{"id":17844,"date":"2024-10-29T13:29:55","date_gmt":"2024-10-29T12:29:55","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/?p=17844"},"modified":"2024-10-30T13:34:03","modified_gmt":"2024-10-30T12:34:03","slug":"la-terca-realidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/2024\/10\/29\/la-terca-realidad\/","title":{"rendered":"La terca realidad"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2024\/10\/20241029_terca.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"940\" height=\"450\" src=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2024\/10\/20241029_terca-940x450.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-17845\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2024\/10\/20241029_terca-940x450.jpg 940w, https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2024\/10\/20241029_terca-580x278.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2024\/10\/20241029_terca-768x368.jpg 768w, https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2024\/10\/20241029_terca-1536x735.jpg 1536w, https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2024\/10\/20241029_terca.jpg 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p>La realidad es terca y, con lo que estamos leyendo, resumir la ca\u00edda de Errej\u00f3n como lo hace David Mart\u00ednez en el digital que dirige Pablo Iglesias, es rid\u00edculo: \u201cAl final, Errej\u00f3n no era el prodigio que parec\u00eda. Ni Iglesias era la reencarnaci\u00f3n de Stalin. Veremos qu\u00e9 depara el futuro a Yolanda D\u00edaz\u201d. Los hechos han sobrepasado cualquier an\u00e1lisis pol\u00edtico de parte y en el medio del jefe, y el c\u00f3ctel que nos ofrece Errej\u00f3n a beber est\u00e1 compuesto por ingredientes muy sustanciosos ya por separado. Lo que no tiene un pase, y la realidad se muestra ah\u00ed terca tambi\u00e9n, es que en su lejano comunicado, el de M\u00e1s Pa\u00eds demuestra que nos toma por idiotas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfVale con unas denuncias an\u00f3nimas?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El primer ingrediente sustancioso del c\u00f3ctel es el dilema que se nos ofrece: \u00bfvale con unas denuncias an\u00f3nimas que una periodista recibe y hace p\u00fablicas, sin que sepamos si las ha comprobado, en su cuenta en Instagram? Es cierto que todo ha estallado gracias al trabajo que hace Cristina Fallar\u00e1s de esa manera, pero, \u00bfhasta qu\u00e9 punto es cre\u00edble, literalmente? Estamos conociendo detalles escabrosos que los m\u00e1s irresponsables atribuir\u00e1n a Errej\u00f3n con ligereza. El da\u00f1o no es pol\u00edtico, es personal. Igual que el que \u00e9l habr\u00eda perpetrado, si es que las denuncias an\u00f3nimas se convierten en pruebas s\u00f3lidas, evidentemente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El papel de la mujer<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pedimos cuentas a Yolanda D\u00edaz, con la que despachaba, a M\u00f3nica Garc\u00eda, su primera espada de M\u00e1s Madrid, y hasta a Rita Maestre, que ha sido pareja de I\u00f1igo Errej\u00f3n. \u00bfLo hacemos porque siempre pedimos m\u00e1s cuentas, m\u00e1s explicaciones, a ellas? \u00bfO lo hacemos por el papel instrumentalista de la mujer en la izquierda? Ah\u00ed va otro ingrediente con sustancia. Errej\u00f3n era la excepci\u00f3n con pito en un entorno feminizado y era, a la vez y por lo que parece, un pichabrava cuyos excesos analizar\u00e1 ahora la justicia. Su supuesta visi\u00f3n de la mujer para satisfacerse anula su discurso feminista. La pregunta es: \u00bfera la excepci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cLa azotar\u00eda hasta que sangre\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esa frase de Pablo Iglesias en un chat a Juan Carlos Monedero, seg\u00fan cuentan las cr\u00f3nicas, fue denunciada por Maril\u00f3 Montero (a la que el entonces l\u00edder de Podemos \u201cazotar\u00eda hasta que sangre\u201d) en 2016. Entonces, Errej\u00f3n formaba parte del \u201cn\u00facleo irradiador\u201d (hemos aguantado cada gilipollez\u2026) del partido morado. Y lo que vemos, uniendo los puntos, es un \u201cmood\u201d poco recomendable. No solo es que podamos enlazar hechos aparentemente aislados para denunciar una hipocres\u00eda evidente, es que debemos hacerlo, porque hablamos de unos personajes moralizadores que han dado pruebas de una \u00e9tica muy particular. Y machirula.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY en casa?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De la misma manera, por supuesto que puedo y debo cuestionar la instrumentalizaci\u00f3n del rol de la mujer en la izquierda, porque tenemos muchas pruebas de su cinismo. \u00bfY en la izquierda vasca? En Euskadi hay un libro pendiente: \u00bfcu\u00e1l fue el papel de la mujer en ETA? \u00bfY el de aquellas chicas a las que se animaba en las herriko tabernas a escribir a \u201clos presos\u201d? \u00bfCu\u00e1ntas parejas surgieron despu\u00e9s de conocerse en un bis a bis? \u00bfNada tiene que decir de eso el l\u00edder que estuvo entonces, sigue ahora y presume de m\u00e1s de 40 a\u00f1os sin casos de corrupci\u00f3n (porque el impuesto revolucionario y la \u201ccaja B\u201d, al parecer, no existieron)? \u00bfY de los otros?<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La realidad es terca y, con lo que estamos leyendo, resumir la ca\u00edda de Errej\u00f3n como lo hace David Mart\u00ednez en el digital que dirige Pablo Iglesias, es rid\u00edculo: \u201cAl final, Errej\u00f3n no era el prodigio que parec\u00eda. 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