Canon digital, nuevos pasos para eliminarlo

El polémico canon digital ha sufrido un nuevo [Enlace roto.]. El pasado día 29 de marzo, la Audiencia Nacional española consideró que la orden ministerial «afectada de un vicio radical que determina su nulidad de pleno derecho». Esta sentencia se une a la de octubre de 2010 del Tribunal de Justicia Europeo que falló que su aplicación era «indiscriminada» y «contraria» a la directiva europea sobre su aplicación en aparatos y soportes «no utilizados» por usuarios privados. Es decir, eximía de su pago a las Administraciones, empresas y profesionales.

Todo ello se suma a la conclusión de la Audiencia Provincial de Barceloa que se suma al veredicto de la UE y que absolvió a la tienda de informática [Enlace roto.], propiedad de la empresa Padawan, del pago que le exigía la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE).

Por el contrario, un juzgado de Madrid obligó a efecto2000.com al pago del canon desde 2003 a la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales (EGEDA), si bien, se trata de una resolución «recurrible».

Uno de los motivos de disputa reside en que los jueces europeos consideran que el canon ha de calcularse «por estimación» debido a que el legislador es «incapaz» de discernir qué actos se van a destinar a la copia privada. Es por ello que recomienda aplicar el importe mínimo en todos los casos. Así, el «problema» se agrava si tenemos en cuenta que el Gobierno no ha tenido en cuenta todas las excepciones y que multitud de dispositivos se encuentran en un «limbo legal», como es el caso de los teléfonos móviles inteligentes o los lápices de memoria.

Por eso desde el máximo tribunal continental hablan de la necesidad de encontrar un nuevo sistema que vincule el canon y el supuesto uso que se le va a dar a cada dispositivo.

Historia del canon


El canon digital es una compensación por copia que tiene como objetivo retribuir a los creadores por la pérdida de sus derechos exclusivos y que, desde 1987 son cobrados colectivamente por entidades de gestión de los derechos de autor. Así, como la tecnología permite realizar copias de un contenido sin permiso explícito de su creador, la Ley impone unos cánones a los dispositivos y soportes de almacenamiento que son pagados por los fabricantes y que éstos últimos repercuten en el consumidor.

En 2006, con un amplio apoyo de la cámara baja española, los legisladores acuerdan aumentar el ámbito de actuación del canon y deciden aplicarlo a cualquier dispositivo digital susceptible de ser utilizado para realizar copias de contenidos protegidas por los derechos de autor. Sin embargo, el listado de estos aparatos fue conflictivo, ya que los deudores y los acreedores de la compensación fueron incapaces de pactar una lista conjunta.

El problema es que todas las variaciones legales están provocando una carrera de nulidades con efecto retroactivo que, normalmente, incluyen la devolución de parte del pago que se llevó a cabo. Y todo esto se une a que determinados dispositivos están en un limbo legal ya que la Ley de Propiedad Intelectual sólo deja exentos del pago a los discos duros, sin delimitar exactamente qué entiende por este concepto.

De momento, aunque haya sentencias que parecen bloquearán y transformarán profundamente el canon digital y su pago, los ciudadanos seguimos abonándolo.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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