es una evidencia que hemos salido m\u00e1s de casa. Pero tambi\u00e9n es una buena noticia que el \u201cdelivery\u201d vaya perdiendo peso porque, no nos enga\u00f1emos, que ya estamos a las puertas de 2023, los pedidos perjudican la calidad del servicio en los restaurantes: m\u00e1s comida de la que est\u00e1n preparados para sacar, m\u00e1s tiempos de espera, las y los repartidores pululando en puertas y pasillos mirando al m\u00f3vil\u2026 Y m\u00e1s all\u00e1: si no quieres empleos precarizados no pidas comida a domicilio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y a los aviones<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Creo que viajar lejos est\u00e1 sobrevalorado: no necesitamos gastar tanto dinero ni tantos recursos. Pero si un a\u00f1o ha estado justificado salir es 2022, despu\u00e9s de la pandemia y la postpandemia. Ya volveremos a encontrar cobijo en nuestras casas. Y como no hay viajes sin fotos ni fotos sin Instagram al que subirlas, vamos con la lista de lo m\u00e1s \u201cinstagrameado\u201d: cl\u00e1sicos como la Torre Eiffel y el Louvre, el Big Ben y el London Eye, o el Gran Ca\u00f1\u00f3n, el Empire State y el Golden Gate, y novedades como el rascacielos Burj Khalifa en Dubai y el hotel Burj Al Arab en Emiratos \u00c1rabes. La Sagrada Familia catalana se cuela tambi\u00e9n en el top-ten.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi generaci\u00f3n y las que vienen despu\u00e9s no han vivido una guerra m\u00e1s pr\u00f3xima que la de Ucrania. Y no me averg\u00fcenzo, porque lo considero natural, de empatizar en mayor medida con una familia de una ciudad ucraniana que con los inmigrantes ilegales que huyen en patera del continente africano. 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