{"id":6392,"date":"2014-03-16T11:54:43","date_gmt":"2014-03-16T10:54:43","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.deia.com\/bogandoporlared\/?p=6392"},"modified":"2014-03-28T10:46:56","modified_gmt":"2014-03-28T09:46:56","slug":"rumania-ante-el-reto-autonomista-de-transilvania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/2014\/03\/16\/rumania-ante-el-reto-autonomista-de-transilvania\/","title":{"rendered":"Ruman\u00eda, ante el reto autonomista de Transilvania"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.deia.com\/bogandoporlared\/files\/2014\/03\/IMGP8404_2_2_copia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6393\" alt=\"IMGP8404_2_2_copia\" src=\"http:\/\/blogs.deia.com\/bogandoporlared\/files\/2014\/03\/IMGP8404_2_2_copia.jpg\" width=\"1200\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2014\/03\/IMGP8404_2_2_copia.jpg 1200w, https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2014\/03\/IMGP8404_2_2_copia-580x326.jpg 580w, https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/files\/2014\/03\/IMGP8404_2_2_copia-940x528.jpg 940w\" sizes=\"auto, (max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Transilvania es como la describi\u00f3 Bram Stoker bas\u00e1ndose en sus conversaciones con el viajero h\u00fangaro, \u00c1rmin V\u00e1mb\u00e9ry: desde la carretera, llena de baches, la tierra parece negra a causa del barbecho, los \u00e1rboles se muestran sin vida durante el invierno, y el atardecer en los C\u00e1rpatos provoca que el sol adquiera un color rojo extra\u00f1amente intenso.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de contemplar este espect\u00e1culo natural se alcanza Szeklerland, en el l\u00edmite de la antigua frontera del imperio austro-h\u00fangaro, en el extremo oriental de Transilvania. Los sz\u00e9kely siguen hablando h\u00fangaro aunque est\u00e9n a 500 kil\u00f3metros de distancia de la actual Hungr\u00eda, pero al mismo tiempo reclaman una historia y una identidad propias. En esencia, la naci\u00f3n szekler es una minor\u00eda cultural dentro de la minor\u00eda de habla h\u00fangara de la regi\u00f3n de Transilvania, la m\u00e1s desarrollada econ\u00f3micamente de Ruman\u00eda.<\/p>\n<p>Las diferencias culturales e idiom\u00e1ticas, y que ven c\u00f3mo Bucarest se lleva su prosperidad porque carecen de una divisi\u00f3n administrativa entre el Estado y el municipio, es lo que les impulsa a pedir una autonom\u00eda. Para ello trabaja desde 2003 el Consejo Nacional de Szeklerland, compuesto por los tres partidos pol\u00edticos que defienden la causa y otros colectivos. Reclaman una autogesti\u00f3n b\u00e1sica, abolida por Nicolae Ceau\u015fescu y no recuperada por los gobiernos democr\u00e1ticos. Desde este punto de vista, quedan muy lejos procesos como el escoc\u00e9s o el catal\u00e1n, y se sienten muy pr\u00f3ximos al vasco, con una base m\u00e1s pragm\u00e1tica, en el que la econom\u00eda es el resorte que impulsa el autogobierno, y en el que pueden encontrar similitudes sobre la territorialidad.<\/p>\n<p>Porque esta es la gran cuesti\u00f3n que queda por resolver en su reclamaci\u00f3n auton\u00f3mica. Se lo pregunta Zsolt Attila Papp, director de F\u00f6t\u00e9r.ro, un medio on-line que quiere ser el polo de atracci\u00f3n en Internet para toda la comunidad: si el objetivo tiene que ser una Szeklerland aut\u00f3noma de clara mayor\u00eda de origen h\u00fangaro, o es m\u00e1s plausible una Transilvania aut\u00f3noma donde los szeklers pasar\u00edan a ser una minor\u00eda con mayor capacidad de decisi\u00f3n en la autogesti\u00f3n.<\/p>\n<p>F\u00f6t\u00e9r.ro se edita en Kolozsv\u00e1r (Cluj-Napoca, en rumano), la principal ciudad de Transilvania, desde hace unos a\u00f1os de mayor\u00eda rumana a causa de una inmigraci\u00f3n sin integraci\u00f3n fomentada por las autoridades del Estado. Una ciudad universitaria que ha acogido tradicionalmente a los j\u00f3venes de clase media y alta de Transilvania, principalmente, atra\u00eddos por una oferta acad\u00e9mica en cuatro idiomas (h\u00fangaro, rumano, alem\u00e1n e ingl\u00e9s) y una vida alejada del campo.<\/p>\n<p>Otras ciudades importantes, como Marosv\u00e1s\u00e1rhely (la capital oficiosa de Szeklerland) o Sepsiszentgy\u00f6rgy (Sf\u00e2ntu Gheorghe, en rumano), padecen el s\u00edndrome del comunismo decadente, con grandes edificios sin uso y coches salpicados constantemente de barro. En la \u00faltima, se publica el H\u00e1romsz\u00e9k, el diario m\u00e1s importante de Szeklerland, que vende cada d\u00eda 10.000 ejemplares de 12 p\u00e1ginas que leen 40.000 ciudadanos. Dependen absolutamente de la publicidad que insertan las empresas locales, seg\u00fan su director editorial, Botond Farc\u00e1di. No obstante, este modelo no es \u00fanico del sector de la prensa: constantemente se aprecia un apoyo intenso a los negocios m\u00e1s cercanos.<\/p>\n<p>Econ\u00f3micamente, el mayor valor de Szekerland son los recursos naturales: la agricultura y la madera, que exportan en grandes cantidades. Pero tambi\u00e9n una incipiente industria del turismo apoyada en los grandes bosques, las pistas de esqu\u00ed, los desfiladeros y r\u00edos junto a caba\u00f1as, que contrastan con la falta de infraestructuras para acceder a ellos, como explica J\u00e1nos Mezei, alcalde de Gyergy\u00f3szentmikl\u00f3s, uno de los municipios con mayor potencial tur\u00edstico natural.<\/p>\n<p>El paisaje humano tambi\u00e9n es diverso: la poblaci\u00f3n de origen h\u00fangaro es mayoritaria en Szeklerland, pero se aprecian distintos tipos de gitanos y, por supuesto, rumanos. Rumanos que, en algunos municipios, no representan m\u00e1s que el 10 o 15% de la poblaci\u00f3n, porcentaje que corresponde a la abundante polic\u00eda nacional rumana y al cuerpo de funcionarios del Estado. Pese a la gran mayor\u00eda de habla h\u00fangara, las se\u00f1ales son biling\u00fces o est\u00e1n en rumano \u00fanicamente y, en general, el rumano se impone en todo lo que tenga que ver con los servicios centrales, incluidos los hospitales p\u00fablicos, con grandes banderas del Estado delante de sus entradas. Y cada vez m\u00e1s en las escuelas, en las que es posible alfabetizar a los ni\u00f1os en h\u00fangaro pese a que va imponi\u00e9ndose un discurso fomentado por las autoridades sobre la conveniencia de aprender en rumano, como denuncia Zsolt Arus, inform\u00e1tico y miembro del Szekler National Council.<\/p>\n<p>Al mismo Arus le gusta se\u00f1alar que el Conde Dr\u00e1cula es de la Transilvania rumana, que no ten\u00eda la suerte de ser sz\u00e9kely, y cuando es preguntado por la autonom\u00eda de Szeklerland responde con la misma contundencia: est\u00e1 seguro de que la conseguir\u00e1n.<\/p>\n<p><strong>25.000 personas por la autonom\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>El pasado lunes, 10 de marzo, 25.000 szeklers se reunieron en Marosv\u00e1s\u00e1rhely, ante el monumento a los ejecutados por \u201cconspirar\u201d para reactivar el nacionalismo en Szeklerland en 1854. Cada a\u00f1o en la misma fecha, acuden hasta all\u00ed szeklers de todas las partes del mundo para reivindicar avances en el reconocimiento de su identidad, durante un acto organizado por el Consejo Nacional de Szeklerland.<\/p>\n<p>Su presidente, Bal\u00e1zs Izs\u00e1k, fue contundente en su discurso contra el gobierno rumano, que ha traicionado repetidamente las aspiraciones de los szeklers de recuperar un estatus diferenciado dentro de Ruman\u00eda desde la reinstauraci\u00f3n de la democracia. Esa especificidad fue abolida por Nicolae Ceau\u0219escu y no ha sido recuperada a\u00fan, por lo que el principal grito de la marcha posterior al acto pol\u00edtico, no era otro que: \u201c\u00a1Autonom\u00eda!\u201d. El acto y la marcha estuvieron seguidos muy de cerca por decenas de polic\u00edas nacionales rumanos.<\/p>\n<p>Izs\u00e1k, en su discurso, insisti\u00f3 en que esta autonom\u00eda no es incompatible con la integridad territorial que aparece explicitada en la constituci\u00f3n rumana y que esgrimen desde Bucarest para negar una divisi\u00f3n administrativa intermedia entre el Estado y los municipios. Izs\u00e1k, sin embargo, s\u00ed acus\u00f3 a las autoridades rumanas de atacar los s\u00edmbolos del pueblo szekler, y de no respetar los derechos y las libertades de la ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del acto pol\u00edtico y la marcha, en el Palacio de Cultura de Marosv\u00e1s\u00e1rhely, la capital oficiosa de Szeklerland, hubo un \u00faltimo acto cultural, con m\u00fasica y poes\u00eda tradicional szekler, y el reconocimiento a personalidades e invitados.<\/p>\n<p>Fuera de Szeklerland y de Ruman\u00eda, se registraron manifestaciones de apoyo a la causa en ciudades como Budapest, Bruselas, Londres, Par\u00eds, Nueva York, Los \u00c1ngeles, Cleveland, Toronto, Ottawa, Munich, Stuttgart, Z\u00fcrich, Estocolmo, Helsinki y Belgrado.<\/p>\n<p><strong>Claves<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00b7<\/strong> Origen desconocido. Hay constancia de la existencia de una comunidad szekler desde la Edad Media, aunque no hay ning\u00fan tipo de consenso en el origen de este pueblo. Algunas teor\u00edas apuntan que Atila el Huno era de origen szekler, aunque son fuertemente rebatidas. Hoy, Attila es un nombre usual en Szeklerland.<\/p>\n<p><strong>\u00b7<\/strong>\u00a01990. Es el a\u00f1o de las primeras elecciones democr\u00e1ticas en Ruman\u00eda despu\u00e9s de la dictadura socialista de Nicolae Ceau\u015fescu. Desde entonces, los diferentes gobiernos democr\u00e1ticos han negado el derecho de los szekler a recuperar la autonom\u00eda que les sustrajo el dictador en la reforma de 1968.<\/p>\n<p><strong>\u00b7<\/strong>\u00a02003. Es el a\u00f1o en el que surge el Consejo Nacional de Szeklerland, compuesto por los tres partidos nacionalistas y otros colectivos sociales.<\/p>\n<p><strong>\u00b7<\/strong>\u00a0Estambul. Fue la primera ciudad que acogi\u00f3 una manifestaci\u00f3n a favor de la autonom\u00eda de Szeklerland fuera del territorio.<\/p>\n<p><strong>\u00b7<\/strong>\u00a0Hockey sobre hielo. Es el deporte nacional de Szeklerland. En la principal liga juegan contra equipos de Hungr\u00eda.<\/p>\n<p><strong>\u00b7<\/strong>\u00a013.000 kil\u00f3metros cuadrados. Esa es la extensi\u00f3n de Szeklerland dentro de Transilvania.<\/p>\n<p><strong>\u00b7<\/strong>\u00a0M\u00e1s de 600.000. Ese es el n\u00famero de personas de origen h\u00fangaro en Szeklerland, sobre un total de algo m\u00e1s de 800.000.<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><em>Este reportaje ha sido publicado en &#8216;[Enlace roto.]&#8216; a d\u00eda de la fecha de publicaci\u00f3n del post, y en &#8216;<a href=\"http:\/\/www.noticiasdenavarra.com\/2014\/03\/17\/mundo\/rumania-ante-el-reto-autonomista-de-transilvania\" target=\"_blank\">Noticias de Navarra<\/a>&#8216; al d\u00eda siguiente, lunes. El martes, 18 de marzo, lo publicaron en el &#8216;[Enlace roto.]&#8216; y el &#8216;[Enlace roto.]&#8216;. Durante su elaboraci\u00f3n, del 10 al 13 de marzo de 2014, conectamos cada d\u00eda con &#8216;<a href=\"http:\/\/www.ondavasca.com\/\" target=\"_blank\">Onda Vasca<\/a>&#8216; desde Szeklerland.<\/em><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Transilvania es como la describi\u00f3 Bram Stoker bas\u00e1ndose en sus conversaciones con el viajero h\u00fangaro, \u00c1rmin V\u00e1mb\u00e9ry: desde la carretera, llena de baches, la tierra parece negra a causa del barbecho, los \u00e1rboles se muestran sin vida durante el invierno, y el atardecer en los C\u00e1rpatos provoca que el sol adquiera un color rojo extra\u00f1amente &hellip; <a href=\"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/2014\/03\/16\/rumania-ante-el-reto-autonomista-de-transilvania\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Ruman\u00eda, ante el reto autonomista de Transilvania<\/span><\/a><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[50789],"tags":[50792,50794,50793,50791,50786,50790,50795],"class_list":["post-6392","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-reportajes","tag-botond-farcadi","tag-foter-ro","tag-haromszek","tag-janos-mezei","tag-szeklerland","tag-zsolt-arus","tag-zsolt-attila-papp"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6392"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6392\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6396,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6392\/revisions\/6396"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.deia.eus\/bogandoporlared\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}