Segunda jornada del CleanTech Forum, del proyecto a la realidad

La segunda jornada del Foro de Tecnologías Limpias de Bilbao se ha mostrado tan madrugador como intenso desde la primera ponencia. Desde las 9 de la mañana algunos de los pesos pesados del programa nos han desvelado los retos y oportunidades del negocio: cómo desbloquear la inversión (y el crecimiento del sector) mediante alianzas y proyectos así como mediante la reconversión de multitud de sujetos económicos.

El primero en tomar la palabra ha sido Chris Douglass, responsable para Europa de Autodesk (autodesk.com/cleantech) quien ha mostrado las oportunidades de crecimiento de una de las firmas que más activas se han mostrado en la búsqueda de oportunidades en las tecnologías limpias.

La empresa de software con sede en San Rafael (Silicon Valley) se presentó como todo un ejemplo de adaptación a nuevos escenarios. Así, la creadora del famoso AutoCAD, -herramienta indispensable para arquitectos, ingenieros y diseñadores industriales- mostró su compromiso como uno de los soportes de referencia para la creación de proyectos limpios de cualquier sector económico. Desde aquí nos gustaría resaltar el programa Autodesk Clean Tech Partner que permite a cualquier startup acceder a licencias de software del software CAD 3D por 50$ (su precio de mercado supera holgadamente los 120.000).

El empleo de este tipo de programas de diseño redunda en un enorme ahorro para cualquier proyecto ya que permite crear prototipos y simuladores que mostrarán todas las virtudes y deficiencias de un modelo sin necesidad de fabricarlo y probarlo físicamente. En un momento en el que el ahorro de costes es algo más que una recomendación, Autodesk ha encontrado en las tecnologías limpias un escenario inmejorable donde ganar clientes y, sobre todo, donde labrarse un nombre como empresa comprometida con los emprendedores y el desarrollo sostenible.

Posteriormente Richard Youngman, Director para Europa y Asia del Cleantech Group, nos presentó la «tercera ola» de las CleanTechs. Así, en un discurso optimista -pero bastante realista- explicó al auditorio el modo en el que se tienen que tender puentes entre los principales centros de innovación (destacó el papel de Europa con siete países entre los mejores viveros para la creación de nuevas empresas en el área de innovación durante los próximos 5 o 10 años) y las regiones que disfrutarán de un crecimiento económico más acentuado y sostenido en el mismo periodo (Asia y Latinoamérica destacan sobremanera en este aspecto).

En un panorama en el que multitud de sectores económicos sufren estancamiento (al menos dentro de la Unión), las tecnologías limpias se muestran como un soporte sobre el que apoyar el crecimiento económico -no sólo como un mercado en sí mismo, sino mediante las sinergías que pueden reportar a otras industrias como la automoción-. No obstante, Youngman dejó claro que el temido efecto burbuja que parece condenar a todos los mercados boyantes desde hace unas décadas no afectará a las tecnologías limpias. Su evolución es mucho más sostenida y «relajada» que el de otros nichos (la comparación con las puntocom de finales de los ’90 demostró que la evolución no es ni parecida). Además, el ciclo de adopción de las nuevas tecnologías «verdes» no ha hecho más que empezar en los mercados más importantes.

Sólo a partir de 2010 las tecnologías limpias han conseguido estabilizar la balanza entre los inversores -y consumidores- primerizos en este mercado y los inversores maduros. Así, el ejemplo más relevante es el lento proceso de adopción que la industria energética clásica (gasistas y petroleras) ha estado viviendo hasta llegar a las cleantechs. Por otra parte, los nodos de colaboración entre las diferentes empresas relacionadas con el sector (o que tienen algo que aportar o ganar con él) está viviendo una evolución rápida pero aún lejana a la de otras industrias como la biotecnología y la farmacéutica.

El Doctor Urban Keussen, vicepresidente senior de tecnología e innovación de E.ON para el Sur de Europa se encargó de analizar dónde innovar, cómo hacerlo y, sobre todo, con quién. Después de presentar la compañía (uno de los gigantes europeos de la energía con más de 30 millones de clientes, 78.000 empleados y unos ingresos que superan los 90.000 millones de euros), Keussen explicó que la relación con los consumidores ha cambiado desde hace unos años en el sector. Frente al paradigma «la empresa genera y el cliente sólo consume» se presenta una relación de interdependecia entre las diferentes formas de generación y unos clientes que tienen más claro qué tipos de energía quieren consumir y, sobre todo, gracias a un mercado liberalizado, unos clientes que pueden elegir a quién consumir su energía.

Las energías renovables, el almacenamiento limpio de energía, la flexibilidad a la hora de crear los mix energéticos de cada región y cada empresa así como la implantación (en un futuro mucho más cercano de lo que pensamos) de los hogares inteligentes así como de redes inteligentes (de consumo y de generación) tendrán una incidencia definitiva en la consecución de una mayor eficiencia energética.

Asimismo, Keussen mostró que una de las mejores herramientas de crecimiento para empresas como E.ON consiste en compartir su know-how y su enorme red de innovación a inversores y otras empresas interesadas en desarrollar sus propios proyectos limpios. En palabras del Doctor, E.ON está buscado el modo en el que cambiar completamente el mercado de modo que pueda convertirse en un negocio mucho más sostenible desde la generación hasta el consumo final.

Xabier Viteri, CEO de Iberdrola Renovables, explicó al auditorio la apuesta que la empresa vasca está llevando a cabo en la instalación de sistemas de generación limpios en todo el mundo. Así, la potencia instalada de energía eólica o solar se ha multiplicado por tres en menos de una década y la dependencia de la matriz (Iberdrola) de combustibles fósiles y no renovables ha disminuido enormemente lo que la ha ayudado a convertirla en una de las empresas energéticas con un modelo más sostenibles.

Viteri también reflejó el enorme reto que supone para las empresas del sector la enorme crisis económica (financiera y de crédito) que está azotando Europa y que está ralentizando el paso de las energías clásicas (y más contaminantes) a las limpias que, aunque a largo plazo suponen un enorme ahorro en los costes de generación y por lo tanto en el precio final, requieren una inversión inicial considerable. El mejor ejemplo: la energía eólica está a punto de ser tan rentable en cuanto a costes de generación como las energías clásicas gracias a la amortización que permite un proceso de implantación mucho más dilatado en el tiempo.

Sin embargo, no es oro todo lo que reduce. La generación de energía eólica offshore se encuentra en una dura encrucijada: o consigue reducir costes drásticamente (ahora ronda la imposible cifra de 120€/mVh) o los grandes consorcios deberán considerarla un tipo de energía no rentable.

Asimismo, otras industrias relacionadas con la microgeneración, los sistemas de almacenamiento de tecnología y, sobre todo, las grandes condumidoras -Viteri destacó el papel del coche eléctrico y del transporte como clave para potenciar el desarrollo de las tecnologías limpias- serán definitivas mediante la creación de «redes inteligentes».

El máximo resonsable de Iberdrola Renovables tampoco se olvidó del papel de la inversión en el desarrollo del sector de las tecnologías limpias: desde la «descarbonización» (el abandono de los finitos combustibles fósiles), la apuesta por otras fuentes energéticas (como el gas de pizarra) así como una mayor flexibilidad tanto de las empresas como de las instituciones (a las que demandó una mayor implicación) serán determinantes en la llegada a la eficiencia energética.

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Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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