Grafeno, futuro para Europa

Uno de los primeros posts de contenido científico de esta bitácora tuvo que ver con el grafeno. Corría diciembre de 2010 y anunciábamos que Andre Geim y Konstantin Novoselov, dos físicos de la Universidad de Manchester, iban a ser premiados con el Nobel por sus trabajos con láminas de grafeno. Desde entonces, esta estructura laminar de carbono de un átomo de grosor con forma de panal de abeja y que muchos gurús aseguran será el nuevo silicio, ha estado en boca de todos.

 

Curiosamente, en un escenario en el que las empresas tecnológicas europeas tienen un papel secundario frente a Silicon Valley y las pujantes corporaciones asiáticas (sobre todo coreanas) y en el que la investigación pública -la principal en Europa- sufre de lleno la fuga de capitales y cerebros a causa de la crisis que asola el Viejo Continente, este material de futuro tiene su principal aliado a este lado del Atlántico.

 

Buen ejemplo es que hace tan sólo dos días la Comisión Europea que los proyectos ganadores de un concurso europeo de Tecnologías Futuras y Emergentes -dotado con mil millones de euros para la investigación- han sido los relacionados con el grafeno y el cerebro humano. De este modo, casi 200 institutos colaborarán durante los próximos 10 años en investigaciones de primer orden mundial para cruzar proyectos sobre ciencia y tecnología.

 

El denominado «Proyecto Grafeno» se centrará en investigar y explotar las cualidades de este material derivado del carbono y que combina propiedades físicas y químicas que lo hacen único: es el más fino, conduce la electricidad mucho mejor que el cobre, es entre 100 y 300 veces más fuerte que el acero y tiene propiedades ópticas únicas. Un material que se muestra clave para industrias como la tecnológica, aeroespacial, automovilística y la óptica, sectores donde Europa tiene un papel relevante y en los que puede asegurar su futuro -sobre todo las tres últimas-.

 

En este proyecto, dirigido por Jari Kinaret de la Universidad de Chalmers en Suecia, contará con 136 investigadores entre los que destacan 4 premios Nobel.

 

Por otra parte, el «Proyecto Cerebro Humano» se ayudará de la construcción del centro experimental más grande del mundo para elaborar el modelo del cerebro humano más detalla hasta el momento que sirva para conocer mejor su funcionamiento y saber cómo tratar enfermedades neurológicas y afines. Con la colaboración del Centro Nacional de Supercomputación de Barcelona -los cálculos a nivel molecular se realizarán en el supercomputador MareNostrum-, el fin de esta investigación será mejorar la calidad de vida de millones de ciudadanos europeos.

 

En cuanto al proyecto sobre el cerebro, trabajarán en él investigadores de 87 centros repartidos por todo el continente y será dirigido por Henry Markram de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (Suiza).

 

Esta inversión llevada a cabo por la Comisión Europea por el grafeno y el cerebro humano tiene como fin consolidar «la posición de Europa como superpotencia del conocimiento», algo que «depende de su capacidad de concebir lo inconcebible y explotar las mejores ideas», según Neelie Kroes, vicepresidenta de la Comisión Europea.

 

El premio está enmarcado en el proyecto Horizonte 2020 que tiene como objetivo hacer de Europa el centro mundial de la investigación científica y para lo que será necesario que los 15 Estados miembros y el Parlamento Europeo aprueben unos fondos para investigación tan ambiciosos como generosos. La Comisión, de momento, ha propuesto que se dediquen 80.000 millones de euros durante los próximos 10 años a proyectos que, sin duda, puede garantizar el futuro cercano de la Unión Europea.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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