Apple, de titán a víctima

En muy poco tiempo Apple ha pasado de ser la empresa más deseada, envidiada y odiada de Silicon Valley a ser vista como una firma en «peligro de extinción» frente a la pujanza de Google y sus productos. Expliquémonos. Hace sólo unos meses la empresa dirigida por Steve Jobs era un ejemplo de Silicon Valley. Había renacido de sus cenizas para, a golpe de ideas, revolucionar varios mercados. Su calidad justificaba su alto precio. Su escueta gama de productos era sinónimo de la determinación de su «capitán» y los mercados valoraban esto convirtiéndola en el valor más seguro en medio de la crisis económica mundial.

 

Sin embargo, la enfermedad se llevó a Steve Jobs y desde entonces todo parecen haber sido malas noticias -que no malos resultados- para los de la manzana. Google ha conquistado todos sus mercados con su Android (sólo se le resiste la AppStore). Apple ha empezado a cometer algunos fallos (aunque sus dispositivos son, sin discusión, los más estables) como su aplicación de mapas y sus últimos gadgets no parecen ser tan rompedores como se espera de ellos.

 

La nueva imagen más humana -reconocen fallos y han retirado multitud de demandas por infringir patentes- de la manzana parece haber servido para que los nuevos villanos de Silicon Valley se encuentren ahora en Mountain View. Así, Motorola Mobility -la adquisición más extraña de Google en los últimos tiempos, por ahora- ha perdido su batalla en Alemania (y por lo tanto en toda la UE) contra Apple al dictaminar la Comisión Europea que ha abusado de su posición al perseguir a Apple por violación de patentes. En Estados Unidos, hace pocas semanas la posición del órgano pertinente fue la misma. ¿Qué ha cambiado?

 

Ahora mismo Motorola tiene una pequeña presencia en el mercado mundial de dispositivos móviles y cada vez son más los que se preguntan si Google la adquirió para relanzarla, para usarla como «departamento de hardware» o, simplemente, para tener un catálogo de patentes barato con el que atacar a Apple -a nadie se le escapa que, en origen, Android fue una copia bastante llana de iPhone OS-. Además, frente a una empresa que hace pocos meses dominaba el mercado mundial de tabletas y smartphones, ahora Apple sólo tiene el producto estrella entre los tablets y una cuota de mercado respetable pero alejada del líder entre los teléfonos inteligentes. Ahora el ritmo lo marcan Google y, sobre todo, Samsung. ¿Se puede abusar de ser el segundo?

 

Joaquín Almunia, vicepresidente de la CE y responsable de Competencia, explicó que el organismo pone especial énfasis en «proteger la propiedad intelectual» pero también considera que cuando una compañía domina el mercado -como es el caso de Google con su Android- no debe usar nunca su posición para acabar con la competencia -¿dónde ha quedado el «Don’t be evil»?- o pedir medidas cautelares para frenar la distribución de productos punteros como los iPhone o iPad.

 

Almunia puso como ejemplo el estándar GPRS -parte del estándar GSM- indispensable para las comunicaciones móviles y para internet sin cables. Motorola Mobility, titular de la patente, se comprometió en su día a dar licencias de sus patentes en términos «justos, razonables y no discriminatorios». Éste es uno de los puntos de litigio entre la filial de Google y los californianos.

 

Es cierto que, precisamente en materia de propiedad intelectual, Apple no es ningún ejemplo. Pero también es cierto que ahora Google, líder de varios mercados que generan mucho millones de euros en todo el mundo, tendrá que adaptar su política del «todo gratis» para poder seguir siendo la referencia y no ser considerada por el público como un gigante sin escrúpulos. Primero le tocó a Microsoft. Luego a Apple. Además, recordemos que Apple está acostumbrada a subsistir con poca cuota de mercado y pingües beneficios. El mundo al revés.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *