Electrodomésticos, otra forma de innovar

Hasta ahora hemos hablado de todo tipo de aplicaciones de la tecnología en nuestra vida cotidiana: transporte, inversión, dispositivos personales e incluso grandes sistemas de ciudades inteligentes. Así, a lo largo de este año hemos descubierto juntos cómo la tecnología ha de ser una herramienta -no un fin- que haga que nuestra vida y nuestro mundo sean mejores. Hay, empero, una faceta de la misma que no hemos abordado, a pesar de estar presente en nuestros hogares: los electrodomésticos.

Son, desde su nacimiento, una de las aplicaciones tecnológicas más eficientes y que más a influido en nuestro desarrollo social. Máquinas que nos permiten ahorrar tiempo al hacer por nosotros las tareas más anodinas del hogar. Tan importantes como la televisión, el teléfono o el ordenador de sobremesa, están mucho más extendidos y suponen un gran porcentaje de nuestro consumo energético y, por tanto de nuestras emisiones de gases nocivos a la atmósfera. Es por ello que la legislación aboga por un rendimiento energético mucho más eficiente y facilita nuestra elección con un sistema de etiquetas que premia a los fabricantes más responsables con nuestro planeta.

La eficacia de este sistema está más que comprobada. Las cifras indicaban que en 1997 sólo el 5% de los electrodomésticos vendidos eran de clase A (la más eficiente energéticamente), en 2005 el porcentaje subía hasta el 90%. Es por ello que en 2010 se concluyó que era necesario un nuevo sistema que diferenciara los equipos entre A, A+, A++ y A+++. Además, se creó un nuevo formato que dejara más claras las especificaciones y ventajas de cada categoría y modelo. Se incluía la tasa de contaminación ambiental (ruido), consumo de agua y consumo de electricidad anual. De momento el sistema incluye neveras, lavavajillas y lavadoras, pero en las próximas semanas, los hornos, las secadoras y las placas de cocción (vitrocerámicas y de inducción) se sumarán a esta tabla de medición.

En cualquier caso, cada categoría se adquiere en función del rendimiento de cada aparato. Así, un electrodoméstico A+ consume un 20% que uno del tipo A; uno A++ un 40% menos y un A+++ un 60% menos. en el caso de los frigoríficos. En el de las lavadoras la relación es de un 13%, un 24% y un 32% respectivamente y en el de los lavavajillas un 11, un 21 y un 30%. Un estudio llevado a cabo demuestra que el ahorro de una casa plenamente energética -en cuanto a los electrodomésticos- puede suponer un ahorro de más de 600€ en el consumo eléctrico, de agua y de detergentes.

Innovación doméstica

Lo mejor de todo es que, al margen de la legislación continental, hace tiempo que todos los fabricantes se han puesto manos a la obra en una carrera por la eficiencia energética, el diseño y el mejor funcionamiento de cada equipo. No obstante, las características de cada mejora son muy difíciles de detectar por los usuarios. Como bien explica Lluís Alonso en su reportaje en El País, todas estas mejoras funcionan como los propios electrodomésticos «de puertas para adentro».

El ejemplo perfecto es el de la sueca Electrolux, que incluye en sus lavavajillas Real Life un brazo aspersor que rocía todo el interior del electrodoméstico con agua pulverizada limpiando mejor y, sobre todo, ahorrando agua. BoschSiemens, por su parte, han trabajado en el proceso de secado y han añadido ceolita, un material que absorbe el agua, en la parte inferior de la cavidad con lo que se eliminan los restos de agua en el proceso de un modo sencillo y mucho más «natural».

Desde el bando asiático Alonso nos habla de las mejoras que los ingenieros de LG han implementado a sus lavadoras: emplean vapor de agua, lo que les permite desprender la suciedad más fácilmente con menos agua y detergente, con lo que también disminuye la contaminación química del agua. Samsung ha optado por el EcoBubble, consistente en inyectar agua a la mezcla de agua y jabón para limpiar más rápida y eficazmente ahorrando agua, detergente y electricidad. A veces las mejoras son más sencillas: Panasonic ha optado por inclinar ligeramente el tambor para que le cueste girar menos y gastar así menos electricidad. LG, de nuevo, a acoplado el motor que hace que gire al propio tambor eliminando la correa de transmisión. Más espacio, menos ruido, menos peso, más ahorro.

En cuanto a los frigoríficos, la creación de los compresores rotativos -que no paran nunca y adecuan su actividad a la temperatura del contenido- ha servido para minimizar el consumo eléctrico -es, con diferencia, el electrodoméstico más «gastón» del hogar-. Fagor, incluso, ha creado modelos que envasan  al vacío los alimentos. La empresa de Arrasate, además, ha diseñado la placa Totalium de inducción que en vez de calentar en cada uno de sus fuegos (marcado con el clásico círculo) es un fuego en el total de su superficie. Esto permite cocinar con una única superficie… o con muchas a la vez. Además, los de la Cooperativa Mondragón la han dotado de un sistema inteligente con memoria que hace que si desplazamos la cazuela por su superficie los focos de calor se apaguen al quedar desocupados y que los «nuevos» se enciendan con la misma intensidad del anterior. Sorprendente y eficiente.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

4 comentarios en «Electrodomésticos, otra forma de innovar»

  1. Gracias por este artículo sobre linea blanca, que no todo es marrón e informática.

    Creo que no se le da tanta importanci mediática, pero esas máquinas contribuyen a hacernos la vida cotidiana mucho mejor con su avances. Quién quiere una cocina sin inducción después de haber probado esa experiencia, por ejemplo?

    Fagor es muy buena en cocción y esta última innovación suena bien. Por su parte los lavavajillas en altura creo que han sido una cosa muy de sentido común, pura ergonomía, muy conveniente, que sugiere otras ideas.

    Por ejemplo yo he amueblado tres apartamentos ya con un frigorífico de los de en torno a 120 cms. de altura colocado (built-in) sobre la lavadora o sobre el lavavajillas, con el fin de ganar espacio en cocinas donde no sobra, de modo que no hay mucho espacio para congelado (que en reailidad no se usa tanto) pero se compensa con otro espacio de 60 cms en la parte baja del mueble de cocina.

    Pues bien, a partir de esa práctica noto que faltaría un tipo de frigorífico que fuera de los de doble puerta (estilo americano) pero de altura pequena, de unos 120 cms. , del mismo modo que hay frigoríficos de una puerta de 2 metros pero también de 120 e incluso de 90.

    En fin, creo que siempre hay margen paera innovar en las más pequenas cosas.

    Llevo con mi iPad2 dos semanas Y estoy muy satisfecho, pero pu estos a pensar sobre innovaciones yevolucones de este dispositivo desde el que escribo estas líneas creo que claramente la mejora vendrá en futuras generaciones vendra por ejemplo en poder cambiar el sistema de pantalla para la lectura de libros, de modo que sea tinta eñectrónica en su versión más avanzada (como la nueva tcnología que usa cierta marca de Corea).

    Se me ocurre.

    1. Sin duda son los «gadgets» que más usamos, los que más tiempo llevan con nosotros, los que más hacen por nosotros y con los que podemos interactuar más. En cuanto a cierta marca de Corea… Creo que sus problemas con otras marcas em tema de patentes les quita mucho merito. Y eso que yo tengo 2 televisores, un dvd, un bluray y un home cinema de los susodichos… En cualquier caso, el mundo de las tabletas está sólo naciendo… Sólo piensa cómo eran los ordenadores de los años 70 y cómo son ahora. El margen de mejora que queda es tremendo!

      Muchas gracias por tu comentario.

  2. Gaizka,

    No me refería a «esa»marca de Corea, sino a un nevo libro electrónico que acaba d lanzar la primera librería de Corea que debe de ser lo mejor en tinta electrónica. No sé si has tenido noticia, yo lo leí ayer por ahí.

    Me refería a que eñ iPAd tuviersa dedarrollada la capacidad de a la hora de leer libros de su aplicación iBooks la pantalla se adaptara y fuera tan adecuada para leer como los libros electrónicos específicos y en concreto como este último coreano que al parecer es lo más avanzado.

    1. Creo que de momento va a ser complicado poder transformar una pantalla LED retroiluminada en un dispositivo con tinta electrónica ya que supondría tener algo así como dos pantallas -quizás acaben usando una estructura como el Nokia Gem u otros equipos con pantallas en ambos lados del gadget-. En cualquier caso, muchas gracias por la aclaración, intentaré informarme.

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