Pebble e-Paper Watch, el gato al agua

Apple y Google han aprovechado como nadie cada dispositivo tecnológico portátil: primero los reproductores musicales de la manzana; después los smartphones y finalmente las tabletas. Pero, ante la aparición de nuevos actores y una crisis económica que está ralentizando la venta los topes de gama en los mercados más maduros, las grandes de Silicon Valley se han puesto como objetivo lanzar nuevos productos que vuelvan a generar un boom en los clientes y en sus ingresos.

 

Así, Google dio el primer paso con la presentación de Google Glass y pronto comenzaron los rumores de que Apple presentaría antes de finalizar 2013 su nuevo iWatch que replicaría las funciones del universo iOS en nuestra muñeca. Del mismo modo, Sony actualizó su reloj inteligente (una vez más es una de las pioneras en un mercado pero se ve superada por empresas con mucha más capacidad de comunicación) y Samsung dejó que se filtrara que tenía uno esperando al de la manzana.

 

A pesar de todo ello, la noticia de hoy tiene que ver con uno de los productos estrella de la plataforma de financiación colectiva KickStarter que con este proyecto hizo que más de 68.000 inversores sumaran más de 10 millones de dólares para que cristalizara un reloj inteligente que trabaja con tinta electrónica.

 

De momento se han vendido ya más de 275.000 unidades y, desde este lunes que se podrá comprar en las tiendas BestBuy seguro que se multiplicará, pero el mejor síntoma es que la aplicación de control para iOS y Android se ha descargado más de un millón de veces (es gratuita). Eric Migicovsky explica en una entrevista en El País que, aunque la cifra es mucho mejor de la esperada, «todavía queda mucho camino». Un camino en el que los desarrolladores tendrán vía libre para crear aplicaciones específicas para «independizar» el dispositivo del teléfono.

 

El smartwatch cubre por el momento las funciones más importantes: identifica llamadas entrantes, avisa de correos electrónicos, de SMS, mensajes de Facebook o Twitter, avisos metereológicos, alarmas, cuentas atrás y recordatorios del calendario. Así, aunque son conscientes de que una pantalla de 144×168 píxeles en blanco y negro no es la mejor para responder un Whatsapp y que su bajo costo limita la conectividad al Bluetooth, las posibilidades de hacer aplicaciones útiles son enormes. Su gran ventaja: la tinta electrónica que multiplica su autonomía frente a la de sus rivales LED.

 

Sus rivales, como hemos dicho, son escasos. El smartwatch de Sony, el I’m Watch italiano y algunos proyectos venidos a menos como el reloj inteligente de Motorola centrado en el deporte. Los peces gordos no tardarán en llegar. La duda es si será tarde para ellos.

Publicado por

Gaizka Manero López

Nacido en 1982 en Portugalete, Bizkaia, soy doctor en "Periodismo, Comunicación y Memoria en la era digital" por la Universidad del País Vasco.

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