Windows 8, sus claves

Windows 8 ya ha pasado por nuestras manos. El nuevo sistema operativo integrado de Microsoft nos regala una imagen más moderna y novedosa, diferenciada de sus rivales y de sus versiones anteriores (sólo Windows Phone 7.5 se da un aire) y, sobre todo, más estable. Sólo sabemos que, de momento, 4 millones de personas han confiado en el nuevo producto de los de Ballmer durante el primer fin de semana… aunque los distribuidores esperaban más. Aquí tenéis sus secretos.

 

 

  • Lo primero que hay que saber es que a pesar de que es compatible con todos los sistemas móviles existentes (tabletas, ultrabooks, portátiles, consolas y smartphones), no hay un sólo Windows 8. La versión estándar, la disponible para portátiles y equipos de sobremesa, trabaja en todos equipos con procesadores Intel y AMD. Además, permite migrar todos los contenidos y programas que había en tu ordenador Windows 7 (sean de Microsoft o de un tercero). No obstante, frente a este Windows 8 «normal», Microsoft nos oferta la versión RT. Se trata de una opción menos potente dedicada a tabletas y smartphones (que cuentan, en general, con un hardware más humilde). Sólo corre con procesadores ARM y no es compatible con versiones anteriores del sistema de Microsoft. Eso sí, todos ellos contarán con el ModernUI que se caracteriza por sus widgets que muestran en sus rectángulos y cuadrados toda la información del usuario en tiempo real.
  • Para los que no les guste el nuevo interfaz, Microsoft ofrece una versión «clásica» para aquellas pantallas no táctiles. Lo malo es que desaparece el menú de inicio y tendrás que fijar los accesos directos a las aplicaciones si quieres acceder a ellos rápidamente. También cuenta con muchos atajos de teclado para hacer la experiencia lo más similar al de una pantalla táctil (Win+Tab abre el menú izquierdo y Win+I la configuración en el lado derecho y el botón de iniciar/apagar, todo un misterio que me llevó tiempo encontrar). Aún así, si te empeñas en tabletizar tu ordenador, tanto Microsoft como Logitech ofrecen un buen catálogo de accesorios (caros) que nos permiten emplear un touchpad a modo de pantalla táctil (similar al Magic Mouse y al Magic Trackpad de Apple). Sin duda, y por experiencia propia, la mejor opción es combinar teclado con pantalla táctil. Todo sale mejor -la experiencia táctil es peor que en Android o iOS).
  • Lo que no cambia es el «peso» del programa. Es cierto que, a diferencia de Windows anteriores, éste maneja muy bien los programas pequeños (aplicaciones) y permite tener varios abiertos a la vez sea cual sea la capacidad del equipo. Sin embargo, a diferencia de OS X, requiere mucho hardware para trabajar en programas de edición de vídeo e imagen. Hay que seguir pensándose bien para qué se va a utilizar el PC antes que comprarlo. Eso sí, ahora todo va mejor y más rápido. Lo mismo ocurre con los ultrabooks que reviven el binomio Wintel. La mayoría llevan discos SSD muy rápidos pero poca capacidad. Por eso es fundamental que se trabaje con Skydrive -una sinergia maravillosa con el nuevo entorno operativo-. El login con Hotmail (Live) permitirá tener siempre a mano la configuración, preferencias, contactos, archivos, fotos… Sólo hay que entrar en la nube.
  • El nuevo interfaz permite, en cualquier soporte, aprovechar mucho mejor toda la superficie de la pantalla. En el caso de las táctiles, tiene una enorme ventaja sobre iOS y Android y es que las aplicaciones se despliegan desde el mismo borde del panel. Si a eso le unimos equipos generosos en pulgadas, todos los smartphones se convierten en «minitabletas». Además, si en algún momento se pierde alguna aplicación, la opción Win+Q permite listar todas y buscarlas en una suerte de spotlight. Cerrar aplicaciones es mucho más complejo. Hay que pasar el dedo de arriba hacia abajo para que aparezca el marco del programa y si vuelves a bajar se cierra.
  • Aunque parezca sorprendente, después de que algunas versiones de Android obvien Flash -las de los Nexus-, Microsoft ha hecho que su IE10 para equipos móviles no carguen este complemento web debido a «la falta de seguridad del formato». Parece que Jobs se saldrá con la suya y el HTML5 gana apoyos rápidamente. En cualquier caso, como ocurre con los Mac, desde la versión de sobremesa no habrá problema con los chicos de Adobe.
  • Por cierto, si Windows 8 te da problemas, solucionarlos será mucho más rápido. Con pulsar SHIFT+F8 se accederá a un menú de arranque del ordenador muy sencillo, gráfico y eficaz. En los equipos móviles, suerte con el reseteo. La verdad es que es más estable que cualquier Windows anterior. Ya era hora.
  • Por último, la opción Windows to go -pensada para la versión Enterprise pero hábil en la estándar- permite cargar un menú de arranque personalizado Windows que se pregraba en una llave USB de al menos 32 Gb. Funciona incluso en un Mac. Una maravilla.
Como conclusión, la mejora de Windows no viene sólo por la solución de problemas de otras versiones, sino por su carácter novedoso y diferente. Por fin el programa de Microsoft vuelve a ser atractivo. En cuanto a versiones móviles, creo que hasta que no aumenten exponencialmente las aplicaciones -que sobre todo se incluyan las importantes, no será rival para Android. En cuanto a iOS, su secreto en esta pelea se reduce a dos palabras: iPad y iPhone.

 

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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